Sábado, 24 de Junio de 2017

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Jaime Lusinchi

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Por: Roberto Lovera De-Sola

La muerte, esta semana(mayo 21,2014), de Jaime Lusinchi, a seis días de arribar a los noventa años, nos permite repasar los tópicos de su vivir y especialmente los días de su presidencia.

La Biografía
Jaime Ramón Chacín Lusinchi, su verdadero nombre, nació en Maiquetía[1], departamento Vargas, Distrito Federal(mayo 27,1924). Aunque hijo natural, siempre firmó con el apellido de su mamá, fue hijo de Manuel Gregorio Chacín y María Angélica Lusinchi. Vástago de orientales siempre se ha sentido oriundo de Clarines, Anzoategui, por haber crecido en ese pueblo, región de la cual son nativos sus padres[2]. En verdad, nació en Maiquetía, estado Vargas, en el Litoral Central.

Fue allí, en la cuenca del Unare, en donde cursó los estudios primarios, en Clarines y Puerto Píritu. En 1937 inició los medios en el Colegio Federal de Barcelona. En 1941 comenzó los estudios de Medicina. Primero en la Universidad de Los Andes en Mérida y más tarde en la Universidad Central de Venezuela en la cual obtuvo el título de Médico Cirujano, en 1947.

La inclinación política parece haber prendido en el hogar, ya que su madre era hija del caudillo Franciscdo Lusinchi Armas(1853-1918), quien peleó en la Revolución Libertadora(1901-1903). Así en 1939, Lusinchi, a la edad de quince años, se encontraba vinculado al PDN clandestino, uno de los embriones de la futura Acción Democrática. Y mientras hacía sus estudios fue presidente de la Federación de Estudiantes de Venezuela, FEV y de la Asociación Juvenil de Venezuela(AJV), núcleo juvenil de AD.

Ya con el título de galeno fue médico rural en Cantaura, presidente del Concejo Municipal de esa urbe. En las elecciones de 1947 fue electo miembro de la Asamblea Legislativa del estado del cual siempre se sintió nativo. En 1948 el joven doctor Lusinchi presidió la Asamblea Legislativa de Anzoategui. Estuvo también en San Tomé en el ejercicio de su profesión. De allí pasó a Caracas. Trabajó en el Puesto de Socorro, de la esquina de Salas, participó en las labores de la Resistencia contra la dictadura. En 1952 fue apresado por la Seguridad Nacional y más tarde expulsado del país.

El exilio de Jaime Lusinchi, quien ya se había casado con su colega Gladys Castillo, transcurrió en Chile(1953-1956), en donde cursó estudios de postgrado en Pediatría. Pasó una temporada de estudios en Buenos Aires. Se dirigió luego a Nueva York, allí siguió preparándose como médico y participando desde allí en las actividades de la Resistencia. En 1956 ejerció su especialidad en la metropoli norteña. Caída la dictadura retornó al país.

En 1958 fue electo diputado(1958-1978), fue jefe de la Fracción Parlamentaria de su partido en el congreso durante doce años. En el ejercicio de este cargo conoció a Blanca Ibáñez Piña(1947), que destino tan peculiar jugaría en su vida. Y para nuestra desgracia y la de Venezuela. Antes había tenido amores extraconyugales con la pedagoga Aline Lampe. Fue también Senador(1978-1983), Secretario General de AD(1981-1982), candidato de su partido en las elecciones presidenciales. Fue electo Presidente de la República el 4 de diciembre de 1983. Fue proclamado[3] a los pocos días(diciembre 13).

El 2 de febrero de 1984 se juramentó dando inicio a su período presidencial.

Indica Manuel Caballero “Para las elecciones de 1983, Jaime Lusinchi decidió asumir su grisura personal…lanzó como slogan la idea de

“Jaime es como tú”…explotando esa imagen…se dio el lujo de…entrar y salir del gobierno con una cota de popularidad alta como nadie antes ni después…Su victoria fue avasallante….Eso hacía presagiar la formación, por los siglos de los siglos, de un sistema politico similar al mexicano, con un dominio absoluto y eterno de un solo partido: el esquema bipolar soñado por Betancourt se había roto”[4].

Pese a ello el 82% del electorado había sufragado por AD y Copei, lo que daba una idea del país democrático en donde, pese a lo que dice Caballero, la nación seguía siendo bipartidista, solo el 18% votó por las demás formulas. Teodoro Petkoff(1932), el que sacó mayor votación entre esas candidaturas, solo alcanzó el el 4,17%.

El Carácter
Las peores semillas para la desgracia nacional, aunque pocos quisieron verlo, estaban sembradas cuando Jaime Lusinchi lanzó su candidatura, con la tesis del “Pacto social”. Habría que tener un carácter indomable, una fuerte decisión, un imperio ético en la conciencia, otro entorno personal, una clara idea del destino, como lo tenían los profetas bíblicos, para haber acometido la espinosa tarea que iba a tener por delante[5].

El Presidente

La Administración

Propalando que su gobierno sería de austeridad y sensibilidad social, Jaime Lusinchi fue electo presidente de Venezuela con el 56,72% de los votos. El 2 de febrero de 1984, tomó posesión ante un parlamento donde su partido tenía mayoría. Los primeros años de gestión, se caracterizaron por tratar de fomentar cierta estabilidad economica pues los precios del petróleo eran bajos y pesaba sobre el país la deuda externa cuyo refinanciamiento intentó.

