Domingo, 25 de Junio de 2017

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La Demoracia Refrendaria

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Por: Roberto Lovera De-Sola

Es necesario reflexionar sobre un gravísimo aspecto de la Constitución de 1999: la aprobación de los Referendos Populares(artículos 71-74), es una forma que parece democrática pero que no lo es. Ha sido un engaño más para la ciudadanía. Esto ha sido visto bien por el profesor Arturo Serrano, docente de la UCAB, a quien seguimos pues sus precisiones son hondas y exactas1.

La Constitución de 1999 creó cuatro tipos de referendos: revocatorios, para consultar sobre la permanencia de un funcionario de elleción popular en su cargo; las consultas populares, cuando se desea la opinión del pueblo sobre un tema específico; los abrogatorios, para consultar sobre la permanencia o no de un ley; y los constitucionales, para las reformas consttucionales.

Todo estos referendos sólo pueden ser contestados de dos maneras: o por “si” o por el “no”. Y desde luego, dice Serrano, muy bien basado, sigue a los expertos en encuestas: “Quien controla la pregunta, controla la respuesta”(p.262). En el caso venezolano siempre la pregunta procede o del gobierno o la Asamblea Nacional, lo que en la acción politica del régimen establecido en 1999 es lo mismo. Y, además, según el Pew Research Center for the People and the Press, “La escogencia de las palabras y las frases en una pregunta son críticas a la hora de expresar el signficado”(p.262).

La esencia de la creación de estos procesos fue desde que Chávez asumió la presidencia y se estableció “en Venezuela un régimen que proclama el fin de la democracia representativa entendida esta como un gobierno en que el pueblo ejerce su soberanía directamente”(p.257). En palabras del propio Chávez(febrero 2,1999): “Preparense ustedes para gobernar, porque la idea de la democracia, precisamente esa idea según la cual ustedes son los que gobiernan”(p.257). Al pronunciarlas en Los Próceres, a su lado estaba el dictador cubano Fidel Castro2. Como mecanismo para realización de esta concepción se crearon los referendos. Esto lo traía el comandante Chávez bajo la manga, como otros que impuso luego, era un instrumento solo aparentemente democrático.

Por ello Serrano indica que se propone mostrar “que esto más que darle poder al pueblo, lo que hace es quitarle voz convirtiendo los asuntos sobre los cuales trata “la” o “las” preguntas en imposibles de ser discutidos ampliamente”(p.257), ello porque solo se puede contestar “si” o “no” y no es posible presentar los matices que toda decisión colectiva a través del voto, que es el aeropago de la democracia, requiere, dada su relevancia.

Durante el período iniciado en 1999 el país, una vez aprobada la Constitución de ese año, ha tenido seis referendos: dos en 1999, el primero para Convocar la Asamblea Constituyente y el segundo para aprobar la Constitución; el tercero, en el 2000, fue el sindical; el cuarto, en 2004, el revocatorio del mandato del Presidente; el quinto, en 2007, para hacer cambios constitucionales; el sexto, en el 2009, para establecer la reelección indefinida de los funcionarios públicos, pero pensada especialmente para el Presidente.
Un ejemplo: recuérdese que en el Referendo del 2 de diciembre de 2007 se consultó sobre la posibilidad de cambiar la esencia del sistema de gobierno de la nación: dejar de ser una República Liberal Democrática y convertirnos en un país socialista, esta fue la opción del Presidente que fue derrotada, en las dos preguntas formualadas. Ganó, en ambos casos la opósición: la primera pregunta con el 50% de los votos y la segunda con el 51% de los votos.

Ahora bien, la gran pregunta, que formula Serrano, es clara: “¿estos asuntos de los que tratan todos y cada uno de los referendos puedes ser respondidos con un “sí” y un “no” sin mayor matiz?(p.261). Ello porque ”Si” y ”No” es una manera de poner al interlocutor entre la espada y la pared y limitarlo a responder con expresiones que no reflejan lo complejo de su pensamiento”(p.261).

