La muestra marca el regreso de este creador al medio fotográfico en la era digital, en una propuesta análoga a la de su pintura
Hasta este domingo 28 de octubre puede ser apreciada en el Ateneo de Caracas la muestra “Cuando las cosas adquieren otra vida”, fotografías que marcan el regreso de este reconocido creador plástico al arte de la cámara.
Galarraga es uno de los artistas destacados en el panorama pictórico de los 80, apreciado internacionalmente en ciudades como Santiago de Chile, Puebla, París, Panamá y San José de Costa Rica, en individuales o colectivas que le han merecido, entre otros reconocimientos, el Premio Municipal de Bellas Artes 1985, el Tercer Premio Palette d’Or en el XXIII Festival Internacional de la Peinture Cagnes Sur Mer (Francia), en 1991 y el premio Antonio Edmundo Monsanto del LXV Salon Arturo Michelena, en 2010.

Nacido en Caracas en 1950, cursó estudios en el Instituto Neumann de Diseño, primera escuela de diseño en Venezuela (1964-1995), que constituyó un verdadero centro de educación integral del que egresaron nombres destacados hoy en nuestras artes plásticas.
Posteriormente continúa su formación en la Escuela Cristóbal Rojas y Artes Aplicadas en la Universidad de Costa Rica y diez años de aprendizajes en París, desarrollando una sólida carrera en la que compartió fotografía, cine, diseño, dibujo y artes gráficas. En 1974 empieza a exponer en los salones de jóvenes artistas sus pinturas en técnica mixta, reveladoras de una interrelación de todos los otros medios trabajados con las diversas propuestas de la historia de la pintura que marcan su personalidad artística.
Al comentar la obra pictórica de este polifacético creador, la crítico Eleonora Rafalli advierte que “los elementos del mundo industrial, los códigos, los objetos concebidos, fabricados y vivenciados en serie, se redimensionaron a través de lo pictórico, lenguaje que les brinda acceso a una identidad inédita: la de la ironía. Objetos inadvertidos del diario transitar, lucen en la pintura que los señala, como relámpagos que despiertan al espectador y lo humanizan.”
Para Galarraga, hay una relación entre la cotidianidad y la percepción, que termina por anestesiar nuestra mirada. De esa manera, pasamos por alto muchas veces la esencia misma de las cosas. Sea una rosa o el caos urbano. Por eso, si en la pintura sus composiciones convocan a la memoria del espectador a entrar en el juego, sus fotografías plantean un despertar de la conciencia hacia la vida íntima de las cosas que nos rodean.

“Lo más gratificante de esta exposición de fotografías de Jason Galarraga –afirma Rodolfo Izaguirre en su texto de presentación- es que en el interior de estas flores que podemos ver también en blanco y negro, es decir, privadas de su color, desnudas, anónimas, bullen y se agitan en ellas colores nunca vistos por el ojo humano porque los vemos con absoluta nitidez en la memoria de lo que ellas fueron antes de la fotografía, es decir, en la interioridad de nuestro pensamiento”.
La muestra está integrada por 21 imágenes en las que, al igual que en la pintura de Galarraga, el tema cotidiano, flores o imágenes urbanas, enfrentado al color y su opuesto, nos invitan, tal como proponía Francis Ponge en su poesía, a “reinventar la mirada”. Estas imágenes pueden ser disfrutadas de lunes a viernes, de 10 am a 4 pm, y los domingos de 11am a 2 pm, en en los espacios expositivos del Ateneo de Caracas, Av. La Salle, quinta La Colina, urbanización Colinas de Los Caobos, subida a Venevisión.
Hay estacionamiento y seguridad.
Jason Galarraga
Cuando las Cosas Adquieren Otra Vida
Del 26 de agosto al 28 de octubre de 2012
Ateneo de Caracas
Av. La Salle. Colinas de Los Caobos
Qta. La Colina. Primera casa a mano derecha, subiendo hacia Venevisión
Tel. 0212 781.7624, 793.7015
Mayor información a través del teléfono 0212 793. 7015.
www.facebook.com/ateneodecaracas
@ateneodecaracas
Prensa Ateneo de Caracas











‘Como ha sucedido siempre con los grandes creadores de todos los tiempos –pienso en Giotto, en Gauguin, en Van Gogh, en Klee, en Reverón, en Duchamp-, Marisol es un genio raro que encarna por sí solo aquello que puede llamarse una tendencia. Ante su obra la indeferencia y la enajenación se conmueven. No en vano ella se ha impuesto en el mundo, sin ayuda de nadie y por sí sola, con la única, insólita, hierática presencia de sus Marisoles.'