Adriana Dobarro integra la danza céltica, la música venezolana y el flamenco

El viernes 28, el sábado 29 y el domingo 30 de septiembre se estará presentando en la Sala de Teatro 1 de la Fundación Celarg el espectáculo “Entre tierras”, una propuesta mestiza donde lo etéreo de la música y danza celta y la intensidad de nuestra música venezolana buscan influenciar los sentimientos originarios y permanentes del baile flamenco.
Serán tres días de presentaciones, ritmos y atmósferas peculiares, voces, música y cuerpos danzantes como guías de este viaje al interior de nosotros mismos, recordando de dónde venimos y a dónde vamos, en una interacción que tiene que ver más con el diálogo de culturas que con la fusión propiamente dicha.
Este espectáculo ha sido creado, dirigido e interpretado por la reconocida bailaora Adriana Dobarro. El montaje contará con la participación de veinte artistas en escena. Se incorporan músicos de destacada trayectoria: José Miguel Vázquez en la gaita gallega y flautas irlandesas; Rafael Piñero en la guitarra flamenca y Fol; Fernando Blanco en el arpa; Freddy Solarte en el violín; Roberto Castillo en la percusión; y Cristobal Ruíz en el cante flamenco.
“Entre tierras” se estará presentando en tres únicas funciones los días viernes 28 y sábado 29 a las 8:00 pm y domingo 30 de septiembre a las 6:00 pm en la Sala de Teatro 1 de la Fundación Celarg. Las entradas tienen un costo de Bs. 160 y están a la venta a través www.celarg.gob.ve, www.solotickets.com y en las taquillas del teatro.
Fundación Celarg
Av. Luis Roche, con tercera transversal. Altamira. Caracas
Telfs: (58- 0212) 285.27.21 / 285.28.21
www.celarg.gob.ve
Prensa Ma. Fernanda Pérez Rincones











‘Como ha sucedido siempre con los grandes creadores de todos los tiempos –pienso en Giotto, en Gauguin, en Van Gogh, en Klee, en Reverón, en Duchamp-, Marisol es un genio raro que encarna por sí solo aquello que puede llamarse una tendencia. Ante su obra la indeferencia y la enajenación se conmueven. No en vano ella se ha impuesto en el mundo, sin ayuda de nadie y por sí sola, con la única, insólita, hierática presencia de sus Marisoles.'