Domingo, 25 de Junio de 2017

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El Trienio Adeco, de Rafael Arráiz Lucca

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Por: R.J.Lovera De-Sola

Creemos que antes de entrar en el análisis del serio y estimulante libro Rafael Arráiz Lucca(1959): El trienio adeco(1945-1948) y las conquistas de la ciudadanía(Caracas: Alfa, 2011.165 p.) se requiere hacer algunas observaciones relativas el hecho que hizo posible la llegada al poder de los militares insurgentes, encabezados por Marcos Pérez Jiménez(1914-2001) y el partido Acción Democrática, con su líder Rómulo Betancourt(1908-1981) delante de ellos.

Hay que decir que este libro de Arráiz, surgido de su tesis de doctorado en Historia, obtenido en la UCAB, se debe señalar que estamos ante uno de los mejores libros sobre nuestra historia contemporánea publicados en la última década. Lo situaríamos al lado de otros tres, que van a aparecer varias veces en esta reseña, La revolución olvidada(Caracas: Fundación Olavarría, 2008. XI,431 p.) de Jorge Olavarría(1933-2005) el que consideramos el mejor análisis hasta ahora publicado sobre el 18 de Octubre de 1945 y la Historia de los venezolanos en el siglo XX(Caracas: Alfa, 2010.396 p.) de Manuel Caballero(1931-2010). El tercero es también de Jorge Olavarría: Gómez, un enigma histórico.(Caracas: Fundación Olavarría, 2007. XXXII, 955 p.) que es el quinto gran libro que se dedica a este personaje, le antecedieron los de Domingo Alberto Rangel(Gómez, el amo del poder,1975), Ramón J.Velasquez(Confidencias imaginarias de Juan Vicente Gómez, 1979), el de Tomás Polanco(Juan Vicente Gómez, aproximación a una biografía, 1990) y el de Manuel Caballero(Gómez, el tirano liberal, 1993). Gómez, un enigma histórico es obra que enseña tanto y suscita tantísimas reflexiones sobre este país y los modos de gobernar. Así con estos cuatro libros en las manos estamos ante sólidas y orientadoras obras sobre los que temas que tratan.

El Hecho
El suceso al cual nos referimos es el golpe del Estado del 18 de Octubre de 1945, sublevación y toma del poder que debe ser considerada una rebelión militar-civil y no al revés porque fueron los oficiales del ejército, encabezados por el mayor Marcos Pérez Jiménez(1914-2001) quienes a través del médico Edmundo Fernández(1905-1979) se acercaron a los civiles y se reunieron por vez primera el 6 de Julio de 1945, en la casa de Fernández, en la Segunda Avenida, Quinta “San Michelle”, Campo Alegre, con los miembros de AD: Rómulo Betancourt(1908-1981), Gonzalo Barrios(1902-1993), Raúl Leoni(1905-1972), Luis Beltrán Prieto Figueroa(1902-1993) y el propio doctor Fernández. Los militares presentes fueron Pérez Jiménez, el capitán Carlos Morales y los tenientes Horacio López Conde, Francisco Gutiérrez y Martín Márquez Añez, tal como lo refiere, a la vez que los pormenores de aquel encuentro, Alfredo Tarre Murzi(“El golpe del 18 de Octubre” en El Nacional, Caracas: Octubre 18,1965).

Antes del Golpe
Pero se impone primero hacer algunas consideraciones sobre los sucesos nacionales de ese año 1945, hechos anteriores al pronunciamiento de Octubre.

Hay que observar que si en verdad la democracia no era plena, quizá deba decirse que fue una democracia paternal, bajo los gobiernos de Eleazar López Contreras(1883-1973) e Isaías Medina Angarita(1897-1953), si existió un régimen constitucionalmente legítimo y el país marchó hacia una mayor democracia, sobre todo bajo el régimen medinista. Ello no quiere decir que no la hubiera bajo López pero el general de Queniqua debió siempre ir un paso hacia adelante y otro hacia atrás para poder abrir el paso de la dictadura a la democracia, pero sus logros fueron evidentes, cualquiera que los estudie se queda sin palabras por lo hecho y por lo luego continuado por Medina.

Pero en ese año 1945, cuando se preparaban las elecciones que debieron realizarse al año siguiente, la controversia López-Medina por la candidatura del primero no fue nada buena, creemos que el general Medina tuvo siempre razón al pensar que quedarían como dos “pillos” ante la historia si él accedía a la candidatura de López y le volvía a entregar el poder, después de la controversias que ambos habían tenido porque López no respetó el ejercicio que debió hacer Medina de la “ley de la patada histórica”, es decir lo que todo nuevo Presidente debe hacer para separarse de su antecesor y de gobernar por sí mismo. Es ese ejercicio el que estamos viendo actualmente en Colombia en la actitud del presidente Juan Manuel Santos(1951) ante su antecesor Álvaro Uribe Velez(1952). Ello siempre sucede. La expresión “ley de la patada histórica” es del presidente argentino Juan Manuel de Rosas(1793-1877). Es por ello que el general Medina pensó que ambos quedarían ante la colectividad como dos “pillos”, esa fue la palabra usada por Arturo Uslar Pietri(1906-2001), la “eminencia gris” del medinismo, al referirlo al historiador Tomás Polanco Alcántara(1927-2002) quien la refiere en su biografía de López(El general de tres soles. Caracas: Editorial Arte,1985,p.263). Es más si aquello hubiera sucedido, si Medina le hubiera cedido la presidencia a López después de haberla ejercido él, hubiera sido retornar a las prácticas siglo XIX en donde el presidente siempre fue el gran elector, escogía al sucesor que siempre salía de la propia camarilla gobernante, este punto ha sido estudiado con atención por el historiador José Luis Salcedo Bastardo(1926-2005) en su Historia fundamental de Venezuela(14.ed.Caracas: Universidad Central de Venezuela, 2006,p.363-375). López, culto y leído, un intelectual de hecho, no se dio cuenta de lo que hacía, personalmente creemos que es el único error de una carrera tan luminosa como fue la suya: fue el abrió el camino que dejó atrás la dictadura y puso andar la democracia, la que vivimos desde la muerte de Gómez hasta 1998, con la sola interrupción del período 1948-1958 en el cual incluso la más importantes conquistas no se perdieron, así lo reconoce el historiador Ramón J.Velásquez(1916) al escribir, en uno de sus libros esta línea:”Sería imposible remontar el río de la historia”(Varios Autores: Venezuela moderna. Caracas: Fundación Eugenia Mendoza,1976,p.99). Es por todo esto que el paralelismo entre el general López y el rey Juan Carlos de Borbón(1936) de España son tantos: que retornara la democracia a sus naciones fue la tarea de ambos.

