Domingo, 25 de Junio de 2017

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Ni tan Chéveres ni tan Iguales

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Por: Roberto Lovera De-Sola

Creemos que hay que darle un lugar especial, dentro del ensayo que hoy se escribe en Venezuela, a este de Gisela Kozak Rovero(1963): Ni tan chéveres ni tan iguales(Caracas:Ediciones Puntocero, 2014. 140 p.).

Lo que Tenemos entre nuestra Manos
Ni tan chéveres ni tan iguales, como ya lo hemos indicado es un ensayo, con todas las características del género: una composición en prosa, libremente desarrollada, la cual se cierra con la opinión de aquella que lo escrito, como es en este caso.

Es tan hondamente ensayo este breve, y no menos intenso, libro, de un poco más de cien páginas, además por el hecho de haber sido concebido de forma tan libre, con su escritura dinámicamente desarrolloda, sabiendo pasar muy bien de un tema a otro, dentro de la singularidad de su tema único y central: ¿Cómo somos los venezolanos?. Y no decimos las venezolanas, parte esencial de la meditación que la Kozak nos ofrece, porque ello es un error que nuestras normas gramaticales no aceptan. Y es un error, en nuestra Constitución(1999), cada vez que al afirmar se dice “los hombres y las mujeres”, hecho innecesario. Que nuestros lectores revisen las gramática y sus normas actuales, como las divulgadas hace poco, en el 2010, por la Real Academia de la Lengua.

Características del ensayo de Gisela Kozak es el uso de la ironía y del humor al tratar su tema. Son dos posiciones salvadoras. La ironía por su forma de burla, fina y dismulada. Y el humor que más, en este volumen, no nos hace reír hace sonrreir: es un espejo en donde ella nos incita a mirarnos. Sabernos reir de nosotros mismos es sabio acto.

El punto de partida de Ni tan Chéveres ni tan iguales es: “Hoy más que nunca quizá necesitemos ser diversos, multiformes, libres en ideas, sentimientos, preferencias y pasiones; tal vez nuestros liderazgos en todas las áreas no tengan que estar tan pendientes de complacer como de innovar”(p.11-12).

Ese que señala lo hace a través de las personas, de los ciudadanos. Toca así: el certamen Miss Venezuela, la gasolina regalada, el culto a la maternidad y a la juventud, el menosprecio inconsciente a lo femenino, las obsesiones militaristas y violentas, las manifestaciones de la cultura popular, desde luego el cheverismo, tan deformante, y el que nos creamos que nuestra sociedad es verdaderamente igualitaria, que sigamos pensando, y diciendo, que esa fue la gran conquista de la Guerra Federal(1859-1863) lo cual no deja de ser una falacia: fuimos iguales jurídicamente en aquella hora, es verdad, pero no en la realidad, pese al “Decreto de Garantías”(1863), que es, desde luego, la Carta Democrática de Venezuela, y la Constitución de 1864, muy democrática pero imposible de practicar entonces como indica el historiador Antonio Arellano Moreno(1912-1982)1.

Otro hecho, más que singular, que la Kozak trata, es un gravísimo asunto: que los valores éticos que la escuela enseña no se cumplen en la sociedad, los padres y madres, todos los días, con su forma de actuar, los contradicen, siendo así la relación escuela-realidad: un hecho contradictorio para los hijos(p.87). Y esos malos hábitos son los que se imitan.

Otro hecho es el problema no resuelto en la relación entre los hombres y las mujeres en Venezuela, de los heterosexuales especialmente.

El hecho de ser Venezuela una sociedad matricentrista, como nos enseñó el psiquiatra José Luis Vethencourt(1924-2008), por estar nuestra sociedad centrada en la madre, que es lo primero, como lo dice otro hondo comprendedor de nuestra realidad, el padre Alejandro Moreno Olmedo(1934), quien escribe a partir dfe Vethencourt2. Somos una nación de padres ausentes. En ella, ellos solo están con la mujer, y con los hijos, mientras hagan el amor con la madre. Después no. Se van. Desaparecen. Desde luego, la sociedad se sostiene, gracias a los padres verdaderos que hay, los que aman a sus hijos, estén casados o no con la madres de sus hijos. Son esas parejas que aman a sus hijos e hijas los que sostienen a la sociedad, sino seríamos mucho más caóticos de lo que somos. Pero lo constante es la ausencia del padre.

