Sábado, 26 de Mayo de 2012

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Cerró el Ciclo ‘Con Dudamel por la Paz’

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El maestro Gustavo Dudamel hizo lo que no se había hecho: por primera vez se sumaron 1400 artistas en un escenario para tocar y cantar la Octava Sinfonía de Mahler. Con ello cerró un ciclo histórico en el que dirigió, de memoria, la obra sinfónica de Gustav Mahler en Los Ángeles y en Caracas

Prensa FundaMusical Bolívar
Con 1207 cantantes, entre niños, jóvenes y adultos, provenientes de coros de 16 estados del país y agrupados en el Coro Sinfónico Juvenil Simón Bolívar de Venezuela, la Schola Cantorum de Venezuela y los Niños Cantores de Venezuela; 99 integrantes de la Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, 91 de la Filarmónica de Los Ángeles, 8 solistas internacionales y un director, en total 1406 almas unidas en una sola voz: la de Mahler se elevó un canto al mundo con la palabra esperanza como protagonista, a través de una de sus más electrizantes partituras, la de la Octava Sinfonía, también conocida como la Sinfonía de los Mil, que por primera vez se hizo con tal cantidad de intérpretes. Con este abrumador concierto cerró esté sábado, 18 de febrero, el ciclo “Con Dudamel por la Paz”, que se llevó a cabo durante dos semanas en la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño.

El escenario tuvo que ampliarse para que el coro pudiera entrar en escena. Cuando Gustavo Dudamel levantó la batuta el impacto sonoro fue de súbito. Los cantantes entonaron el himno “Veni Creator Spiritus” en el que Mahler vuelve a dar cuenta de su esperanzador sentido de la trascendencia. Tanto en este himno en latín, como en la segunda parte, en la que Mahler musicalizó la escena final del Fausto de Goethe, el compositor dejó cuenta de su compleja visión de la vida, la muerte y de la eternidad.

Los espectadores también apreciaron de uno de las principales aportes estéticos de Mahler: mientras la orquesta y el coro estaban en el escenario central, una banda externa tocaba desde uno de los palcos del teatro con lo que el compositor logra que la música se sienta desde diferentes “planos”, lo cual no sólo tiene un significado estético, sino simbólico.

Mahler señalaba constantemente que hasta el momento de componer esta sinfonía, sólo había utilizado las palabras y las voces como un atajo para la creación de atmósferas, como un discurso del que se servía para explicar alguna idea recurrente. No obstante, en esta obra las voces también son instrumentos. En esta ocasión, esos “instrumentos” también fueron las soprano Manuela Uhl, Julianna Di Giacomo y Kiera Duffy, quien cantó desde un balcón , la mezzo-soprano Anna Larsson, la contralto Charlotte Hellekant, el tenor Burkhard Fritz, el barítono Brian Mulligan y el bajo Alexander Vinogradov.

“Esta sinfonía es muy diferente tanto en contenido como en estilo al resto de mis obras y, ciertamente, la cosa más grande que jamás haya de hacer”, señaló Mahler sobre la Octava Sinfonía, que no sólo se vio en el Teresa Carreño, sino también a través de la televisión pública nacional y en 440 salas de cine de Estados Unidos y Canadá con entradas agotadas. Este mismo concierto también se verá en salas de Brasil, Colombia y Buenos Aires.

De esta manera cerró el ciclo “Con Dudamel por la Paz”, que tuvo un antecedente: el Proyecto Mahler realizado en Los Ángeles, del 13 de enero al 4 de febrero. Durante un mes, Gustavo Dudamel dirigió de memoria la Integral Sinfónica de Mahler en dos escenarios: Caracas y Los Ángeles. Con ello, no sólo unió a dos de sus familias musicales (la Filarmónica de Los Ángeles y la Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela), sino que fue motor de un simposio en Estados Unidos que sirvió de inspiración para instituciones provenientes de cinco continentes que desean seguir construyendo el proyecto de El Sistema.

Además, este ciclo de conciertos musical sirvió para el intercambio académico entre los músicos, no sólo entre los de la Sinfónica Simón Bolívar y la Filarmónica de Los Ángeles, sino entre los venezolanos y los músicos de la YOLA, que es la Orquesta Juvenil de Los Ángeles, un proyecto artístico social inspirado en El Sistema y creado gracias al impulso de Gustavo Dudamel. Los músicos y representantes del Departamento de Educación de LA Phil pudieron conocer de cerca el trabajo que se hace en los núcleos de El Sistema en Venezuela, lo que sirvió de motivación para la labor que están realizando con la YOLA en las comunidades menos favorecidas de la ciudad angelina.

En Venezuela, la agenda no sólo fue de conciertos, sino educativa: los integrantes de la Filarmónica de Los Ángeles ofrecieron clases magistrales en el Centro de Acción Social por la Música, sede las Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, para niños y jóvenes de núcleos de Caracas y del interior, así como en el Conservatorio Simón Bolívar.
Los asistentes a la conferencia de Gastón Fournier-Faccio, coordinador artístico del Teatro Alla Scala de Milán y especialista en Mahler, iluminó a muchos interesados en desentrañar el complejo mundo interno del compositor bohemio austriaco.

En el contexto del ciclo “Con Dudamel por la Paz” y del 37 aniversario del Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, perteneciente a la Fundación Musical Simón Bolívar – adscrita a la Presidencia de la República-, también vinieron representantes de instituciones culturales de Austria, Brasil, Corea, Ecuador, Italia y el Reino Unido entre otras naciones con las que El Sistema ha adelantado importantes convenios de intercambio musical.