Este asunto de lo intentado por López de volver a la presidencia en 1946 lo examina con hondura su biógrafo Polanco con ojo zahorí en el libro que le dedicó. “Tiempo de errores y inadvertencias” denomina al año 1945(El general de tres soles,p.255), señala “Evidentemente el camino político del país hubiera sido distinto de no haber estado de por medio el intento de regreso de López Contreras a la Presidencia”(El general de tres soles,p.266). Polanco es enfático: “Fue por tanto 1945 tiempo de error y de equivocaciones. Erró Medina al creerse poseedor de una fuerza que no tenía. Erró López Contreras al proponer su candidatura y no apoyar a cualquier otro venezolano…Erró Betancourt al pensar que podría controlar la presión de los militares que conspiraban contra el gobierno…Esos trágicos errores significaron gravísimas consecuencias para los tres. López y Medina fueron directamente al exilio y terminó, para ambos, su vida política activa. Pasaría mucho tiempo antes de ser reconocido el gran mérito político y personal de…Medina. López Contreras comenzaría a atravesar una etapa crítica de su vida, que poco a poco lo iría transformando, ya retirado de la vida activa, en el ‘personaje mito’ a que luego nos referiremos. Betancourt también sufrió largos años de exilio pero al destruirse el sistema político surgido el 24 de Noviembre de 1948, volverá a ser una figura nacional, como Presidente…y conductor del país en circunstancias análogas a las de 1936”(El general de tres soles,p.267). Esta ultima observación, importante, es Polanco el único analista que la refiere.

Cierra Polanco su argumentación: “1945 fue…el año de las más dura escuela para la política venezolana. El país cambió de rumbo y sea para bien o para mal, lo cierto es que sería en adelante totalmente diferente que como había venido siendo…Examinamos los hechos a cuarenta años de distancia(1985), parece advertirse que existía, en el ambiente político del país, una voluntad unánime de equivocarse”(El general de tres soles,p.267). Tanto como la que se presentó en 1998, añadimos nosotros.

Fue la llamada ruptura institucional, a lo cual vamos a referirnos ahora, fue lo que significó el golpe de 1945, lo que impidió la natural marcha de un proceso político cuidadosamente armado desde bastante atrás.

La Ruptura Institucional
La expresión la usa Jorge Olavarría en su libro sobre el 18 de Octubre. Para entender esto hay que mirar hacia atrás en nuestra historia. Hay que apuntar que la institucionalidad no se había roto en Venezuela, el 18 de Octubre de 1945, al menos en las últimas cuatro décadas. Veamos como fue eso.

Si bien siempre se ha observado que Cipriano Castro(1858-1924) derrocó a Ignacio Andrade(c1839-1925) en verdad este renunció a la presidencia al ver que los oficiales de su Ejército lo habían traicionado y se había unido a los insurgentes. Dejó Caracas y bajo a La Guaira para tomar el camino del exilio, viajó entonces a Puerto Rico, pero en el puerto, antes de abordar la nave, le fueron rendidos los honores por su cargo y hasta se tocó el Himno Nacional como corresponde hacer ante todo Presidente. Y como Venezuela es un país tan paradójico Andrade recibió la amnistía en 1903 y pasó a ser funcionario del Presidente que lo había sacado del poder, fue entonces Ministro en Cuba y Superintendente de la Renta de Licores del Distrito Federal, en 1907. Y más tarde Canciller(1916-1917) y Ministro de Relaciones lnteriores(1917-1922) del régimen de Gómez, corresponsable de su salida del poder como segundo de la Revolución Restauradora(1899).

A la vez si bien Gómez sustituyó en un golpe a Castro era el Vicepresidente de la República encargado de la Presidencia ese día(Diciembre 9,1908) por lo tanto estaba en posesión del cargo. Y para juzgarlo y condenarlo se le enjuició, llegó a dictársele auto de detención, por el fusilamiento de Antonio Paredes(1869-1907), ordenado por él.

Y la transición de Gómez a Eleazar López Contreras fue completamente institucional: de acuerdo a la normativa de la época fue nombrado encargado de la Presidencia por el Gabinete Ejecutivo(Diciembre 17,1935-Abril 19,1936), ese día fue elegido por el Congreso Presidente Constitucional para el nuevo período(1936-1943) de acuerdo a la forma de hacerse entonces: una elección de segundo grado, es decir hecha por los miembros del parlamento. El período era entonces de siete años pero López pidió al congreso reducirlo a cinco años, acto insólito entre los hechos por un mandatario venezolano. Así el período presidencial de cinco años quedó establecido entonces al aprobarse la Constitución de 1936. Por ello el gobierno de López no concluyó en 1943 sino en 1941. Pidió también López que la Constitución prohibiera la reelección para el ejercicio inmediato siguiente, lo cual también fue aprobado. El régimen presidencial de cinco años estuvo vigente hasta que la Constitución de 1999 lo alteró aprobando que fuera de seis años y consagró la reelección que las constituciones venezolanas habían prohibido. La Constitución de 1961 aprobó que cualquier presidente para volver a serlo debería esperar el lapso de una década. Por ello las nuevas elecciones de Carlos Andrés Pérez y Rafael Caldera(1993) no pueden ser consideradas reelecciones sino nuevos presidencias. Para ser reelegido hay que estar en posesión del cargo. Este hecho lo hemos estudiado nosotros con pormenor, incluso desde el ángulo filológico(“La pregunta por la reelección”, www.noticierodigital.com: Caracas: Enero 11,2011).

De esa misma forma, en elecciones de segundo grado, fue elegido y juramentado el sucesor de López en 1941, el general Medina . Así lo sucedido el 18 de Octubre de 1945 posee mayor gravedad, la que presenta, con lujo de detalles y documentación Jorge Olavarría en su sereno y documentado libro. Esta que hemos presentado es la fundamentación histórica de la ruptura del 18 de Octubre de 1945.

Así quienes piensan que el golpe fue un error, que interrumpió la lógica evolución política del país, tan bien encaminada a través de los regímenes de López y Medina tienen un fundamento, es esa una interpretación que cabe, una pregunta que es posible hacerse. Y es fundamento de la también observación de Francisco Herrera Luque(1927-1991) sobre el mismo hecho(“El cuartelazo del 45: pecado original de la democracia”, El Universal, Caracas: Octubre 18,1995, Cuerpo 1,p.10-11).

