Domingo, 25 de Junio de 2017

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Ante ‘Blue Label’

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Por: R.J.Lovera De-Sola

Debemos comenzar por agradecer a los compañeros de la Junta Directiva del premio literario “Arturo Uslar Pietri”, al concejal Antonio Ecarri y al dramaturgo José Tomás Angola especialmente, por la invitación que nos han hecho para fuéramos nosotros quienes presentáramos la novela de Eduardo Sánchez Rugeles(1977) Blue Label/Etiqueta Azul(Prólogo: Antonio Ecarri.Caracas: Los Libros de El Nacional, 2010. 175 p.), ya impresa en las ediciones del diario El Nacional, en el acto de esta noche. ¡Qué más puede pedir un crítico literario que un llamado a analizar, examinar y glosar la significación de un libro!.

En nuestro caso es más porque estamos poniendo a circular la primera obra galardonada con una recompensa, con un lauro, que fue creado para honrar el nombre siempre luminoso de Arturo Uslar Pietri(1906-2001) y para ofrecer a la consideración de los que leen una obra que logró esta presea por sus valores literarios ciertos y por la búsqueda de excelencia. Es por lo que todo escritor auténtico desea ser reconocido, no por nada extra literario, como viene sucediendo en el país en los últimos años en donde la inundación política absolutista se ha convertido en la única norma válida, manera de examinar la literatura que no está por cierto registrada en ningún manual de teoría literaria. En un sentido este premio debe tenerse como el “anti-Rómulo Gallegos”, tal y como lo declaramos el día que se anunció.

Y antes de entrar en Blue Label/Etiqueta Azul debemos decir que esta novela resultó triunfadora en un certamen internacional al cual concurrieron ciento diez y seis novelas inéditas provenientes de catorce países del ámbito de nuestra lengua, aquella con la que “pedimos y comemos el pan nuestro de cada día” como dijo Teresa de la Parra(Obra. Caracas: Biblioteca Ayacucho,1982,p.608).

Leer Blue label/Etique Azul no deja de ser una experiencia emocionante por el universo, tan nuestro, que su autor pone a nuestros ojos, la ciudad actual y sus gentes más jóvenes a quienes vemos deambular por sus páginas. Es en este sentido una novela de formación, un “bildungsroman”, la cual sucede en esta Caracas tan deteriorada de estos días, la urbe que los caraqueños de hoy no queremos, soñamos con otra, más plácida y realizadora de nuestros sueños de un vivir mejor en todos los sentidos.

En Blue label/Etiqueta azul aparece en todos momentos la angustia de unos jovencitos de ambos sexos, quienes viven el fin de la adolescencia llenos de desasosiego, así la novela es de alguna forma la crónica de la agonía de unas criaturas y de una urbe, y por qué no de la decadencia de una sociedad que no ofrece camino alguno de realización a su gente más joven. Así aquí la marginalidad juvenil está más allá de la pintada por Francisco Massiani en Piedra de mar(1968) y en varios de sus relatos, que es la influencia más clara de aquella mirada al contorno que nos ofrece Eduardo Sánchez Rugeles en su libro. Sobre ello volveremos porque Blue Label/Etique Azul nos pone otra vez ante el relato de la época en que sus personajes comienzan a mirar la vida adulta, la que es imposible ver en nuestras letras sin la escritura de Pancho Massiani, desde ella. Pero no solo la suya porque por allí andará siempre El falso cuaderno de Narciso Espejo(1952) de Guillermo Meneses(1911-1978) con su eco cierto de El retrato del artista adolescente(1914) de James Joyce(1882-1941), igual toca tales horas del vivir su espléndido cuento “Adolescencia”.

