Sábado, 19 de Agosto de 2017

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El Hombre que Amaba los Perros - Leonardo Paradura

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Por: Roberto Lovera De-Sola

“Trostki fue el más grande conspirador del siglo XX”.
Augusto Mijares(1897-1979),
“El aseinato de Trostki me horrorizó”.
Octavio Paz(1914-1998).

El Escritor
Es esta, desde luego, la primera tertulia que se organiza en Venezuela para conversar sobre la celebrada novela del escritor disidente cubano Leonardo Padura(1955): El hombre que amaba los perros(10.ed.Barcelona: Tusquets,2011.765 p.). Padura, sin embargo, reside en Cuba y ha optado por la doble nacionalidad cubana y española, lo cual le permite entrar y salir de su país. E, incluso, poder ser profesor, por temporadas, en una universidad española. Sin bien, la novela que vamos a comentar hoy le ha hecho ser conocido universalmente no solo por sus numerosas ediciones en lengua española, nosotros hemos utilizado aquí la décima, sino también por sus varias traducciones.

Pero desde luego, es Padura un escritor cubano bien conocido en el país por sus novelas policiales, un género, al igual que la literatura fantástica y la ciencia ficción, muy utilizado por los escritores de su país, quienes residen en la isla, para poder tratar aquellos asuntos que la censura castrista les impide. En el exterior los relatos de crímenes de Padura, la figura de su inefable detective Mario Conde, le han hecho acreedor de importantes premios dedicados a este género, que siempre hace las delicias de los lectores apasionados de este género. Esos galardones han sido los del Café Gijón(1995), el de las Islas(2000) y el Dashiell Hammet(2005).

La Novela
Este trabajo es apenas un primer acercamiento a las numerosas reflexiones que nos plantea una novela de la riqueza de El hombre que amaba los perros siempre ha sido bien recibida internacionalmente por su tema, que es cuadruple: 1) el asesinato de León Trostki(1879-1940) en Ciudad de México; 2) el sucederse de la vida de Ramón Mercader(1914-1978), el asesino del líder comunista; 3) la forma como el sistema socialista se frustró en las manos de aquellos que lo llevaron al poder; 4) y la caída del socialismo, hace dos décadas.

Trostki
León Trostki2, su seudónimo revolucionario, cuyo verdadero nombre fue Leiv Davidovich Bronstein, de familia judía. Trostski siempre será figura central del suceder de la Revolución bolchevique ya que fue él quien la llevó al poder, al organizar la revolución de 1905 y las dos de 1917, la última de las cuales, con el asalto al Palacio de Invierno, en San Petesburgo, momento del triunfo revolucionario, sucedido a las 2 de la madrugada del 25 de octubre de 1917, según el calendario juliano, que era que el regía en Rusia, el 7 de noviembre en occidente, según el calendario gregoriano. Figura esencial de aquel levantamiento fue León Trotski, mientras que aquel día Vladimir Ilich Lenin(1870-1924) se paseaba por los pasillos del Instituto Smolny, en donde todo se fraguó y desde donde se realizó la movilización3.

El Asesino
Ligados con esto esta el segundo asunto del libro, central, en El hombre que amaba los perros, es la historia del asesino, del catalán Ramón Mercader(1914-1978), figura absolutamente negra de la vida contemporánea, quien fue preparado por la KGB para perpetrar aquel horroso crimen. El mismo se confesó responsable de su acción ante las autoridades mexicanas y pasó viente años en prisión. Cuando salió fue celebrado y condecorado en la URSS y con el tiempo Moscú logró que pasara a vivir a Cuba, pese a las protestas universales contra él. Es en esos años en donde fueron posibles los diálogos ficticios que dan carnadura al volumen, los paliques que en la novela tienen el cubano y el asesino.

Creemos, sin embargo, que el título de “el hombre que amaba los perros” es un juego metafórico de Padura, porque ambos asesinado y asesino gustaban de los perros. Basta seguir la vida de Trostski para encontrar la historia de sus perros, los que tuvo en la isla Prinkipo, en donde pasó parte de su destierro en Turquía(1929-1932), lugar donde escribió su Autobiografía de Prinkipo(1929), conocida también como Mi vida o también como Autobiografía y su Historia de la Revolución rusa, cuyo primer tomo apareció en 1929 y el segundo en 1932, que es el recuento de aquel movimiento concebido por su principal protagonista, porque aquella, como escribió John Reed(1887-1920) en Los días días que estremecieron al mundo4, fue la revolución de Lenin(1870-1924) y Trostski. No fue la revolución de Stalin(1879-1953), este no estuvo presente en ninguna de las acciones que llevaron a los bolcheviques al poder5.