El Voto Directo
Lo que faltó al régimen medinista fue la aprobación del voto directo para la elección del Presidente y los miembros del Congreso. De hecho es verdad que en aquel año 1945 había llegado la hora de perfeccionar el régimen constitucional aprobando a través de las cámaras, en donde el gobierno tenía mayoría, el único diputado opositor era Andrés Eloy Blanco(1897-1955), en la reforma constitucional que se hizo ese año, que se estableciera la práctica de la elección universal, directa y secreta. Pero se impusieron en aquella hora los elementos conservadores de quienes estaban en el poder, se voceó la idea de que los venezolanos no estaban preparados para elegir a sus autoridades a través del voto directo. Tal fue que el medinismo decidió, ello se concluye de un estudio sereno de aquellos días, poner en manos de otra persona la realización de aquello que ellos no se habían atrevido a hacer. Nos referimos al embajador doctor Diógenes Escalante(1879-1964), que sería el candidato para las elecciones de 1946, para su elección contaba con el apoyo de del gobierno y de la oposición, el partido AD. Esencia del programa de Escalante era hacer la reforma constitucional de tal manera que por vez primera los venezolanos eligieran a sus autoridades por vez primera a través del voto directo en las elecciones de 1951, las que abrirían el gobierno que se debió instalar en 1952. Nada de ese eso sucedió. Sabemos lo que pasó: el doctor Escalante enfermó gravemente, quedó inhabilitado para ser candidato. El nuevo candidato escogido, el ministro Ángel Biaggini(1899-1975), no fue del agrado de la oposición. Y la conspiración militar-civil, ese es el orden en que debe ser nombrada como ya lo hemos señalado, prosiguió. Y el gobierno no supo de su existencia ni siquiera a través de los organismos de la policía e inteligencia. El golpe estalló cuando el mayor Carlos Delgado Chalbaud(1909-1950) detuvo al director de la Escuela Militar a las once de la mañana de aquel jueves 18 de Octubre de 1945 y el mecanismo de acción se activó. El resto es bien conocido: el movimiento triunfó y las nuevas autoridades, presididas por Rómulo Betancourt, tomaron posesión la noche del 19 de Octubre de 1945 en el Palacio de Miraflores en el cual, en ese momento, ni siquiera había luz. Con velas debieron iluminar el momento en que se juramentaron y firmaron el Acta Constitutiva respectiva. Fue aquella la hora de la ruptura institucional, prácticamente la primera del siglo XX.

¿Fue un Movimiento Correcto?
Manuel Caballero observó: “una cosa es el suceso del 18 de Octubre, y otra el proceso que arrancó desde esa fecha hasta 1948”(Historia de los venezolanos en el siglo XX,p.137).

En verdad podemos pensar, si analizamos todos los documentos y testimonios que poseemos, que aquel hecho había fue el factor fundamental de la ruptura del país que siguió viva por una década y media, produciendo una serie de hechos que detuvieron la marcha normal del país que iba sido tan bien encaminado desde el deceso del Gran Dictador de Venezuela, ya que el 18 de Octubre de 1945 fue el hecho genésico del derrocamiento del presidente Rómulo Gallegos(1884-1969) el 24 de Noviembre de 1948, del asesinato del comandante Carlos Delgado Chalbaud, el 13 de Noviembre de 1950, del fraude electoral del 30 de Noviembre de 1952 y, desde luego, del propio pronunciamiento de la madrugada del 23 de Enero de 1958, que si bien nos volvió a traer la democracia mantuvo al país en vilo con los intentos del golpes de ese mismo año, a estos los supo manejar y derrotar con sus buenas dotes el contralmirante Wolfgang Larrazabal(1911-2003). Pero la inestabilidad de la derecha y de la izquierda prosiguió bajo el segundo gobierno de Rómulo Betancourt(1959-1964). Cuando este logró convencer a las Fuerzas Armadas, en 1962, de apoyar la democracia, de alguna manera, por el miedo el establecimiento de un régimen comunista, logró poner fin a aquello que él mismo había desatado cuando se unió a los militares, especialmente a Pérez Jiménez, no solo para derribar a Medina sino par dar paso a las ambiciones de ambos que terminaron cuando el oficial sacó del poder a Betancourt, a su partido y al primer presidente electo por votación popular en el siglo XX, Gallegos, en verdad incluso el primer presidente electo en forma directa de toda la historia de Venezuela. Decimos esto último porque la primera vez que los venezolanos eligieron de forma directa a un Presidente, en acatamiento de una disposición de la Constitución de 1858, fue para elegir a Manuel Felipe Tovar(1803-1866). Pero cuando aquello se realizó, en 1860, no todos pudieron participar pues eran aquellos los días de la Guerra Federal(1859-1863) y habían focos de la contienda prácticamente en todas las regiones del país.

Todo esto que exponemos, de lo cual nosotros mismos nos hemos ido convenciendo gracias al estudio continúo a aquella década, coincide con la interrogante que se hizo Herrera Luque en el escrito suyo que hemos citado. Y no fue el único autor en hacérselo. De ello el examen más pormenorizado es el hecho por Jorge Olavarría, en su espléndido libro. Otros autores también lo pensaron, personas distintas a los que sufrieron aquel derrocamiento, caso Uslar Pietri, quien lo trata también con su mano sabia en uno de sus libros (Golpe y Estado en Venezuela. Bogotá: Norma,1992,p.21-97). No es casual que su interpretación se inicie con estos renglones: “El 19 de Octubre de 1945 Venezuela amaneció sin constitución, sin leyes, sin congreso, sin autoridades constituidas, en el estupor de una situación de suspensión y ausencia de las instituciones políticas…Se vio brotar una inesperada y confusa realidad política y administrativa que afectaba todas las formas del gobierno, de la legalidad y de la vida social…la presidencia sustituida por un heterogéneo grupo de militares de rango subalterno y de civiles sin antecedentes de gobierno, pocos entendían a ciencia cierta lo que había pasado y, muchos menos, lo que podría ocurrir en el futuro inmediato. Se había roto, por un acto violento de una minoría subversiva, un largo y difícil proceso que abarcaba todo el siglo”(p.21).