Pero la la crisis económica siguió agudizándose. La disparidad del bolívar con respecto al dólar influiría al igual que la inflación en la economía, empujado el carácter dependiente de la economía venezolana, fundamentalmente mono productora. Ante esta situación el gobierno de Lusinchi decidió reenfocar sus políticas, aumentando salarios, controlando precios y divisas, lo que causó tensiones sociales. En los últimos años de gobierno, el gasto público fue muy alto, se trató de crear una ilusoria estabilidad económica. Este período también será caracterizado por escándalos tanto de corrupción, como de moralidad y abuso de poder. La relación extramarital del Presidente con su secretaria privada Blanca Ibáñez Piña, provocó denuncias en los medios de comunicación y la influencia de la señora Ibáñez fue notable en las toma de las decisiones presidenciales. Sumándose a esto, hechos como la compra de 65 autos rústicos para la campaña electoral de Acción Democrática, con fondos del Estado, el mal manejo de recursos del Instituto Nacional de Hipódromos y las denuncias sobre el manejo del sistema cambiario a través de RECADI. Así las corruptelas del equipo de gobierno y sus testaferros fueron predominantes durante aquel quinquenio.

Lusinchi desde la presidencia(febrero 2,1984-febrero 2,1989) comenzó enfrentandose al problema de la deuda externa e hizo esfuerzos administrativos como la puesta en vigencia de leyes para luchar contra el tráfico de drogas(julio 14, 1984), creó la Comisión Presidencial para el estudio del Proyecto Educativo Nacional, la cual, presidida por Arturo Uslar Pietri(1906-2001), presentó amplísimo informe (septiembre 9,1986), que desgraciadamente fue dejado de lado.

Durante la gestión de Lusinchi se construyó en Caracas el Paseo Vargas, el Complejo Habitacional Juan Pablo II, el tramo del Metro de Caracas Zoológico/Las Adjuntas-El Silencio, se inauguró la Represa del Río Turimiquire(Estado Monagas), se comenzó la construcción de la Autopista de Oriente, se fabricaron de 331.615 viviendas. También le tocó al presidente Lusinchi recibir(enero 26-29,1985), por primera vez la visita de un Papa al país, Juan Pablo II(1920-2005).

La Reforma del Estado
Pero en verdad la realización mas importante que hizo Lusinchi fue el establecimiento la Comisión de Reforma del Estado(diciembre 17,1984) que presidió el senador Ramón J.Velásquez(1916). Fue creada para poner al día nuestro sistema politico poniendo a andar el proceso de descentralización.

Su labor tuve cuatro nortes de acción: profundizar la democracia en los partidos políticos; hacer las reformas que requería la Ley del Sufragio lo cual permitió su realización más decisiva: la elección directa de los Gobernadores y los Alcaldes, cuya figura fue creada en esa reforma la que permitió la escogencia de los Alcaldes por elección popular. La elección, fue llevada a cabo por vez primera en las elecciones del 3 de diciembre de 1989, siendo Presidente su sucesor Carlos Andrés Pérez(1922-2010). Este fue un hecho histórico que permitió una ampliación del proceso democrático en forma muy amplia.

La Crisis de los Partidos
Pese al intento en verdad la necesaria reforma de los partidos políticos, anquilosados en sus viejas prácticas, las propias de los “cogollos”, como se comenzó a decir entonces, no se logró. Todavía en 1998 el politologo Alberto Arvelo Ramos(1942-2010), profesor de la Universidad de Los Andes, expuso en un libro[6] una serie de las necesarias reformas, las cuales tampoco fueron escuchadas por los partidos. Dándose hoy en día la paradoja que el partido del presidente Chávez es peor que todos los anteriores, ni siquiera se practica en él la pregonada libertad interna: sólo él es el que decide, todo lo criticado a AD, Copei, el MAS y la Causa R, es nada comparado con los vicios, el sinsentido politico, el autoritarismo que gobierna de esa agrupación gubernamental. Las proposiciones de Arvelo Ramos sigue vivas y en pie, están recogidas en el último capítulo de su libro.

Yumare y el Amparo: Dos Masacres
Otros sucesos de aquel período fueron las Masacres de Yumare, estado Yaracuy(mayo 8, 1986) en donde fueron exterminados nueve guerrilleros del grupo extremista Punto Cero y mas tarde las de El Amparo, estado Apure(octubre 29,1988), en está última fueron asesinados catorce pescadores, en el caño La Colorada, confundidos con guerrilleros. Ambos asesinatos colectivos fueron dirigidos por el comisario Henrry López Sisco, persona ligada al entorno de la Secretaria Privada del presidente Lusinchi, Blanca Ibáñez Piña. En los hechos de El Amparo participó también al oficial Ramón Rodríguez Chacin, de oscuro historial también, representante desde hace varios años del presidente Hugo Chávez(1954-2012) ante las FARC, la narcoguerrilla colombiana. Y, ahora, Gobernador del estado Guárico. Los hechos de Yumare fueron registrados por Raúl Esté. Los asesinatos de El Amparo fueron ampliamente documentaddos en el libro de diputado Walter Marquez. En ambos casos, como siempre sucede, porque no hay nada escondido bajo el sol, se salvaron testigos, seis en Yumare, uno en El Amparo, que pudieron dar cuenta de aquellos terribles sucesos, contrarios todos a las normas del régimen democrático.

La Corbeta Caldas
Creemos que el día más grande de la presidencia de Lusinchi fue el 9 de agosto de 1987, en el momento en que actuó con sin par sensatez y grande sentido politico, cuando una fragata colombiana, la Caldas, invadió el territorio de Venezuela y pudimos estar al borde un enfrentamiento bélico. Lusinchi actuó como gran jefe de Estado en aquellas graves horas.

Esa incursión de la corbeta colombiana Caldas en mares venezolanos, puso a prueba la eficacia militar y diplomática de Venezuela ante las naciones vecinas.