¿Qué Pasó con el Régimen Sovietico?
Así el tercer tema de El hombre que amaba los perros es la forma como se pervirtieron, ya en el Kremlin los comunistas, los ideales del cambio que se ofreció a la humanidad; perversión encabezada por Stalin quien organizó el asesinato de compañeros y opositores, fue este hecho central, tanto que los Jucios de Moscú(1936), donde fue organizado el asesinato judicial de todos los líderes y compañeros que llevaron al marxismo soviético al poder.

Poco antes, tres años antes, la propia esposa de Stalin, Nadesca Aliluieva(1901-1932), al ver lo que estaba haciendo su esposo, se había suicidado, ella era una verdadera revolucionaria y estaba horrorizada con lo que veía, como sus compañeros estaban siendo sacrificados. De hecho desde 1922 Nadesca había sido suspendida como afiliada activa al partido, pese a pertencer a la generación fundadora. Aquí hay que recalcar que la gran autoridad en la vida de Nadesca está aquí sentado a mi lado, es Antonio García Ponce(1929), basta para ello leer su novela histórica La ilusión del miedo perenne6, escrita a la vez en una de las más bellas prosas que hay en nuestra literatura del último medio siglo.

En los Juicios de Moscú faltó a Stalin condenar a Trotsky, aunque fue juzgado, pero este había sido desterrado, de allí que se preparara a un sicario, revestido de marxismo, para ir a Ciudad de México, a la casa de Coyoacan en donde vivía el gran dirigente y asesinarlo, como lo hizo con el largo filo de una piqueta, el 20 de agosto de 1940, produciéndolo una terrible muerte. Previamente casi toda su familia, incluyendo sus hijos y nietos, habían sido eliminados por orden de Stalin.

La Caida del Socialismo
Y, desde luego, la novela tiene como fondo, hondo trasfondo, el final del socialismo autoritario en Europa, que tuvo su momento central en la Caída del Muro de Berlín(noviembre 10,1989), la vuelta de la democracia a antiguos países comunistas, la reunificación de Alemania en 1990 y el fin de la Unión Soviética dos años después, a la media noche del 31 de diciembre de 1991, cuando, incluso quedó arrasada la perestroika. Fue en aquel momento que del asta del Kremlin fue arriada la bandera roja del comunismo e izada la enseña de la Santa Rusia, momentos del comienzo de una nueva sociedad, que aun camina mostrenca, bautizada con una expresión que nunca creímos escuchar: la Rusia democrática. La primera vez que escuchamos la expresión en Caracas, fue en la Casa de Bello, en un acto durante la segunda presidencia(1994-1999) de Rafael Caldera(1916-2009). Sentados en el auditorio, quienes la escuchamos nos dimos codazos unos a otros ante aquello que acabamos de escuchar, pronunciado por el embajador ruso en Caracas. Fue en el acto de presentación de la traducción rusa del Andrés Bello de Rafael Caldera, la cual no se había impreso allá por haber pretendido los soviéticos hacerlo eliminando el capítulo sobre la religión, a lo cual se opuso su autor, no autorizando su edición.