Las Preguntas
Por todo lo expuesto al abrir el libro de Arráiz se pueda muy bien comenzar con esta pregunta: por qué lo hondamente pensado, el proyecto betancurista, fraguado en su exilio durante el gomecismo(1929-1936) y luego perfeccionado en los años sucesivos de su acción pública, fracasó. Nos referimos, desde el luego, al proyecto civil. Porque con relación a los militares, con Pérez Jiménez, que fue el gran beneficiado, no se conoció un proyecto claro, bien esbozado. La conceción del Nuevo Ideal Nacional, fundamento ideológico de su dictadura, fue obra de otro civil, Laureano Vallenilla Planchart(1911-1973). Así cabe esta observación también:¿ no terminaron los civiles, la gente de AD, haciendo lo que nuestro pueblo ha bautizado como cuando ”cahicamo trabaja para lapa”,lo que indica a quien se aprovecha del esfuerzo de los otros. Dice el maestro Ángel Rosenblat(1902-1984) al estudiar la expresión: “es la eterna experiencia de la vida y de la historia”(Buenas y malas palabras. Caracas: Edime,1969,t.IV,p.122). Fue ello, estamos convencidos, lo que hicieron los adecos: trabajar para los militares.

El segundo punto, esencial, es el relativo al voto directo. Escribió sobre el punto Ramón J.Velásquez, historiador y hombre que vivió aquellos días: “los venezolanos de 1945 creíamos en el voto universal como en el milagro de la purificación nacional. Y pensábamos que respetando el voto de las mayorías en Venezuela se liquidarían todos los males tradicionales del nepotismo, del amiguismo, del peculado, del tráfico de influencias, del engaño y de la farsa que atribuíamos exclusivamente al origen oligárquico de los sucesivos regimenes que habían ejercido el poder”(Varios Autores: Venezuela moderna-2ª.ed.aum. Caracas: Ariel, 1979,p.75-76). Desde luego usa aquí Velasquez el término oligarquía en su acepción de “gobierno de pocos”, de “forma de gobierno en la cual el poder es ejercido por un grupo de personas que se aúnan para mantener o aumentar sus privilegios” como lo dice el diccionario académico.

La Gran Pregunta
Por ello mismo la gran interrogante que formula y responde Arráiz en su obra es: “¿hubo avances en materia del concepto moderno de ciudadanía durante el llamado ‘trienio adeco’”(p.13) y esta, que fue el logro del trienio, fue producto del proyecto civil betancurista, que es el proyecto de nuestra democracia contemporánea, la que tras su fracaso en 1948 se restableció en el Pacto de Punto Fijo(Octubre 31,1958) y en la Constitución de 1961, que entró en vigencia el 23 de Enero de 1961, lo cual nos dio cuatro décadas de estabilidad política y desarrollo, siendo este el más largo período político de nuestra historia, más longevo que el paecismo, el guzmancismo y el gomecismo.

La Democracia Representativa
Hay, sin embargo, algo que hay que observar: la llegada al poder de los militares junto con los dirigentes de AD trajo, gracias al ideario largamente acariciado, gestado, estudiado y soñado por Rómulo Betancout, la llegada del país de la democracia representativa. Por ello Manuel Caballero llama a aquel hecho “pronunciamiento militar, revolución civil”(Historia de los venezolanos en el siglo XX,p.137). Ello es indudable, pero todo el proyecto se perdió a los tres años y sólo logró ser retomado, gracias al trinomio Betancourt, Rafael Caldera(1916-2009) y Jóvito Villalba(1908-1989) en 1958, sobre todo con el Pacto de Punto Fijo y la Constitución de 1961, la de más larga vigencia en toda la historia de Venezuela. Pese a ello el golpe de 1945 siempre ha sido motivo de crítica por algunos historiadores, los que nos parece aciertan en el punto. En cambio otros lo perdonan y soslayan dado que se hizo verdad la democracia plena, aunque solo durante mil ciento veinte y cinco días. Fue la instalación de lo que Germán Carrera Damas(1930) denomina la República Liberal Democrático("Romulo Betancourt" en Asdrubal Aguiar: De la Revolución Restauradora a la Revolución Bolivariana. Caracas: Diario El Universal/UCAB, 2009,p.517-558), o las conquistas en cuanto a ciudadanía, cuidadosamente estudiadas por Arráiz en su libro.

Fundamental fue la promulgación del Estatuto Electoral del 15 de Marzo 1946, que significó la democracia plena, la participación de todos. El Estatuto Electoral consagraba el derecho universal del sufragio a todos los venezolanos de ambos sexos, incluso a los analfabetos, fue una conquista muy grande, tanto que hay autores que lo consideran tan importante como el Acta de la independencia(Julio 5,1811), tal Manuel Caballero(Historia de los venezolanos en el siglo XX,p.144). Pero todos esos logros se cayeron(Noviembre 24,1948) y volvió al poder la República Liberal Autocrática, que dice Carrera Damas. Es por ello que la reflexión sobre el asunto se impone. Sabemos que la historia no se puede escribir con suposiciones: “qué hubiera sucedido si tal o cual cosa hubiera pasado”, una especie de ciencia ficción al revés. Sabemos, desde luego, que la historia se escribe con los hechos sucedidos, pero la reflexión, pasado el tiempo, es válida como elemento para desde la historia para planear el futuro.

Metodo y Fuentes
Dice Arráiz que el método utilizado para la vertebración de El trienio adeco fue: “no solo se calibrarán documentos, cartas y libros, sino que se revisará el devenir diario del ejercicio del poder…con el norte de fijar los acontecimientos fundamentales para nuestra investigación”(p.12).

Su Esencia
Fue hecho dicho un período de tres años, de 1125 días, solo 27.000 horas. Por ello anota Arráiz: “Este trabajo está acotado por un lapso muy breve de la historia política venezolana. El llamado “trienio adeco” comenzó el 18 de Octubre de 1945 y concluyó el 24 de Noviembre de 1948. Tres años y un mes fue la duración de este período que se inició con una insurrección civil-militar y finalizó con otra de orden estrictamente militar”(p.9). Y continua explicando: “En esta investigación examinaremos los avances del concepto moderno de ciudadanía”(p.9), “se seguirá cronológicamente el proceso de formación de la idea de ciudadanía desde la insurgencia de la generación de 1928 hasta la fecha ya citada de 1945. Se intenta demostrar que estos hechos estuvieron sustentados por ideas que fueron madurando en el tiempo, en cabeza de una generación que fue determinante para la historia política del país y su modernización”(p.9). E indica “La etapa estudiaba es prolija en avances ciudadanos, ya que el marco conceptual que crea la Constitución de 1947 permite las elecciones universales, directas y secretas, hasta entonces, en Venezuela no habían tenido lugar en su aspecto universal”(p.11). Apunta: “Si habían sido convocadas elecciones directas y secretas en 1860, en el marco de la Constitución Nacional de 1858, cuando fue electo Manuel Felipe Tovar, ya con la Guerra Federal(1859-1863) en su apogeo. Entonces, además, se consagró el principio de la universalidad del voto, pero a la hora de convocar los comicios no se materializó el principio”(p.11).

