Viernes, 20 de Octubre de 2017

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Dos Golpes y una Transición: Segundo Tomo de las ‘Memorias’ de Enrique Tejera París

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Por: Roberto Lovera De-Sola

Ya lo hemos señalado, la aparición de las Memorias de Enrique Tejera París(1919) constutuyen singular hecho, ya que a través de un testigo de excepción recorremos parte sustancial de la vida venezolana del siglo XX, al menos ahora hasta 19691. Se inició este sabroso recuento con el volumen La formación de un caraqueño, 1929-1951, la segunda edición del mismo tomo, La formación de un caraqueño,1929-1945 recibió una modificación pues se cierra en 1945 y no en 1951, como la primera. Esos seis años no fueron suprimidos, desde luego, sino que pasaron al segundo volumen, correspondían a los capítulos XIII, XIV, XV, XVI y XVII, de la primera edición de La formación de un caraqueño. Y pasaron ahora al tomo que comentaremos, constituyen ahora los capítulos introductorio, I, II, III, y IV de Dos golpes y una transición, 1945-1958; sigue con el tercer volumen Gobierno en mano,1958-1963 y se cierra la serie, por ahora, con el cuarto volumen, que acaba de aparecer, Cuando Venezuela tenía razón,1963-1969. Tejera escribe ya el quinto tomo.

Nos ocuparemos aquí del segundo volumen Dos golpes y una transición, el cual sigue el período de la vida venezolana que va del golpe de Estado del 18 de octubre de 1945 hasta el pronunciamiento cívico-castrense que derrocó, el 23 de enero de 1958, la dictadura iniciada el 24 de noviembre de 1948.

Método
Indica Tejera que pudo esccribir sus Memorias porque “Ya hace años guardaba yo mis agendas y naturalmente, luego, mis diarios de escritorio”(p.142). Y sobre el motivo de escribirlos anota: “Si para algo han de servir tantas memorias o biografías que se escriben, es para ejemplo de la perseverancia y de la aceptación necesarias para que las obras nazcan y perduren”(p.276).

Siempre Lector
Y como todo buen lector lee siempre que puede, siempre que tenga momentos libres. Tal durante sus viajes: “No hay como los aviones para solazarse y reflexionar…El aislamiento produce tiempo”(p.293).

Desde luego, aquí deseamos añadir una observación sobre la lectura. Mucha gente piensa que aquellos que dedican varias horas al día a leer lo hacen por no tener nada que hacer, como si la lectura fuera un acto de vagancia. Nada más equivocado. La lectura es un acto necesario para vivir porque todas las preguntas que nos hacemos están contestadas en los libros. Y porque el mejor camino para profundizar en nuestro modo de ser, en vernos en el espejo de nuestra conciencia, se haya prtecisamente en el solaz de la lectura. Y, además, como todo el proceso educativo no culmina cuando terminamos nuestros estudios, sino que prosigue a lo largo de toda nuestra vida, el sendero más certero para proseguir formandonos es la lectura, para estar al día en nuestras especialidades, para comprender los cambios que se suceden en las sociedades, los cuales va apreciendo uno a uno en las obras de análisis que se les dedican. Si esto hubiera hecho nuestra élite politica no hubiéramos llegado a la crisis que se produjo entre nosotros en el año 1998. Y no se hubiera producido porque si hubiéramos seguido leyendo hubiéramos comprendido las lecciones de los acontecimientos de 1968, todo el proceso de los grandes autores quienes re-interpretaron la democracia, caso de Isaías Berlín(1909-1997), hubieran comprendido los sucesos centrados en el año 1989, fin del socialismo autoritario y de las diversas formas de la izquierda marxista. Es por ello que aun, un país como Venezuela, vive la crisis que vive. Todo por no poseer una élite culta. Una dirigigencia que pudiera haber hecho suya aquella experiencia del gran Alan Greenspan(1926), quien mientras hacia su carrera en la Universidad de Nueva York estudiaba música en la Julliard Schol, sus instrumentos eran el clarinete y el saxofón. Por ello, más tarde perteneció a un grupo de Jazz Y de allí la gran respuesta que dio a una periodista que le preguntó cuál había sido su secreto para el buen manejo de las finanzas públicas en los Estados Unidos, cuando fue presidente de la Reserva Federal(1987-2006). Le contestó: “La economía debe ser manejada con la precisión de la música clásica y con la capacidad de improvisación del Jazz”. Una respuesta que viene de la cultura, buena para aquellos que consideran que la cultura no sirve para nada, que es mero pensatiempo de gentes sin oficio.