Desde luego tiene razón la autora al asentar: “El conservadurismo en Venezuela es fuerte, más allá de que el Gobierno Nacional, hay que decirlo, ha hecho propaganda a favor del urso de preservativos. La maternidad es un tema intocable y su importancia es inversamente proporcional a la de la paternidad”(p.61).

Tiene razón la Kozak al anotar que el uso de la sexualidad, en un país públicamente mojigato, en donde muchas personas tienen un chiste, o una groasería, cuando, por ejemplo, se muestran, en el cine especialmente, las escenas más bellas del erotismo de las parejas. En tan singulares instantes escuchamos tales susurros inexplicables.¿Será miedo a la sexualidad?¿O temor a toda exposición pública sobre ella?.

Eso solo cambia en el momento en que se cierra la puerta de la alcoba y ambos se meten en la cama. Dice la Kozak “la mojigatería impregna la vida de todos los días. Ser hombre y mujer en Venezuela implica abrevar en ella, en todas las clases sociales y niveles educativos”(p.75), dice que existe “mojigatería vestida de tolerancia”(p.82, nota 3). Es un intento de respuesta a una interrogante, muchas veces formulada, por aquellos que se ocupan de la sexualidad y su dones.

Hay por fin, ella no lo dice, pero es imposioble soslayarlo ante la exposición que bellamente nos ofrece: hay tres personajes nuevos en la vida venezolana: los Pranes en las cárceles(p.88-89);los jóvenes músicos cargando sus instrumentos con los que nos topamos cada día, creación del maestro José Antonio Abreu y los mundos de los venezolanos exilados.

Hay que añadir también: la grave crisis del lenguaje que hablan los venezolanos hoy en día, modo lastimoso de expresarse, lo que trajo a nuestra memoria estas líneas del maestro mexicano Octavio Paz(1914-1998): “Cuando una sociedad se corrompe, lo primero que se gangrena es el lenguaje, La crítica de la sociedad, en consecuencia, comienza con la gramática y con el restablecimiento de los signficados”3.

Lo que se Propuso
Al escribir, sin deternerse, eso se siente en el pulso de su prosa, Gisela Kozak se propuso “acercarse a nuestras maneras de concebir el ser hombre y mujer en relación con temas específicamente venezolanos, los hemos señalado antes, añadiéndo otros que forman parte de esa familia de problemas(p.9).

Desde luego los fundamentos de su libro descansan, para nosotros, en estas afirmaciones:

1) “Si algo deberíamos haber aprendido en los últimos quince años es que, en realidad, no somos ni cheveres ni tan iguales”(p.138); 2) “Reitero… en los lugares comunes, las frases hechas, las opiniones fundadas en esterotipos y prejuicios repetidas una y mil veces se esconde una manera de ver el mundo que se impone como lógica dominante, aunque diversidad esencial de la sociedad no puede reducirse a esta lógica”(p.138); 3) “las diferencias no son negativas por sí mismas, al contrario, las diferencias significan riqueza siempre y cuando las mismas no desplieguen su carga potencialmente conflictiva y discriminatoria. Nuestra fantasía de igualdad podría traducirse en buenas politicas sociales, en la no discriminación de la mujer, en los derechos civiles para gays…y en la aceptación y el disfrute de la variedad misma de la vida”(p.138); 4) acabamos de señalar la grave crisis que vive la lengua que hablamos, distorcionada por la forma de hablar del mandatario de “Habla el Presidente”, él fue el gran alterador de la lengua, ya que para él no fue nunca una “lámpara maravillosa capaz de iluminar la vida del hombre y de su alma”, que dijo el maestro Ángel Rosenblat(1902-1984); ni “la pobre lengua viva con que pedimos y comemos el pan nestro de cada día”, que dijo Teresa de la Parra(1889-1936)4. Ese es, para nosotros, su origen. Por ello, la Kozak, indica: “El lenguaje nos hace gente y grandes inventos como son la sociedad, el conocimiento, el humor y el amor han sido posibles porque hablamos. En el habla cotidiana e íntima brilla la entraña misma de nuestro modo de entender el mundo”(p.14).

