Domingo, 25 de Junio de 2017

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Tres Temas de la Angustia de estos Días

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Por: Roberto Lovera De-Sola

¿Diálogo o Anti-Diálogo?
Es verdad, que nos contamos entre quienes no creíamos que pese al esfuerzo hecho por algunos de los dirigentes opositores de ir a Miraflores aquello no tenía sentido. Y menos sin la presencia de los estudiantes, sin Antonio Ledezma, sin María Corina Machado, sin el Alcalde del Hatillo y, desde luego, sin Leopoldo López. Pero ellos, constantes en su protesta, pacífica siempre, tenían razón en que no se debería oxigenar al gobierno. Ni se podía ir a allá sin normas verdaderas de diálogo.

Por ello para muchos, nos contamos entre ellos, aquello fue un espectáculo. Y por el puro amor, a lo nuestro, a este país y a nuestra sangre libertaria, que siempre he sentido, por contarme entre los nunca han perdido la esperanza de días mejores, reviviendo nuestro sistema de vida: que es la democracia, escribimos estos renglones.

Creemos que sigue siendo válida la consigna de María Corina Machado de no hacer nada que oxigene al gobierno.

Lo que vimos no fue un diálogo. En el comienzo era un monólogo del señor Maduro, creemos que no pudo decir mayor número de falsedades seguidas, nos hizo ver cómo la nación ha perdido diez y seis años. Lo que le escuchamos, con estupor, es todo refutable por los analistas que hemos examinado al chavismo, cosa hecha siempre con dolor, más de una vez con lágrimas, siempre con sudor, con noventa por ciento de expiración y con diez por cierto de inspiración, empapados siempre de las lecciones de nuestra historia y de nuestra memoria colectiva que hace más de una década el gobierno no escucha. Y sin escuchar al pueblo no se puede gobernar..

Para nosotros aquellas larguísimas palabras, constiuyeron el comienzo del horror, sentado como estaba al lado de todos sus paniaguados.

De todas formas a quienes pudimos escuchar, de lado de la oposición, no dejaron de conmovernos porque esa es nuestra interpretación de lo que sucede, pero no era el día, ni la hora, porque no se habían expuesto claramente las bases para hacer aquello, pese a la buena fe de los interlocutores disidentes.

Desde luego, y por ello la gente en la calle, se siente feliz de aquello que escuchó a nuestros dirigentes. Pudieron ir al Palacio de Misia Jacinta y expresar el análisis de lo que sucede en Venezuela, dicho siempre de forman clara y sincera. La cara del señor Maduro, cuando las cámaras lo paneaban, mientras nuestros compañeros, líderes opositores hablaban, nos los decía todo.

Esas exposiciones fueron veraces y ciertas, desde que tomó la palabra Ramón Guillermo Aveledo, con su forma clara de exponer; cuando nos conmovió Henry Ramos Allup, en toda su exposición; el Secretario General de Copei, Henrríquez, con su observación sobre la ruptura del pacto social que todos vivimos, con su trasfondo cristiano que los socialcristinaos, asi ya no seamos copeyanos, celebramos; Liborio Guaruya con su hondura y su serenidad y su agudeza; Henrry Falcón, quien no dejó de exponer pasando de un grave asunto a otro más grave, expuesto con su gran encanto personal; Andrés Velazquez entre los que más tocó las denuncias de respeto a los derechos humanos y quien tocó las angustias de todos los días en que país donde no hay ni siquiera que comer, donde no hay dinero, ni trabajo, ni educación, ni salud pública, ni ética en la politica, lo que es gravísimo. Donde ya ni los periódicos tienen papel para imprimir sus ediciones.

Al final se impusieron, del otro lado de la meza, todo lo que oímos decir con tanta perversidad, sin interés por nuestra gente, sin amor a los que sufren.

Y, desde luego, disentimos plenamente, como un ciudadano más: lo que escuchamos, con terror, cuando el señor Maduro cerró. Al escuchar, con paciencia aquella andanada, comprobamos lo que ya sabíamos: que aquello era tiempo perdido, que aquello no era un diálogo, ni mucho menos una concertación, en donde siempre cada una de las partes debe reununciar a parte de sus propuestas para que haya unanimidad. Vivimos el tiempo de las grandes concertaciones en el mundo, pero eso no lo piensa el señor Maduro y los que lo siguen, por eso hemos llegado donde estamos, recogiendo los sembrado. Pero fue peor, porque sus palabras, ya anunciadas reiteradamente desde hacía días, demostraban que no se sentaron allí a dialogar sino a imponer, y sobre todo a no otorgar nada. Sus palabras, lo decimos de todo corazón, para nosotros signficaron una incitación a que los venezolanos nos enfrentemos unos contra otros, como lo expresó el Gobernador de Lara, diáfanamente. La angustia que nos poseyó después de escuchar aquello fue muy grande.

En verdad, esa noche se dieron cita los dos modos de nuestra experiencia colectiva: la que ama al país y la que lo desama. La que desea servirla y la que solo piensa servirse de ella. Ambas Venezuelas nos la hizo ver, claramente, el maestro Rómulo Gallegos cuando en su novela Canaima(1935) dijo que la primera estaba formada por nuestros padres fundadores, cuyos ideales están en pie en los verdaderos venezolanos. Estos tenían “conciencia de que estaban fundado un país y todo lo hacía con vistas al porvenir”. Los otros, como los chavistas de hoy, también los pintó el gran escritor al anotar, en la misma página de su novela: “Ahí, tiene la historia de Venezuela un toro bravo, tapaojeado y nariceado, conducido al matadero por un burrito bellaco”(Canaima. Madrid: Unesco,1996,p.19).