La Esencialidad de este Libro
Tal la esencia de este libro impar, el cual es el primer gran libro latinoamericano, sobre la caída del socialismo autoritario, proceso que a nuestro entender se había inciado el 24 de octubre de 1956 con la insurrección húngara, detenida con las armas de la URSS; prosiguió el 15 de abril de 1968 con la Primavera de Praga, la que antecedió diez y siete días al estallido de la Revolución de Mayo en Paris(mayo 2,1968), el gran momento libertario de nuestro tiempo. El proceso checo fue bañado en sangre(agosto 20,1968), a poco, por las tropas del Pacto de Varsovia. Pero la búsqueda de un nuevo rostro para el socialismo, que resultó frustrado como escribió Teodoro Petkoff(1932) continuó. El final proceso, en el que mundo vio derrumbarse al socialismo como un castillo de naipes, tuvo sus esenciales momentos en las huelgas de Polonia en 1980, en la toma de conciencia en los diversos países del centro de Europa, de la necesidad de un cambio, precisamente iniciado en Hungría, que además fue el primer país en abrir sus fronteras, a la media noche del 11 de septiembre de 1989, treinta y dos días más tarde se desplomó el Muro de Berlín, al abrirse aquella muralla de la igominia, en el Checkpoint Charlie, a las 11,17 de la noche del 10 de noviembre de 1989. De lado occidental los berlinenses occidentales gritaban, desde las 10,30 de esa noche, a las gentes de la Alemania Oriental: “¡Vengan!, ¡Vengan!”. Asi fue7.

En sus lados más negros Leonardo Padura describe en su ambicioso y bello libro, este proceso. El hombre que amaba los perros es como consecuencia un fuerte elagato en contra del sistema del socialismo marxista y desde luego una muy fuerte crítica a la Revolución Cubana, hondamente cuestionada desde que Jorge Edwards, exembajador de Chile en Cuba, publicó, en 1973 su Persona non grata8.

Debemos señalar que, desde luego, el 10 de noviembre de 1989 debe ser considerado el día de la libertad y el comienzo de una nueva etapa democrática para el mundo. Por ello ante las piedras derruida del Muro de Berlín los hombres y la mujeres solo podemos entonar el Himno a la alegría, del aleman Ludwig Beethoven(1770-1827), con el que se cierra su Novena Sinfonía, hoy consagrado como himno de Europa.

Debemos también decir, antes de escuchar a nuestros ponentes de esta tarde, que los hechos del derrumbe del socialismo se han convertido en los dos últimos decenios, en uno de los grandes temas de estudio e investigación en el mundo. La vuelta a la libertad, la apertura de los archivos históricos, sobre todo los de la antigua URSS, ha permitido a los sovietólogos una mirada al verdadero y terrible suceder de aquellos años de horror, solo durante el régimen de Stalin hubo treinta millones de asesinatos politicos9. Ello ha hecho posible la publicación de numerosos e interesantes libros. Pero a la vez nos ha permitido acceder a las obras, sobre todo literarias, de los grandes escritores perseguidos por la censura durante aquellas décadas, sesenta y ocho años en la Rusia soviética, cuarenta y cuatro en los países invadidos por las tropas soviéticas tras la Segunda Guerra Mundial, momento en que se inicio la Guerra Fría y surgió el la Cortina de Acero, denunciada por el más grande politico del siglo XX, Winston Churchill(1874-1965), en su célebre discurso en el Westminter College Fulton, Misouri,(marzo 5,1946). Tal cuando dijo, en su pasaje más recordado,

“Desde Stettin en el Báltico hasta Triste en el Adriático, un Telón de Acero ha descendido a través del continente. Tras esa línea se encuentran todas las capitales de los antiguos países de Europa del Este y Central. Varsovia, Berlín, Praga, Viena, Budapest, Belgrado, Bucarest y Sofía, todas estas ciudades famosas y las poblaciones que las rodean se hallan en lo que debo llamar la esfera soviética, y todas son objeto, de una forma u otra, no solo de la influencia soviética, sino, en buena medida en muchos casos, del control creciente desde Moscú”10.

El Comunismo
Cerramos esta exposición con dos referencias que hoy tienen especial valor.

El primero es un párrafo del checo Milán Kundera(1929). Fue este gran escritor el autor, con su primera novela La broma(1967), llamada con razón la Biblia de la Primavera de Praga, impresa meses antes del pronunciamiento, quien nos ofreció al menos tres libros contra el autoritarismo de aquella sociedad, La broma, La insorpotable levedad del ser y El libro de la risa y el olvido11, como consecuencia de esta última obra, el gobierno comunista checo, vuelto al gobierno tras la invasión, lo privó de la nacionalidad, aunque en ese momento ya Kundera había salido al exilio, desde su Checoleslovaquia natal, en 1975. Así La insoportable levedad del ser se publicó en Francia en 1985, e inmediatamente en traducción castellana, el mismo año. Es de esta novela impar, nueva visión contra el autoritarismo desde la aparición de 1984 de George Orwell(1903-1950), en 194812, es donde se lee lo que sigue:

