Del 1 de febrero al 29 de marzo de 2009
Como un tributo a uno de los artistas más relevantes de nuestro país, la Galería Freites inaugurará una exposición antológica del pintor y escultor venezolano Francisco Narváez, el próximo domingo 1º de febrero a las 11:00 a.m., en su sede ubicada en Las Mercedes, donde permanecerá abierta al público hasta el 29 de marzo bajo el título “Narváez”.
Conformada por 49 esculturas y 34 pinturas, esta exposición ofrece la oportunidad de apreciar una importante muestra de la producción creativa de Francisco Narváez, quien según palabras de la investigadora de arte Susana Benko, optó “por representar su mundo personal, el que lo moldeó durante su infancia y adolescencia: la vida del mar, de pescadores y recolectores de cambur, de mujeres nativas de exuberantes rasgos criollos, con mezcla de indio y de negro (...)
Tal y como explica Benko, Narváez fue impulsado por el amor a nuestra tierra, a la raza y a la fuerza de la naturaleza, como lo expresa en su etapa conocida por los historiadores como criollista, nativista o americanista, considerada su “Primera etapa”, la cual abarca desde 1928 hasta finales de la década de los cuarenta. Durante este período, Narváez trata el tema de las escenas de trabajo y costumbres, tanto en la pintura, como en su obra escultórica.
También se refleja en su trabajo el respeto que sintió por las esculturas griegas y egipcias, cuya huella puede apreciarse en los Torsos de su segunda etapa, en la que la figura humana se yergue imponente, sinuosa, a veces dinámica, como en su obra Figura acéfala (1966).
“Por otra parte, la referencia a la frontalidad y majestuosidad de las figuras faraónicas de los egipcios también puede verse en algunas obras monumentales que Narváez integró a la arquitectura o que concibió en espacios públicos: en El Atleta (1951), que se encuentra en el Estadio Olímpico de la Universidad Central de Venezuela, ó en La unión es la fuerza (1939) ubicado en un nicho del Colegio de Ingenieros. Estas piezas mantienen la simplicidad de las líneas que tanto fascinó a Narváez de los egipcios y adoptó de ellos el sentido colosal de las figuras manejando magistralmente la escala. Éstas se yerguen como tótems y se imponen ante nuestra mirada”, afirma Susana Benko.

Asimismo, Narváez fue un colorista nato. Recibió clases con Marcos Castillo, con quien entendió la manera de lograr la concepción de las formas a partir del color. “Esto es claramente visible en sus cuadros de flores. Éstas se manifiestan vivaces, dinámicas, cualidad que sin duda se debe al brillo cromático que el artista impone. Los colores adquieren mayor vivacidad al contrastarse con el color de los planos de fondo. Son aplicados de manera bastante plana, casi puros, con poca matización. Esto es visible especialmente en Flores (1930), Girasoles rojos (1932), Lirios (1933), Margaritas (1936), entre otras. En la obra realizada entre los años treinta y finales de los cuarenta hay una relación estrecha entre el pintor y el escultor. Narváez es un artista que trabaja la masa y el volumen como elementos expresivos de la escultura. También de alguna manera lo hace en la pintura”.
Asimismo, Susana Benko señala que Narváez realizó además muchos retratos de amigos y conocidos, y pintó desnudos, algunos de los cuales son referenciales en este género en la pintura venezolana. “La representación de la figura humana tiene, en su pintura, una importancia fundamental: por una parte, porque es una figura constante en toda su obra (tanto bidimensional como tridimensional); por la otra, por los diversos temas en que la inserta”.
Nacido en Porlamar (Estado Nueva Esparta) en 1905, Francisco Narváez desarrolló una importante obra artística a lo largo de más de cincuenta años, creando por primera vez en el país un lenguaje escultórico propio, asociado a las raíces nacionales, exaltando y valorando además la belleza de sus elementos étnicos. Realizó diversas obras para la Ciudad Universitaria de Caracas, así como también, la fuente de Parque Carabobo, la fuente “Las Toninas” ubicada en la Plaza O’Leary de El Silencio, la escultura ecuestre del general Rafael Urdaneta ubicada en la plaza La Candelaria, la escultura “Armonía de Volúmenes y Espacio” realizada para la C.A. Metro de Caracas, entre otras. Falleció en Caracas en 1982.
Su obra podrá ser apreciada en la muestra “Narváez”, que permanecerá abierta al público hasta el 29 de marzo en la Galería Freites, con el patrocinio de Seguros La Previsora, y con el apoyo de la Fundación Narváez y coleccionistas privados que cedieron en préstamo sus obras. La Galería Freites está ubicada en la Avenida Orinoco de Las Mercedes, y el horario de exposición es de lunes a viernes de 9:00 a.m. a 1:00 p.m. y de 2:00 p.m. a 6:00 p.m.; los sábados de 10:00 a.m. a 2:00 p.m.; y los domingos de 11:00 a.m. a 2:00 p.m. La entrada es libre.
Del 1 de febrero al 29 de marzo de 2009
Galería Freites
Av. Orinoco, Las Mercedes, Caracas, Venezuela
Tel: (58)(212) 993.2549
www.galeriafreites.com
Fuente: Zoraida Depablos/Marisela Montes
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