La crisis se inició en la fecha que hemos indicado con el ingreso de la corbeta Caldas en aguas territoriales de Venezuela.

Al tener noticia del suceso el presidente Lusinchi, ordenó la movilización de las Fuerzas Armadas, incluyendo aviones F-16 que sobrevolaron las naves colombianas, esperando órdenes para atacar.

El gobierno colombiano presidido por Virgilio Barco(1921-1997) también ordenó una movilización militar.

El 17 de agosto de 1987 la crisis llego a su máximo punto, el gobierno de Venezuela iba a ordenar el hundimiento de la Corbeta ahora Fragata ARC Independiente que llegó a la zona para relevar a la Caldas, la nave colombiana también estaba preparada actuar hundiendo los barcos venezolanos. En aquel momento, de gran gravedad, actuaron las instituciones supranacionales, el secretario de la OEA, João Clemente Baena Soares(1931), y el presidente de Argentina, Raúl Alfonsín(1921-2009), pidieron al gobierno colombiano retirara la corbeta de la zona.

La crisis tuvo como causa la disputa sobre la soberanía en el Golfo de Venezuela.

La crisis de la corbeta Caldas no fue la primera ocasión en que se corrió el riesgo de una confrontación armada en el Golfo de Venezuela. Se considera que golfo posee una gran importancia estratégica por la existencia de petróleo en el mismo, lo cual constituye una de las razones que motivan la disputa entre las partes. Pero también se encuentran en el golfo grandes cantidades de gas natural que aún no se han explotado y que se mantienen como reservas estratégicas de Venezuela, que es el principal productor y exportador de crudo del hemisferio[7].

El 26 de Octubre de 1988
Creemos, como ya lo hemos sostenido, que si el día de invasión de la corbeta Caldás(agosto 13,1987) fue el más grande su presidencia, dado la forma que lo afrontó. El mas grave fue la noche del 26 de octubre de 1988.

Ese día, no pude dejarse de señalar. Aquel martes el presidente Lusinchi estaba visitando oficialmente a Uruguay. El Presidente Encargado, era su Ministro de Relaciones Interiores, Simón Alberto Consalvi(1927-2013). Ya anocheciendo aquel día fue la llamada “Noche de los Tanques”, el primer acto de lo que sería el golpe, frustrado, del 4 de febrero de 1992, cuatro años más tarde. Fue aquella una “conspiración militar”, como dice la politóloga María Teresa Romero(1955), a la cual debemos su mejor análisis[8].

Al encargarse de la presidencia, por el viaje del mandatario, decidió despachar no desde el Palacio de Miraflores, sede de la presidencia, sino desde el MRI,Todo ello comenzó a suceder, cerca de las 7,45 pm, en el centro de Caracas, ante la sede del Ministerio de Relaciones Interiores, en la esquina de Carmelitas, cuando funcionarios cercanos a Consalvi se acercaron a ese sitio, por haber recibido la información de que allí estaban sucediendo hechos extraños.

En verdad, lo que sucedía, no podía ser más grave: un grupo de oficiales habían sacado un grupo de tanques de guerra a la calle, desde luego, con la intención de derrocar al gobierno. El hecho de estar Consalvi en el MRI parece que evitó la decisión de aquellos golistas de detenerlo en La Viñeta, residencia en donde permanecían los presidentes encargados, situado al lado del Círculo Militar, muy cerca del Fuerte Tiuna.

De hecho fue un hecho de grande gravedad, que no ha sido bien evaluado hasta ahora, tocado a veces en algunos libros, pero no examinado en todo su contexto hasta ahora, en el análisis de Maria Teresa Romero. Y era grave por el número de años que hacían sin que se presentara un hecho de este tipo. Las conspiraciones militares había desaparecido, desde las de Carúpano y Puerto Cabello, el año 1962; las guerrillas habían desaparecido en 1965, cuatro años más tarde se inició la politica de Pacificación de los exguerrilleros, durante el gobierno de Leoni había habido un alzamiento militar en el cuartel de la Guardia Nacional en Ramo Verde, rápidamente controlado, en octubre de 1966, de menor signficación, tanto que en la obras históricas, excepción de la del doctor Velásquez, casi nada se dice de ello[9]. Fue un hecho menos grave que el desembarco cubano en la plaza de Machurucuto(1967), organizado en Cuba, resistido ampliamente e inmediatamente por las Fuerzas Armadas, ya vencido con el presidente Leoni dio cuenta publica del hecho(mayo 8,1967). En la invasión de Machurucuto habían estado presentes algunos equivocados venezolanos quienes actuaron en aquel acto de traición a la patria, Machurucuto fue la primera vez que Venezuela fue invadida por un país extranjero, con la presencia de venezolanos. Así que la posibilidad de una acción militar contra el gobierno se veía como un hecho lejano aquella noche del martes 26 de octubre de 1988.

El jefe de aquel alzamiento era el capitán José Manuel Echeverría Márquez. Cuando el insurgente subió al despacho, Consalvi llamó al Ministro de la Defensa, Ialo del Valle A’Lliegro, pero esto no le creyó que un grupo de insurgentes estuvieran en su oficina a punto de deterlo, el Ministro de la Defensa llegó a pesar que Consolvi le estaba echanmdo una broma. Aquel capitan dijo que el jefe de aquella operación era el mayor José Domingo Soler Zambrano, quien fue quien dio la órden de que los tanques salieran, una hacia La Viñeta, donde se imaginaban estaba ya Consalvi y otra hacia el MRI. Aquello fue organizado como una operación tipo Comando.. Llegados a MRI tomaron también todas las areas estratégicas de los alrededores, recuérdese que el Palacio de Miraflores, queda a dos cuadras.