Este Libro
Estos libros del doctor Tejera son de tal importancia que nosotros no solo los hemos leído sino que además los hemos estudiado en la esencia de sus grandes lecciones. Las raíces de estas obras es siempre la historia de la gente formada y como actuaron para el bien de Venezuela. Y su consencuencia: venido el exilio, a la caída del régimen democrático(1948) podemos ver como se prepararon a lo largo de esa década, para volver al poder y volver a servir al país. Tenían todos ellos, desde muy jóvenes presente, el consejo de Raúl Leoni(1905-1972), “Nosotros seremos gobierno, para hacerlo bien debemos preparanos primero”.

Tiene razón Tejera al anotar que “Memorias son apenas atisbos para entender la Historia. En algunos casos sirven para mostrar la simplicidad, la normalidad de lo anormal”(p.11). Y prosigue: “Dejo así constancia de que los hombres de gobierno de aquella época, fuera Medina o fuera la Junta Revolucionaria, no sólo reconocían el derecho a disentir, sino que respetaban y, a veces, hasta premiaban al disidente”(p.23), “La verdad es que era una época de pioneros”(p.65), y sufrieron, en 1948, “como la democracia venezolana, sólo un eclipse”(p.72).

Y a partir de 1948: “En épocas como aquella, que ojalá no se repitan, quizá la experiencia más inesperada es la simultaneidad de dos vidas, una pública, por decir así, y la otra conectada con la clandestinidad que produce no sólo peligros, sino además para el dirigente ‘enconchado’ la sensación de estar en otro mundo, tan peligrosa como la de los buceadores”(p.128).

Dice un hecho singular de sí mismo: “Yo, inocente de todo extremismo”(p.223), “¿Qué había hecho? Ser muy venezolano de mi época, la época de los ‘toeros’ hoy escasísimos, que habíamos terminado el enciclópédico bachillerato ‘francés’ de la época y, en mi caso, graduados en dos carreras y profesor en tres. Éramos tan pocos que teníamos que ‘servir para todo’”(p.226).

Así “Formular ideas, dictar cátedra, palabrear o escribir, planificar, proyectar, sin duda es importante. Realizar, ya es más difícil. Hacer hacer, más todavía. Y si el orgullo de realizar es satisfactorio, mejor que todas las cosas que tu hayas fundado, es que sigan funcionando, sigan existiendo”(p.276). Estuvo tan presente en casi todo, desde la muerte de Gómez, que fue llamado por sus alumnos “Yo estuve allí”, por todo aquello de lo que había sido testigo o protagonista.

El Proceso Político 1945-1958
Para leer bien Dos golpes y una transición debemos comenzar por esta observación suya: “la angustia producida porque Medina reformó la Constitución(abril 23,1945) y no se atrevió a reconocer que, sin elecciones directas y honestas no se acaba con la soberanía popular y ahora terminara en la sorpresa del 18 de octubre de 1945, fecha que será perpetuamente discutida: unos la llamamos Revolución, y lo fue, porque Venezuela cambió radicalmente su tempo politico y porque se impuso y funcionó por fin en nuestra historia el sufragio(y de alta credibilidad), el voto femenino y un vigoroso desarrollo laboral”(p.9).

¿Qué Fue el Año 1945?
Creemos que no hay duda que el año 1945 es uno de los fundamentales de nuestra historia política. Tanto como fueron, tras la emancipación, 1830, 1846, 1863, 1897, 1914, 1922, 1935,19362. Fue, sin embargo, 1945 el año en que todos estuvieron dispuestos a equivocarse, como escribió el historiador Tomás Polanco Alcántara(1927-2002):

“Fue por lo tanto 1945 tiempo de error y de equivocaciones. Erró Medina al creerse poseedor de una fuerza politica que no existía. Erró López Contreras al proponer su candidatura y no apoyar otro venezolano ilustre del momento. Erró Betancourt al pensar que podría controlar la presión de los militares que conpsiraban contra el gobierno… Esos trágicos errores significaron gravísimas consecuencias para los tres. López y Medina fueron directamente al exilio y terminó, para ambos su vida politica activa…Betancourt también sufrió largos años de exilio, pero al destruirse el sistema politico surgido el 24 de noviembre de 1948, volverá a ser figura central…1945 fue, por lo tanto, al año de las mas dura escuela para la politica venezolana. El país cambió de rumbo y sea para bien o para mal, lo cierto es que sería en adelante realmente diferente que como había venido siendo…Examinados los hechos a 40 años de distancia parece advertirse que existía, en el ambiente político del país, una voluntad unánime de equivocarse”3.