“A los que creen que los regímenes comunistas de Europa Central son exclusivamente producto de seres criminales, se les escapa una cuestión esencial: los que crearon estos regímenes criminales no fueron los criminales, sino los entusiastas, convencidos de que habían descubierto el único camino que conduce al paraíso. Lo defendieron valerosamente y para ello ejecutaron a mucha gente. Más tarde se llegó a la conclusión generalizada de que no existía paraíso alguno, de modo que los entusiastas resultaron ser asesinos…En aquel momento todos empezaron a gritarles a los comunistas: ¡Sois los responsables de la desgracia del país(empobrecido y despoblado), de la pérdida de su independencia(cayó en poder de Rusia), de los asesinatos judiciales!”13

Y la Libertad, para qué
El segundo hecho, ha pasado inadvertido para muchos lectores de la historia de los inicios de la revolución rusa. Se trata de lo que sigue: cuando se formó la Tercera Internacional en Moscú, en 1919, el destacado intelectual español Fernando de los Ríos(1879-1949), miembro del Partido Socialista Obrero Español(1888), el PSOE, fundado por Pablo Iglesias(1850-1925), estuvo allí, tuvo una conversación con Lenin, sentado el lider en su despacho del Kremlin, y preguntándole sobre la libertad, fundamental dentro del socialismo verdadero, Lenin le contestó:”Y libertad, ¿para qué?”, respuesta sumamente gráfica, nos hace ver que lo sucedido en aquel país y en la expasión de su poderío estaba claramente expresado ya entre los dirigentes soviéticos.

