Sábado, 26 de Mayo de 2012

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El simposio ‘Take a Stand’ culminó en Los Ángeles con la intervención de José Antonio Abreu

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José Antonio Abreu contó la histora de 40 años de trabajo y logros

  • “El Sistema no puede ser impuesto, debe adaptarse a la realidad de cada país”

El simposio “Take a Stand” culminó el miércoles 01 de febrero en Los Ángeles con la intervención del fundador del modelo musical y social venezolano, eje central del evento. Mientras, la Sinfónica Simón Bolívar sigue siendo el mejor ejemplo de lo que es capaz de producir este Programa, convertido ahora en inspiración y bandera para más de 30 países

Prensa FundaMusical Bolívar

El simposio “Take a stand” –“Asume una postura” – culminó este miércoles en Los Ángeles con las sabias y aleccionadoras palabras del hombre que creó El Sistema el cual fue tema central de las conversaciones de más de 400 educadores y gerentes culturales provenientes de cuatro continentes, 17 países y 22 estados norteamericanos. De entrada, el maestro José Antonio Abreu felicitó a todos los participantes por su “valentía, su dedicación y por querer construir un mundo nuevo, lleno de música, de arte y de pasión”.

 

Abreu agradeció a Deborah Borda, presidenta de la Filarmónica de Los Ángeles, por todos los reconocimientos que esta poderosa institución cultural estadounidense ha tenido con El Sistema, con Dudamel y con Venezuela, al ser el país inspiración de nuevos modelos de educación musical y emprendimientos sociales, tanto en los Estados Unidos como en más de 30 países en los que el Programa venezolan está siendo replicado.

“Quiero ser lo más humilde y claro: Venezuela no pretende ser modelo de ningún otro país, El Sistema de Orquestas y Coros venezolano no puede convertirse en ‘el sistema’ que impongamos a otra nación, porque cada país, cada pueblo, cada comunidad tiene sus necesidades y problemas, y cada país conseguirá su estilo de modelo”, dijo Abreu, al tiempo que añadió: “Este país -EE. UU-, está dando un salto enorme al construir su propio Sistema y ustedes están siendo actores de una revolución, que será emulada por otros países de América, hasta que nuestro continente sea una sola conciencia”.

Como si fuera una película, José Antonio Abreu contó la historia de 40 años atrás, cuando era un joven gerente, economista y músico venezolano sin recursos propios, sin edificios, sin dinero pero con un sueño de gran aliento: sembrar a Venezuela de orquestas, en contraste con la única orquesta que existía por los años 70; establecer un modelo de educación musical gratuito y novedoso; asegurar el acceso masivo al aprendizaje y disfrute del arte, como derecho constitucional, y, crear un Programa de Responsabilidad Social y Cultural del Estado venezolano, con la más alta prioridad dentro de la políticas del Estado.

“Antes, en Venezuela, nadie entendía la importancia de la enseñanza de las artes. La educación artística se limitaba a unas pocas horas de clases. Entonces la orquesta tenía que romper esa barrera y dar la bienvenida al arte como parte fundamental del desarrollo de niños y jóvenes. Presenciamos como la música penetraba la vida de niños y, como se convertía en el enemigo de las drogas, del delito y de la violencia. Se rompió el mito de que el arte era una blasfemia y finalmente este proceso ha culminado en que El Sistema sea considerado una prioridad del Estado”, explicó Abreu.

El mentor y su pupilo
Gustavo Dudamel, subió al escenario para rendirle honor y reconocimiento a su maestro, mentor, tutor en la música y en la vida. “Lo más asombroso y delicioso de tocar todas las sinfonías de Mahler, lo más importante, es tenerlos a todos ustedes presentes. Yo estoy aquí como un alumno, como miembro de una familia, porque nosotros nos hemos convertido en una familia y representa un sueño hecho realidad ver el mensaje del maestro llegar tan profundo a las almas de tanta gente en todo el mundo”, expresó Dudamel conmovido.

Para cerrar su participación en la clausura del evento, el maestro Abreu respondió a Dudamel y al público con las siguientes palabras: “Queremos agradecer a la Asociación Filarmónica de Los Ángeles por haber cuidado a nuestro Gustavo Dudamel aquí, porque para nosotros Gustavo es un símbolo sagrado y los venezolanos lo veneramos”.

Dudamel y la Sinfónica Simón Bolívar volvieron a generar numerosos elogios dentro de la comunidad norteamericana tras su última presentación en el Proyecto Mahler, interpretando la Sinfonía N° 7 de Gustav Mahler, el martes 31 de enero, en el Walt Disney Concert Hall. Las presentaciones de la orquesta subrayan en cada oportunidad lo que es capaz de producir un programa sociocultural como el que existe en Venezuela desde hace 37 años.

Los músicos venezolanos se preparan ahora, junto a sus compañeros de la Filarmónica de Los Ángeles, para el gran concierto de cierre del Proyecto Mahler en Estados Unidos: la interpretación de la Octava Sinfonía con un coro de mil voces y la participación de 8 solistas, este sábado en el auditorium Shrine, de Los Ángeles. Será un momento histórico para el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, cuyo ente rector es la Fundación Musical Simón Bolívar – adscrita al Despacho de la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela.-