En verdad que la serie de errores que el general Isaías Medina Angarita(1897-1953) comenzó a cometer se pueden fijar a partir de la sustitución en el Ministerio de Relaciones Exteriores del canciller Caracciolo Parra Pérez(1888-1964), que fue gravísimo error, cuidadosamente estudiado y documentado también por Polanco4. Hecho inexplicable, no sólo por ser el doctor Parra el primer diplomático venezolano del siglo XX. Nuestro primer gran canciller había sido Esteban Gil Borges(1879-1942). Sino, como observa, Polanco, quien como historiador y diplomático conocía esos asuntos con clara percepcción, sino porque, “no resulta menos cierto que fue grave error táctico cometido por el Presidente con su Ministro. Este venía de obtener un extraordinario éxito personal en el campo diplomático durante la Conferencia de San Francisco que dio origen a la ONU. Se sentía apoyado plenamente por el jefe del Estado como lo demostraba su respaldo a la visita que había hecho, en su nombre, al Presidente de los Estados Unidos…Estaba además en goce de una licencia, concedida por el Presidente…Parra Pérez quedó profundamente herido y desconcertado. Quizá se afincó en la tesis que ante el mismo Medina había sostenido en 1938…’Conozco a Venezuela, no a los venezolanos”5.

Habría que añadir lo que señala Jorge Olavarría(1933-2005) en su libro sobre el golpe de 1945: este constituyó la ruptura de la estabilidad institucional de Venezuela6.

A nuestro modo de ver, producto de numerosas lecturas, investigaciones y reflexiones, en los sucesos del 18 de octubre hay dos hechos que deslindar: el golpe militar en si, erróneo, según lo vemos nosotros; y una segunda parte: el gran gobierno, con inmensas realzaciones nacionales, empujadas por Rómulo Betancourt(1908-1981) y su equipo, para afincar la democracia plena en Venezuela. Y un tercer hecho, el que Betancourt no se haya dado cuenta a tiempo que en ese período tan laborioso los civiles terminaron trabajando para las apetencias castrenses, especialmente las de Marcos Pérez Jiménez(1914-2001), su compañero en el levantamiento contra Medina. Fue “Morrocoy trabaja para lapa”7.

¿A qué condujo el 18 de octubre?. Explica Tejera: “Más que todo, quizá, más que todo mala suerte histórica…ligado a tres fenómenos que cambiaron la historia de Venezuela, produciendo o justificando el golpe de estado del 18 de octubre de 1945 y la consecuente revolución venezolana. Esos fenómenos fueron: 1)la gravedad enfermedad de [Diógenes]Escalante(1879-1964); 2) la designación de Ángel Biagginni(1899-1975) para remplazar a Escalante; 3) las elecciones legítimas y ejemplares, esperadas por más de un siglo, por fin llegaron en 1947…el presidente Rómulo Gallegos(1884-1969)…tricionado vilmente pero nunca mancillado en su memoria. Un infame golpe militar sumió a Venezuela el 24 de noviembre de 1948, en una dictadura de corte cruel y reaccionario, vestida de autendos militares”(p.10)

Es todo esto veraz. Con lo que no estamos de acuerdo es con su observación sobre Gallegos, “que tan poco había nacido para ejercer ese cargo en momentos tan críticos”(p.10). Pero lo hizo, defendió la institucionalidad democrática y la majestad del cargo con argumentos éticos, sin miedo a que los militares lo asesinaran incluso. Que el maestro tenía sentido de la política, contra lo cual siempre se han expresadfo diversos autores, lo demostró con creces en aquellos graves días. Tanto como lo había hecho el sabio José María Vargas(1786-1854) un siglo antes. Y salió limpíó: sin traicionar a los suyos ni traicionarse así mismo.

La Década del Cincuenta
Al hacer memoria de la década de los cincuenta apunta que fue: “una década de dictadura, asesinatos y torturas, exilios, finalizó al producirse el más alto consenso que nuestra república haya logrado en más de dos siglos. No fue negociado. Fue un sobresaliente esfuerzo de patriotismo”(p.9). Ese acuerdo fue el Pacto de Puntofijo(octubre 31,1958). No se olvide que esta década se inicio con el aseinato del presidente Carlos Delgado Chalbaud(1909-1950).