Entonces
Para entender a Venezuela, pensamos habría que comenzar por escribir un libro: Las mentiras en la historia de Venezuela. Limpio con tal reflexión el jardín debemos observar buscando la verdad, como lo hace la Kozak, rechazando las falacias, tal como esta:“la fantasía máxima de nuestra modernidad ahíta de delirios y rentismo”(p.139). Con la verdad de lo que somos, puesta en buen lugar en nuestro espíritu, segui adelante, como indica ella: “aunque después sigamos siendo lo que siempre somos, inevitable y afortunadamente diversos, endurecidos por tanto fracaso revestido de gesta patria y desplantes de nuevo rico que sin petróleo no es nada. En esta herencia paradójica de la modernidad, fustración y desorden están las únicas aspiraciones sensatas que hemos tenido como nación”(p.140). Tenemos que encontrar también, como dijo Ramón J.Velásquez(1916-2014), “Cómo administrar el bochinche”.

El País del Disimulo
Aquí solo hace calor, esa es nuestra cultura. Aquí estamos en el “país del disimulo”, como nos llamó José Ignacio Cabrujas(1937-1995). Dijo Cabrujas que somos un “país provisional”, “un sitio de paso”, “ciudad campamento”(que dijeron también Uslar Pietri y Herrera Luque), en donde se hacen Constituciones, pero en donde más importante es el “me da la gana” del gobernante, ya que la ley se aplica contra los antagonistas no contra los que siguen al Señor Presidente. Lo contrario del disimulo es, según al propio Cabrujas, “Vivir…asumir la vida, pretender que mis acciones se traducen en algo, moverme en un tiempo histórico hacia un objetivo”(p.47), “se parece a la contradicción que vivimos”(p.49).

Ser no el campo petrolero sino la nación histórica que nos pidió ser Uslar Pietri, cuando refieriéndose a la condición del intelectual y su oficio señaló: “No hay interpretes que sustituyan a los intelectuales y los artistas para hacernos entender el mundo. Quedaríamos mudos si no los tuviéramos a ellos como testigos y mensajeros. Son nuestra lengua y nuestro prestigio. Sin ellos seremos factoría o vasto campo petrolero, pero no una nación histórica”5 . Es ello mismo lo que ha hecho Gisela Kozak al escribir Ni tan chéveres ni tan iguales.

Contra tales falacias, es decir, contra los engaños, fraudes o mentiras nacionales, también escribe Gisela Kozak, “si algo ha sabido hacer la revolución es transformar simbólicamente la visión de la sociedad venezolana sobre sí misma…De acuerdo a las imágenes usuales en materiales gráficos y en la televisión, Venezuela es morena, de barrio, con un toque rural, más gruesa que delgada y mas salsa y hip hop que música popular tradicional”(p.41-42). En verdad, aunque se haya propalado lo contrario, seguimos siendo “el pequeño género humano” que dijo el Libertador, en la Carta de Jamaica, no aquellas paparuchadas antes citadas, que la autora toma de la realidad y las pone para nuestra reflexión. Pararuchada es palabra castellana, que quiere decir noticia falsa y desatinada de un suceso, esparcida entre la gente; es tontería, estupidez, cosa insustancial. Sobre una pararruchada no se puede construir la interpretación de un país.

