Miércoles, 23 de Agosto de 2017

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La Misa, Segunda Novela de Manuel Acedo Sucre

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Por: Roberto Lovera De-Sola

Celebrado novelista es Manuel Acedo Sucre(1958), su primera novela Nosotros todos, impresa a fines del 2012, lleva ya cuatro ediciones sucesivas. Fue el más destacado, más leído y más comentado libro de 2013.

La segunda novela de Acedo Sucre, que acaba de aparecer, es La misa(Caracas: Oscar Todtmann Editores,2014.328 p.), que constituye un hondo retrato del país bajo el chavismo en el período de los últimos diez y seis años. Es una profunda novela politica, la que sin duda se convertirá en el libro sobre estas dramáticas horas que vive el país. Pero es también una visión de la vida cotidiana venezolana actual en estos días trágicos, donde todo parece llevar al país a situarse frente a una pared negra, sin visibilidad hacia ninguna parte, donde no hay como practicar los ideales que siempre han empapado a los venezolanos de buscar la forma de mejorar cada día al país, llevarlo por mejores senderos, gracias al sistema democrático y sus normas.

Rasgos Esenciales
La misa es lo que en la teoría literaria se denomina un “roman a clef”, es decir una novela en clave, porque casi todos sus personajes son reconocibles. Una novela así describe la vida real detrás de una fachada de ficción. Las razones que un autor para elegir el uso del “roman a clef” pueden ser: que desea satirizar una situación; escribir sobre temas discutidos, dando informaciones sobre asuntos controvertidos, sin que se le puede enjuiciar por difamación; ofrecer una invención mostrando cual es la forma en que a él le hubiera gustado sucediera algo; un modo de interpretar un hecho desde un ángulo personalísimo o un modo de relatar las experiencias autobiográficas de tal forma que no parezca que el autor es el protagonista.

Debemos comenzar señalando que en La misa, nos encotramos con un novelista al que su constancia en el oficio de escribir le ha dado mayor certeza en el desarrollo de su ficción, sabe como usar el lenguaje, como dominarlo, como desarrollarlo. Cumple Acedo con lo que es un escritor: una persona que tiene una visión de la realidad, un espacio cuyo suceder, como es este caso, le duele, y tiene un manejo certero del lenguaje para expresarlo.
La misa es una novela de este presente, visto desde su ángulos politico, vivencial, cotidiano, en el aparece toda la deshumanización que vivimos, y, desde luego, a veces, algunas señales, pocas, de esperanza, pero están allí, a veces en las entrelíneas, pero expresadas. Para entender esto habría que leer esta novela al revés, de atrás hacia adelante.

La misa no es una novela religiosa, en ella un grupo de personas se dan cita en una Iglesia para asistir a la celebración de un matrimonio y desde allí se espigan las historias de sus personajes, unos venezolanos muy de hoy, así el libro, como en toda buena novela, es un espejo para mirarnos.

Hay, desde luego en La misa, tiene un sustrato religioso-social, que se cuenta desde la historias de los dos sacerdotes, amigos ellos, concelebrantes de aquel matrimonio, ambos son dos presbíteros con honda conciencia del suceder de estos graves días. Por ello, también, los capítulos de la obra tienen los nombres de las diversas liturgias en que se divide una misa.

Es más, La misa, es esencialmente, una novela politica, una novela muy bien trazada y vertebrada. Es una novela sobre la vida cotidiana venezolana bajo el chavismo.

Duele, duele mucho, leerla, ya que nos muestra en lo que no hemos convertido: un mundo Bizarro(p.163), para los que gobiernan. Bizarro en este caso es un pernaje extraño y raro, pero en sus connotaciones politicas es el que domina en un mundo donde todo está al revés, quien invierte las situaciones y crea el mundo del envés, el la contraluz, el de la desgracia, el del infortunio, el del fracaso. Es ese mundillo donde, como leemos en este libro, “los resabios morales no eran señales de superioridad sino de debilidad”(p.296).