Sobre los Golpes de Estado
Se ha hablado mucho en estos días de los Golpes de Estado. Ha creído el gobierno actual que se prepara uno entre nosotros, lo que no tiene ningún sentido. A ello hay que responder que los Golpes de Estado, a menos en América Latina, pasaron a la historia, debemos decir que las grandes dictaduras militares en Perú(1980), Argentina(1983), Uruguay (1984), Brasil(1985), Chile(1989), terminaron con procesos electorales abiertos en los cuales los ciudadanos eligieron libremente a sus nuevas autoridades. Buenas o malas, fueron presidentes democráticos. Creemos, también, que por eso mismo los golpes de Estado de Chávez(1992) y de Carmona(2002) fracasaron en Venezuela. Tuvo mucha razón, sobre estos puntos, Henry Ramos Allup, es su magnífica exposición del jueves, sobre este asunto. Solo le añadimos que cuando se habla de los sucesos del 11 de abril de 2002 se debe indicar que primero fue una rebelión popular, la gran marcha. Y, después, desde luego, como él lo dijo, un vacío de poder y el golpe de Estado. El pequeño personaje de Carmona, pequeño de estatura y mente, no se dio cuenta de esto, nada sabía de historia latinoamericana, y cerró el paso a la transición constitucional que se había propuesto. Pensemos en esto. Y no olvidemos que la recuperación de la democracia, que todos deseamos, debe hacerse por medios pacíficos, constitucionales y electorales.

¿Podemos Confiar en UNASUR?
Tratamos aquí un asunto de lo que no nos hemos hecho eco en estos días, sobre todo durante el diálogo de la semana pasada. Este es un hecho de nuestra América Latina de estos días en el cual hay que detenerse, para nosotros es insoslayable. Ello nos llevó a deternos en el examen del Foro de Sao Paulo, sobre todo como consecuencia de la lamentable reunión de la CELAC en La Habana, en donde reside la única dictadura latinoamericana. Y, desde luego, con la presencia estos días en Caracas de los cancilleres “mudos” de la UNASUR, ninguno habló el jueves.

Debemos transmitir el resultado de lo que podemos ver en un análisis del Foro de Sao Paulo. Este fue fundado a pocos meses de la caída del Muro de Berlín(1989), a comienzos de 1990, no hemos logrado precisar el día y el mes, pero se nos ha hecho claro que fue allí en donde se engendraron lo que se ha dado llamar los regímenes de “reemplazo” o las “neo-dictaduras” como las llama María Corina Machado. Esos espacios, mascaradas democráticas todos, fueron creados como formas de llenar el espacio político ante la caída del socialismo autoritario, un año antes del fin de la URSS y ante la desaparición de las formas marxistas de la izquierda, sobre todo en América Latina. Se formaron allí lo que nuestro Germán Carrera Damas llamó, en un de sus libros, “los régímenes de reemplazo”, creados para llenar el vacío e imponer ciertas formas de izquierda en nuestra América Latina, de autoritarismo y demolición de la democracia. El Foro de Sao Paulo fue auspiciado desde Cuba. Entre ellos el primer hombre que llegó al poder fue Chávez. Y creaciones suyas fueron tanto la UNASUR como la CELAC, primero porque son organizaciones creada contra la OEA, que no es buena pero puede ser mejorada. Pero especialmente para excluir de las organizaciones regionales a los Estados Unidos y Canadá: las dos más sólidas democracias de la región y los países más desarrollados. Naciones de las cuales tenemos mucho los latinoamericanos que aprender. La UNASUR y la CELAC representa así así un continente mutilado.

Es por lo expuesto, que no es todo, pese a lo que se crea, debemos tener una actitud crítica ante estas instituciones. De allí no vendrá democracia sino todo lo contrario. Del Foro de Sao Paulo viene la presidenta Bachelet, el inicio de cuyo segundo gobierno nos ha llenado de perplejidad. Esto hay que tenerlo en seria cuenta, nosotros los venezolanos queremos una democracia verdadera, no una forma de socialismo marxista que siempre hemos rechazado, la historia latinoamericana lo demuestra, todos queremos la democracia, el pluralismo, el respeto de los derechos humanos, la libertad de prensa.

Lo que sucede, en el régimen de reemplazo de Venezuela, con los medios de comunicación, todo apoyado por la mayor parte de los países de UNASUR y CELAC, es gravísimo. No deseamos que nos suceda algo que escribió el historiador y politico Ramón J.Velásquez, bajo la dictadura de Pérez Jiménez, de la cual fue luego uno de sus presos, “Como no se podía hablar de los vivos y sus luchas, había que estudiar a los muertos y a sus mensajes”. Es increíble que hallamos llegado al punto de prácticamente no tener información veraz, fuera de la que circula en las redes sociales, en medio de los acontecimientos que nos sacuden. Y todo esto, desde luego viene de Cuba, auspiciadora del Foro de Sao Paulo, pero también de aquellos que venden sus conciencias. El camino venezolano de restauración de la democracia, como la propia María Corina Machado lo propuso ayer tarde en su exposición ante el Parlamento Europeo, es el de la protesta pacífica y el del sacrificio, porque si queremos rescatar la democracia ello debe hacerse con disposición, con dolor, con el alma mandando en el espíritu. Y, desde luego, siempre con ideas y con proyectos. Donde no hay proyecto no hay mérito, como nos enseñó don Simón Rodríguez.

Abril 16,2014.