Domingo, 24 de Septiembre de 2017

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El Tiempo entre Costuras

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Por: R.J.Lovera De-Sola

No deja de ser notorio hecho la aparición de la primera novela de la española María Dueñas(1964): El tiempo entre costuras(2ª.ed. Caracas: Planeta,2011.638 p.), suceso grande porque esta interesante novela se han vendido desde su aparición en el 2009 dos millones de ejemplares y ha sido traducida a veinte lenguas. Igual repercusión ha tenido este libro entre nosotros habiéndose impreso dos ediciones sucesivas. Con El tiempo entre costuras obtuvo su autora en España el mayor premio de novela histórica que se otorga en ese país, el “Ciudad de Cartagena”, en tierras murcianas. Ella es graduada en Filología inglesa y ha sido profesora en u niversidades de los Estados Unidos, en la actualidad lo es de la Universidad de Murcia. El tiempo entre costuras nos ha permitido conocer una nueva creadora con futuro cierto en el campo de la novela. El tiempo entre costuras está hondamente ligada al vivir español, sucede en un grave momento de su existencia histórica en el siglo XX: los días de la Guerra Civil que conmovió a aquella nación(1936-1939) y a tiempos de la Segunda Guerra Mundial(1939-1945).

Con este libro también la sucursal venezolana de la editorial Planeta ratifica su deseo y acción por ofrecer a sus lectores, además de los autores venezolanos, al menos las mejores novelas de autores extranjeros impresas en nuestro país este año, libros que son trilogía pues junto a El tiempo entre costuras han circulado Leonora(Caracas: Seix Barral,2011.510 p.) de la destacada escritora mexicana Elena Poniatowska(1932), novela biográfica sobre la importante figura de la escritora y artista plástica británico Leonora Carrington(1917-2011) tan intensamente ligada a la cultura mexicana de nuestro tiempo, desde su asentamiento allí durante la Segunda Gurera Mundial, a través de la Carrington recorre su autora todo el periplo de las vanguardias literarias y plásticas de nuestro siglo. Además poder asomar al vivir de la Carrington nos permite ver el lado liberal de la cultura del país azteca que desde su ángulo radical vimos a través de la figura de la pintora Frida Kahlo(1907-1954). El otro libro es Riña de gatos (Caracas: Planeta,2010.427 p.), del destacadísimo novelista español Eduardo Mendoza (1943), con la cual obtuvo el Premio Planeta (2010). También está ficción transcurre bajo la Guerra Civil Española pero solamente en su año de inicio y solo en Madrid. Es una novela artística y política porque se centra en momentos de los pintura española y en especial en Diego Velazquez(1599-1660), el autor de Las Meninas(1656), considerado el mayor cuadro de la pintura universal. Con la publicación en Caracas, y en imprentas caraqueñas, de estas tres magníficas novelas ha ratificado la editorial Planeta, ante la gran crisis editorial que vivimos, su decisión de colocarse al centro de la esta actividad entre nosotros.

Para Leer una Novela Histórica
Siempre hemos aconsejado al leer una novela histórica, lo reiteramos con El tiempo entre costuras en las manos, tener al lado un libro de historia sobre el mismo período y sus personajes. En este caso hemos tenido a la vista y los recomendamos, estos tres libros: el Hugh Thomas: La Guerra civil española(Paris: Ruedo Ibérico,1967. XVI,782 p.), considerado el mejor libro sobre su tema. A la vez los dos libros del también británico Paúl Preston(1946) sobre el dictador hispano: Franco, caudillo de España(5ª.ed.Barcelona: Grijalbo,1994. 1043 p.) y El gran manipulador, la mentira cotidiana de Franco(Barcelona: Ediciones B,2008.370 p.).

Desde Sira
Consideramos que El tiempo entre costuras es la historia de una mujer. Y el periplo de ella entrelazada con la gran amistad que surge con quien en la novela se llama Rosalinda Fox. Y es la peripecia de una modista, magnífica por cierto, desde cuya profesión y desde cuyo taller se vertebra todo.