El Ministro de la Defensa dijo a Consalvi que se dirigiría a MRI pero Consalvi consideró que era mejor pasaara a La Viñeta, a donde él iba a dirigirse, como lo hizo, pidiéndole convocara allí una reunión del Alto Mando. Cuando se trasladó hasta el Círculo Militar, contiguo a La Viñeta, fue cuando Consalvi pudo ver la magnitud del despliegue militar en los alrededores del MRI. Tampoco llegó a explicarse como las tanquetas había a travesado toda la ciudad sin que hubiera alarma previa alguna. Al llegar a La Viñeta, donde los oficiales insurectos había ya sido detenidos, supo que quien había dado la orden de movilización había sido el general Juan Benardo Velasquez, Inspector General del Ejército. Cuando el Alto Mando militar se reunió todos no podían salir del estupor sentido por lo sucedido. “Sorpendidos” es la palabra que usa María Teresa Romero(p.214).

Cuando Consalvi se comunicó con el presidente, quien estaba en Montevideo, asistiendo a la reunión del grupo de los Ocho, ambos decidieron conservar en secreto el hecho hasta el retorno del Presidente, cuatro días mas tarde, el domingo 30 de octubre, “Era necesario esperar el resultado de las investigaciones, era perentorio no preocupar a la cudadanía ewn momentos que el presidente de la República se encontraba ausente y…arrreciaba la campaña electoral para las elecciones presidenciales del 3 de diciembre”(p.214-215). “Eso nos pareció lo más prudente y responsable”(p.213) dijo Consalvi. No se informó nada a la presna. Confindencialmente se lo hizo conocer al gabinete.La investigación pasó a manos de la Dirección de Inteligencia Militar, DIM. El informe de la DIM “dio fuertes indicios de que había una conspiración en marcha y que el objetivo era detener a Simón Alberto Consavi. Si esto no se logró, fue por no encontrarse Consavi en La Viñeta, ya que la misión de capturarlo la cumpliría única y exclusivamente el mayor Soler”(p.215). Todavía dos días despues, el 28 de octubre, nada se había filtrado a los medios de comunicación. Ello no dejaba ser inexplicable: ¿Cómo se había podido esconder, o no percibir, la moviliazaión del tanques, a pocas cuadras al menos de los dos mayores periódicos del país, El Universal, en la misma avenida Urdaneta o El Nacional, a seis cuadras del MRI?. Aunque ya el 29 de octubre la noticia fue impresa, pese a que el gobierno insistió en que se trataba de un simulcro, era uno de esos eufemismos que tanto gustan a los politico, las cuales terminan haciendo daño, entre otras cosas, porque no se puede tapar el sol con u dedo. El 1 de noviembre todavía Lusinchi insitía que se trrataba de una “falsa alarma hizo salir los tanques a la calle”(p.216). Consalvi insistió “No se trata de nada grave en lo absoluto”(p.216). Pero si lo era. Y mucho.Y, desde luego, en la calle nadie le creyó, la radio bemaba continuó activa. Tan era verdad lo acaeciddo que el 4 de noviembre Lusinchi se vio obligado a oerdenar un juicio militar al mayor Soler Zambrano. Peor fue cuando, el último día de su presidencia, Lusicnhi decretó el sobresimiento y la libertad del mayor José Domingo Soler Serrano. Muy grave: “Tal vez si se hubieran continuado las averiguaciones, se hubiese podido clarificar, de una manera mas cobvincenjte, lo que realmente ocurrió esa noche. Hasta Carlos Andrés Pérez ha afirmado que si al llegar al poder en 1989 ‘hubiesemos aclarado lo de las tanquetas que rodearon al MRI, habriamos desenmascarado el origen de todo”(p.216). En verdad, lo que estaba detrás, sus verdaderos inspiradores, los conoceríamel país la madrugada del 4 de febrero de 1992. Aquella era, según los datos ordenados por María Teresa Romero, que conccuerdan con los que nosotros hemos estudiado también, para otros trabajos sobre los suceos de aquella década, que había tres grupos conspirando, personas de las tres fuerzas, en donde estaba Chávez, William Izarra y el jefe guerrillero Dougas Bravo e, incluso, el coronel retirado Hugo Trejo(1922-1998), el jefe del primer levantamiento contra Pérez Jiménez(enero 1,1958). Pero, si Chávez ya venía conspirando desde 1983, año del juramento de Saman de Güere, también desde esa misma época, expertos en inteligencia militar han detectado las actividades que dentro del Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional, venían realizando aquellos que nosotros, para evitar una confusión hemos denominado los Notables Militares. Notables Civiles hemos llamado a aquellos que actuaron cerca del doctor Arturo Uslar Pietri. Las acciones de la comandantes y de los generales, el propio 4 de febrero, es lo que sostiene la tesis de la doble conspiración de Comandante y Generales, y dan razón a pensar porque el general Fernando Ochoa Antich permitió hablar a Chávez el 4 de febrero hacia el mediodía, contraviniendo la orden que el propio presidente Pérez le había dado: “Grabenlo y edítenlo”, cosa que no hizo. Y al darse cuenta de ello Pérez, daba la inmensa confusión psicológica en que había caído, no se podía esperar otra cosa, en vez de destituirlo por la desobediencia lo dejó en el cargo. Y al pasar, el mismo general, a retiro, lo nombró Canciller. Estos son los hechos denudos que hemos ido hallando a lo largo de más de odos décadas de investigaciones, conversaciones con los protagonistas y análsis de los hecho, todos de inmensa gravedad, pues nos llevaron al momento que vive la nación.