Siempre hemos sido un país hiper-sexual, nuestra iteratura nos lo demuestra bien. Es posible que lo seamos “0 porque el rentismo permite pensar en sexo más de la cuenta?...[o porque]La potencia sexual es una preocupación mundial pero nuestro gran consumo de productos para combatir la disfunción eréctil, según la estadísticas, tal vez sea una señal de nuestro invencible vicio histórico: los militares”(p.49-50). O sea, pervive el machismo, incluso en muchas mjujeres. Y con el machismo el caudillismo, con todo el mal que le hizo a la sociedad venezolana durante las guerras civiles. Caudillismo que creímos cerrado en 1903 en la batalla de Ciudad Bolivar(julio 22), verdadero día de la paz. Pero rebrotó, inexplicablemente, volvió a nosotros, lo que nuestro querido maestro el historiador Salcedo Bastardo(1926-2005) llamó la “contrarevolución”. Por ello siempre hemos llamado el Comandante muerto el “neo-caudillo”. Gisela Kozak tiene razón con sus preguntas, ¿hay una ligazón entre machismo y sexualidad?¿Esa es la razón del muy abundante uso de la Viagra entre nosotros, incluso entre las que no las necesitan, son las llamada “mágicas pastillistas azules”.

Pese a que se propague, y muchos incautos se lo crean no somos la gente más feliz del mundo, ni los más chéveres(p.20). Ello teniendo en cuenta que si en verdad que somos “el mejor país del mundo, somos chéveres, el venezolano es solidario, de todo hacemos un chiste, lo mejor que tenemos es el humor”(p.24). En verdad, a nosotros nos gusta mas el perfil que hemos formulado: gente pacífica, tolerante, sentimental, bolerosa, llorona, apegada a la tierra y al mar, un pueblo sol, no olvidemos que somos caribeños. Y que el primer caribeño, nato y neto, se llamó Simón Bolivar(1783-1830). Pero un pueblo que ha fracaso muchas veces porque lo quiere todo o no quiere nada, quimera imposible. Somos aun un país adolescente, pese a nuestros cinco centurias de hisoria: ¿no será no querer madurar nuestro peor pecado?, seguramente, porque no hay personas más insoportables que los eternos adolescentes.

Venezuela
Le confió el novelista Salvador Garmendia(1920-2001) a la autora:

”que ese empeño nuestro de calificarnos como país joven con quinientos años de historia desde la llegada de los europeos es una tontería gigantesca. Indicó que más bien se trataba de una sociedad adolescente y pudibunda, negada a tener experiencia, pasado e historia”(p.63. El subrayado es nuestro).

Correctísimo. Recordemos que Guillermo Morón(1926) siempre ha expresado que somos un pueblo viejo. Y al cerrar los cinco tomos de su Historia de Venezuela, en 1971, escribió “Aquí termina este historiador sus memorias de venezolano de cuatrocientos años”6.

Pero, apunta Gisela Kozak, a partir de 1999, ”La impronta machista caudillista se ha impregnado de retórica guerrillera”(p.96); contra el “pequeño género humano” que somos cuando se invoca a nuestra negritud como una clase aparte; cuando se pensó construir un nuevo Panteón Nacional en donde estuviera prohibido enterar a personas de la clase blanca; en esto hay que pensar siempre, como lo hace la Kozak, debemos pensar en lo que somos, una sociedad mestiza, como es la nuestra(p.107), compuesta de indios ,blancos y negros, a los que el siglo XX, especialmente desde el asentamiento del nazismo en Alemania, y después de la fin de la Guerra Mundial(1945), de las grandes corrientes inmigratorias de la postguerra que ampliaron, pero no cerraron, el “pequeño género humano” que dijo Bolívar.