Por ello indica: “El referendo es una importante herramienta política para consultar al pueblo, pero solo después de que las discusiones han sdio realizadas con todos los elementos de la sociedad. Pero que una Asamblea Nacional…controlada en más de 94% por el partido de gobierno discuta las propuestas del Ejecutivo(es decir, se pague y sé el vuelto) para luego solo permitir al pueblo expresarse con un ‘si’ o un ‘no’ en un referendo, solo logra que las posibilidades de discusión se redazcan a un mínimo”(p.261-262).

Y precisamente si hay algo anti-diálogo es la opción única: responder “si” o “no”. Además, las preguntas estaban formuladas de tal manera, que en el 2004 podría verse que al revocar el mandato del Presidente se la está arrebatando algo que él recibió gracias a los mecanismos de la democracia, al menos en su elección de 1998, que fue la única hecha dentro de las condiciones de la democracia representativa, después ello fue abolido, aunque pocos venezolanos lo comprendieran así, ya que la Democracia representativa había sido sustituída por la idea “de refundar la República para establecer una sociedad democrática, participativa y protagónica” (Constitución de 1999, Preámbulo). De allí en adelante, a partir de los de 2000, hechos ya sobre lo dicho por la Constitución de 1999, las dudas surgen en cualquier analista que observe esos procesos.

Y en el referendo del 2009 la pregunta original: “¿Desea Ud. que los funcionarios de elección popular puedan postularse para ser elegidos de nuevo tantas veces como así lo deseen?” se transformó en “¿Aprueba Ud. la enmienda de los artículos 160,162,174,192 y 230 de la Constitución de la República, tramitada por la Asamblea Nacional, que amplía los derechos politicos del pueblo, con el fin de permitir que cualquier ciudadano o ciudadana en ejercicio de un cargo de elección popular, puede ser sujeto de postulación como candidato o candidata para el mismo cargo, por el tiempo establecido constitucionalmente, dependiendo su posible elección, exclusivamente del voto popular”(p.267)”. Allí había una falacia, es decir, como señala la Real Definidora, “Engaño, fraude o mentira con que se intenta dañar a alguien”3, porque como dice el profesor Serrano, “Y es así como yo no opino tan solo sobre si admito que el funcionario tenga el derecho a ser reelegido, sino sobre si quiero que se amplien mis derechos políticos como ciudadano. Es decir, al responder “No” lo que estoy diciendo es “No quiero que se amplien los derechos políticos del pueblo”(p.264), es decir, es una mascarada democrática, las cuales han abundado tanto en el gobierno de Chávez.

Tambien indica Serrano: “Un referéndum no es un proceso argumentativo. No hay orador ni auditorio, y por lo tanto difícilmente se puede suponer que este aumente el nivel de democracia. Más bien tiende a polarizar al país en dos opciones que terminan apoyándose con una enceguecida irracionalidad que escapa al debate sobre el asunto”(p.264. Subrayado nuestro).

Hemos señalado antes que de alguna forma lo referendos se convierten en una forma de anti-diálogo, porque este es, como dice Serrano, basándose en Chainm Perelman, este para existir debe encarnar la gran lección de la teoría de la argumentación que “es la de la tolerancia. Acepta a discutir con el otro…requiere un ‘contacto de los espíritus’ en el cual reconozco al otro como interlocutor, como persona, a sus verdades como dignas de ser tomadas en cuenta y por sobre todas las cosas le doy importancia a lo que él o ella opine. Además, entrar en un proceso de argumentativo implica aceptar que mi verdad puede cambiar y yo pudiese no estar en lo correcto”(p.264).