Que la presencia de Chávez en el suceso de la “Noche de los tanques, no es una invención, es el hecho que esa noche, fue detenido en la bomba de galosina del Fuerte Tiuna “cambiandole las placas a un carro y luego interrigado por el caso, aunque fue absuelto a las pocas hiras por falta de pruebas…es de precisar que en varias opirtunidades Chávez Frías negó su intervención en la ‘Noche de los Tnauqes’”(p.218).

Otra hipotesis, indicaba por María Teresa Romero, que tiene que ver con lo que venimos tratando, es que “si bien pudieron o no estar involucrados Hugo Chávez y otros oficiales de izquierda, los autores intelectuales de la acción golpista fueron los militares de derecha de alta graduación, los mejores académicamente formados de los cuatro componentes de la FAN, mejor conocidos como el grupo “Los Notables”[militares], autores del documento titulado “La noche de los Tanques”(p.218). Esos Notables Militares eran los generales Ramón Santeliz, Carlos Julio Peñaloza, Santiago Ramírez,Germán Rodríguez Citraro, Fernando Ochoa Antich y José Antonio Olavarría, “Se dice que el objetivo de ese grupo era descabezar el Ejército, tomar los altos puestos de las Fuerzas Armadas y perpetuarse ellos. Los Notables[Militares] se sentían llamados a ‘salvar la patria’, afirma el vicealmirandte Mario Ivan Carratpu Molina[él] está convecido que si hubo conspiración y que en esa oportunidad fue la de los Notables[Militares]”(p.219).

Se ha pensado también, no solo por el contraalmirante Carratud Molina que “algunas personas claves en el gobierno de Lusinchi taparon a Los Notables[Militares]…por algo pararan las investigaciones y pusieron en libertad a Soler Zambrano…El gran error de Carlos Andrés Pérez al llegar a la Presidecia[dice Cafrratud] fue ratificar ese Alto Mando cuando ha debido sustituirlo de inmediato…El expresidente[Pérez] y los politicos se confiaron en la supuesta consoiidación instuitucional de las Fuerzas Armadas, menospreciaron el problema militar y la penetración extremista en ellas, ya la vez trataron de minimizar las permenentes pugnas y fuertes divergencias existentes en la cúpulas de las FAN, entre generales y almirantes”(p.220). Enb esto esto coincidió el propio Consalvi, quien fue quien pudo ser el gran agraviado aquella noche de haber triunfado lo que aquellos oficiales, con sus generales por dentrás, pretendieron. Y si es verdad, que Consalvi no cree que Chávez estuviera presente en el tejido de lo sucedido aquel día, en verdad si fue un serio intento de golpe militar, que de habe triunfado el país habría perdido la democracia en manos de Consalvi, uno de las personas que más dio para su recuperación en 1958.

Lo Intimo Predomina
En medio de aquella presidencia, siempre dominada por la corrupción de todo género, resultó muy grave que sucesos de orden personal e íntimo hayan sido de tal forma escandalosos que la cuando se recuerda la presidencia del debil Lusinchi lo que viene al recuerdo son ellos, los que tienen relación con su secretaria privada y amante Blanca Ibáñez Piña. Por ello, en su caso, la esencia de su paso por Miraflores, estuvo colocado en otros lugares, los personales e íntimos.

La falta de moral presidió la acción de este jefe del Estado. Y junto con ello la honda crisis económica, cuyas raíces se espigaban desde el gobierno de Carlos Andrés Pérez. Herrera no había podido salvarlas. Lusinchi tampoco lo haría. Así la inflación siguió creciendo, el Estado debió dedicar inmensas sumas al pago de la deuda externa, los precios del petróleo siguieron bajando.

Mientras, todas las formas de corruptelas seguían creciendo[10], el poder de la Secretaria Privada, y amante del presidente, Blanca Ibáñez Piña, se desarrollaba[11]. El escándalo del intento de divorcio del presidente, para contraer nuevas nupcias con la señora Ibáñez, creó hondo malestar nacional, más en un país donde la gente apoya con su afecto a los perseguidos, lo que explica el intenso cariño del cual gozó la Primera Dama, Gladys Castillo, la que fue vista por todos como una prisionera en La Casona, porque ni siquiera la Ibáñez le permitió presidir la Fundación Festival del Niño, puesto siempre al mando, desde su creación por doña Menca Fernandez de Leoni, en manos de la Primera Dama,

Mientras esto ocurría los negocios del entorno de Miraflores, realizados muchos de ellos a través de Recadi seguían[12]. Ello era así, la nación así lo percibía. Sólo que la propaganda oficial, bien dirigida, hacia aparecer la realidad, vista desde el poder, como distinta. Esto fue todo tan bien hecho que el jefe de prensa del gobierno, el Ministro de la OCI, el periodista Carlos Croce, fue el único funcionario del gobierno que terminada esta admistración salió de su cargo rodeada de amigos y respeto público. Curioso hecho, logrado por el avispado coriano.

De todos estos hechos se pueden extraer las conclusiones que este período, devoradoramente perverso, dejó al país. La democracia no naufragó en aquellos días de robo y dolo quizá por casualidad. Pero los hombres y mujeres de la nación estaban concientes de cuanto sucedía, así la mayor parte de los medios de comunicación, coaccionados por el gobierno, con alguna que otra excepción, se hubieran hecho cómplices con su silencio del mal imperante.