Congoja, desarraigo, ironía, pensamiento pesimista, el merodeo del suicidio, los sortilegios de la sexualidad, el sentirse en un mundo aparte, el propio de la gente joven lejanos al ámbito de los adultos el cual con razón a estos muchachos y muchachas no gusta ni se sienten pertenecer a él. Pero en medio de esto, contada la novela desde una mirada femenina, desde la joven que es su protagonista, lo que cual le concede un sesgo particular a esta narración, en la cual el deseo de irse a otro sitio está presente, en la cual hay un viaje hacia provincia, en una suerte de forma en la que se reviven las grandes películas de carreteras del cine norteamericano, desde la ya legendaria hoy Easy Rider(1969), de Dennis Hopper, hasta ahora, viaje que además de físico es emocional, una búsqueda por salir hacia adelante, de encontrar un destino, un sentido para superar la vaciedad en sus vidas, de allí el pesimismo con que la ficción nos empapa, son todos ellos adolescentes quienes en el fondo desean cambiarlo todo para hallar un nuevo destino cierto, ¿pero donde está esto? parecen decirnos las veraces criaturas de Eduardo Sánchez Rugeles.

La literatura se imagina, pasados los sucesos, de allí que sea esencial en este libro esta línea: “La memoria, por sí sola, traía extraños fragmentos”. O cuando leemos: “Cuando, a sugerencia de Vadier, intenté poner en orden todas estas ideas, impresiones, memorias, malas memorias, mentiras blancas y conscientes olvidos tuve que hacer un gran esfuerzo. El empeño por recordar mi adolescencia me hizo pasar un fin de semana en cama con cuarenta de fiebre”, tanto que aquel amigo impar, Luis Tévez, “se había convertido en un recuerdo borroso, ocasional y triste”, son sin duda estos los caminos de la memoria.

Para ellos la familia es una entelequia, lo que así se llama aquí ya no existe, “Me gustaría decirle que extraño a Daniel, que no me gusta mi casa, contarle los infortunios de mi padre o el absurdo proyecto de encontrar al abuelo Lauren”.
Está presente, desde luego, imposible que no estuviera, la rebeldía adolescente que todo lo desea cambiar: “Siempre corren rumores de gente que no existe, de anhelos rebeldes, travesuras insólitas y héroes con glorias ridículas” o “Venezuela es una especie de Edad Media alternativa sin Padres… Pura barbarie”. Casi nos hacen pensar estos seres que solo la rebeldía es creadora, que todo lo debe el mundo a los que proponen cambios, tal como el propio maestro Uslar lo advirtió un día, “El progreso del mundo se debe a los disidentes”(Rafael Arraiz Lucca: Grabados. Caracas: Academia Nacional de la Historia,1989,p.34), rebeldía y disidencia aquí es mismo, oponerse a la viejo caduco obligación de cada generación, realizar el parricidio motivo de acción de cada promoción literaria. “Somos un puñado de jóvenes con fe, con esperanza y sin caridad. Nos juzgamos llamados al cumplimiento de un tremendo deber, insinuado e impuesto por nosotros mismos, el de renovar y crear” escribió don Arturo en el celebre editorial de la revista Válvula en 1928, tenía aquel día veinte y dos años.

Y por lo tantos los muchachos de Blue Label/Etiqueta azul están en desacuerdo con el pasado y hacen un auto de fe quemando todas las películas venezolanas de los noventas, incluidas la de Román Chalbaud. Y desde luego para tomar camino tienen sus lecturas favoritas, algunas contestarias, tal las novelas de Jack Keruac(1922-1969). Por ello leemos en esta obra este pasaje: “¿Has leído a Keroauc?”. “No, Luis, no he leído a Kerouac”… “Dicen que Dylan se inspiró en Kerouac para el título, en algunas novelas como Visions of Cody o Visions of Gerard. Dylan es un monstruo, en sus letras te encuentras a Shakespeare, a Elliot”. Con las lecturas citadas Keroauc, Elliot o Skakespeare esa nueva gente que escribe estaba bien apertrechada, podía andar.