Hemos señalado que hay un sentido de lo religioso en este volumen. Lo vemos a través a través de los dos sacerdotes protagonistas(José y Santiago), que nos dan los dos polos de la iglesia actual y las lecciones que este suceder ha dado a sus conciencias; también aparece otros religioso, el Hermano Francisco, el de la finca La trinidad, en Barinas, quien ha creado en un pueblo una coperativa que ha hecho progresar aquella comunidad y vivir del trabajo y no de la vagancia. El Hermano Francisco, tocayo del actual Papa Bergoglio.
Y, desde luego, seguramente hemos exagerado al llamarlos protagonistas, porque en verdad los personajes principales de esta invención son la corrupción, la anti-constitucionalidad y toda las formas que no han hecho una nación legida, deslegalizada.

Y es, desde luego, La misa, y no solo por su título, una narración gravemente ética. Este es el ardúo asunto que sentimos los venezolanos raigales, sabemos que al restaurarse la democracia en una década, gracias al petróleo, las nuevas fuerzas politicas que lleguen al poder, por vía pacífica, constitucional y electoral, lograran poner el país a andar. Pero para que la ética, para que la moral, vuelva a ser un hábito entre todos, llevarán varias décadas o más. Y en ello, la buena conducta de los nuevos políticos, que ya se preparan para gobernar, serán esenciales. Tienen ellos que practicar lo que piden a los demás, con el ejemplo de sus propias vidas. Es por ello, que tantas veces, hemos recomendado la lectura meditada de la Etica para Amador, del vasco Fernando Savater1.

La misa nos hace ver la tramutación “revolucionaria” que el país ha vivido. Ponemos entre parpentesis la palabra “revolución” porque las así llamadas terminaron con la caída del socialismo en 1989 y el fin de la URSS en 1991, momento en que tiempo de la revovoluciones se cerraron. Y aquí, pese a que se use ese nombre para llamar este tiempo, no ha habido una revolución en ningún momento, lo que hemos tenido es destrucción, caos y anarquía. Destrucción en el sentido de que todo lo construido con grande esfuerzo, ha sido destruído, desde que Gómez creó el Estado, en años viente, incluso antes, cuando nombró, en 1910, a Román Cardenas(1862-1950) Ministro de Obras Públicas, a quien mas tarde pasó a Hacienda(1911), en, donde hizo la gran reforma fiscal que dejó huella en el devenir del país; lo que pusieron a andar primero López Contreras, Medina, nuestros politicos civiles, el propio Pérez Jiménez y los lideres de la República Civil y sus equipos. Además lo que hemos vivido en estos últimos diez y seis años, ha sido caos, anarquía y desamor por las gentes que forman este pueblo, cosa que cuenta muy bien Acedo en este libro.

Y decimos caos y anarquía porque hemos vista rota completamente la institucionalidad, el estado de derecho y desde luego el sistema de justicia.

En La misa, lo que se denomina El programa chavista es este:

“1) Diseña y aplica las peores y más cortoplacistas politicas públicas. De eso sale (I) dinero ya, a costa del largo plazo;(II) unas masas complacidas; (III) el desplazmiento de las élite politicas, económicas, académicas y gremiales, que puedan hacerte sombra; 2) Utiliza el dinero obtenido según el punto 1(I), así(I) para hacerles creer a las masas que se sentían marginadas y excluidas de la politica, que ahora son ellas las que mandan; (II) para darles algunas migajas que las mantengan depedientes y esperanzadas de que van a mejorar económicamente; (III) para persuadirlas de que lo que no funciona es por culpa de la élites politicas, económicas, académicas y gremiales, y (IV) para convencer a esas masas que son mayoría y convertirlas en turba para intimidar, inhibir, desactivar y marginar a los demás factores sociales; 3) Explota el maniqueísmo y difunde tu leyenda: (I)proclama que tu receta es la única que beneficia a las masas buenas y que cualquier otra receta los explota; (II) domina todos los espacios de comunicación masiva; (III) permite algún nivel de disidencia estridente en los medios que no llegan masivamente al público, para argumentar que existe libertad de expresión, pero aplástada cuando se pase de maracas, y(IV) compra las lealtades de los países vecinos y cultiva la ingenuidad y el insaciable oportunismo de cierta izquierda internacional; 4) Reza por que tengas petróleo y el precio de éste pase de ocho dólares por barril a ciento y pico en unos pocos años, para que puedas mantener lo descrito en los puntos 1, 2 y 3, hasta que las masas se acostumbren a la dependencia y no conciben otra cosa; 5) En cuanto puedas, pero en un momento, en que logres repartir bastante dinero, modifica el régimen electoral para permitir tu reelección indefinidamente; 6) Si logras los cinco puntos anteriores, tu receta se habrá convertido en religión y pasarás a la historia como objeto de culto”(p.99-100)