Jaime Lusinchi desde el poder olvidó lo que había prometido en su discurso de toma de posesión: “también es indispensable el ejemplo. No puede exigírsele, en sana lógica, a un subalterno que sea austero y probo, cuando su superior, funcionario o gerente, no cumple sus tareas, abusa de los bienes del Estado, imputa como inversión de su empresa los elementos de su dispendioso consumo personal, practica el ausentismo cotidiano y, además, se va enriqueciendo sin explicaciones aparentes. Esto me propongo enfrentarlo desde el condición de presidente…El boato de la función oficial, la profusión de automóviles y aviones, la extenuación de los bienes fiscales en provecho personal, las dotaciones lujosas y desproporcionadas, las cortes de funcionarios sin oficio, entre otras taras del estado petrolero, tienen que cesar. Y van a cesar[13].

También soslayó otra de sus graves promesas, dicha también en sus palabras al juramentarse,

“me propongo ser un presidente sensible a la crítica, desprejuiciado frente a posibles y necesarias rectificaciones. Por eso pido a los venezolanos que no me dejen ser un pobre poderoso, solitario, incapaz de escuchar en la cima la voz sabia del común…he dicho que voy a escuchar, he pedido que me apunten cuando parezca que las exigencias no son atendidas y, por lo mismo me manifiesto dispuesto a que todas las opiniones sean administradas por el gobierno y todos los puntos de vista puedan expresarse en su seno. Sin embargo, manifiesto, como obligación del juramento que acabo de prestar, que este gobierno que comienzo a presidir será un gobierno coherente. Estoy dispuesto a la deliberación, al debate que procura el acuerdo, a la toma de decisiones que consulta los puntos de vista tanto en el centro del ejecutivo como de la nación entera, pero asumiré a plenitud mi responsabilidad en las decisiones y las haré valer. No permitiré que la acción gubernamental sea campo de contradicciones sin salida entre funcionarios, cualquier que sea su rango, porque terminan confundiendo al país y entrabando la acción pública. Venezuela ha padecido demasiado por los antagonismos de los máximos niveles y como presidente…garantizaré la coherencia indispensable de las decisiones y de sus ejecutorias”[14].

Lusinchi no cumplió con la palabra empeña, no puso en práctica lo ofrecido, dio muestras de debilidad, quizá fundamentada en su caracterología psicológica de pícnico, entregó cuotas de poder a quien no debía y terminó pasando a nuestra historia, fuera de sus parecidos con el disoluto presidente Raimundo Andueza Palacio(1846-1900),

“como el presidente latinoamericano que ha sabido edificar en el menor tiempo, la más colosal de las fortunas…Todo ello impunemente”, como apuntó Ignacio Ramonet, uno de los redactores Le monde diplomatique[15] .

Le monde diplomatique era una publlicación que los venezolanos entonces considerabamos una publicación cuyos análisis eran dignos de ser atendidos. Hoy sabemos que Ramonet es,primero un corifeo de la dictadura cubana y en segundo lugar un asalariado del fallecido presidente Chávez, de allí sus constantes elogios a ambos mandatarios. Ello no es nuevo: también tuvo en París un plumario parecido a Ramonet el presidente Antonio Guzmán Blanco(1829-1899), llamado Héctor F. Varela, argentino por cierto, cortesano de aquel presidente como Ramonet lo es del actual.

El Matrimonio
Mas de dos años después de haber dejado el poder, cuando terminó el escandaloso proceso de divorcio que Lusinchi había iniciado bajo su mandato, en el cual mas de un a vez humilló públicamente a su primera esposa, a sus hijos, vilipendió el hogar y las razones de ser de la institución matrimonial, pudo concluir su unión con la doctora Gladys Castillo, esta tuvo el cuidado que el proceso no terminara durante la presidencia de su esposo, evitó así que la secretaria Ibáñez pudiera llegar a ser Primera Dama. Eso sucedió, según la prensa, a fines de agosto, o la primera semana de septiembre del año noventa y uno. Fue entonces cuando, ante el magistrado C. Bauchap, en la ciudad de Nueva York, a las 8,30 de la mañana del 11 de septiembre de 1991, contrajo nuevas nupcias con Blanca Ibáñez Piña, ella tenía ese día cuarenta y cuatro años, había nacido en San Cristóbal(agosto 17,1947). Según la edición del día siguiente del diario caraqueño El Universal los únicos testigos de la vida fueron Carlos García y Lorena García, hijos de la ex secretaria privada de la Presidencia de la República, un cargo inexistente, inventado ad hoc para ella.

El Juicio
Pero no todo pudo ser felicidad para la nueva pareja. El 22 de octubre de 1991, a los treinta y ocho días de la boda, una comisión del Senado en Caracas, después de quince meses de trabajo, condenó políticamente al mandatario. El 10 de agosto de 1993 la Corte Suprema de Justicia determinó que había méritos para enjuiciar a Lusinchi por el caso de los Jeeps. Inmediatamente este salió precipitadamente del país, según lo informaron los medios de comunicación el 15 de agosto siguiente. Un año después, el 13 de mayo de 1994 los venezolanos se enteraron que estaban ante las puertas de nuevo enjuiciamiento a Lusinchi. En este caso por las irregularidades en el Instituto Nacional de Hipódromos, cuya partida de Bienestar Social había sido malversada genéricamente. Al día siguiente, para evitar que una sanción judicial lo condenara, como al presidente Pérez, en una maniobra muy suya, en la cual él siempre ha sido muy versátil, Lusinchi se separó de las filas de su partido AD. A poco, el país atónito, un pueblo que no ha encontrado como enjuiciar a los corruptos, descubrió que el caso de los vehículos rústicos, en el cual estaba acusado Lusinchi, había preescrito. Esto sucedió el 29 de noviembre de 1994.