El tiempo entre costuras es la historia de una mujer, tenía veinte cinco años en 1936, quien como se dice en la primera magnífica frase del libro “Una máquina de escribir reventó mis destino”(p.13). Haciendo aquello comienza a andar lo que se nos cuenta y a desandar la vida de Sira, así se llama la protagonista. Y lo hace porque en ese momento, al ir a comprar la máquina de escribir, escoge entre un hombre normal, de su mundo, Ignacio, y uno buen mozo y simpático, a quien no conoce, Ramiro, este último es quien la seduce, después la roba, la deja sola y embarazada en medio de mundo desconocido en una ciudad al norte de África.

Así cuando leemos, lo que sigue, estamos en la esencia de la narración: “Nos fuimos a Tánger. Quedé embarazada y Ramiro me abandonó. Perdí el niño. Me vi de pronto sola en una tierra extraña, enferma, sin dinero, cargando con las deudas que él dejó a mi nombre y sin tener dónde caerme muerta. Tuve a la policía encima de mi, pasé todo el miedo del mundo, me vi implicada en asuntos al margen de lo legal. Y después monté un taller gracias a la ayuda de de una amiga y empecé otra vez a coser. Trabajé de noche y de día, y también hice amigos, gente muy distinta. Me asimilé a ellos y me adentré en un nuevo universo, pero nunca deje de trabajar. Conocí a un hombre del que pude enamorarme y con el que tal habría podido volver a ser feliz, un periodista extranjero, pero sabía que tarde o temprano habría de irse y me resistí a implicarme en otra relación por temor a volver a sufrir, por miedo a revivir el desgarro atroz que sentí cuando Ramiro se marchó sin mí. Ahora ha vuelto a Madrid, sola, y sigo trabajando, ya has visto todo lo que hay en esta casa. Y respecto a lo que entre tu yo pasó, en mi pecado me fue la penitencia” (p.458), eso le dice a Ignacio, su ex novio cuando en determinadas condiciones se encuentran en Madrid.

El suceder de su existencia también se lo cuenta a su padre, cuando por segunda vez en la vida vuelven a encontrarse(p.480). Es el palique sobre el dinero, en efectivo y joyas, que él le dio el día que la conoció para que viviera en adelante. Ese día también le dio un documento en que la reconocía como su hija. En el segundo encuentro ella la narra lo que le sucedió, él la escuchó, era un hombre “demasiado racional para permitir que sus vísceras agarraran el mando de su vida”(p.483).

Si bien El tiempo entre costuras es una historia de una mujer el desarrollo de la narración se realiza alrededor de varias personas: Sira, desde luego, Dolores, su mamá, madre soltera, modista de quien aprende el oficio, Ignacio, el novio, el pronto la abandonara, Gonzalo, el padre, desconocido, hasta que un día la llama(p.46), Ramiro, el amante, Claudio, el comisario, Candelaria quien le da la mano, Felix, un amigo pero más bien una especie de inspirador, Rosalinda, la amiga, Juan Luis, el general franquista, Marcus, quien aparece en Tetúan como periodista pero es en realidad un espía británico, con quien pudo renovar su vida amorosa. No se atrevió pese a lo que sentía, más pudo el miedo a volver a sufrir.

Si bien El tiempo entre costuras, reiteramos, es la historia de una mujer es también el relato del suceder de gente común, los que están lejos de la acción bélica, de los llamados héroes fascistas quienes terminaron siendo loados en el monasterio madrileño del Valle de los caídos.

Aquí hallamos una historia de gente común. Como se lee en el último párrafo, cuando la narración está por cerrarse: “lo que de nosotros fue en ningún sitio quedó recogido….nos mantuvimos siempre en el revés de la historia, activamente invisibles en aquel tiempo que vivimos entre costuras”(p.631). Así tan historia de “common poeple” es está que mucho nos ha recordado al leerla la bellas memorias, El tiempo amarillo(2ª.ed.Madrid: Debate,1999.709 p.), de Fernando Fernán Gómez(1921-2007), el primer actor de España, que es el recuento de una vida más en medio de las demás en los tiempos de esta misma guerra y en la difícil postguerra que le siguió.