Las Fuerzas Armadas y la presencia militar en el país fue desvirtuada, usando mal el consejo final del Libertador, en su Última Proclama(diciembre 10,1830) “y los militares empleando su espada en defender las garantías sociales”2. En cambio, hemos visto como lo militar se han transformado en militarismo. El término ha sido definido, por el británico Chris Cook como “Término amplio aplicado a muchas y diversas ideologías y sociedades. Esencialmente cabe decir que existe militarismo cuando se presta una consideración exagerada a los valores morales, las actividades y las necesidades de las fuerzas armadas”3. Para comprender cuando esto sucede bastaría ver, en el siglo XIX, la Prusia, Alemania desde 1871, de Otto von Bismarck(1815-1898); en la Segunda Guerra Mundial: Japón, la Alemania nazi, Vietnam comunista o el Chile de Augusto Pinochet(1915-2006) y los países industrializados en los cuales existe el Complejo Militar industrial, que definió el presidente norteamericano general Dwight Eisenhower(1890-1969). Ese militarismo lo sufrimos aquí, donde “los militares tenían colonizada la administración pública”(p.246. Ver también la p.71). Ello contradice los principios militares del propio Libertador, quien pensó que los oficiales no deberían ejercer cargos en la administración civil.

Y donde el petróleo: arma, del neo-imperialismo venezolano, la expresión es nuestra. Y es una lástima la ruptura intiucional. Antes se creía que las grandes instituciones eran en Venezuela: el Libertador, el Ejército, la Iglesia catolica, el Magallanes, Ultimas Noticas, Radio Rmbos, la consideración actual es otra, porque hasta el petróleo se ha convertido en puro daño para los los venezolanos, dejó de ser don.

Y en la vida cotidiana nos muestra Acedo la desordenada vida sexual que se está viviendo, hondamente promiscua, completamente lejana al amor, donde se dan “el primero de varios encuentros amistosos y sexualdes”(p.198), lo que algunas muchachas de estos días llaman “sexo recreativo” y en donde también encontramos a la arquetipo de la “arribista vaginal”(p.268).

Es un mundo de violencia: Venezuela, dice un personaje, es “un paraíso para ejercer la violencia política y la violencia privada”(p.297). Y la pérdida de todo valor de la vida, dice alguién: “Si yo soy el Gobierno y me quiero deshacer de alguién, Pichoncita, o si soy un mafioso que tiene un enemigo, lo mando a matar y nadie investiga, A nadie le interesa y el hampa común sirve para explicar todo”(p.297), ¿son nuestros desaparecidos?.

¿Cómo Definir a La Misa?
Podemos comenzar por definir a La misa a partir de uno de los sacerdotes, José, quien también es abogado. Podría decirse que estaba en el ala izquierdista de la Iglesia,