Toca a continuación Arráiz un punto que en general se soslaya, en el que la presencia de los adversarios y perseguidos del gomecismo han tenido la primera palabra. Pero el análisis histórico, hecho lejos de lo que piensan adversarios y seguidores que es como se debe escribir la historia, nos indica que el siglo XX se inició en Venezuela bajo la tiranía gomecista, sobre todo en el momento de formación del Estado Moderno, en la década del veinte. Así el siglo XX no se inició en 1936, según se dice dijo Mariano Picón Salas(1901-1965), la frase tuvo mucha suerte pero no resiste el análisis histórico en su primera significación, en lo referente a Gómez, Picón Salas fue uno de sus exilados, sino en relación a la recuperación de los derechos humanos bajo López Contreras. Por cierto la frase ni siquiera ha sido bien citada, lo que se lee en ella es que Venezuela “fue un país aparte donde había que gritar demasiado para convencernos de que estamos en el siglo XX” (Regreso de tres mundos. México: Fondo de Cultura Económica, 1959,p.112). Y es referente a esto que Arráiz escribe: “Durante la dictadura de…Gómez, el país fue contrayendo una deuda significativa con la Modernidad. Con la llegada al poder de…López…la deuda comenzó a saldarse, pero dando pasos hacia adelante y hacia atrás…en materia económica y social los avances fueron menos contradictorios. Durante la presidencia de… Medina… se avanzó mucho en materia de derechos políticos, al punto que la legalización de todos los partidos políticos conducía a pensar que la reforma constitucional que articulara elecciones universales, directas y secretas era inminente…no ocurrió así y la deuda política siguió inexplicablemente en pie”(p.11).

Continúa: “El argumento central de quienes dieron el golpe militar-civil del 18 de Octubre de 1945 fue el de saldar la deuda política con la Venezuela moderna, así como el cobrarse la corrupción administrativa durante los años de gobiernos militares presididos por oficiales trachirenses. Siendo este el eje argumental de la revuelta civil-militar”(p.12).

“La hipótesis central estriba en que la modernización política y económica de la nación suponía unos cambios de orden ciudadano que era indispensable producir…Se buscaba la creación de una democracia representativa, asentada sobre la institución popular de los partidos políticos, dentro de un Estado de Derecho y este, naturalmente, estructurado sobre la base del respeto a las leyes, los derechos humanos y los tratados internacionales”(p.12).

Y vuelve a preguntarse: “¿Exagera quien afirme que a partir del 18 de Octubre de 1945 se escuchó un llamado para la organización de fuerzas sociales en la comunidad, como no había pasado antes en Venezuela?”(p.63). Exagera un poco en este punto Arráiz porque las organizaciones políticas y sociales comenzaron a vertebrarse desde el mismo momento de la muerte del tirano. De 1935 hay que anotar tanto el primer manifiesto, redactado por Andrés Eloy Blanco, y encabezado por su firma, la madrugada que supo la noticia de la muerte de Gómez, el cual fue entregado al día siguiente al propio presidente López en Maracay por un grupo de venezolanos. El documento fue publicado ese mismo día en la tarde en El Heraldo(Caracas: Diciembre 19,1935). El segundo pronunciamiento fue el de las mujeres(Diciembre 30,1935), que es el primer documento feminista de la historia de Venezuela. Este fue impreso a los pocos días en una hoja suelta(Mensaje de las mujeres venezolanas al general Eleazar López Contreras. Caracas: Cooperativa de Artes Gráficas, 1936), conservamos en nuestro archivo una de sus copias que perteneció a una de sus redactoras, Irma De Sola Ricardo(1916-1991), nuestra mamá, muchacha de diez y nueve años aquel día. Inmediatamente comenzó la tarea de organización de los partidos políticos, organizaciones sindicales y gremiales, la Asociación de Escritores Venezolanos, por ejemplo, fue establecida el 24 de Diciembre de 1935, siendo su primer presidente Miguel Acosta Saignes(1908-1989), un intelectual de la Generación de 1928.

Toda aquella politización fue la que condujo al gran suceso: la marcha del 14 de Febrero de 1936, día, en que varios analistas, como Manuel Caballero, indican nació de nuevo la democracia entre nosotros, después de treinta y seis años de haber sido suspendida. Escribió Caballero que aquella tarde fue la del “ingreso de Venezuela a la modernidad política y a la democracia”(Historia de los venezolanos en el siglo XX,p.123-124). Lo que si es cierto, y tiene razón Arráiz, fueron los avances sindicales durante el gobierno de AD.

Antes de cumplir cinco meses en el poder el nuevo gobierno, el 15 de Marzo de 1946, decretó el Estatuto Electoral, este significó el verdadero nacimiento de la democracia plena, aquella en la que todos participaron. La cadena siguió con otros dos hechos de signficación: el 5 de Agosto fueron convocadas las elecciones para la escogencia de los diputados que formarían la Asamblea Nacional Constituyente. El 27 de Octubre fueron las elecciones(p.64), las primeras en donde todos los ciudadanos tuvieron el derecho a expresar su voluntad con el uso del voto universal directo y secreto. Fue aquel día en que por vez primera las mujeres votaron en nuestro país y la primera vez que varias de mujeres fueron elegidas diputadas. Es por ellos que estas tres fechas, 15 de Marzo, 5 de Agosto y 27 de Octubre de 1946, son fechas históricas para quien registre nuestra memoria colectiva.

Los Pasos Previos
Para llegar al estudio de los avances de la ciudadanía en el período que examina Arraiz nos ofrece dos capítulos verdaderamente importantes. Primero uno teórico, base de todo su libro, en donde examina, sin prisa pero sin pormenores, el desarrollo de ese concepto a través de la historia filosófica de la humanidad, desde los griegos hasta el siglo XX, desde Platón(428-348 aC), Aristóteles(384-322 aC) y el Derecho Romano, los pensadores del Renacimiento, de los siglos XVII, creadores del liberalismo como John Locke(1632-1704), hasta los del siglo XX.