Las Defensas de los Acusados
En su defensa, después de dejado el poder y asediado por los juicios de peculado, tanto Lusinchi como la señora Ibáñez pubicaron libros defendiéndose. El del ex presidente es La verdad ante la historia, este libro fue, casi inmediatamente sacado de circulación, lo pudimos obtener, en una librería de libros viejos y agotados, de las que quedan bajo el puente de la avenida Urdaneta, uno de sus pocos ejemplares llegados a Caracas, señal que nada puede esconderse. Lo conversamos en nuestra biblioteca.

Blanca Ibáñez por su parte hizo editar las llamadas Crónicas de la persecución, en muy buena parte este libro trascribe copias fotostáticas de órdenes de pago y cheques otorgados por ella desde Miraflores a distrintas instituciones privadas, casi todas asistenciales. Es obvio que no actuó con bondad al hacerlo ni cumplió con el mandato evangélico de que “tu mano izquierda no vea lo que hace la derecha”(Mateo VI,3). Además en el libro se transcriben numerosos documentos en los cuales se defiende ella de los delitos por los cuales fue acusada en los tribunales, estos papeles deberán ser analizados, como los que están en el libro de Lusinchi, por los futuros historiadores de la corrupción en Venezuela porque es mucho lo que se puede espigar de ellos.

Cuán Débil Fue Ante Ella
El presidente Lusinchi fue debil ante esta mujer, vivió por ella un amor enloquecido, una forma patológica de amor. Estuvo casi dispuesto a entregarle a Venezuela entera si ella si ella lo pedía, así de simple, encarnó lo que los protagonistas de la pieza de Isaac Chocrón(1930-2011) Asía y el lejano oriente(1966) en donde un grupo de personas vende un país. Lusinchi la enriqueció en grado sumo, se casó con ella y ella un día lo dejó, propala la “radio bemba” caraqueña que por un hombre más jóven, antiguo ministro suyo. Al expresidente fue fácil encontraselo solitario en sitios de Caracas, en estos días en que escribimos este capítulo de nuestro libro. Hasta la casa, La Ermita, en La Florida, que le regaló al presidente uno de los testaferros, comprada a una destaca figura del perezjimenismo, fue vendida por los hijos de la señora Ibáñez al gobierno que hoy manda en Venezuela.

Pero la gente no perdona a Lusinchi, sobre todo el país que vive hoy los días trágicos del chavismo. Hay personas que cuando se lo encuentran lo vapulean con duras palabras. Así nos lo contó una médico a quien visitó el expresidente en su consultorio, todas las personas que entraban lo insultaban y lo hacían grande responsable de lo que el país vive, entre otras cosas por culpa suya propia, ya que fue uno de los que desembarrancó el país en la gran erosión ética que terminó con la democracia: no fue esta la única causa pero si una de las más decisivas.

Y vive ahora anciano el drama de Teseo, referido por Eurípides(484-406 aC), cuando Fedra lo abandonó, pese a él haberse casado con ella, por el hondo agradecimiento de haberlo rescatado del Laberinto. Ella, con el tiempo, se enamoró del joven Hipólito y abandonó a Teseo. Es lo que hoy vivió el doctor Lusinchi hasta el día de su deceso, algo que ningún humano, por más adversario suyo que fuera, le hubiera deseado, aunque le fue vaticinado[16]. Pero es así. Aquella solo buscó el dinero, nunca sitió por él amor, el que el expresidente sintió por ella. Es toda una tragedia la que hemos descrito, única entre las historias amorosas de nuestros presidentes, por lo cual nunca ni Manuelita Saenz(1795-1856), ni Barbarita Nieves, la amante del general Páez, puede ser comparada con la señora Ibánez, quien vive en Mami, vigilando siempre a su actual pareja, llena de miedo de que alguna mujer se le acerque y se lo lleve, como antes hizo ella a la doctora Castillo.

[1] Para afirmar esto nos basamos en la Partida de nacimiento, hallada por el historiador Vinicio Romero Martínez. Según este documento, inscrito en el Libro de nacimientos de la Jefatura Civil de Maiquetía, Departamento Vargas, Número 141, folio 71, Jaime Lusinchi nació en la fecha y lugar que hemos indicado antes. Fue presentado a la autoridad civil por su propia madre María Angélica Lusinchi, quien dijo, así se lee en el papel, ser nativa de Clarines, estado Anazoategui, pero residente en la parroquia donde, según su propio testimonio, asentado en el documento, había visto la luz el hijo el 27 de mayo de 1924. El acto lo cumplió la progenitora el 31 de mayo de 1925, fecha que indica la Partida a la cual aludimos. Tres días mas tarde(mayo 31,1925), según documento también hallado por el historiador Romero, el niño fue bautizado en la Iglesia de Maiquetía; José Agustín Catalá: Blanca Ibañez y las miserias del poder.3ra.ed.aum. Caracas: Ediciones Centauro,1990. CX,254 p.. El nombre de su progenitor proceede de Pedro Gonzalez Abad: “Los periodistas y el amancebamiento que doblegó a media Venezuela”(p.157-173) El verdadero nombre del padre de Lusinchi aparece en la p.161. Ver también Ángel Rodríguez Valdés: Los oscuros sostenes del poder. Caracas: Línea Editores,1991. 205 p. La referencia la tomamos de la p.56, nota 1.