A poco se inicio la Resistencia contra la dictadura, iniciada por los estudiantes de la Universidad Central de Venezuela, desde el día en que Rafael Cadenas(1930), nuestro gran poeta, subió a la torre de la universidad, en la esquina de San Francisco, y tocó la campana llamando a todos.

En 1951 fue cuando Pedro Estrada(1906-1989) comenzó a dirigir la Seguridad Nacional, tras la salida de Jorge Maldonado Parilli del cargo. Este fue nombrado Cónsul en Los Ángeles.

A poco se inició la crisis en la UCV, ”redacté el primer borrador de la carta de los profesores, la que al publicarse(octubre 31) causó numerosos destierros”(p.155). Fue en ese momento en que su partido, AD, lo mandó a “enconcharse”. Lo hizo primero en una casa de La Pastora, pasó luego a otra en Sarría, después a una casa en la urbanización Las Fuentes, en El Paraíso.

A poco le ofrecieron un cargo en la ONU(1951-1956), como profesor de Organización y Métodos, en Río de Janiero, aceptó y planeó como salir del país(p.158-159). Pudo viajar, vía Puerto España y de allí a Río(p.161). No fue expulsado, por lo tanto no era un exilado, sino salió por decisión propia, no aparecía “en los rergistros de la Seguridad Nacional”(p.162). Sería esto lo que le permitiría venir a Caracas en 1957, enviado por Betancourt, para reunirse en Rafael Caldera(1916-2009) para trazar el camino de la adhesión de Copei a lo que pronto sería el Pacto de Puntofijo.

Ese año de 1951 se planeaban las elecciones para la formación de una Constituyente al año siguiente. El gobierno creó su propio partido politico:el FEI. A poco la gente de AD, partido clausurado, formó su propio partido, el Bloque Democrático Nacional(p.155), autorzado a poco a hacer vida pública(septiembre 28).

No estaba Tejera en el país cuando se celeraron esos comicios(noviembre 30,1952). La gente ya había aprendido, desde 1946, el valor del voto, servía para opinar. Por ello aquel día ganaron los grupos democráticos, encebezados por URD y su líder Jóvito Villalba(1908-1989). El gobierno al darse cuenta que había perdido las elecciones organizó un fraude, tan escandaloso que el propio presidente de la Junta de Gobierno, el abogado Germán Suarez Flamerich(1901-1990), renunció y salió al exilio. El fraude, sin embargo, acodó la dictadura de Marcos Pérez Jimenez que se inicio el 2 de diciembre de 1952. Pero los venezolanos habían comprendio cuál era el valor del voto, obra del gran apredizaje democrático iniciado en 1946(marzo 15), cuando los ciudadanos, hombres, mujeres, analfabetos y todos los mayores de 18 años, fueron convocados a las primeras elecciones universales, directas y secretas celebradas en Venezuela(octubre 27,1946).

Cae la Dictadura
Sobre el 23 de en enero de 1958 se pregunta Tejera: “¿produjo ese golpe contra el tirano Pérez Jiménez? Fue un proceso, un desarrollo mental que ocurre en los militares, que los conduce a obedecer o a aliarse a una fuerte presión popular. Un deber que ahora está consignado el el artículo 328 de la Constitución de 1999: defender la soberanía nacional, que se ejerce[en el] sufragio y que se viola cuando el sufragio queda truncado”(p.10-11).

Las Tareas del Exilado
Parte, más que interesante de Dos golpes y una traición lo constiotuye el recuento que nos ofrece Tejera de sus actividades entre 1951 y 1958, cuando en la noche del 23 de enero, regresó a Caracas. Iba con una orden de Betancourt: “Te quedas en Miraflores y no sales de allí hasta que yo te lo ordene”.

Su constructiva labor en el destierro la comenzó en en Río de Janeiro(1951-1956). Fue a todo lo largo de esos nuevos años una acción de dos caras: el trabajo a favor del desarrollo latinoamericano, desde los organismos de la ONU, y el trabajo de formación, nunca detenido preparandose para que cuando terminara la dictadura poder servir al país.

Cuando llegó a Río era hombre bien formado. Como él lo subraya: “Cierto es que ya traía experiencia politica y profesional, pues había comenzado a trabajar bajo el gobierno de un presidente democráta y bondadoso, Isaías Medina[Angarita] y nadé después con acritud en la vorágine de una revolución milagrosamente eficaz, la del 18 de octubre de 1945. Había luego ejercido con buen éxito profesional y económico hasta el final trágico de la dictadura de Delgado Chabaud, sin perder clientes”(p.167).