La segunda parte son los antecedentes de lo que sucedió de 1945 en adelante. Así se detiene en cada uno de los papeles a examinar: desde el panfleto En las huellas de la pezuña(Santo Domingo: spi,1929.166 p.), redactado por Betancourt y Miguel Otero Silva(1908-1985) apenas salidos al destierro. Luego los textos esenciales concebidos por Betancourt, fundamentos de nuestra socialdemocracia y de nuestro proceso democrático; el Plan de Barranquilla(Marzo 22,1931), programa de la Agrupación Revolucionaria de Izquierda, ARDI. En él encuentra que “hay una disonancia entre la contundencia del análisis histórico marxista de la realidad nacional y lo que se propone en consecuencia”(p.33): sigue con el folleto, del propio Betancourt, Con quién estamos y contra quien estamos(San José: Imp. Falco Hermanos,1932. Páginas sin numerar), que es una suerte de proclama; el Manifiesto-programa del partido Organización Venezolana,ORVE(1936), los documentos programáticos del Partido Democrático Nacional, el PDN(1936 y 1939), agrupación que no tuvo nunca existencia legal. Cierra este parte con la creación de AD(Septiembre 13,1941), de la cual ARDI, ORVE y el PDN fueron sus antecedentes.

El Golpe de 1945
En cuanto al golpe del 18 de Octubre de 1945 explica que su “nudo” fue la sucesión presidencial, para el nuevo período 1946-1951.

Al unísono con la escogencia del doctor Escalante como candidato del gobierno y de la oposición, el viaje de Betancourt y Leoni a Washington a reunirse con él, donde era nuestro Embajador ante los Estados Unidos, la conspiración militar-civil proseguía, la Unión Militar Patriótica, era la organización castrense. En el caso de Pérez Jiménez explica que la documentación le indica que “Sus razones eran más militares que políticas”(p.50), “se fundamentaban en el resquemor que sentían estos jóvenes oficiales hacia sus superiores”(p.50).

En este punto de hace necesario advertir, y nunca dejar de ser tenido en cuanta, cuál era la hora militar que se vivía en América Latina. No se debe olvidar que solo mediaron horas entre la toma del poder por Juan Domingo Perón(1895-1974) en Buenos Aires y el golpe llevado a cabo en Caracas. Toda esta problemática y las dictaduras surgidas lo examinó muy bien el colombiano Germán Arciniegas(1900-1999) en su libro, muy leído en los años cincuenta, Entre la libertad y el miedo(México: Zarco, 1955. 419 p.),una de cuyas ediciones hemos tenido a la vista. El capítulo VII es relativo a Venezuela. Fue aquella la hora de las espadas. Es por ello registra Arráiz que con relación los militares lo grave fue que “los hechos del futuro demostraron que estos argumentos no eran consistentes y la las verdaderas razones eran otras”(p.51): solo deseaban el poder pleno. Pérez Jiménez logró conquistarlo, incluso al precio de eliminar los obstáculos: primero al gobierno de AD y más tarde acabando con la vida del comandante Delgado Chalbaud.

AD se unió a los militares, pero anota Arráiz “conviene recordar que hasta entonces en Venezuela no había tenido lugar en golpe de Estado en estas circunstancias”(p.52). Y reitera: ”se necesitaron tres años para que las diferencias entre AD y los militares de la fórmula que dio pie al golpe de Estado se hicieran obvias”(p.54). Para nosotros todo indica que si pasaron tres años para segundo golpe y la eliminación de los civiles del gobierno, en verdad prácticamente desde el mismo 20 de Octubre comenzó la conspiración, señalamos esta fecha porque el gobierno se constituyó la noche del 19 de Octubre. Y, además, fue gran error, Bertancourt lo reconoce, no incluir a Pérez Jiménez en la Junta, siendo como había sido el cabecilla de la conspiración.

Logros del Trienio
Arráiz enfatiza la importancia de las Constituciones de 1811,1819,1830,1858,1864, 1961, para explicar el valor de la Carta aprobada en 1947, considerada por el constitucionalista español Luis Mariñas Otero(1928-1988), la más democrática que ha tenido Venezuela(Las constituciones de Venezuela. Madrid: Ediciones Cultura Hispánica,1965. XII,985 p.). En ello coincide Arráiz al anotar que fue una constitución que puso “los cimientos para la consolidación de una comunidad política democrática”(p.79). Y explica:”es un hecho que se avanzó en los postulados políticos del liberalismo, en detrimento de la autocracia: pero también a la vez el Estado acentuó su sesgo interventor”(p.81).
La Constitución de 1947 consagró la elección universal, directa y secreta; la representación proporcional de las minorías, “paso democrático notable”(p.87) dice, pues evita “la tiranía de las mayorías sobre las minorías”(p.87). Este es sabio principio, ya expuestos por los grandes interpretes del Estado Democrático como el francés Alexis de Tocqueville(1805-1859), cuya La democracia en América(1836 y 1840) cita Arráiz(p.88-89). La representación proporcional de las minorías fue eliminado en la Constitución de 1999 por lo cual había vivido el país bajo el régimen de Chávez la dictadura de la mayoría en donde las minorías no tienen voz ni son escuchadas.

El no haber logrado establecer la elección directa de Gobernadores y Alcaldes lo considera Arráiz una de sus fallas. No obstante el debate relativo a este asunto es cuidadosamente examinado en El trienio adeco(p.70-75). No llegó a aprobarse y se llegó a una solución que Arráíz denomina salomónica(p.75): se convocaría en dos años un plebiscito para decidir sobre aquello: pero dos años después no existía ese gobierno ni tenía ya vigencia la Constitución de 1947. Pero con el tiempo ello se logró: la Constitución de 1953, la de la dictadura perezjimenista, no lo trató pero la de 1961 “abre la puerta en su artículo 22”(p.75), gracias a lo cual se logró su aprobación en 1989 y se practicó en 1990(p.76) en la primera elección directa de Gobernadores y Alcaldes.

Pero hubo otro hecho erróneo: el Inciso Alfaro Ucero(Inciso del Artículo 32) que proponía “que estuviese en las manos del Presidente de la República, sin la aprobación final del Congreso, la posibilidad de ordenar la detención hasta por seis meses de cualquier persona, cuando hubiese serios indicios de que estuviese atentando contra la paz pública”(p.81), proposición nada democrática, más bien autoritaria, hecha precisamente por un personaje de historia tan oscura en el devenir del tiempo.