Cuando abrimos el libro Sira es una joven, tiene un novio, a poco aparece Ramiro de quien se enamora dejando a Ignacio, el momento del enamoramiento es de los más hermosos de la novela, bello pasaje. Transcurre todo aquello en los días de la República Española(1931), a poco de la caída del rey Alfonso XIII(1886-1941), el inminente cambio, el golpe de Estado castrense(Julio 18,1936), el inicio de la Guerra Civil(1936-1939).

“No son tiempos fáciles, ¿sabe?”(p.288) dice un personaje, “No corren buenos tiempos para la lealtad y la confianza”(p.292) dice otro. Esa es la atmósfera en la que nos movemos al leer esta obra.

Nos topamos en aquel momento de la guerra con todas sus peculiaridades, que tanto recuerda, en tantos momentos, a la célebre película Casablanca(1942), de Michael Curtis, con Hamphrey Bogart e Ingrid Bergman, que sucede en aquellas mismas tierras, más en este caso por su suceder publico que la conmovedora historia de amor, que es la que en el fondo ayudar al esposo de la mujer que ama, así la pierda, porque esa película nos muestra muy bien aquellas cosas que solo hacen por amor.

En aquel mundo más menos normal todo se va rompiendo desde la caída monarquía, y ya en 1936 comprende: “Y descubrí también, con la más inmensa desazón, que en cualquier momento y sin causa aparente, todo aquello que creemos estable puede desajustarse, desviarse, torcer su rumbo y empezar a cambiar”(p.66).

Volviendo a Sira
Cuando a Sira se la pregunta a donde pertenece confiesa: “Mi familia somos mi madre y yo. Las dos somos modistas, simples modistas sin más patrimonio que nuestras manos”(p.264). Esa es su profesión, para ello ha sido formada por su propia mamá, de allí que diga “yo había empezado a moverme en aquel mundo de hilos y telas”(p.167).
Esto de ser modista, la profesión de Sira, es la que le abre las puertas de todo lo que hace. Ello nos ha recordado unas graves palabras de don Manuel Fraga Iribarne(1922), el célebre político y profesor gallego, “Un hombre pobre es pobre sino sabe trabajar. Si un hombre no sabe trabajar es porque no ha ido a la escuela”, a lo cual añade el historiador venezolano Guillermo Morón(1926), quien las cita(Memorial del agravios. Caracas: Alfadil,2005,p.200), “La pobreza es hija natural y legítima de la falta de educación”(p.192). Por tener una formación, una profesión y un oficio Sira puede enfrentar los malos momentos y retomar su vida, sobre todo después del gran descalabro que sufre en Tetúan.

Es allí en aquel Madrid donde está por estallar la guerra en donde se topa con Ramiro, aunque él no de ella, posiblemente él ni siquiera que es de aquellos que solo se mueve para su beneficio, para aprovecharse de otros, de ella en ese caso(p.68).

Sira y Ramiro dejan Madrid en 1936, cuando solo faltan cuatro meses para el estallido, para el golpe de Franco y el inicio de la contienda. Se van a Tetuán, en el Protectorado Español de Marruecos(1912-1956), en donde pronto tendría lugar el golpe militar de Franco, ello fue el 18 Julio(p.113).

Allá en Tetuán Ramiro la lleva engañada, la roba y abandona. Momentos difíciles para ella, pero en él se cumple aquello de que “Dios aprieta pero no ahoga”. Su vida cambia con la benevolencia del Comisario don Claudio hacia ella, con la aparición de Candelaria, con cuya ayuda monta su taller de costura de nuevo, lo que le permite saldar la deuda que tenía en Tánger(p.268-269). Con el tiempo, gracias a Rosalinda, la amiga que entonces aparece, luego rescatar a su madre, quien vive en medio de la guerra en el Madrid asediado por los combates.

