Miércoles, 20 de Septiembre de 2017

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Herejes

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Por: Roberto Lovera De-Sola

Creemos que hoy no se puede dudar que el disidente cubano Leonardo Padura(1955), quien sin embargo vive en Cuba, en Mantilla, un lugar cercano a La Habana, es uno de los grandes escritores latinoamericanos de esta hora y con proyecciones al futuro, y que como el mismo dice en su más reciente novela Herejes.(Caracas: Tusquets/Planeta, 2014. 516 p.), líneas que se le pueden aplicar perfectamente, ya que es un “hombre tocado por el genio, premiado con el espíritu de la inconformidad perenne, perseguidor incansable de la libertad humana y artística”(p.143). Las mejores pruebas que conocemos son precisamente dos de sus novelas, tanto El hombre que amaba los perros como ahora Herejes, publicada esta en España, en el 2013, reimpresa en Caracas, por Planeta, en el 2014, la cual ha circulado con gran acogida de los lectores padurianos, tanto que ya su primera edición venezolana se ha agotado.

Sin embargo, creemos que la lectura de Padura debe ser explicada, ya que él uno de esos creadores que deberíamos llamar del “post boom”, de aquellos aparecidos tras los crreadores que cambiaron el sendero de las letras latinoamericanas, pero no desde La ciudad y los perros(1962) de Mario Vargas Llosa sino desde los años treinta con la obra de Jorge Luis Borges(1899-1986), el padre de nuestra literatura contemporánea, en narrativa desde 1935, con los relatos de su Historia universal de la infamia, ratificado, en los cuarenta en sus dos libros esenciales Ficciones y El Aleph. Pero como aquello fue un proceso debemos anotar el signficado de la aparición del realismo mágico en Arturo Uslar Pietri(1906-2001), especialmente en los cuentos de Red(1936) y luego en la obra de sus compañeros parisinos, el cubano Alejo Carpentier(1904-1980) y el guatemalteco Miguel Ángel Asturias(1899-1974).

Ellos fundadores de ese modo de expresión, que en la literatura venezolana pudo ser vista en Enrique Bernardo Nuñez(1895-1964), en Don Pablos en América(1932) en relatos anticipados en la prensa caraqueña venezolan desde 1928 y mas tarde en su novela Cubagua(1931) los que lo hacen el pionero del realismo mágico entre nostros.

Y desde otros ángulos el uruguayo Feliberto Hernández(1902-1964), el porteño Leopoldo Marechal(1900-1970) con el Adan Buenos Aires(1948), el mexicano Juan Rulfo(1918-1986), el también azteca, aunque nacido en Panamá, Carlos Fuentes(1928-2012). Tan importantes fueron los trabajos de Uslar que Red, para algunos su libro de cuentos decisivo, está hermanado en nuestras letras con Ficciones de Borges, con Nadie encendía las lámparas, de Felisberto Hernánez y El llano en llamas, de Rulfo.De ellos, especialmente del Fuentes de La región más transparente(1958), vendrá el proceso que va a tener en Mario Vargas Llosa(1936), en Julio Cortazar(1914-1984), en Gabriel García Márquez(1927-2014), en el chileno José Donoso(1924-1996), aquellos que llevaran a la modernidad plena a nuestras letras continentales y escribirán sus libros canónigos. Fueron ellos los que hicieron plenamente moderna nuestra literatura. Y entre los que los seguiran, los que Pepe Donoso, llamó el “post bom” vendrán toda una serie de importantes escritores y escritoras en uno de cuyos peldaños debemos colocar a Leonardo Padura, a quien ahora estamos descubriendo.

Adentro
Es Leonardo Padura un escritor bien cernido, recordaran a donde nos ha llevado el relato que leemos Herejes. Y ello porque Padura es un creador que sabe mirar lo que otros no ven: “Por todos era conocida aquella habilidad tan singular del Maestro su capacidad para leer conciencias y reflejarlas en la densidad de una mirada, que luego rodeaba con unos pocos atributos significativos”(p.232), como leemos en su novela.