Además de la Constitución en la cual se consagraron los principios de la ciudadanía, cuya exploración es la esencia de El trienio adeco, señala Arraiz que entre los logros significativos del período debe anotarse el establecimiento de la política de Industrialización Sustitutiva de Importaciones(p.65), que hizo verdad la idea de Uslar Pietri de “Sembrar el petróleo”, como indica Arráiz, uslariano pleno, biógrafo del maestro, idea expuesta en el diario Ahora el martes 14 de Julio de 1936, fue el célebre editorial suyo, puede ser leído en uno de sus libros(Venezuela en el petróleo. Caracas: Urbina & Fuentes,1984,p.15-18).

Caida de Gallegos
Deseamos consignar unas reflexiones sobre la caída de Gallegos, que constituyó el fin de los tres años que examina Arráiz. Rómulo Gallegos fue presidente durante nueve meses.

Su presidencia nos obliga a reiterar que una de las conquistas del régimen instaurado en 1945 fue el establecimiento de elecciones universales, directas y secretas para la elección del presidente y de los órganos deliberantes. La práctica del voto directo lo ejerció el pueblo venezolano por vez primera para elegir los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente (Octubre 27, 1946) y más tarde a un Presidente de la República (Diciembre 14, 1947). En esa contienda fue electo Rómulo Gallegos con el 74% de los votos, cuatro puntos más de los que sacó su partido, AD, en la elección para los cuerpos deliberantes. Su régimen fue muy corto (Febrero 15 - Noviembre 24, 1948), los militares quienes se consideraban la única norma que había en el país lo derrocaron, dieron paso así otra vez la República Liberal Autocrática. Pero las ejecutorias del maestro Gallegos en los nueve meses de su administración fueron numerosos y bien señaladas. Y la forma como enfrentó la conspiración que lo desalojó del poder lo consagran como uno de nuestros grandes repúblicos. Salió de la presidencia limpio, sin traicionar los votos de quienes lo habían llevado a Miraflores ni traicionarse así mismo.

Ya para el mes de noviembre los rumores de una conspiración se hacían cada día más evidentes. El 19 de noviembre el presidente Gallegos se reunió con los militares quienes le presentaron un pliego de peticiones. Aceptarlas para él era imposible, era quedar preso de la clase castrense. Por ello las rechazó. La barbarie que el había novelado en sus libros, apareció en aquellos días vestida de uniforme militar. En ese proceso las presiones de los oficiales que soportó Gallegos fueron mucho más largas, y más intensas, que las vividas por el otro civil presidente, el doctor José María Vargas(1786-1854). El golpe contra el médico(Julio 8,1835) duró horas. Lo depusieron, arrestaron y expulsaron del país. La conspiración contra Gallegos fue proceso de diez días. El resistió. En aquella lucha encarnó la civilización, el respeto por la decisión del pueblo de elegirlo como su conductor. El fue Santos Luzardo(o Santos Luz o ardo en luz). Debía iluminar al país como un justo, con el ejemplo. Así significara un inmenso sacrificio personal.

Tratando de conminar el levantamiento el presidente Gallegos suspendió las garantías constitucionales e! 20 de Noviembre. Los militares quisieron obligarlo a dimitir. Gallegos se negó. Lo hicieron preso el 24 de noviembre en horas de la mañana. En la tarde, a través de la voz de Gonzalo Veloz Mancera(1906- 1976), la nación se enteró que se había producido un pronunciamiento militar. Tomó el poder la Junta Militar de Gobierno formada por los tenientes coroneles Carlos Delgado Chalbaud quien la presidía, Marcos Pérez Jiménez y Luis Felipe Llovera Paez (1913-1977). Gallegos fue encarcelado en la Academia Militar, situada en La Planicie, en el mismo edificio que después ocupó el Ministerio de la Defensa y que en la actualidad es sede del “Museo Histórico Militar”. El maestro mantuvo en todo momento su negativa a renunciar.

De su puño y letra escribió, el día 2 de diciembre, su Manifiesto a la Nación. En una de las visitas que le hizo su fraterno Humberto García Arocha(1912-1995) se lo entregó. Este las hizo difundir, clandestinamente circuló dentro del país. El 5 de diciembre Gallegos fue expulsado, junto con su familia, del país. Proscrito llegó ese día a La Habana. Era la segunda vez que debía probar el ácido pan del destierro. Pero su conciencia estaba limpia.

Un testigo de excepción de aquellas dramáticas jornadas, el Dr. José Giacopini Zárraga(1915-2005), ha contado como se desarrollaron los hechos, como fue la controversia entre los oficiales y aquel presidente civil, quien en aquellas álgidas horas pareció encarnar los personajes que había concebido en sus fabulaciones. Esto contó Giacopini a Joaquín Soler Serrano: “Llegué a Maiquetía (yo era para aquel momento Gobernador del Territorio Federal Amazonas) y entonces me tocó un proceso muy interesante, las conversaciones más importantes con el presidente Gallegos, con Pérez Jiménez, con Carlos Delgado Chalbaud, con Gonzalo Barrios, con las figuras más presentantes del sector militar y del sector civil. Allí hubo cosas conmovedoras del presidente Gallegos... y debo decir en honor de Pérez Jiménez... que cuando yo llegué como negociador él tuvo la mejor voluntad de negociar y redujo las condiciones de los planteamientos a un grado que los habría podido aceptar cualquier otro hombre que no hubiera sido Rómulo Gallegos. Y de esto me convencí pues cuando le presenté las peticiones de los militares Rómulo Gallegos tuvo una escena muy emocionante conmigo, que me hace pensar y me confirma en una idea que he tenido siempre. Después de aquella escena que Gallegos es la figura máxima de los gobernantes civiles que nosotros hemos tenido desde el punto de vista de la lealtad a los principios. Yo no quiero disminuir la figura respetabilísima del doctor José María Vargas pero sí comparamos los dos casos Vargas es la frase frente a Carujo.... Gallegos no. Gallegos es el enfrentamiento durante más de quince días a todo el alto mando militar, sin estar dispuesto a negociar. Cualquier otro gobernante hubiera negociado y habría superado la crisis... aunque lo hubiesen derrocado más adelante... pero Gallegos no.

