Se trata de, primera muestra fotográfica que este agudo seguidor del cine nacional presenta conjuntamente con RMTF
Con el título de “24 cuadros por segundo”, el Ateneo de Caracas, conjuntamente con Roberto Mata Taller de Fotografía, presenta este domingo 27 de mayo la primera muestra fotográfica del cineasta y sociólogo Oscar Lucien.
La exposición está integrada por 24 retratos de reconocidos realizadores de distintas generaciones, que han hecho la intensa y compleja historia del cine en nuestro país. En ella vemos desde al reconocidísimo Román Chalbaud de Caín adolescente o El pez que fuma, la Margot Benacerraf del premiadísimo Reverón y el Diego Rísquez que casi cinco décadas después nos devuelve la imagen de nuestro pintor en Reverón la película.
Están también el Carlos Oteiza de El escándalo o Isaías Medina, soldado de la libertad, Fernando Venturini que acaba de estar en Hamburgo con Tres noches y Atahaulpa Lichy de Río Negro.

En la lista están Iván Feo de La empresa perdona un momento de locura y Antonio Llerandi en su aventura conjunta de País portátil; Carlos Castillo de No hay mar que por bien no venga, defensor incansable del súper 8, y el Miguel Curiel que nos reveló los secretos de Wayuu, la niña de Maracaibo.
Siguen el Miguel Angel Landa de El manzano azul; Alfredo Anzola de Pequeña revancha, Leonardo Henríquez de Tokio Paraguaipoa, Luis Armando Roche de El cine soy yo, Thaelman Urguelles de Los pájaros se van con la muerte, Carlos Azpúrua de Yo hablo a Caracas, y el propio Oscar Lucien.
Entre los rostros de las cineastas figuran los de la Fina Torres que nos sorprendió con Oriana, la Mariana Rondón de Postales de Leningrado, Malena Roncagliolo y la Marilda Vera de Por los caminos verdes; Ana Cristina Henríquez, de Las turas; Marité Ugás, de El chico que miente y Solveig Hoogesteijn, de Macu, la mujer del policía.
Nacido en Caracas en 1952, y cineasta él mismo, Oscar Lucien ha sido un agudo seguidor del proceso cinematográfico de nuestro país. Cursó estudios de Sociología en la UCV y la Universidad París 7, en Francia, y fue presidente de la Cinemateca Nacional y el Instituto de Investigaciones de la Comunicación.
Doctorado en Ciencias de la Información y la Comunicación, es autor de títulos como Fiebre, una historia sin tiempo: proposición metodológica para el estudio del film y El documental en la encrucijada. Su cinematografía abarca títulos como Retrato del poder desnudo, Memorias, X Vocación, Relevé, Reportaje especial, Un sueño en el abismo y Piel.
Ahora, después de entrar en tratos con la fotografía en el Taller de Roberto Mata, nos entrega una perspectiva renovada de nuestro cine, en los rostros de estos 24 creadores, a cuya intimidad nos invita para recrear memorables páginas de una historia que no termina de reescribirse.
La muestra contó con la curaduría de Ricardo Peña y presentaciones de Sandra Pinardi y un célebre impulsor de nuestro cine, Rodolfo Izaguirre, quien señala en su texto:
“Fotografías admirables y, sobre todo, conmovedoras porque obligan a los cineastas a situarse donde nunca han estado, es decir, frente a nosotros permitiendo que los veamos, que nos acerquemos para tocarlos con los ojos; descubrir cuánto hay en ellos de los films que hicieron o produjeron..”
24 imágenes por segundo se inaugura este domingo 27, a las 11 am, en los espacios expositivos del Ateneo de Caracas, donde se mantendrá hasta el 6 de agosto. Dirección: Av. Salle de Los Caobos, Qta. La Colina (diagonal a Venevisión). Teléfono: 7937015. Hay estacionamiento y seguridad.
Oscar Lucien
24 Imágenes por segundo
Del 27 de mayo al 6 de agosto de 2012
Ateneo de Caracas
Av. La Salle. Colinas de Los Caobos
Qta. La Colina. Primera casa a mano derecha, subiendo hacia Venevisión
Tel. 0212 781.7624, 793.7015
Mayor información a través del teléfono 0212 793. 7015.
www.facebook.com/ateneodecaracas
@ateneodecaracas
Prensa Ateneo de Caracas











‘Como ha sucedido siempre con los grandes creadores de todos los tiempos –pienso en Giotto, en Gauguin, en Van Gogh, en Klee, en Reverón, en Duchamp-, Marisol es un genio raro que encarna por sí solo aquello que puede llamarse una tendencia. Ante su obra la indeferencia y la enajenación se conmueven. No en vano ella se ha impuesto en el mundo, sin ayuda de nadie y por sí sola, con la única, insólita, hierática presencia de sus Marisoles.'