Para nosotros Herejes es:
1) un libro sobre la muerte, colocada en medio del mundo en que vivimos que se ha vuelto loco con la danza de la muerte, la represión y el autoritarismo. Bastaría ver en estos dos últimos años como Rusia desea exterminar Ucrania y su independenciia, arduamente lograda; los palestinos agrediendo al pueblo de Israel; habiendo surgido el Califato en contra todo lo que es la cultura occidental; las muertes en Libia y Etiopía; los Talibanes, todo ellos nos hacen mirar a esta nuestra época, como un momento en que el mundo se ha vuelto demente y que va danzando hacia el final. Esta, el exterminio, de la cultura, las persecusión de los que piensan por si mismos, es el motivo de Padura, primero en El hombre que amaba los perros como en Herejes.

Herejes”, recórdermoslo, era como llamada la Santa Inquisición a los judíos españoles, a los sefarditas. Sefar es palabra que quiere decir España en hebreo2.

Pero en este libro la palabra herejes también la leemos que “como revolucionario, una mala palabra con la cual se resumía el estatus previo de hereje”(p.161), recuérdese especialmente que los régimenes totalitarios del siglo XX “No sin razón algunos historiadores ven en la Inquisición los elementos básicos de los regímenes totalitarios de la actualidad”3. Uno de los sobrevientes, inexplicablemente, es el cubano, en donde transcurre una parte muy importante de esta invención.

2)Herejes es un libro, por lo tanto judaico, en cuyo narración no hemos hallado ni un solo error en su exposición de la teología y de las prácticas judías de la Torá. Teología es para todas las religiones la “ciencia que trata de Dios y de sus atributos y perfecciones”4. La novela está llena de interrogantes, como este que es esencial, “A encontrarte a ti mismo, tal vez. “O a entender por qué el pueblo judío “A sobrevivido más de tres mil años. Andando”(p.251)5; también se lee “Durante mas de cuatrro mil años los judíos hemos estado haciéndonos la misma pregunta que ahora te haces…¿Para que estamos sobre la tierra”(p.316), o

“He estado pensando en cuántas cosas debemos cambiar los hijos de Israel para alcanzar una vida más feliz en nuestro tránsito por la tierra…Si mis colegas rabinos de Memirov me hubieran oído decir esto, pensarían que estoy loco o que me he vuelto hereje. Pero al menos yo pienso así: los hombres no podemos vivir condenandonos unos a otros solo porque unos piensen de una manera y otros de una forma diferente. Hay mandamientos inviolables, relacionados con el bien y el mal, pero también hay muhos espacio en la vida que debería ser solo cuestión del individuo”(p.506).

Y aquí insidimos en los judíos cubanos, los cuales protagonizan la parte contemporánea de Herejes, ”La vida de aquellos judíos de La Habana era un episodio vencido, del cual apenas quedaban rastros y muy poca intención de evocarlos. La estampida de los hebreos, tanto asquenazíes como sefardíes(por una vez puestos de acuerdo), se había producido con la sospecha, primero, y la confrmación, poco después, de que la revolución de los rebeldes optaría por el sistema socialista. El cambio había empujado al ochenta por ciento de la comunidad a un nuevo éxodo, al cual muchos se verían obligados a partir igual que como llegaron: apenas con una maleta de ropas”(p.93)

3)Herejes es también un libro sobre la libertad, “en cada momento el hombre sabio debe actuar del mejor modo que su inteligencia le reclme, pues para algo el Creador le había dado al humano aquella capacidad. El Santísimo había enseñado a los suyos que ningún poder, ninguna humillación, ni siquiera la mas enconada represión o cofradía de dolor y miedo pueden apagar la llama del deseo de libertad ardiente en el corazón de un hombre presto a luchar por ella”(p.220).