[2] Los datos biográficos que utilizamos provienen de Jesús Antonio Alvarez/Luis Enrique Díaz/Roberto Huppert: ¿Quiénes son los doce candidatos presidenciales?. Caracas: Servicio Gráficos Industrial,1983. 219 p. Los datos aquí aparecen en las p.23-35; Manuel Vicente Magallanes: “Lucinchi, Jaime” y Margarita López Maya: “Lusinchi, Jaime, gobierno de” ambos en Varios Autores: Diccionario de Historia de Venezuela,t.II,p.1039-1945 y José Hernan Briceño: Jaime Lusinchi y la revolución de los mejores.2ª.ed. Prólogo: Ramón J.Velasquez. Caracas: Ediciones Meta,1983.210 p. Lusinchi fue también autor de los libros Frente al futuro. Selección y prólogo: Simón Alberto Consalvi. Caracas: Unidad de Opinión y Medios, Departemento de Ediciones, Comisión Electural Nacional de AD.,1983. 333 p. y La verdad ante la historia. San José, Costa Rca: Euramericana de Ediciones,1992.356 p. Libros relativos a su presencia fueron los de Domingo Alberto Rangel: El paquete de Adan y Jaime. Valencia: Vadell, 1984.192 p.; Leandro Cantó:Los años del gatopardo. La saga de Jaime Lusainchi. Caracas: Esdiciones Certum,1985.111 p. y Sanin: Los muertos de la deuda, ya citado.

[3] Sonia Palacios/Carmen Teresa Valdés: “Cronología de fial de fiesta: la proclamación presidencial”, en Diario de Caracas, Caracas: diciembre 14,1983.

[4] Manuel Caballero: Historia de los venezolanos en el siglo XX,p.255.

[5] Sobre su nominación presidencial es el libro de Pastorr Heydra: El via crucis del poder. Crónica desprejuicida de cómo Jaime Lusinchi y Rafael Caldera llegaron a ser candidatos presidenciales. Caracas: Publicaciones Seleven,1983.382 p. Sobre ella ver Mario Villegas: “Las tristes adulancias de Pastor”, en El Nacional, Caracas: febrero 21,1983; también toca el tema, pero relativo a Rafael Caldera el libro de Armando Durás: El jardín de las delicias copeyanas. Caracas: Publicaciones Seleve, 1983, ambos libros magníficos de crónica politica, hechos siguiendo las pautas del new journalism nortanmericano..

[6] Alberto Arvelo Ramos: El dilema del chavismo. Caracas: Ediciones Centauro,1998. 227 p.

[7] Raúl Esté: La masacre de Yumare. Caracas: Fondo Editorial Carlos Aponte,1986.137 p.; Walter Márquez: Comandos del crimen: la masacre de El Amparo. Caracas: Editorial Fuentes, 1992. 452 p.; El mejor y más cujidadoso análisis del suceso del Caldás es la del politologo e internacionalista Edgar Otálvora: La crisis de la Corbeta Caldas. Prólogo: Anibal Romero. Caracas: Rayuela Talleres de Ediciones,2003.231 p.

[8] María Teresa Romero: El enigma SAC. Trayectoria avital de Simón Alberto Cionsavi. Caracas: Alfa,2013. 367 p. La cita procede de la p.210.

[9] Ramón J..Velásquez: “Aspectos de la evolución politica de Venezuela en el último mdio siglo,1926-1976” en Varrios Autores: Venezuela moderna,p.321.

[10] Los expedientes relativos a estos delitos se pueden leer en Ruth Capriles Méndez: Diciconario de la corrupción en Venezuela, ya citado.

[11] Carlos Capriles Ayala: Sexo y poder en la historia. Concubinas reales y presidenciales. Cartacas: Consorcio de Ediciones Capriles,1981. 242 p.Ver “Blanmca Ibañez y Cecilia Matos”(p.161-216), allí trazar,con todo rogor documental, la biografía de la señora Ibáñez. Este trabajo apareció estando la pareja Lusinchi-Ibañez en el poder bajo el título de Concubinas presidenciales. Caracas: Consorcio de Ediciones Capriles,1988.209 p. Ver aquí las p.159-209. Debe verse tambine la compiñlación de José Agistín Catalá: Blanca Ibañez y las miserias del poder. 3ra.ed.aum. Caracas: Ediciones Cenaturo,1990. CX,254 p.. La señora Ibáñez, esposa de Lusinchi por varios años, despupes de la salida de este del poder,, dio respuesta a todas las críticas a través del volumen Crónicas de la persecusión. San José, Costa Rica: Euroamericana,1993. 384 p., obra que una vez primera fue sacada de circulación, poseemos en nuestra biblioteca una de los raros ejemplares que llegaron a circular.

[12] Agustín Beroes: Recadi, la gran estafa. Caracas: Planeta, 1990. XVII,287 p. Allí se hace el más riguroso análisis del significado de esta tristemente célebre institución, la cual en una de sus últimas gestiones, relativas a los 250 millones de la Partida Secreta, provocó el enjuiciamiento y caída del presidente Carlos Andrés Pérez.

[13] Jaime Lusinchi: “Discurso de toma de posesión” en Varios Autores: Documentos que hicieron historia.2ª.ed.aum.,t.V,p.13-34. La ciat procede de las p.25-26. Todo indica que este discurso, por los rasgos de su estilo y por ciertas citas de algunas afamadas obras internacionales, fue redactado por Simón Alberto Consalvi, ya que Lusinchi carecía de esa erudición, entre ellas la cita a Octavio Paz y a su libro El ogro filantrópico(p.18)..

[14] Varios Autores: Documentos que hicieron historia.2ª.ed.aum.,t.V,p.33

[15] Ignacio Ramonet: “Venezuela se hunde caa da vez más en la inestabilidad”. Traducción: Violeta Linares, Diario de Caracas, Caracas: Noviembre 11,1992. Ya hemos señalado nuestra opinión sobre este oscuro personaje.
[16] Carlos Capriles Ayala: Concubinas presidenciales(p.209, nota 3