Sábado, 11 de Febrero de 2012

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Marco Miliani: La pintura es como el aire…sin eso no puedo vivir

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por Desirée Depablos

 

Marco Miliani, pintor y arquitecto, nacido en Valera es otro más de los que seducidos por sus bellezas naturales ha elegido la isla de Margarita para establecerse, ha investigado diferentes técnicas y soportes para expresar su mundo interior, pasando por diversos temas, técnicas y estilos, “Cada vez utilizo menos elementos en mi pintura” comenta.

-¿Que es la Pintura?
Para un pintor es su razón de existir, es como el aire, sin eso no puede vivir, es un oxigeno permanente, la necesidad de encontrarse a través de una expresión visual.

- ¿Qué fue primero, la arquitectura o la pintura?
-Creo que fue simultáneo, la arquitectura también es una forma de expresión, del dominio del espacio, otro espacio pero también es el espacio, las dos surgieron al mismo tiempo y las dos se hablaron al mismo tiempo.

- ¿Como definiría su pintura?
-Es la expresión de un mundo interior que se traduce en formas distintas con recursos diferentes, con facturas tomadas a veces de técnicas totalmente distintas, yo trabajo con todo lo que me permita expresarme

- ¿Qué es lo que se plantea cuando se enfrenta a un lienzo en blanco?
- El primer sorprendido de lo que sale de la tela soy yo!, pero creo mucho en el dominio consciente de la acción del acto creador. La pintura es un diálogo entre lo que uno hace y lo que uno es.


- ¿Qué lo inspira?
-De un tiempo para acá, la naturaleza, formas naturales pero que no responden a un retrato de la naturaleza. Yo no soy un espejo, comparto con mi mundo interior y lo utilizo como recurso plástico. En este caso la hoja individual como hecho solitario o la hoja en conjunto como una hojarasca. Anterior a esto fue el signo, o sea la especulación del gesto comunicativo del hombre tomado como un recurso plástico. Estuve un tiempo , más de 10 años trabajando con espacios internos, el mundo de la soledad interna, sin personajes, ciertos cuadros que trataban de llevar al espectador la expresión mía de mi mundo interior, llevarlo a algo muy sublime de gran intimidad y de gran soledad.

- ¿Que significa para usted esta muestra en la que comparte con compañeros de aula, premios y experiencias? Alguna anécdota que recuerde
- A Omar Carreño lo conozco desde hace mucho tiempo igual que a Hurtado, a Vásquez Brito desde hace menos tiempo. Carreño y yo fuimos compañeros del Grupo Sardio a finales de los 50, hemos estado muy cerca siempre. A Hurtado lo conozco incluso antes de ser reconocido como pintor.

- Algún artista que haya sido su referencia o haya influido en su visión del arte
- Manuel Quintana, con todo lo que nos separa ahora, es mucho más es lo que nos une , es la profundidad del arte, la expresión y lo más sublime del ser…más que una circunstancia que yo creo que es pasajera

-¿Hay un estado ideal para pintar?
-Si, lo hay, no creo en inspiración. Hay un estado de sosiego para mí, de tranquilidad espiritual, de comunión con una atmósfera que lo guía a uno lentamente. Y hay también estados conflictivos que se prestan, que tienen que salir de alguna forma y para un artista es a través del arte. Son válvulas de escape, maneras de sacar el demonio o el ángel.

- Haciendo un balance de su vida artística, diga un momento especial…muy importante para usted
-Estando en Mérida, que me llamaron para ofrecerme la Dirección del Museo de Bellas Artes en Caracas.

-Una anécdota
- En el año 55, en plena efervescencia de Pérez Jiménez, yo vivía con Adriano González León y pasaba unos días con nosotros Carlos Contramaestre, entonces inventamos hacer una exposición bailable en el apartamento, en aquellos tiempos las galerías eran muy sofisticadas, nosotros estábamos en plena protesta contra todo el establecimiento. Ese día también se armaron obras de teatro y allí Omar Carreño hizo de mimo y también Jacobo Borges. Ese fue el comienzo del grupo Sardio, integrado inicialmente por Adriano, Rodolfo Izaguirre, Luis García Morales, Juan Liscano Guillermo Sucre entre otros.

Desirée Depablos
CNP/ 4.762