“Ya como seminarista, José se había fascinado con la Teología de la Liberación, encontrando en ella el romanticismo aguerrido con que los verdaderos valientes enfrentaban la injusticia social… Sintiéndose como un verdadero guerrillero de Cristo y tomando partido a favor de todo lo que sonaba a izquierda, revolución, resistencia y cambio radical… Cuando se encontraba embebido en esta forma de ver el mundo, llegó el chavismo al Gobierno. Las invasiones campesinas, la lucha contra el latifundismo, las expropiaciones y el discurso populista, retador e innoclasta de Chávez, calaron perfectamente dentro del joven sacerdote…Pero su autocomplacencia duró poco: hasta que no vio con sus propios ojos que la virtud campesina llegaba hasta donde la conveniencia la llevara, al tiempo que contemplaba impotenete como se materiazaba un verdadero Blitzkrieg[guerra relampago] 4 de destrucción sobre la obra del Hermano Francisco, que al final dio al traste con la propia vida de éste, y se gestaba el fraude rural en que muy rápidamente se convirtió la Revolución…José no estaba en Venezuela cuando se desbocó el chavismo en Barinas, estaba en México, asistiendo a unos cursos de seis meses de Derecho Agrario y gestión agroindustrial. Pero estando allá, se enteró con horror cómo en La Trinidad las hordas de invasores asalariados y apadrinados por las fueza pública, desplazaron violentamente a quienes, con razón, se sentían dueños de la tierra que cultivaban bajo el esquema creado por el Hermano Francisco.José supo cómo esas hordas, conducidas por líderes chavistas que no eran de ahí ni sabían nada, ocuparon la tierra y destruyeron la infraestructura de riego que tanto había costado construir, canibalizaron la maquinaria agrícola, vendieron y revendieron pedazos de terreno, y ranchificaron la finca hasta convertirla en una miserable y maloliente comunidad de indigentes llamada Fundo Endógeno Bolivariano Agroindustrial La Trinidad, que más nunca cosechó nada que pudiera asimilarse a producción agrícola. José también conoció cómo la gloriosa Guardia Nacional, que después se llamaría bolivariana y se confesaría ´chavista y anti-imperialista’, sacó de la finca, a peinillazos, a un ya anciano Hermano Francisco, cuando este defendía a las familias de trabajadores que habían dedicado sus vidas a labrar estas tierras, para morir él unos meses más tarde, sumido en la más profunda tristeza. Y, finalmente, José constató cómo lo constató cómo lo que pasó con La Trinidad fue contagiándose a todo lo que alguna vez había sido generador de riqueza en Venezuela, y cómo se destruía sistemáticamente el producto de la iniciativa, la visión y el esfuerzo de algún soñador de algún trabajador o de algún empresario, hasta que José comenzó a cuestionarse no solo la barbarie con la que el populismo pretendía imponer una supuesta ideología, sino la perversión de toda ideología que tuviera la soberbia de imponerse como fórmula social única, erigiéndose, para colmo, sobre una plataforma de destrucción de todo lo anterior de todo lo anterior, todo lo demás y todo lo distinto…Estas experiencias llevaron a José a lo que clínicamente podría haberse diagnosticado como una depresión, pero que sus compañeros de orden calificaron como crisis espiritual. Siguiendo las recomendaciones de éstos, José regresó a Caracas y se dedicó a dar clases de Derecho Agrario en la Facultad de Derecho de la UCAB”(p.68-69.Los subrayados son nuestros). Se hizo allí verdad, la apotema de la diputada María Corina Machado:“Expropiar es robar”.

Y ya que en una de las citas se menciona la Teología de la Liberación debemos decir que esta es una creación latinoamericana, la debemos al jesuita peruano Gustavo Gutierrez(1928), a través de su libro Hacia una teología de la liberación(1971), este modo de pensar acercó la Iglesia al mundo de los pobres, La fuerza histórica de los pobres(1982) es el título de otro de los libros del padre Gutiérrez, quien, para ser fiel a sus ideas, vive en un barrio de la ciudad de Lima. Desde luego, la Iglesia romana, a través del papa Juan Pablo II(1920-2005) se opuso a esta concepción, dado la parte de la tesis que examinaba el marxismo. Por ello, también, de lo que disentimos, como humanista cristiano latinoamericano, ciertas obras de cierto tinte conservador, escritas aquí, como el Manual de perfecto idiota latinoamericano, con el que coincidimos en toda su exposición, menos en este punto(p.299-303) y sus dos secuelas, El regreso del idiota(2007) y Nuevas noticias del nuevo Idiota iberoamericano(2014)5, crítican arduamente la Teología de la Liberación, dado que tambien sectores comunistas de nuestras tierras la hicieron suya, pero es una concepción cristiana y católica. En Roma lo supieron bien, porque si bien se impusieron a algunos de sus vocero vetos, como al franciscano brazileño Leornado Boff(1938), nunca molestaron al insigne peruano. No sabemos que se pensara ahora, cuando el papa Francisco da muestras ciertas de su cercanías a estas concepciones, que debió practicar, jesuíta como es, como sacerdote, obispo y cardenal en su Argentina natal.
Desde luego, en el tejido de la novela veremos como, dentro del sistema impuesto en Venezuela por el chavismo, aquellas ideas salvadoras, de servicio a los pobres, quedaron de lado, para solo decir algo, porque lo sucedido, lo que les pasa en la coperativa del llano al Hermano Francisco y al padre José, les hicieron darse cuenta que estaban ante el anatema de la Teológica de la Liberación, que nadie pensaba servir a las pobres a encontrar mejores formas de vida sino a servirse de ellos.

