Jueves, 19 de Octubre de 2017

Usted está aquí: Artículos y Reseñas Artículos En la Película ‘Libertador’: Aparece una Nueva Falacia sobre Simón Bolívar

En la Película ‘Libertador’: Aparece una Nueva Falacia sobre Simón Bolívar

Correo electrónico Imprimir

Por: Roberto Lovera De-Sola

Las falacias históricas del gobierno venezolano actual, un hecho cultural, prosiguen. Desde el pasado jueves 24 de julio de 2014, natalicio del Libertador, se ha venido repitiendo una nueva falacia. Forma parte de la magnifica película “Libertador” de Alberto Arvelo, obra artística de singular valor plástico, fotográfico, de recreación del pasado, escrita por un muy buen guionista nortamericano, con música de Gustavo Dudamel, es una película norteamericana, su costo fue de 50 millones de dólares.

Pero en esta pelicula, que sobrecoge al espectador, hay una inmensa falsedad histórica en la forma como cuenta el deceso del Libertador, ya en esas imágenes han alterado completamente la verdad histórica del suceso, perfectamente bien conocida, gracias a una amplísima documentación, la cual casi nos cuenta día a día el año 1830 en la vida de Bolivar. Y, desde luego, sus últimos diez y siete dias, desde su llegada a Santa Marta al atardecer del 1 de diciembre de 1830, en tan mal estado de salud que debió ser bajado del barco que lo traía en una silla de manos. Vivió allí hasta su deceso diez y seis dias después, falleciendo en campañía de su médico de cabecera el doctor Alejandro Prospero Reverend y de sus más fieles oficiales y amigos.

Pero en “Libertador” se han alterado completamente los hechos, con la sola idea de adular al César imperante. Nada de aquello sucedió como se ve en la cinta. La comunidad cultural debe protestar por tan grande y grave falsificación de nuestra historia, especialmente por hacer creer al espectador que el Libertador fue asesinado, cuando murió rodeado de gente de su afecto, entre los cuales estaban su querido sobrino, que fue casi su hijo, Fernando Bolívar Tinoco(1809-1898) y quien fue, meses mas tarde(noviembre 4,1831), su sobrino politico, al casarse con su sobrina Felicia Bolivar Tinoco(1806-1868) el general José Laurencio Silva(1791-1873),

Todo esto proviene del libro de Jorge Mier Hoffman, La carta de cambiará la historia, la que es una inmensa falsificación de hechos históricos, siempre refutables, y conocidos por la investigación sobre Bolívar. Es Mier, un hombre que no sabe como se escribe la historia porque desconoce las normas de la metodología histórica, sin la cual los temas que tocan a ella no pueden ser tratados. En su obra hay practicamente un error histórico en cada página y, desde luego, numerosas interpretaciones falsas. Se dice que Mier es bisnieto de don Joaquín de Mier, el generoso anfitrión del Libertador en Santa Marta, dueño de la Casa de las Aduanas y de San Pedro Alejandrino. Mier Hoffman ha acusado también a su propio bisabuelo de haber participado en el asesinato del Libertador, cosa que nunca sucedió, es un invento suyo. ¡Con un nieto así el magnánimo don Joaquín no necesitó de enemigos!. De hecho la supuesta carta que cambiara la historia sabemos que es una misiva apócrifa, el Libertador nunca la dictó, como era su cotumbre, fue inventada por el doctor Luciano Mendible en las primeras décadas del siglo XX y publicada en un diario de Barranquilla. Cuando Mendible volvió del exilio reconoció personalmente ante el doctor Vicente Lecuna(1870-1954), la mayor autoridad en la documentación bolivariana, que había sido él quien la había inventado.Toda esta grande falacia ha ido a parar a “Libertador”, la película de la que hablamos, con lo cual se engaña al pueblo venezolano, cambiando lo que sabe de la muerte del Libertador, todo ello respaldado por una amplísima documentación: cartas de Bolivar de todo el año 1830; el Diario y la historia médica de su enfermedad, hecha por el doctor Reverend, que incluye el protocolo de la autopsia, que Reveren mismo practicó, a las pocas horas del deceso, en presencia de varios oficiales; cartas de testigos de la enfermedad como Perú de La Croix y de pasajes de las Memorias de Oleary1.

Este es apenas un ejemplo de los muchos que podrían multiplicarse. Insistimos que al hacer estas observaciones para nada lo hacemos como si fuera un acto de oposición sino para poner en su justo lugar la verdad histórica, esencia de la identidad nacional, fuente del vivivir nacional.

Qué es una Falacia Histórica
Como esto que hemos advertido y diversos hechos más han sido falsificados, todas falacias históricas, copiamos aquí tal concepto de ello, al cual nos adherimos que debemos al historiador Jorge Olvarría(1933-2005) cuando escribió:

“Una falacia histórica, es un razonamiento falso que parte de premisas ciertas pero que por la forma como ellas son presentadas y aceptadas, lleva a conclusiones falsas…una falacia histórica es el camino por el cual se llega a consagrar a una mentira como una verdad y ésta es aceptada como verdad por quienes sospechan o saben que es una mentira, pero que se empeñan en que sea verdad, ya sea porque ello conviene a un propósito convertido en dogma político; o sirve para encubrir hechos que se tienen como bochornosos y les ayuda a ocultar o preterir el complejo de culpa por conductas activas u omisivas…Si no se hace un esfuerzo serio por desmontar la falsedad de estas falacias, el enigma seguirá siendo inescrutable. El primer paso para correr los velos que los cubren es ordenar las falacias para abordarlas sistemáticamente”2.

Agosto 1, 2014.

1 Hemos estudiado a estos tópicos en nuestros: “El Libertador: ¿fue asesinado en San Pedro Alejandrino”, en www.analitrica.com: Caracas: agosto 31,2011; “La carta apócrifa de Fanny du Villars”, en Boletín de la Academia Nacional de la Historia, Caracas, n/ 312(1995),p.195-206; “Bolivar: ¿Libertador de la Florida española?”, en www.analitrica.com: Caracas: septeimbre 23,2011; en nuestro libro La pregunta por la cultura. Caracas: RJLDS Editor,2012. 295 p., se encuentra una extensa refunbutación del libro de Jorge Mier Hoffman: La carta que cambiará la historia(p.169-235).
2 Jorge Olavarría: Gómez, un enigma histórico. Caracas: Fundación Olavarría, 2007. XXIII,955 p. La cita procede de la p.15.