4) Herejes es un libro sobre Cuba, en donde la esencia de la historia sucede, en días de la Revolución de 1959, enemiga de todas las religiones, incluso la judía. Es en este sentido una obra sobre el horror implantado por el comunismo en aquella tierra de la libertad, tanto que deseo, en los años viente del siglo XIX, ser libertada por Simón Bolívar(1783-1830), tal la logia habanera “Los soles de Bolívar; que tuvo como apostol de su emancipación al “hombre flor”, José Martí(1853-1895), cuyo pensamiento, según los usos del estalinismo ha sido alterado, convirtiendo a un demcrata liberal como el primer socialismo marxista cubano, cosa que no fue. Aquí, según esos mismos usos ha sido alterado el pensamiento del primer venezolano, el gran intuitivo de la nuestra realidad, el Libertador, quien nunca fue socialista, doctrina que no llegó a su conocimiento, como lo sabemos por los testimonios de su vida6.

La Historia que se nos Cuenta
Podemos llegar al origen del libro citando a Padura: “Dos años después de aquella mañana dramáticamente silenciosa(mayo 13,1939) en que Daniel Kaminsky y su tío Joseph se disponían para acercarse al puerto de La Habana y presenciar el esperado atraque del Saint Louis, la cada vez más tensa situación de los judíos europeos había comenzado a complicarse a un ritmo acelerado, capaz de augurar las llegada de nuevas y grandes desgracias”(p.38), El mundo estaba aquel día por ver iniciarse, cuatro meses después, el 1 de septiembre, la Segunda Guerra Mundial, con la invasión nazi a Polonia.

“Con los años y gracias a la información recogida, Daniel Kaminsky llegó a comprender que aquella aventura destinada a trazar la suerte de su familia había nacido torcida de un modo macabro. En realidad mientras el Saint Louis navegaba hacia La Habana, ya estaban marcados cada uno de los pasos de la tragedia en la que terminaría aquel episodio, uno de los más bochornosos y mezquinos de la politica en todo el siglo XX”(p.41)

Del barco salió la pintura. Y también los pasajes nos van a dar cuenta de aquel cuadro, desde el siglo XVII. Leemos: “Nadie sabía a ciencia cierta como aquella pintura, un lienzo más bien pequeño, había llegado a manos de unos remotos Kaminsky, según todo parecía indicar a mediados del siglo XVII, poco después de haber sido pintada. Aquella época precisa había sido las más terrible vivida por la comunidad judía de Polonia, aunque muy pronto sería superada en crueldad y cantidad de víctimas. A pesar del mucho tiempo transcurrido, para todos los judíos del mundo resultaba muy conocida la historia de la persecusión, martirio y muerte de varios miles de hebreos por las ordas borrachas de sadismo y odio de los cosacos y los tártaros, una carnicería llevada hasta más allá de todos los extremos entre 1648 y 1653”(p.45)

Así desde aquel momento, “De generación en generación los miembros del clan se contarían que el médico Moshe Kaminsky había atendido al rabino en sus últimos trances, y cómo aquel sabio(cuya familia había sido masacrada por los cosacos del célebre Chemiel el Perseguidor, un asesino para los judíos y héroe justiciero para los ucranianos), al comprender cuál sería el desenlace, había entregado unas cartas y tres pequeños lienzos al médico. Las pinturas eran aquella cabeza de un hombre, a todas luces judío, que una manera muy naturalista pretendía ser una representación del Jesús cristiano, aunque con la evidente intención de resultar más humano y terrenal que la figura establecida por la iconografía católica de la época”(p.45).

Al llegar el cuadro a La Habana, “Si el fin de la niñez de Daniel podía estar marcado la mañana en que había visto zarpar el Saint Louis del puerto de La Habana, el inicio total de su adultez se produjo en octubre de 1945, a sus quince años, cuando sintió como caía sobre sus hombros la sensación de soledad sideral provocada por la confirmación de que sus padres había sido masacrados por el odio más racional e intelectualizado”(p.69)

La Entraña de la Novela
Herejes es también, desde luego, una novela sobre el religión y el hecho religioso, aquí la judía, pero válido para ser aplicado a todas las creencias, que aunque algunos no lo crean, todas conducen a Dios.