Críticas
UNO: Hay unas observaciones sobre María Corina Machado. Cuando escribe que “María Corina Machado recorrió el país y hablaba en un tono emocionado que no parecía propio de ella”(p.103). Esto es un error que nosotros como miembro de su equipo politico, por el trato de trabajo constante junto a ella, sabemos que no es así. María Corina Machado como oradora que toma la palabra aquí y acullá, tiene el don de saber llegar al alma de su escucha, de su interlocutor. Y eso no se aprende con ningún asesor electoral: lo que le oímos es lo que le sale de su hondo espiritu, siempre conmovido en su decisión de servicio a Venezuela. Luego, los elogios de la Kozak de la diputada Machado ante el hegemón Chávez en la sesión parlamentaria(enero 13,2012), es correcto. Desde luego, lo hizo como mujer y madre, basta volver a escuchar sus palabras, están en Youtube, para verificarlo. Y los que dijeron, no Kozak, pero ella lo refiere “que había hablado como un hombre” era una expresión misógina, que en el siglo XIX le fue aplicada en Europa a nuestra Teresa Carrero(1853-1919) al llamarla “gran pianista” y no “la gran pianista”, pero con el tiempo ha corrido mucha agua debajo del puente. Otro hecho sucedido aquel día en la Asamblea Nacional fue que quienes más gritaron contra ella fueron las mujeres chavistas, lo hicieron para adular al César imperante presente. Lo que demostró claramente cómo a pesar que ellas lo digan, que no hay femenismo chavista. Los ejemplos sobran. Por ello tiene tanto sentido estas observación sobre ella que escribe Gisela Kozak: “He oído comentar que en la batalla simbólica una mujer tendría más chance que un hombre para vencer por nocaut al Presidente: la imagen de la madre derrota al padre abusador; María, madre de todos, nos salva de las garras del caudillo”(p.104). Eso fue lo que María Corina hizo aquel día.

DOS: Cuando critica la vida sexual de los que están en el poder se refiere a la amante de Vladimir Putin(1952), es la gimnasta Alina Kabayeba(1983), medalla de oro en las Olimpiadas de Atenas, 31 años menor que él. Pero ya la esposa del hegemón de Moscú lo expulsó de la casa familiar.

Septiembre 3,2014.

Apéndice
Para que se vea lo que hemos señalado: que el feminismo chavista ha perdido todos los ideales del femenismo venezolano, fundado el 30 de diciembre de 1935, pedimos leer está carta de la modelo venezolana Eva Herbert, licenciada universitaria, con cursos de postgrado, hizo pública hace varias semanas. Podemos ver con el feminismo practicado aquí de 1999, no es feminismo, pierde su tiempo y una aliada. Este es el veraz testimonio de una bella modelo venezolana, denigrada por las supuestas femenistas del régimen. Máxime ahora que la internacional argentina Valeria Maza(1972) acaba de fundar una escuela universitaria de modelaje en Buenos Aires, en la Universidad de Palermo.