Todo lo narrado en La misa, nos hace ver la angustia de la sociedad civil, de los venezolanos auténticos que aman este país, a estas gentes, a esta tierra. De allí el desasociego que se preguntaba: “como se iba a degradar el país…mientras lo africanizaba para convertirlo en una nueva Corea del Norte”(p.117), los que llama “arrebato gansteril… que le arranca el fruto de lo que para él era toda una vida de trabajo”(p.121), que dice otro personajes; o aquellos que se oponen al gobierno al ver como este estaba “acabando con el país”(p.130), la forma como “Las instituciones existían en Venezuela para ser utilizadas en los juegos de poder”(p.144), todo porque “respondían a una concepción colectivista…Y no podía contar con nadie mejor, fue captando José, porque el refugio ideal para la mediocridad, la indolencia y la corrupción es precisamente lo colectivo”(p.251).

Hay otras partes de los planteado en esta novela que es lo que ha dado nacimiento a lo que nosotros hemos denominado el “neo imperialismo” venezolano, es decir las acciones cumplidas en países cuya politica debía ser respetada, a ello obligan las normas de la politica exterior. Aquí se da un caso: El Salvador. Leemos: “Pero El Salvador seguía mayoritariamente en manos de ARENA sin que el chavismo lograra terminar de fortalecer al FMLN ni influir en forma decisiva en la vida politica del país. El problema…era como ingeniárselas para hacer que el arma del petróleo barato hiciera la diferencia en esta materia”(p.107)

Lo Ético
Ya hemos señalado la importancia que en esta narración tiene lo ético, que ha sido completamente roto, quien lo dice pensaba: “la historia juzgaría de colaboracionistas a quienes se quedaron en Venezuela ganando dinero en medio de semejante tragedia”(p.118). Y quizá, no dolo, los bolichicos.

Agosto 27,2014.

[1] Fernando Savater: Ética pára Amador. 24.ed.Bogotá: Ariel,1999.189 p.

[2] Simón Bolívar: Proclamas y discursos del Libertador.2ª.ed. Los Teques: Biblioteca de Autores y Temas Mirandinos,1983.455 p. La cita de la p.407.

[3] Chris Cook: Diccionario de términos históricos. Madrid. Alianza Editorial,1993. 523 p. La cita procede de la p.338.

[4] “Blitzkrieg, en alemán, quiere decir guerra relámpago. Es un nombre popular para una táctica militar de ataque que implica un bombardeo inicial, seguido del uso de fuerzas móviles atacando con velocidad y sorpresa para impedir que un enemigo pueda llevar a cabo una defensa coherente. Los principios básicos de estos tipos de operaciones se desarrollaron en el siglo XIX por varias naciones, y se adaptaron años después de la Primera Guerra Mundial(1914-1918), principalmente por la Wehrmacht, para incorporar armas y vehículos modernos como un método para evitar la guerra de trincheras y la guerra en frentes fijos en futuros conflictos”, en Wikipedia, www.goole.com: Caracas: agosto 27,2014..

[5] Plinio Apuleyo Mendoza/Carlos Alberto Montaner/Álvaro Vargas Llosa: Manual del perfecto idioma latinoamericano.Barcelona: Plaza y Janés,1996.318 p.; El regreso del idiota. Bogotá: Mondadori/Debate,2007. 344 p.; Ultimas noticias del nuevo idiota iberoamericano. Caracas: Planeta,2014.267 p.