Palabras textuales que las quiero citar aquí como ejemplo para las nuevas generaciones políticas del país, cuando yo le insisto: “Pero Presidente lo que le piden a Ud. es un recurso político que lo puede utilizar cualquier gobernante: un cambio de gabinete para superar una crisis”. Gallegos se queda pensando y me dice “José yo quiero que tu me entiendas: yo no puedo ceder ante esto y esto es un acto de violencia, a los que quieren ejercer esta violencia sobre mí no les queda en este momento sino un camino: sentarse aquí ante mí aquí, pedir excusas por la falta cometida e ir a cumplir los castigos disciplinarios que se les impongan”. Yo le respondí: “Presidente, pero eso es completamente irreal, eso no puede ser". Me dijo: “mira José te voy a explicar como ciudadano en la calle, como hombre de hogar en mi casa, como maestro en la cátedra, cómo funcionario en los cargos que me han tocado desempeñar y como escritor a través de toda mi obra literaria yo he anatematizado la violencia la he recriminado con toda mis fuerzas. A estas alturas de la vida y en esta posición que yo desempeño yo no puedo esta noche presentarme en mi casa ante Teotiste mi mujer con la vergüenza en el rostro de haber cedido ante un acto de violencia. Si yo tengo que reeditar a José María Vargas no tengo inconveniente en hacerlo, quiero incluso que la violencia física se produzca, quiero ser arrancado de la Silla Presidencial por la fuerza y llevado preso o muerto...pero no firmo la renuncia, no acepto ninguna condición y no cedo ni una línea”. Lo digo, reiteró Giocopini Zárraga, porque creo que este es un ejemplo... probablemente sin ninguna flexibilidad, sin ninguna capacidad de negociación pero una lealtad a los principios verdaderamente conmovedora...hay un momento en que yo insisto y uso argumentos y él llega y se transforma y vive en sus novelas y me dice: “Yo en este momento soy Santos Luzardo resistiendo las tentaciones de Doña Bárbara”.

Los Errores del Trienio
Entre los errores del gobierno 1945-1948 siempre se ha señalado al sectarismo del grupo gobernante. Sobre este hecho siempre considerado una de las razones de la caída de aquellas administraciones, puntualiza Arráiz: “Para el concepto de ciudadanía que venimos auscultando, el reconocimiento del otro y la consagración del pluralismo son fundamentales, ya que son indicativos de la voluntad de formar una comunidad política, concepto anterior al Estado en términos jurídicos y, por lo demás genésico del concepto de ciudadanía moderno. De modo que señalarlo es básico, así como recordar que la acusación de sectarismo a AD en el ejercicio del poder no pudo derivarse de la naturaleza del sistema electoral consagrado en la Constitución de 1947, como señaló la Junta Militar en 1948. El sectarismo en que se incurrió estuvo circunscrito a la formación singular del equipo gubernamental y no a la pluralidad que ha podido tener. Sectarismo en la conformación del Poder Legislativo era imposible que lo hubiera, ya que la proporcionalidad de las minorías representadas abogaba por la pluralidad”(p.142).

Un segundo error, que creó un gran disturbio nacional por la persecución desatada, fue el “Tribunal de Responsabilidad Civil”, un tribunal especial en el cual las personas juzgadas debían demostrar su inocencia pues la carga de la pena fue invertida. No se presumía su inocencia sino que se les consideraba habían cometido delitos, así muchos estuvieron condenados antes de ser juzgados. Esto fue estudiado muy bien por el jurista Polanco Alcántara en el caso del doctor Pedro Manuel Arcaya(1874-1958), un inocente que fue condenado a pesar de haber presentado todas las pruebas de no haber cometido delito alguno en la administración de la Partida Secreta que dependía del Ministerio de Relaciones Interiores que él ejerció en el gobierno gomecista. Indica Polanco, en el menudo examen que realizó de las actas de aquel inicuo juicio que la sentencia “lejos de constituir un documento comprobatorio de la conducta ilícita del encausado demuestra todo lo contrario”(Venezuela y sus personajes. Caracas: Italgráfica,1997,p.228-229). Esos juicios, todos de venganza política, crearon un grave malestar en la sociedad, sobre todo porque la mayoría de las personas juzgadas eran gente digna y honesta, fieles servidores de la nación.

Pero más grave hecho de todo este proceso político fue que los dirigentes civiles no lograron en verdad incorporar a las Fuerzas Armadas al proceso político: se debía haber llegado a una concertación pero eso nunca se logró. Y la misma época latinoamericana, la de la “internacional de la espadas”, la época de la presencia del militarismo y las dictaduras en América Latina lo hizo también imposible.

La Autocritica
Los dirigentes civiles aprendieron las lecciones, ella volvieron a brotar a la caída de Pérez Jiménez. Sin embargo, existe, además de correspondencia, todavía inédita de algunos de ellos, la extensa carta que el doctor Manuel Pérez Guerrero(1911-1985) remitió al ex presidente Gallegos ciento siete días después de su caída(Nueva York: Febrero 10,1949) y que este contestó cinco días más tarde(Miami: Febrero 15,1949) diciéndole “Su carta…me ha producido una de las mejores emociones de mi experiencia política, cuyos múltiples sinsabores quedan así perfectamente compensados”. Ambas misivas, documentos de grande singularidad, que Arráiz no llegó a conocer, fueron impresas, con prólogo a Simón Alberto Consavi(1927) en El 18 de Octuibre, el 24 de Noviembre 1945/1948(Caracas: Fundación Rómulo Betancourt,1998. 103 p.). Estos papeles merecen especial estudio y reflexión para la comprensión no solo de la caída del gobierno del maestro Gallegos sino todo el proceso de aquellos tres años.

Coda
Arráiz cierra su libro escribiendo: “No fue arar en el mar, ni la tarea de Sísifo, como cualquiera con alguna razón puede pensar. La prueba es que el 23 de Enero de 1958 Venezuela no partió de cero: la experiencia del trienio adeco había sido interiorizada y calibrada”(p.146). Y, además, muchas de las conquistas, sobre todo las sociales, se mantuvieron, pues era “imposible remontar el río de la historia” como escribió Ramón J. Velásquez, cita que hace Arráiz(p.93). Así fue.

(Leído en el Círculo de Lectura de la Asociación de Vecinos de La Lagunita, la tarde del miércoles 13 de Julio de 2011 y en la sesión de “Los tertulieros se reúnen”, en la Fundación Francisco Herrera Luque, Caracas, la tarde del martes 27 de Septiembre de 2011).

Caracas: Julio 13,2011