Un acotación: el primer nombre es el de Jack Kerouac(1922-1969), el padre de la generación Beatnik, de la “beat generation”, el autor de la novela En el camino(1957), autor siempre inspirador de toda la rebeldía. Por cierto, En el camino fue la obra inspiradora de las películas de carretera, de Easy rider primero que nada. Dylan aquí es Bob Dylan(1941), cabeza visible con su música, sobre todo con sus canciones “La respuesta está en el viento” y “Como un canto rodado” de la rebeldía juvenil de los sesenta, gente muy memorada hoy por las nuevas gentes que aparecen en el escenario intelectual, uno de los ámbitos de Blue Label/Etiqueta azul, en instantes llenos sin duda de saudade, tanto que entre las líneas de sus letras aparece el infaltable hombre de Stranford-upon-Avon, William Shakespeare (1564-1616), el más grande poeta de todos los tiempos (se dice que Hamlet(1601) es la obra mayor de la literatura universal) y también el mayor del siglo XX T.S.Eliot (1888-1865) famoso ya por “Los hombres huecos” pero autor del texto que lo hace el primer aeda del siglo XX La tierra estéril(para algunos traductores La tierra baldía), eso fue en 1922, el llamado “annus mirabilis” de la literatura del siglo XX pues también se publicaron el Ulises, de James Joyce, Rainer Maria Rike(1875-1926) cerró sus Elegías de Duino, impresas al año siguiente, fue editado el Tractatus logico-philosophicus, de Ludwig Wittgenstein(1889-1951), la mayor obra filosófica de esa centuria, fue editada Trilce de nuestro César Vallejo(1892-1939) y fue también aquel año de la muerte de Marcel Proust(1871-1922), el novelista con quien culmina, llegando a su cima, la novela del siglo XIX. En la versión final de La tierra baldía fue fundamental la presencia y consejos de otro grande de la poesía: Ezra Pound(1885-1972). Pero como todo lo que sucede en el mundo no siempre es bueno: en 1922 fue también la fecha de la marcha sobre Roma de los Camisas Negras de Benito Mussolini(1883-1945), comienzo del periplo fascista.

Pero la rebeldía vuelve, las lecciones de los años sesenta están aquí, el neo-romanticismo surge otra vez, hay quien piensa incluso que estamos a la puerta de un nuevo Renacimiento, porque entre otras cosas es libertario, como el sueño de los protagonistas de esta novela de Eduardo Sánchez Rugeles.

Una nueva generación que se alzará desde la marginalidad psicológica en la que vive, superar aquello se registra en Blue Label/Etiqueta Azul: “Hay que tener diez y siete años, ningún propósito en la vida, una familia disfuncional y un hastío desnaturalizado”, así se observan a si mismos ellos y ellas.

No podían faltar las largas vivencias sexuales o el deseo, el ansia de tener esas experiencias, el erotismo es siempre el motor de la vida, siempre que sea pleno, de allí que uno de ellos escriba un elogio de la masturbación, “ese dulce ejercicio de la imaginación, el más recatado e inofensivo de todos los juegos amorosos” como escribió Salvador Garmendia (Crónicas sádicas. Caracas: Pomaire,1990,p.21), el onanismo que se lee aquí es otra cosa: es el llamado “coitus interruptus”, desde los días bíblicos de Onán. Aparece también una muchacha, Titina, cultora de la literatura erótica, otra, Claire, “lesbiana y feminista radical”.

Aquí los placeres íntimos que aparecen están libres de toda culpa, ”Dice que quiere verme, sé que miente. Sólo quiere tocarme y desvestirme con ansiedad de autista” o “Jorge —alguna vez— me gustó. Es el único muchacho que he besado. Desnudé mi pecho ante él sin asomo de ansiedad ni vergüenza. Fuimos —aún somos— amantes torpes”.

El relato se detiene en los últimos reglones del capítulo final con esta confesión: ”No contaré el resto de mi vida; es exageradamente aburrida”: ¿será así?, nos preguntamos. O ¿proseguirá la búsqueda de los recuerdos?.

Esta novela de Eduardo Sánchez Rugeles viene a sumar una pieza más al momento luminoso que viven las letras venezolanas, así lo hemos denominado. A través de estos libros se mira el contexto del suceder de estos días trágicos que vive el país, pero lo hace esta nueva generación aficandose en cada momento en los poderes creadores de la escritura literaria. Así Blue label/Etiqueta azul es un nuevo jalón de este intenso momento creador, bienvenida sea.

(Palabras leídas en la presentación de la novela Blue Label/Etiqueta Azul de Eduardo Sánchez Rugeles, en la sede de la Coorporación Andina de Fomento, en Altamira, la noche del viernes 14 de Mayo de 2010).