Sira fue valiente, pero aquellas fueron para ellas jornadas oscuras, mucho, “Que nadie intuyera el esfuerzo inmenso que a diario aún tenía que hacer para superar poco a poco mi tristeza”(p.155), ya que “La nostalgia amenazó con darme un latigazo”(p.169), ya que le había sucedido pasar de “Candidata apenas incipiente a funcionaria, beneficiaria del patrimonio de un gran industrial, amante trotamundos de su sinvergüenza, ilusa aspirante a directiva de un negocio argentino, madre frustrada de un hijo nonato, sospechosa de estafa y robo cargada de deudas hasta las cejas y ocasional traficante de armas camuflada bajo la apariencia de una inocente nativa”(p.154).

Y todo ello en instantes en que su “viejo mundo estaba en guerra y el amor se me había evaporado llevándose consigo mis bienes e ilusiones”(p.154). Es allí cuando decidió dar nuevo rumbo a su vivir: “Y anticipándome a ello, decidí cambiar: renovarme del todo, deshacerme de viejos lastres y empezar de cero. En escasos meses había dado un portazo en la cara a todo mi ayer; había dejado de ser una humilde modistilla para convertirme de manera alternativa o paralela en un montón de mujeres distintas”(p.154). Y llega a decir: “Y no puede usted ni siquiera imaginarse lo que daría por borrar de mi vida la hora en que aquel canalla entró en ella, pero ya no hay marcha atrás y los problemas de él son ahora los míos, y sé que tengo que salir de ellos como sea: es mi responsabilidad y como tal la asumo”(p.181).

Y como era lógico a veces aparecía entre sus recuerdos el sacrificado Ignacio(p.204). Y sobre todo Ramiro, “el hombre de las mil caras”(p.69), quien primero enseñó una de sus caras, “Las demás tardaría poco en conocerlas”(p.69), la cual fue rematada por la cínica misiva de despedida(p.70-71). Por ello Sira dice de él: “Y no puede usted ni siquiera imaginarse lo que daría por borrar de mi vida la hora en que aquel canalla entró en ella, pero ya no hay marcha atrás y los problemas de él son ahora los míos, y sé que tengo que salir de ellos como sea”(p.181), por lo cual sentía que “el recuerdo de Ramiro me asaltaba de forma inesperada y me clavaba con furia un rejonazo en las entrañas. Dolía”(p.204), aquel, el “indeseable Ramiro”(p.302) que ya más nunca volvería a aparecer, y en ningún momento a devolver el dinero robado.

Antes de salir de Madrid fue cuando Sira se encontró por vez primera con su padre, Gonzalo Alvarado, momento en que para él “no debía de resultar grato encararse a un amor perdido y una hija desconocida tras un cuarto de siglo de ausencia”(p.47). Instante en que ante la inminencia de lo que sentía llegaba, dijo a Dolores, la madre de Sira su antiguo amor, a quien si bien embarazó no llegó a casarse “a la par que en los negocios, también estoy poniendo orden en mis recuerdos y en mis sentimientos que alguno me queda aunque sean escasos. Cuanto más negro lo veo todo a mi alrededor, más escarbo entre mis afectos y rescato la memoria de lo bueno que la vida me ha dado; y ahora que se agotan mis días, he caído en la cuenta de que una de las pocas que realmente ha valido la pena, ¿sabes qué es, Dolores? Tú. Tú y esta hija nuestra que es tu viva estampa en los años que estuvimos juntos. Por eso he querido veros”(p.46).

Y a la hija dijo “¿Sabes, Sira? Yo quise de verdad a tu madre; la quise mucho, muchísimo…Luché poco por ti,¿verdad Dolores? Fui incapaz de hacer frente a los míos y no estuve a la altura contigo”(p.47). Fue aquel el momento en que le entregó a Sira un documento en que la reconocía como su hija. Y su herencia en efectivos y joyas.

La Carnadura Política
Deteniéndonos ante El tiempo entre costuras debemos reiterar que si bien estamos ante una muy buena novela histórica, esta en particular es, subrayamos, la historia de una mujer, de una mujer bella: ese es su capital: el que le abre puertas. Pero es a la vez la historia de una amistad entre dos mujeres: Rosalinda Fox, personaje histórico, realmente se llamó Rosalinda Powell Fox(1910-2006), autora de un libro de memorias(The Grass and the asphalt. Puerto de Sotogrande: Harter,1997), relación que va espigando a todo lo largo de buena parte de esta ficción.