1Leído en la sesión de “Los tertulieros se reúnen”, celebrada en la Biblioteca Herrera Luque, la tarde del jueves 25 de julio de 2013. Participaron también el sociólogo Alberto Lovera y el historiador Antonio García Ponce
2 Guía a todo lo largo de este análisis es la más reciente biografía suya, la hecha tras la caída del socialismo, obra Robert Service: Trotski, una biografía. Barcelona: Ediciones B,2010. 375 p.
3 Para este hemos tenido a la vista Robert Payne: Vida y muerte de Lenin. Bartcelona: Ediciones Destino,1965.600 p. Para lo que decimos ver las p.338-341.
4 John Reed: Diez días que estremecieron al mundo. Barcelona: Orbis,1985.351 p. La primera edición de este libro apareció en inglés en 1919.
5Adam Ulam: Stalin. Barcelona: Noguer, 1975. 2 vols. Ver el t.I,p.181-187.
6 Antonio García Ponce: La ilusión del miedo perenne. Caracas: Planeta,1992. 224 p. Este libro también ha sido publicado como Nadia, la esposa de Stalin. Caracas: Editorial Doy Fe,2005.380 p.
7 Se debe estuidar este proceso esencial en los siguientes libros: Timothy Garton Ash: Los frutos de la adversidad. Barcelona: Planeta,1992.481 p.; Manuel Leguineche: La primavera del este, 1917-1990: la caída del comunismo en la otra Europa. Barcelona: Plaza y Janés,1990.512 p.; Ryszard Kapuscinski: El imperio. Barcelona: Anagrama,1997.357 p. ;Michael Meyer:El año que ca,mbió rl mundo. La historia detrás de la caída del Muro de Berlín. Bogotá: Norma,2009.256 p.; Henrry Kissinger: La diplomacia.2ª.ed. México: Fondo de Cultura Económica, 2001. 919 p. , en cuyos capítulos XXX y XXI está el mrjot análisis que hallamos leídfo sobre los por qué del fracaso de la pertestroica; David Remnick: La tumba de Lenin. Los últimos días del imperio soviético. Barcelona: Mondadori, 2011.863 p. Desde luego la bibliografía sobre este asunto es mucho más amplia, damos los datos de los libros más interesantes que hemos poido leer.
8Jorge Edwards: Persona niun grata. Barcelona: Barral Editores,1973. 478 p. A este, relativo al Partidco Comunista Español, se debe leer el libro de Jorge Semprum: Autobiografía de Federico Sánchez. Barcelona: Planeta,1977. 342 p. En verdad, aunque el libro de del chileno Edwars es pionero ya para el año de su publicación las críticas al socialismo habían comenzado, de hecho la polemica sobre el futuro del socialismo comenzó en el mundo en Venezuela y por tres autores venezolanos. No se crea que exageramos ni caemos en un forma de nacionalismo absurdo. Ello ha sido reconocido, fuera de nuestras fronteras, especialmente por el historiador mexicano Enrique Krauze en El poder y el delirio. Caracas: Alfa,2008.373 p. su observación se lee en la p.319. Esas críticas se recogieron en tres libros que aun hay que leer, el Teodoro Petkoff: Checoleslovaquia, el socialismo como problemas. Caracas: Editorial Domingo Fuentes, 1969. 281 p.; Manuel Caballero: El desarrollo desigual del socialismo y otros ensayos polemicos. Caracas: Editorial Domingo Fuentes, 1970. 235 p. y Ludovico Silva: Sobre el socialismo y los intelectuales. Caracas: Ediciones Bárbara, 1970. 85 p. Con el tiempo Petkoff reeditó su libro como El socialismo irreal. Caracas: Alfa,2007. 317 p., cuyo título no puede ser más signficativo: es la historia de un imposible. La única critica que hemos esbozado, más de una vez, es que Petkoff debe rectificar la falaz interpretación del gran Joseph Brodky(p.125) quien no era un fascista sino un disidente, perseguido en la URSS por ser un opositor y por ser judío..Caballero por su parte se negó a reeditar el suyo, fuimos nosotros quien se lo pedimos más de una vez diciéndole que El desarrollo desigual del socialismo y otros ensayos polemicos, resistían aun cualquier lectura crítica que del volumen se hicierta. Fue por ello que reeditó una parte, la más polemica, en como “Para el expediente de una poolemica” en sus Polemicas y otras formas de escritura. Caracas: Alfa,2008,p.104-126, aunque, para nuestro gusto faltaron los trabajos de los capítulos I y II, tan medulares como el III. Algún día se reeditará el libro copiando íntegro porque tiene un grande valor en el pensamiento politico venezolano. Conexo con “Para el expediente de una polémico” le anexó su artpiculo: “Cuba: una autocritica”(p.127-131), de singular importancia también. Pero las criticas a la ideología marxista, hecha por autorres venezolanos, prosiguieron en primero en Juan Nuño: El marxismo y la cuestión judía. Caracas: Monte Ávila Editores,1972. 180 p., obra singularísima que tuvo en una segunda versión, en su Sionismo, marxismo, antusemitismo: la cuesti+on judía revisitada. Caracas: Monte Ávila Editores, 1987. XIV,152 p.; en los libros de Carlos Rangel: Del buen salvaje al buen revolucionario. Caracas: Monte Ávila Editores,1975. 257 p.; El tercermundismo. Caracas: Monte Ávila Editores,1982. 286 p., verdaderamente profético, impreso siete años antes de la Caida del Muro de Berlín; también Marx y los socialismos reales y otros ensayos. Caracas: Monte Ávila Editores,1988 216 p., donde demostró que siendo un pensador liberal tenía un conocimiento del marxismo que entre nosotros no poseían los propios militantes comunistas. Y en Venezuela, fuera de Ludovico Silva, nuestro primer marxógo, fue Rangel hondo conocedor.
9Michael Meyer: El año que cambió el mundo,p.41.
10Geoffrey Best: Churchill. 2ª.ed. Barcelona: Ediciones B/Javier Vergara,2007. 486 p. La cita que hacemos procede de la p.369.
11Milan Kundera: La broma. Barcelona: Seix Barral,1984.329 p.; La insoportable levedad del ser. Barcelona: Tusquets,1993.320 p.; El libro de la risa y del olvido.5ª.ed. Barcelona: Seix Barral, 1987.327 p., son las ediciones que hemos tenido a la vista.
12Geroge Orwell: 1984.6ª.ed. Barcelona: Ediciones Destino,1984.318 p. La novela del mismo autor: Rebelión en la granja. México: Editorial Lectorum,2002.144 p., obra anterior a 1984, impresa en 1945, forma parte también de la misma reflexión contra el autoritarismo de la sociedad stalinista, tema de este escritor en ambos libros.
13Milán Kundera: La insoportable levedad del ser,p.180.