Además indica, “Mi experiencia reformando nuestra Facultad de Economía y creando sus escuelas quizá se había transparentado en las discusiones, poniéndome del lado pragmático”(p.170).

En 1952 cayó(marzo 10) en La Habana el gobierno de Carlos Prío Socarrás(1903-1977) por un golpe de Fulgencio Batista(1901-1973); el 15 de marzo: Victor Paz Estensoro(1907) ganó las elecciones en Bolivia; fue el tiempo de la aparición del la obra Venezuela bajo el signo de terror, conocido como El Libro Negro, redactado por Leonardo Ruiz Pineda(1916-1952), Ramón J.Velásquez(1916), Simón Alberto Conbsalvi(1927-2013). La obra fue publicada en Caracas, en el taller de José Agustín Catála(1915-2011) en Santa Rosalía. Por lo cual agrega Tejera sobre aquel hombre, “venerado como editor”(p.184, nota 38), tan querido también para quien estos escribe, siempre lo llamamos el editor de la democracia. No olvbidamos que siempre, al sentranos ante su escritorio, leímos el cartel que allí estaba: “Doctor no, José Agustín Catalá”.

Ruiz Pineda pagó con su vida la edición de El libro negro. Fue practicamente cazado en San Agustín del Sur por la Seguridad Nacional, del asalto sólo se salvó, porque logró salir huyendo corriendo, David Morales Bello. Los demás autores del Libro Negro fueron encarcelados al igual que aquellos que acompañaban a Ruiz Pineda. El doctor Velásquez, periodista activo en aquellos días, pudo presenciar el levantamiento del cadáver del entrañable amigo, juntos habían venido desde el Táchira en 1934. Nos indicó,en un palique, que la crónica sobre el hecho, publicada al día siguiente en Últimas noticias, reproduce el suceso con exactitud: ¿la redactó él?.
El 30 de noviembre de 1952 fueron las elecciones en el país, a ellas ya nos hemos referido.
El 22 de diciembre de ese mismo año Tejera llegó a Nueva York llamado por sus jefes de la ONU.

Personajes Venezolanos
A lo largo del sabroso recuento que nos ofrece Tejera va pasando por su relato grandes personajes venezolanos como Rómulo Betancourt, Juan Pablo Pérez Alfonzo, Arnoldo Gabaldón(1909-1990), Leornardo Ruiz Pineda, Gustavo Machado(1898-1983) y Jóvito Villalba(1908-1989).

Entre ellos varios presidente venezolanos como Betancourt, Gallegos, Carlos Delgado Chalbaud y Rafael Caldera.

Presidentes Latinoamericanos
Tambien aparecen varios presidentes latinoamericanos como Getulio Vargas(1883-1954), a quien conoció en Río; el dominicado Juan Bosch(1909-2001), Hernán Siles Suazo(1914-1996).

También personajes latinoamericanos como Luis Muñoz Marín(1895-1980), el Gobernador de Puerto Rico: o los marxistas Fidel Castro(1926) o Ernesto Guevara de La Serna(1928-1967).

Personajes Internacionales
No podían falta en este recuento personajes internacionales como el abogado norteamericano Severo Mallet-Prevost(1860-1948), tan relacionado con Venezuela.

O el brasieño Barón de Rio Branco(1845-1912), “le agregó a la república una superficie quizá mayor que Venezuela y esto con puras negociaciones…era el único caso de una potencia que se agrandaba sin guerras(la guerra con Paraguay exceptuada)” (p.192).

Manual del Buen Gobernante
A lo largo de las Memorias de Tejera siempre se presenta ante nosotros lo que hemos dado en denominar un Manual del buen gobernante.

En Dos golpes y una transición leemos; “un buen ministro lo hacían dos cosas…la preparación, o sea, no tanto o no solo los estudios mantenidos al día sino el tiempo durante el cual un hombre inteligente haya pensado en qué haría, que realizaría cuando llegara a ser ministro; más la permanencia en el cargo, el tiempo. Una cosa puede reemplazar a la otra, hasta cierto punto. Di ejemplos de mi padre[Enrique Tejera Guevara] en Sanidad, [Román] Cárdenas(1862-1950) en Hacienda, de [Gimersindo]Torres(1875-1947) en Fomento…En el caso del ingeniero Cárdenas cuando Gómez le ofreció el Ministerio de Hacienda, pidió un año para viajar y prepararse; luego fue ministro por largos años e implantó en Venezuela su histórica organización financiera. Alli fue el tiempo factor preponderante…En cambio los dos médicos Torres y Tejera(1898-1980), llegaron con planes largamente madurados y pudieron aplicarlos vigorosa y rápidamente. Razones políticas recortaron sus ejercicios; pero sus medidas, su selección y formación de subalternos de alta categoría y responsabilidad, tuvieron a largo plazo un efecto tanto o más prolongado que el del mismo Cárdenas…Es más facil covertir a un exgobernador en experto o técnico en administración municipal que a un experto en gobernador”(p.198-199).