Es, desde luego, Herejes un libro judaico, obra de largo aliento, como debe ser denominada por la crítica literaria, ya que Padura necesito más de quinientas páginas para desarrollar su ficción, que es además histórica, como veremos.

Y es libro judaico porque en él leemos: ”Le advertí que era una historia larga…Larga y terrible”(p.58), porque entre otros hechos el holocausto está en su trasfondo(p.95). El holocausto mirado con el sentido crítico que nos enseñó Hanna Arendt(1906-1975), cuando, en su Echiman en Jerusalem(1961), se refirió a la “banalidad del mal”, aun no superado por la humanidad, esta sigue matando sin sentido, haciendo que numerosa gente muera sin dignidad7. De donde se deduce la observación de uno de los personajes de Herejes, ”Pero hay más…Lo que llevó al desastre y el Holocausto fue una todos se equivocaron: los judíos queriendo ser alemanes sin dejar de ser judíos, y los alemanes aspirando a tomar el ejemplo de predestinación y singularidad de los judíos”(p.95). Aunque, nunca hay que olvidar, que los judíos alemanes era alemanes, otro asunto era su práctica religiosa, siempre personal e intima, recuerden que en latin religión viene de “religare” o “religatio”, atadura a Dios.
Herejes, es un libro politico, es un estudio de un momento, singularísimo, de la historia, y en especial de la historia del arte, representada aquí por el gran maestro de la pintura Rembradt(1606-1669) y por la comunidad judía de Amsterdan en el siglo XVII.

Es también una obra sobre la persecusión de los judíos en Europa, especialmente, en su primera parte, entre la terrible masacre de los judíos en Cracovia, en 1648 y la presencia de otros de ellos, en Cuba, en 1939,1948, 1959.

La persecusión de los judíos en Alemania, comenzó en el anti-semitismo de aquella sociedad, que en Veina había sufrido Sigmund Freud(1856-1939), tanto que el gran Albert Einstein(1879-1955), quien era un judío aleman, pero quien vivió los años de su juventud y formación en Suiza, dijo que no se había sentido judío sino cuando se fue a vivir a Alemania, dado el antijudísmo que se vivía8.

Fue en la nefasta que “Noche de los cristales rotos”(noviembre 9-10,1938), cuando los judíos “perdieron todos sus derechos y eran parias civiles, entonces se dio otra vuelta de tuerca que convertía su condición religiosa y racial en un delito”(p.39). Desde luego, propio de la novela histórica, que lograr trazar el contrapunteo pasado-presente, es el grade parelelismo con la Cuba castrista, nación desde 1959, perseguidora de las religiones y el hecho religioso, en donde se instalaron, incluso cátedras de ateísmo, pese al fervor, sobre todo cristiano, de los cubanos por la religión, por la Virgen de la Caridad del Cobre y por San Lázaro, entre otros, cubanos que por miles asistieron a la misa del santo padre Juan Pablo II(1920-2005) en la Plaza de la Revolución. En la primera fila estaban el Líder y el escritor Garcia Marquez para quien la figura papal siempre interesó, había conocido en sus tiempos de reportero a Pio XII, Eugenio Pachelli(1876-1958) y en su célebre cuento “Los funerales de la mama Grande” el papa viene a Colombia al velorio y entierro de la gran señora. Y terminamos, nos llamó profundamente la atención que haya sido el dia de San Lázaro que el presidente Barack Obana(1961) haya hecho pública su decisión de reabrir las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, preámbulo del fin de aquella dictadura y la restauración democrática, seguramente no inmediatamente pero caminando hacia allá.

Novela Histórica
En verdad, podemos tener a Herejes, es una de sus aristas, como un novela histórica ya que “en aquel viaje a un presente plagado de conexiones con el pasado”(p.392), es donde se pueden trazar los paralelismos propios que nos propone la ficción sobre los hechos del pasado. En Herejes lo podemos ver: aunque el relato se inicia en 1939, se retrotrae luego, en forma de flash back, al siglo XVII, volviedo el suceder de Cuba a contarrse a partir del 2008, hecho siempre sin mencionar una sola vez al dictador. Hay un solo momento: cuando una persona entra a una casa y ve un afiche de aquel, pero ni siquiera la nombra por su nombre y apellido. En Herejes, el detective, Mario Conde, “asistiría a la provocación de un salto mortal hacia el pasado”(p.167), cuando trata de hallar el cuadro de Rembrant robado a un judío en 1939 en el puerto de La Habana, lugar y fecha en que se inicia la narración.