Esto nos nos acerca a la observación del expresidente francés Valery Giscad D’Estaing(1926), publicada en The Times(Londres: octubre 29,1975), que si bien fue dicha pensando en los hechos económicos tiene consecuencias politicas indiscutibles. Dijo el presidente francés, ya expresó sus palabras como Jefe de Estado, la versión es de otro presidente Rafael Caldera:

“después de la crisis monetaria de 1971 y la crisis petrolera de 1973, la próxima etapa sería la restuaración del orden económico en el mundo a base de consenso y no de imposición, mediante un sistema duradero de alianzas que asegurarían la estabilidad de los precios de las materias primas y la del ingreso de los países en desarrollo, el acceso de los productos de éstos a los países industriales sin barreras aduaneras, mediante un sistema de preferencias generalizadas, su acceso a la tecnología y la promoción de la inversión industrial, el desarrollo de la agricultura y el porcesamientos demlas meterias primas en el lugar de origen”.

Señala Caldera, que al leer aquello en The Times, “el diario londinense que el presidente francés reconoció que la ayuda internacional había decaído en los últimos diez años(1965-1975) y que ningún país industrializado había alcanzado siquiera sus propias metas de solidariodad internacional; y que la ayuda cumplida por los países petroleros había demostrado su apreciaicón del problema”. Y culminada Caldera “¡Parece ser que el camino comienza a hacerse más perceptible a quienes parecían ciegos y sordos ante los reclamos urgentes del Tercer Mundo!”4 .

Estabamos ante la voz de dos democrátas, coincidiendo en la necesidad de lo que se iba a imponer en la vida politica del futuro, todo debería hacerse “a base de consenso y no de imposición”. ¡Qué distante de ello estaban los que crearon la anti-democracia que se expresa en los procesos referendarios.

Unas Observaciones Mas
Faltan tratar varios asuntos, unos de orden estadístico electoral, que Serrano no refiere. Y otros de orden político e histórico.

PRIMERO: es el relativo al número de abstenciones que hubo en cada Referendo de los celebrados. Estas cifras nunca fueron tomadas en cuenta por el gobierno el cual solo miró siempre los resultados que lo favorecieran. Pero la abstención es un voto, un voto que se cuenta, y que se debe tener en cuenta. Y más, que siempre los números de las abstenciones fueron grandes, ello ,incluso, desde las elecciones de 1998 en las cuales el voto el ganador fue la abstención. Si los que dejaron de votar el 36%, según datos del CNE, lo hubieran hecho se habría superado a Chávez, este no hubiera ganado, ya que los votos contrarios(42%) mas abstención suman el 78%, según los datos del CNE, que creemos verdaderos.

Pero veamos nuestro tema: en el referendo del 25 de abril de 1999: votó solo el 37% y se abstuvo el 62%, para este se usó el “Quino Chávez”; en el del 15 de diciembre de 1999: votó el 44% y se abstuvo el 55%; en el del 3 de diciembre de 2000: votó el 23% y se abstuvo el 76%; en el del 15 de agosto de 2004, Revocatorio, votó el 69%. Nunca se publicó el número de abstenciones. Siempre pensó la opisición que hubo un fraude.Los verdaderos resultados fueron dados en el 2006, por dos expertos, lejanos al CNE: el 56% votó en contra de Chávez; el 41% a su favor. En verdad, el 15 de agosto de 2004, primero todas las encuestas a pie de urna daban por ganadora a la oposición. Y, además, nunca votó tanta gente, hecho evidente para todo elector: nunca antes se había encontrado las filas que encontró en su centro electoral. Lo que indica que lo que se pensaba era cierto y que el Presidente fue revocado ese día; en el del 2 de diciembre de 2007: votó el 55% y hubo una abstención del 44%; en el del 15 de febrero de 2009: votó el 65%, abstención de 32%.