Y, desde luego, para gobernar hay que tener ojo zahori, tal este ejemplo: “El Dr. [Santiago]Vera[Izquierdo] conocía tanto las intrigas como del carácter de los intrigantes”(p.69).

Dos Observaciones Más
Primera: la casa en donde vivía Caracciolo Parra Pérez el 18 de octubre de 1945, cuya biblioteca fue quemada por una turba de violentos incultos(p.15), no era del doctor Vicente Lecuna(1870-1954) sino del historiador Vicente Dávila(1874-1949);

Segunda: el autor del “primer libro de la estadística escrito por un venezolano” se publicó en el Semanario de Caracas(1810-1811). Su autor se llamó José Domingo Díaz(1772-c18) y defendía la causa realista con el denuedo y la furia vengadora que movieron a Boves en los campos de Batalla”8. Las tareas de Miguel Tejera(1848-1892), alta figura, a las que alude su decendiente, se realizaron en los tiempos de Guzmán Blanco.

Noviembre 5,2009-noviembre 17,2013.

1Enrique Tejera Paris: La formación de un caraqueño.Caracas: Planeta, 1994. 506 p.;2ª.ed. Caracas: Editorial Libros Marcados,1929-1945. Caracas: Editorial Libros Marcados, 2010. 317 p.; Dos golpes y una transición,1945-1958. Caracas: Editorial Libros Marcados, 2009. 363 p.; Gobierno en mano,1958-1963. Caracas: Editorial Libros Marcados, 2009.363 p.; Cuando Venezuela tenía razón, 1963-1969. Prólogo: Fausto Massó. Caracas: Editorial Libros Marcados, 2013. 377 p.

2En el orden que los citamos: 1830 aquel en que dio inicio el régimen deliberativo, bajo la sabia conducción de José Antonio Páez y su equipo; 1846, en el que se debieron realizar la primeras elecciones con un candidato opositor, demócrata desde luego, Antonio Leocadio Guzmán, pero la ceguerra de lo que estaban en el poder lo impidió, mandandolo a poner preso; 1863, por el Decreto de Garantías, es la Carta Democrática de Venezuela; 1897, por la campaña y el fraude electoral al Mocho Hernández, que al igual que el viejo Guzmán debió ser el presidente, el hombre de la alternativa, apoyado por las masas; 1914, para algunos debió ser, por la aparición del petróleo, el año inicial del siglo XX; también lo fueron, por el “rey petróleo”, el año 1922 y el año fiscal 1926-1927; 1935, por la muerte del dictador y el reinicio del régimen democrático, gracias a la gran inteligencia de López Contreras; 1936 por el pleno surgimiento de la democracia, con la gente en la calle(febrero 14) y el anuncio del Programa de Febrero(febrero 21) del mismo presidente López, que fue el plan de la moderniad de Venezuela.

3Tomás Polanco Alcántara: El general de tres soles. Caracas: Editorial Arte,1985.355 p. La cita procede de la p.267.

4Tomás Polanco Alcántara: Con la pluma y con el frac. Biografía de Caracciolo Parra Pérez. Caracas: Banco de Venezuela,1982.328 p. Ver el capítulo “El viejo tenía razón”(p.209-222).

5Tomás Polanco Alcántara: Con la pluma y con el frac,p.215.

6Jorge Olavaría: La revolución olvidada. Caracas: Fundación Olavarria, 2008. XI, 437 p.

7 Ver nuestro: “El trienio adeco”, en www.arteenlared.com: Caracas: octubre 8,2011, extensa reseña del libro así tituladado de Rafael Arraíz Lucca.

8Ver Manuel Alfredo Rodríguez: La estadística en la historia de Venezuela. Caracas: Ministerio de Fomento,1973.342 p. Ver:”El aporte de José Domingo Díaz”(p.103-114).