Creemos que convienen aquí unas observaciones sobre la novela histórica, tan viva hoy, aunque vituperada por algunos, por la sola razón de que los pueblos latinoamericanos, que la cultivamos, los hacemos para mejor interpretar la gran crisis de la democracia que nos rodea.

Entre los más destacados cultores de la novela historica en nuestro tiempo se hayan la belga Marguerite Yourcenar(1903-1987), esta tanto en sus Memorias de Adriano(1951) y Opus Nigrum(1968). Otro es el inglés Robert Graves(1895-1985), especialmente por Yo, Claudio(1934).

En una edición de sus Memorias de Adriano la Yourcenar anota que este modo es “proximo a la novela en algunos aspectos y en otros a la poesía”9.

Graves, por su parte, en el apéndice de una de sus novelas, El vellocino de oro(1945) ha deslizado una serie de reflexiones sobre este modo literario: “al escibir de nuevo la historia, me hallé siempre dispuesto a descifrar por inaplicable cualquier incidente o detalle que no armonizara con el resto de la historia, pero tuve que tener cuidado de no descartar nada demasiado sumariamente…la forma que he dado a la historia de los Argonautas es la de la novela histórica, y un novelista histórico siempre debe dejar bien claro desde que atalaya en el tiempo está mirando” 10.

El Cuadro de Rembranddt
Un hecho central de Herejes es un cuadro de Rembrandt que perteneció por generaciones a aquella familia, que terminó en La Habana.

La genesis de la aventura del cuadro, de Amsterdan a Polonia y de allí a Cuba, la hallamos expresadas cuando leemos: En sintesis: “Muerto en la guerra el hermano Israel y confesadas las intenciones de Joseph de largarse a buscarse la vida en un nuevo mundo donde no se viera en constante temor de un progromo, el padre de Isaías le había dado al hijo menor la custodia de aquella pintura antigua que por varias generaciones, siempre fuera entregada al primogénito varón de la estirpe”(p.45).

Aquel lienzo es esencial en la historia que nos cuenta Padura en su obra, “Bueno, habló del cuadro por que sin esa pintura no se entendían algunas cosas importantes de la vidas de todos nosotros”(p.180), ”La más reveladora de todas las historias humanas es la que está descrita en el rostro de un hombre…Dime, ¿qué estoy viendo?, preguntó,y ante el mutismo del pretendiente a aprendiz, se respondió a sí mismo. ‘Un hombre que envejece, que ha sufrido demasiadas pérdidas y aspira a una libertad que una y otra vez se le escapa de las manos, aunque no va a rendirse sin una pelea”(p.233).

Aquella pintura tiene una característica particular: en ella aparece la cara de Cristo. Aquí no hay que olvidar que Jesús fue judío. Por ello, en la trama de la novela, la búsqueda del cuadro de Rembradt, que les fue robado en el puerto de La Habana, en 1939, tras tres centurias en la familia, es esencial de principio a fin. Es tan importante que leemos “Fue entonces cuando le salió al paso la cabeza de un joven judió pintada por Rembrandt, dispuesta a complicarle la vida y a advertirle que existen renuncias imposibles”(p.81).

De allí la mil preguntas que van surgiendo: ”¿cómo y a quien le habían entregado la pintura[en Cuba]? A partir del instante en que volvió a tener la inespertada y conmovedora certeza de que la reliquia familiar se había quedado en la isla desde aquella amarga semana de 1939”(p.81).

Mario Conde11, el detective de Padura, maestro de de la novela negras también. Es Conde quien comienza las pesquisas por encontrar el cuadro con su buen ojo de policía diestro en hallar aquello que no es fácil poder encontrar.