Este escribió Eva Herbert:
A Isabel Yekuana Martínez (Presidenta de INAMUJER), a su Consejo Directivo y a Eudis Josefina Pérez, Directora de Desarrollo
Alternativo y Política Regional.-
Me atrevo a preguntarles con todo el respeto que se merecen si estamos en el siglo XXI: ¡Aún no me explico cómo me botaron de INAMUJER por ser modelo! Aún no concibo cómo despiden de su puesto de trabajo a una joven de 24 años que cuenta con: el currículum requerido, la experiencia y competencia profesional necesarias,excelentes calificaciones durante toda su formación académica(inclusive de postgrado), distinciones y méritos sobresalientes, los trabajos de publicación nacionales e internacionales requeridos, la madurez y el don de gente que se necesitan, para acceder a un puesto de “poder”.Como se podrán dar cuenta a lo largo de esta carta, son muchas mis dudas y pocas mis respuestas, pero en nada se debe a miignorancia pues como describí, considero que tengo los conocimientos yla valentía necesarios para plantearle mi inquietud a quien sea preciso.
Lo que más inconsistencia tiene para mí es que se me argumentara como causal de despido que mi carrera de modelaje nocoincidía con las políticas de INAMUJER, sobre las cuales me detendrébrevemente. Cuando leo que entre la definición de este órgano del Estado está “ejecutar… la defensa permanente de los derechos de la mujer”, me detengo a pensar que mis derechos como trabajadora de la institución no fueron defendidos y por el contrario fueron violados.
Luego, cuando mencionan “propiciar su acceso (el de las mujeres) a la justicia y su incorporación a las instancias de poder” me horrorizo
porque fue absolutamente injusto mi despido y se me desincorporó vilmente de una instancia de poder. Sigo leyendo y vuelvo a escandalizarme cuando veo que su institución “tiene como finalidad realizar el seguimiento de las políticas públicas que afecten a la mujer en el campo de la salud, educación, formación, capacitación, empleo…” y me detuve ahí para cuestionar ¿realmente se está haciendo el seguimiento de esas políticas que afectan a las mujeres y que en mi caso particular afectaron mi condición humana y mi dignidad como persona que ocupaba un empleo? Pero, el asombro no fue soportablecuando leí en la misión de su institución que ésta era o es, promover“su participación protagónica (la de las mujeres) en los ámbitospolítico, económico, social, territorial e internacional”, participación que irónicamente se vio vedada cuando ingresaron en miscuentas de twitter, instagram y facebook para descubrir que supuestamente soy “famosa” y por ende, no podía ser la Coordinadora del Centro de Atención y Formación Integral de la Mujer (CAFIM San Bernardino), pues no podía figurar en las vocerías que aparentemente son más públicas que las de la ministra, debido a que trabajaba para marcas capitalistas.
Ahora bien, me atrevo en mi osadía a preguntar ¿quién puede ser total y absolutamente socialista en un país que aún es capitalista? Discúlpenme si las y los ofendo porque, no sé si realmente existe alguien en este país que no coma alimentos de empresas capitalistas, no vista indumentaria de marcas capitalistas, no se transporte en medios fabricados por grandes transnacionales capitalistas o no se medique con prescripciones de laboratorios capitalistas. En tal sentido, debo explicar que aún no ha existido la marca socialista que solicite a una modelo como yo para promocionarsus productos, de lo contrario podría considerar trabajar para ésta. Y al respecto, se desmayarán las “supuestas feministas” porque el cuerpo de la mujer no debe ser usado para ningún medio mercantilista. Pero, alguien me ha preguntado si quiero o no quiero hacerlo. Si algo me ha enseñado el feminismo en todo este tiempo es que ¡con mi cuerpo hago lo que me venga en gana!, y mis estudios relacionados con subjetividad y corporalidad femeninas, con perspectiva de género, así lo han reafirmado.
Quisiera seguir creyendo que ustedes son incapaces de juzgar a una mujer víctima de violencia por haber permitido ser golpeada o que son capaces de darle un puesto de trabajo a una prostituta, pero hoy lo pongo en duda. Así como me pregunto si el feminismo o su “supuesto feminismo”, que no es más que reivindicar los derechos de las mujeres y su participación social, es un feminismo hipócrita que no genera igualdad de oportunidades y por el contrario, rechaza a las mujeres que somos diferentes. De ser así, me gustaría se me notificara, y así aprovechar mi larga juventud para dedicarme al modelaje que tanto me apasiona o a cualquier otra área de trabajo que me invente, pues mis aspiraciones estaban centradas en el trabajo por y para las mujeres, y éstas fueron cercenadas. Este atentado al trabajo, se suscitó porque me ausenté dos días de mi puesto de trabajo con permiso notificado y previamente aprobado por las instancias correspondientes, para trabajar con el Grupo Ferrara (compromiso adquirido antes de tan siquiera pensar en trabajar en su digna institución) ¡Qué lástima saber que ellos me trataron humanamente y queustedes me desecharon como se ha venido desechando a lo largo deldevenir histórico a las mujeres de los puestos de trabajo por estar embarazadas, por no ser tan rápidas o fuertes como los hombres, o por el simple hecho de ser mujeres!
Lamento tanto que se me haya negado esta oportunidad que tanto anhelaba y que tan feliz me hizo la semana que allí estuve. Estaprotesta no es por mí sola, es por todas esas personas que se quedan calladas y que por miedo a no poder trabajar más nunca en la DiosaAdministración Pública son capaces de aguantar lo que sea. Yo no soy conformista, yo tengo otros ideales y otras convicciones, una crianza y una educación que valen oro y que no pienso desperdiciar quedándome callada mientras me humillan, me discriminan y me vejan simplemente por el hecho de ser modelo. Y es que como decían Sarrió Maite, Ramos Amparo y Candela Carlos “los obstáculos que entorpecen e impiden el desarrollo profesional de las mujeres son tan tozudos y difíciles de cambiar como lo es el poder en sí mismo”. Quisiera creer que esto no está pasando, pero preciso que una vez más nos encontramos con lo que irónicamente reflejó en 1986 el Wall Street Journal en los Estados Unidos, el famoso “techo de cristal” que las verdaderas feministas se han dedicado a combatir. Todo esto, a causa de que no importa cuán feministas digan ser, bajo la lógica del amo y el esclavo hegeliana,mientras ustedes miren desde la mirada del amo, serán oprimidas y nos seguirán oprimiendo a otras.
Por último, asumo que esto es una advertencia para todas aquellas que son o quieren ser modelos, para que ni se les ocurra querer tener trayectoria política, porque como se me aclaró, ambas cosas son imposibles, al menos según quienes dirigen INAMUJER.
Aparentemente, las modelos estamos rompiendo los preceptos morales de algunas personas y sólo podemos destacar en las pasarelas, comerciales y revistas, porque no importa cuánto nos cultivemos académicamente, nunca figuraremos en puestos de poder.
Como decía mi adorada Simone De Beauvoir “el estereotipo sigue reinando supremo”, impregnando nuestra cultura venezolana y actuando como obstáculo para el crecimiento de nuestra nación, y me atrevo a decir que mientras las instituciones del Estado estén dirigidas por personas como las que me botaron, así seguirá siendo.
Pueden seguir diciendo libremente que las modelos son brutas, ¡total!
Nos restan los espacios para crecer intelectualmente mientras se los otorgan en bandeja de plata a Susej Vera, Antonio “El Potro” Álvarez, Winston Vallenilla, entre otras personalidades que aparentemente sí tienen el mérito de destacar en el ámbito de la política y el entretenimiento ¡Felicidades a ese nuevo feminismo poco sororal que se gesta y que me resta! Me retiro dignamente.