Allí aparecen diversos personajes históricos de los cuales es esencial(p.257) la del general Juan Luis Beigbeder(1888-1957), Canciller de Franco(1939-1940) en los primeros tiempos de aquella autocracia. El otro, más que central en la historia del franquismo, es Ramón Serrano Suñer(1901-2003), conocido en la historia como el “cuñadísimo”, en realidad lo era, estaba casado con la hermana de la esposa de Francisco Franco(1882-1975), el dictador así se le mencione poco, es presencia permanente en la narración.

Aunque la novela se inicia en los tiempos en que está por producirse el levantamiento franquista de hecho el desarrollo central de la novela comienza en el momento(p.370) en que terminó la Guerra Civil Española(Abril 1,1939) y especialmente, cinco meses después, cuando se inició la Segunda Guerra Mundial(Septiembre 1,1939).

Para entender su asunto central, la forma como España cayó en manos nazis(p.364), no hay que olvidar que las tres potencias fascistas de la época fueron Italia, Alemania y España, cosa que muchas veces se olvida porque entre sus tres líderes, Benito Mussolini(1883-1945) fue ajusticiado por los partisanos, junto a su amante Clara Petachi(1912-1945), Adolfo Hitler(1889-1945) se suicidó, junto a su esposa Eva Braum(1910-1945), con la que se había casado cuarenta horas antes. De los tres el único que salvó y convivió con las potencias de la Guerra Fría fue el dictador gallego. Siempre hemos pensado que Franco logró sobrevivir por su singular inteligencia, perversa sin duda, nunca dejó de firmar sentencias de muerte, por la magnífica diplomacia que logró organizar y por su inmensa capacidad para esperar que los sucesos transcurrieran.

La esencia política de El tiempo entre costuras fue el intento, especialmente de Inglaterra y de su primer ministro Winston Churchill(1874-1965), por evitar que España entrara, al lado de la Alemania nazi, en la Segunda Guerra Mundial. La única excepción fue la División Azul, organizada por Serrano Suñer.

De allí la cercanía del suceder de la novela a la Gran Bretaña y la presencia de los anglófilos, como Juan Luis Beigbeder, en su trama.

Es por ello que surge el nuevo trabajo para Sira, en Madrid, quien será desde un momento determinado Arish Agoriuq, su nombre y apellidos escritos al revés(p.388), allí empieza su actividad como miembro del espionaje británico en Madrid, sin dejar de ser la modista de siempre, pues todo se realiza desde su atelier, incluso su misión de espionaje a Lisboa tiene que ver con ello.

Los Dos Más Intensos Momentos
Una de las formas que nos muestra la maestría de María Dueñas en el trazo de su novela estriba en el hecho que lo esencial del libro comienza en la p.370, en el momento en que Rosalida se acerca de ella y le dice que tiene un trabajo para ella, cuando ella ya fraguado una nueva situación para su vida. Y que la parte central se inicie en ese momento no deja de llamar al crítico que la explore ya que pacientemente la novelista ha trazado en todas las páginas anteriores los hechos, las psicologías de los personas, para ponernos en adelante en lo que será la entraña de El tiempo entre costuras.

También debemos decir, al examinar su estructura, que consideramos que si bien El tiempo entre costuras es novela muy bien tramada, que nos mantiene atados a sus páginas con intensidad, tiene dos especiales grandes momentos: una es la descripción, en sus primeros pasajes, de la forma como Sira se enamora de Ramiro.

El otro es la noche cuando Juan Luis, destituido de la Cancillería española y perseguido, llega a casa de Sira, en ese momento ese es el único lugar a donde puede ser acogido en aquella menguada, el hogar de la única amiga leal que tiene entonces, pues su enamorada Rosalinda a tenido que abandonar Madrid pues su vida llegó a correr peligro.
Tal este libro que no ha triunfado por casualidad y ofrecido a nuestra consideración una nueva destacada figura de la novela española.

(Leído en el Círculo de Lectura de la Asociación de Vecinos de La Lagunita, en su sesión del miércoles 2 de Noviembre de 2011).