SEGUNDO: Los otros son de orden histórico y politico, que deben ser señalados también.
Lo primero que debemos advertir que todo lo que luego apareció al discutirse la nueva Constitución había sido previamente preparado, siempre con la idea de abolir la democracia que Venezuela vivía desde muy atrás, desde la muerte de Gómez hasta 1998, con la sola excepción de la década de la dictadura, democracia electiralmente plena desde la promulgación del Estatuto Electoral(abril 15,1946) que convocó a votar a todos los mayores de 18 años, hombres, mujeres y analfabetos: fue la primera vez que todo el país de esa época pudo hacerlo , desde alli en adelante, siempre logrando que sus votos fueran bien contados. La primera vez que ello sucedió fue en las eleeciones del iniciada en las elecciones del 27 de octubre de 1946 y mas tarde en aquellas en que se eligió presidente a don Rómulo Gallegos(diciembre 14,1947), quien ganó con el 74% de los votos. En todo este periplo electoral solo hubo un fraude(noviembre 30,1952), para cerrar el paso a las corrientes democráticas, que habían sido las ganadoras, la mayor parte de los votos de AD y el PCV, inhabilitados por la dictadura, fueron a parar a URD y a Copei.

En cambio, desde atrás, hasta ahora no conocemos cuando, no sabemos en que momento, tras el golpe de 1992, Chávez entró en contacto con Cuba y la gente de izquierda, aunque conocemos un libro de 1993 en el cual, en la parte final, se hayan artículos favorables a él. Por cierto, este libro constituye la mas grande alteración de documentos históricos venezolanos, relativo a Bolívar y Manuelita Saenz, nunca hecho.

Es posible que en el contacto con Cuba, o antes, con la presencia de los guerrilleros fracasados de los sesenta, o los miembros de la ultra-izquierda haya comenzado a empararse de la anti-democracia, o de lo que en esos mismos años, un libro muy leído de Jean Francois Revel calificó como la “tentación totalitaria”.

Desde luego, al convocar la Constituyente ya se expresaron ideas que no podía pasar de ser calificadas sino como fantasías, tal la idea que la gente en las calles formaron una suerte de nuevo aeropago griego, cosa imposible en nuestro tiempo. El único aeropago de nuestro tiempo son los procesos electorales, los cuales son válidos en la medida que respete aquello que expresen los electores.

De tal manera que lo que se propuso Chávez, él fue siempre el centro indiscutido por los suyos, fue destruir la democracia representativa a través de subterfugios. La democracia, no lo olvidemos es el sistema de vida de los venezolanos, desde 1810, y especialmente desde 1811.

Chávez hizo, en el caso que tratamos al fundar una suerte de democracia refrendaria. Fue el juego de engañar, las mascarada, ofrecer una cosa y dar otra, de la misma forma que lo había hecho Fidel Castro en Cuba al conquistar el poder en 1959.

Lo último que debemos advertir que estos referendos, sobre el de 2004, nunca trajeron el “apasiguamiento” que dijo un destacado académico venezolano, en un libro muy bien cernido. Lo que provocaron fue lo contrario: que la resistencia opositora, engañada, y sin un liderazgo creíble la madugada del 16 de agosto de 2004, prosiguiera en su acción por rescatar la democracia.

Enero 5,2014.

1Arturo Serrano: “¿Si o No? Reflexions dialécticas sobre la democracia ‘referendaria’” en Varios Autores: Historia de la democracia. Compilación Lucia Reynero. Prólogo: Simón Alberto Consalvi. Caracas: Los libros de El Nacional,2013,p.255-269. La citas que hacemos proceden de esta fuente.
2Recuérdese que ese mismo día, en el Panteón Nacional, cuando la periodsta de Televen, Aruasi Armand, le preguntó su opinión sobre la nueva Constitución que se aprobaría en Venezuela, Castro contestó “que de todas formas la cubana era mejor porque era una constitución socialista”.
3 Diccionario esencial de la Lengua Española,p.660.
4 Citado por Rafael Caldera: Reflexiones de La Rábida. Politica y ciencia social ante la realidad latinoamericana. Barcelona: Seix Barral, 1976. 112 p. La cita procede de la p.82-83