Atentamente,
Eva Herbert.

1Antonio Arellano Moreno: Breve historia de Venezuela. 2ª.ed. Caracas: Italgráfica,1974.492 p. La referencia procede de la p.335.
2El doctor Vethencourt expuso lo que hemos señalado en su artículo: “La estructura familiar atípica y el fracaso cultural de Venezuela”, en revista SIC, Caracas, n 362,1974 y también Alejandro Moreno Olmedo: “Solo la madre basta” en Varios Autores: Venezuela siglo XX. Visiones y testimonios.2ª.ed. Caracas: Fundación Polar,2003,p.65-123.
3 Octavio Paz: Postadata. México: Siglo XXI, Editores,1970. 148 p..La cita procede de las p.76-77.
4 Ángel Rosenblat: Sentido mágico de la palabra y otros estudios. Caracas: Universaidad Central de Venezuela, 1977.312 p. La cita procede de la p.6; Teresa de la Parra: Obra. Caracas: Biblioteca Ayachivo,1982. XXXVIII, 752 p.. La cita procede de la p.608.
5 José Ignacio Cabrujas: “El país del disimulo” en El país según Cabrujas. Caracas: Editorial Alfa,2009,p.46-55; Arturo Uslar Pietri: “Los intérpretes” en Vista desde un punto. Caracas: Monte Ávila Editores,1971,p.265-267. La cita es la p.267.
6Guillermo Morón: Historia de Venezuela. Caracas: Italgráfica,1971. 5 vols. La cita procede del t.V,p.351.