APENDICE

La Repuesta está en el Viento*
Por: Bob Dylan

“La respuesta está en el viento”
¿Cuántos caminos debe recorrer un hombre
antes de que le consideréis un hombre?
Sí, ¿cuántos mares debe surcar una paloma blanca
antes de que ella duerma sobre la arena?
Sí, ¿cuántas veces deben las balas del cañón volar
antes de que sean prohibidas para siempre?
La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento,
la respuesta está flotando en el viento.
¿Cuántas veces debe un hombre alzar la vista
antes de que pueda ver el cielo?
Si, ¿cuántas orejas debe tener un hombre
antes de que pueda oír gritar a la gente?
Sí, ¿cuántas muertes serán necesarias hasta que él comprenda
que ya ha muerto demasiada gente?
La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento,
la respuesta está flotando en el viento.
¿Cuántos años puede una montaña existir
antes de que sea arrastrada al mar?
Si, ¿y cuántos años pueden algunas personas existir
antes de que se les permita ser libres?
Sí, ¿y cuantas veces puede un hombre volver su cabeza,
fingiendo simplemente que no ve?
La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento,
la respuesta está flotando en el viento.

Cómo un Canto Rodado*
Por: Bob Dylan

Había una época en que vestías tan elegante
Arrojabas una moneda de diez centavos a los vagabundos
En la primavera de tu vida, ¿no es así?
La gente gritaba, decía, “Ten cuidado muñeca, te la vas pegar”
¿Como un canto rodado?
Solías reírte de todos los que te rodeaban
Ahora no hablas tan alto
Ahora no pareces tan orgullosa
De tener que mendigar para tu próxima comida.
¿Qué tal sienta
Qué tal sienta estar sin hogar
Como una completa desconocida
Como un canto rodado?
Has ido a los mejores colegios, de acuerdo, Señorita Solitaria
Pero tú sabes que lo único que solías hacer allí era chismorrear
Y nadie te enseñó nunca cómo vivir en la calle
Y ahora descubres que tendrás que acostumbrarte a hacerlo
Decías que nunca te comprometerías
Con el misterioso vagabundo, pero ahora te das cuenta que no vende ninguna coartada
Mientras miras fijamente el vacío de sus ojos
Y le preguntas ¿quieres hacer un trato?
¿Qué tal sienta
Qué tal sienta estar sola sin un hogar
Como una completa desconocida
Como un canto rodado?
Nunca te giraste para mirar el ceño fruncido de los prestidigitadores y los payasos
Cuando venían a hacer sus trucos para ti
Nunca comprendiste que eso no estaba bien
No debiste permitir que otros se dieran patadas para divertirte
Solías montar en el caballo cromado con tu diplomático
Que llevaba sobre su hombro un gato siamés
¿No es duro descubrir que no era lo que parecía
Después de que te robara todo lo que pudo?
¿Qué tal sienta
Qué tal sienta estar sola sin un hogar
Como una completa desconocida
Como un canto rodado?
La princesa en el campanario y toda la gente guapa
Están bebiendo, piensan que han triunfado
Intercambiando toda clase de preciosos regalos y cosas
Más vale que te quites el anillo de diamantes y lo empeñes
Solías divertirte tanto con el andrajoso Napoleón y el lenguaje que empleaba
Ve con él ahora, te llama, no puedes negarte
Cuando no tienes nada, no tienes nada que perder
Eres invisible ahora, no tienes secretos que ocultar.
¿Qué tal sienta
Qué tal sienta estar sola sin un hogar
Como una completa desconocida
Pensabas que estaban tomándote el pelo

*Ambos poemas tomados de www.google.com: Caracas: Mayo 13,2010. Es obvio que en estas letras se hayan rasgos de “Aullido”(1956) el célebre poema del beatnik Allen Ginsberg(1926-1997) que tras ser prohibido, al publicarse su segunda edición(1957), por ser considerado obsceno fue prohibido por la policía unisense, fue liberado por un juez norteamericano que declaró que aquel texto tenía “una importancia social redentora”.