Cuba
Cuba también es importante en la trama de Herejes. Desde luego, uno de los asuntos que hallamos en Herejes, son los relativos a Cuba. Al menos en dos momentos de su historia, en 1939, en el tiempo que sigue hasta 1959 y el que prosigue hasta el 2009, cuando se cierra la narración.

De hecho, se podría seguir todo lo sucedido en Cuba tomando como base solo las referencias a la isla y su gobierno, incluso haciendo un fichero de referencias y así comprender el drama que viven hoy en día sus habitantes.

Pero es en ese sentido un libro angustiado, “Todo es culpa de vivir con la maldita circunstancia del agua por todas partes”(p.169); “pudo entender que lo macabro era la realidad…Y le habló mucho de la libertad. Del Derecho del hombre a escoger con independencia”(p.180), a recibir “las tres cosas más importantes que puede recibir un ser humano: amor, respeto y dignidad”(p.184), todas ellas ausentes de la Cuba del castrismo, en donde el personaje está “Empeñado en detener el tiempo y en impedir que lo asolaran todas las pérdidas”(p.197).

Pero es aquel un mundo en donde todos los males de la Cuba del pasado, no podemos llamarla democrática porque allí hubo muy pocos gobiernos entre 1902, año en que Estados Unidos les concedió la Independencia, hasta 1959, que pudieran llamarse así. Y lo que fue su esencia fue la presencia siempre, ayer y hoy, de todos los tipos de corrupción imaginables, que vemos aflorar en la novela desde el momento en que funcionarios del gobierno de entonces roban el cuadro que un judío había traído desde Europa para comprar su libertad y no perder la vida.

Una acotación: creemos que no se puede entender la historia de Cuba, en el siglo XX y XXI, sin tener en cuenta que su experiencia democrática fue escasa y de pocos aprendizajes para su pueblo: fue Tomás Estrada Palma el primer presidente, cuya acción terminó en una invación norteamericana; en 1906 fue nombardo José Miguel Gómez; en 1912, por elecciones, fue elegido el general Mario Menocal, este se hizo reelegir en 1916 a quien siguió Alfrado Zayas; en 1924-1933 fue la dictadura de Gerardo Machado; caído este siguió un período de inestabilidad, primero con el general Herrera, quien no logró gobernar ni un día, Carlos Manuel de Céspedes a quien siguió un golpe y una junta, donde encontramos a Grau San Martín. Allí apareció el sargento Fulgencio Batista. Grau cayó en 1934, le siguió Hevia quien apenas llegó a juramentarse, ya que dejó el gobierno al día siguiente; el poder fue entregado al coronel Mendieta, al año siguiente Mendieta dimitió. Lo sustituyó José Barret, este organizó unas elecciones que ganó Manuel Miguel Mariano Gómez, quien ese mismo año dejó de gobernar; vino el gobierno, hasta 1940, de Laredo Bru; ya Batista ocupaba el centro de la situación, este, en 1940, por elecciones, fue elegido presidente; en las elecciones de 1944 ganó Grau San Martín; en 1948 fue elegido Carlos Prio Socarrás; en 1952 Batista dio un golpe de Estado y gobernó hasta 1959 cuando llegó al poder Fidel Castro, en los últimos cincuenta y seis años Cuba ha vivido en la dictadura de los dos hermanos Castro. De hecho en Cuba hubo dictadura desde 1952. Esto nos indica como ha sido de nula la experiencia democrática cubana, con solo cinco presidencias, producto de elecciones: en 1908 fue nombardo José Miguel Gómez; en 1912, por elecciones; Mario Menocal,1912, quien se hizo reelegir; vino un período de gran inesestabilidad desde 1916. Y solo tres procesos electorales: Batista, elegido en 1940; Grau San Martin en 1944; Prio Socarrás en 1948-195212.

Asi el tema de la corrupción es esencial para comprender, con ojos disidentes, aquella que siempre ha presidido los régimenes cubanos, en especial ahora, el de la Revolución, de allí que “Al lastre de aquellas realidades y manejos politicos se sumaría, como colofón, el mayor mal que azotó a Cuba durante aquellos años: la corrupción”(p.41). El robo del cuadro de Rembradt lo fue.
De la corrupción leemos en Herejes: ”si los de abajo roban es porque los de arriba les dan la llave y hasta les abren la puerta”(p.347), esta observación es básica para entender la historia de la corrupción administrativa, aquí y acullá13, porque toda sociedad es una pirámide: si en la parte alta hay corrupción como consecuenia también la hay en la base.

La corrupción revolucionaria es tal, que en Herejes leemos, ”Los defalcos y los negocios en que estaban metidos son de millones…Nadie sabe cuánto se han robado, malversado, regalado, dilapidado en cincuenta años”(p.347).

1 Leído enla sesión de “Los tertulieros se reúnen”, en la Fundación Francisco Herrera Luque, Caracas, la mañana del sábado 25 de abril de 2015. Participaron también las escritoras Cesia Hirsbein y Jacquline Goldberg y el sociólogo y arquitecto Alberto Lovera De-Sola.

2 Toby Green: La inquisición., el reino del miedo.Barcelona: Ediciones B,2008.468 p.

3 Toby Green: La inquisición, el reino del miedo,p.380, nota 79.

4 Diccionario esencial de la lengua española. Caracas: Real Academia Española de la Lengua,2006. XXXI,1631 p. La cita procede de la p.1426.

5 Ver también Paul Jonhson: Historia de los Judíos. Caracas: Javier Vergara/Alfadil,1991.655 p. En esta magnífica historia, escrita por un cristiano, este resalta la “fiera fuerza creadora”(p.38) del judaísmo.

6 Ver Manuel Acedo Sucre: Nosotros todos. 3ra.ed. Caracas:
Oscar Todtman,2013.281 p. y nuestras Variaciones sobre el socialismo venezolano. Caracas: RJLDS Editor,2012. 101 p.

7 Julia Kristeva: El genio femenino: Hannah Arendt. Buenos Aires: Paidós,2003. 287 p. Ver el capítulo “La banalidad del mal”(p.161-172).

8 Frederic Grunfeld: Profetas malditos. El mundo trágico de Freud, Mahler, Einstein y Kakka. Barcelona: Planeta,1987.352 p. Ver todo aquello en el capítulo “Los indeseables” que este autor dedicada al padre de la teoría de la relatividad(p.160-188). El otro “indeseable” es Arnold Schoenberg, el creador de la música atonal, lo que sinificó una revolución en la música de tan alta importancia como la de Einstein en la ciencia. Lo que le sucedió a Einstein en Alemania, a su vuelta en 1923, lo trata Grunfeld en sus Profetas malditos, dijo el sabio científico “Cuando vine a Alemania, escribía en 1929, descubrí por primera vez que era judío y debo este descubrimiento más a los gentiles que a los judíos…Vi judíos beneméritos caricaturizados y la visión hizo que me sangrase el corazón”(p.176)

9 Marguerite Yourcenar: Memorias de Adriano.7ª.ed. Traducción: Julio Cortazar. Barcelona: Edhasa,1983.273 p. La cita procede de la p.261.

10 Robert Graves: El vellocino de oro.2ª.ed. Barcelona: Edhasa,1984. 496 p. Las citas proceden de las p.484.

11 Siempre nos ha llamado la atención que el detective de Padura haya sido bautizado con el nombre y apellido de un gran corrupto español, cosa que el Mario Conde de Pädura no es.

12 Muchos de los datos que utilizamos los tomamos de Luis Alberto Sánchez: Breve historia de América. .3ra.ed.Buenos Aires: Editorial Losada,1978. 567 p.

13 Carlo Aberto Brioschi: Breve historia de la corrupción. De la antigüedad a nuestros ´dias. Prologo: Baltasar Garzón. Madrid: Taurusm2010.295 p. es una buena fuente para el estudio del asunto.