Sábado, 24 de Junio de 2017

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Desde una Butaca. Virginia Urdaneta Dramaturga

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Por: Roberto Lovera De-Sola

Amigos y amigas: es para nosotros hondo motivo de alegría, de gozo creador, el haber podido estrenar hoy, en nuestras sesiones del “Teatro toma la Biblioteca Herrera Luque” el monólogo de la magnífica actriz venezolana Virginia Urdaneta, Chat, el cual hace poco obtuvo del premio en el Concurso de Autores Inéditos de la editorial Monte Ávila(2012). Pero es gusto doble para nosotros lo que hemos hecho hoy porque a la vez de haber podido gozar de esta representación, hecha por su propia autora, con la participación de los destacados actores Antonio Deli y Nathalie Cortez, a la vez estamos lanzado el trabajo de una nueva dramaturga, que por su profesión de buena interprete conoce todos los recursos y secretos del arte del teatro y todos los recovecos de la actuación. Bienvenida pues, Virginia Urdaneta, a estos dos caminos, el de la actuación que ya le conocemos, en el escenario, el cine y la televisión, y este nuevo del cual nos acaba de dar prueba certera. Razón tenía cuando nos puso como única condición para hacerla aquí que debía ser ella quien la protagonizara, momento en que no vacilamos en decirle que sí.

Chatear, Palabra de Nuestros Días
Ya hemos indicado que esta pieza se titula Chat2, un vocablo de nuestros días. Por ello debemos comenzar por definir lo que es, que por lo demás, es acción que todos repetimos casi cada día.

En la hoja de Wikipedia se lee que “chat”, término proveniente del inglés, que en español equivale a conversación; también conocido como “cibercharla”. El vocablo designa una comunicación escrita, o realizada de manera instantánea mediante el uso de un software y a través de Internet entre dos, tres o más personas, ya sea de manera pública a través de los llamados chats públicos (mediante los cuales cualquier usuario puede tener acceso a la conversación), que cuando es privada, se comunican dos o tres personas3.

Chat, La Pieza
Debemos comenzar diciendo algo que es de perogrullo, el teatro es literatura, texto que comienza por ser escrito y toma vida luego desde el escenario, ya que el teatro es palabra para ser dicha en voz alta desde el proscenio. Pero por ello debemos comenzar por señalar que esta pieza de Virginia Urdaneta, además, tiene un lugar en nuestras letras y en nuestra escena, que ha tomado el tema mujeril como el suyo propio en las últimas décadas, desde el momento en que Mariela Romero(1951) estrenó Esperando al italiano(1988), la historia de tres mujeres que por no tener hombre alguno en sus vidas deciden alquilar uno en Italia; o desde el momento en que la propia Virginia Urdaneta representó, bellamente, la obra Birmanos de Blanca Streponni(1952), dirigida por nuestro inolvidable Gregorio Bomatí(1943-2000). El tema se hizo más representativo, sin quitarle un ápice al valor de la piezas que hemos mencionado, con El aplauso va por dentro(1966) de Mónica Montañéz(1996), la cual se convirtió en la pieza más montada en toda la historia del teatro venezolano, más de 3000 representaciones para fines del año pasado, siempre hecha por la singular Mimí Lazo. Y el asunto no fue extraño a los dramaturgos varones, tal la sabrosa ¿Divorciarme yo? de Orlando Urdaneta, también encarnada por él mismo.

Ha sido esto que describimos un proceso. Todavía podemos escuchar a Virginia Urdaneta diciendo aquel insinuante parlamento de Birmanos:

“Las cosas más importantes en la vida de una mujer suceden cuando estamos tendidas de espaldas”4.

Tal planteamiento lo encontramos inserto hoy en día en todo el desarrollo en el cual el tema mujeril ha tomado nuestra escena en las últimas décadas. Ya con obras relevantes.

Pero asunto que también encontramos en nuestra literatura, sobre todo en los libros que escriben nuestras creadoras. En su fondo está siempre un hecho: la idea que expresan no solo significa la recuperación de lo femenino sino también, una honda expresión de lo que es la libertad de la mujer cuando es proclamada por ella misma. Eso también lo hallamos en Chat, pieza que nos recuerda por qué las mujeres son seres atractivos, oscuros, turbadores. Y por qué las sociedades dependen de ellas, porque estas

“son tan alegres, tan tristes, tan inteligentes, tan valerosas, tan frívolas, como lo sean las mujeres”

como acotó el maestro Arturo Uslar Pietri(1906-2001). Por ello añadió, en la misma línea: “Nada es tan parecido a las mujer venezolana como la historia de Venezuela5. Nuestra nación es el espejo, la raíz de los que nuestras mujeres imaginan y consigan por escrito hoy en día. Entre ellas se cuenta ahora Virginia Urdaneta.

Chat
En este lugar que hemos señalado hay que colocar esta obra de Virginia Urdaneta.

Chat, es una pieza que nos ofrece las fantasías sexuales de una mujer, quien al llegar a los cincuenta, con toda su encanto de mujer madura, se encuentra no solo sola sino fastidiada de su matrimonio, sino que busca otro espacio para su vivir. Y lo hace chateando, que a veces, casi, es como hablar con uno mismo, tal muchos momentos de esta pieza. Y tan íntimo es todo que le dice al marido en su soliloquio: “poco a poco, sin darnos cuenta, comenzamos a ignorarnos…y ahora estamos solos…los dos”(p.42), se han quedado, sin comunicación, fatigados, “dos extraños juntos y solos…perdidos tus ojos y tu boca”(p.17-18). Y ello es así porque también la escuchamos decir: “Hacía años que no me sentía así”(p.24).

Mujeril es Chat, en ella una mujer pone en palabras toda su intimidad, es la expresión de un amor virtual por otro, ya que ella está “enamorada de su fantasía” como hemos escuchado.

De allí que su pregunta esencial es ¿qué me sucede’, y lo piensa angustiada: “ ¿Qué me pasa?... Yo no soy así… ¡No puedo dormir!.. ¡No puedo calmarme!”(p.14).

Tal lo que aquí hemos encontrado escuchando a la protagonista chatear con su incógnito escucha. Así esta pieza nos presenta, de esa manera que acabamos de sentirlo, toda la intimidad y fantasía femenina, la dama en la mitad de la vida, el cansancio por el matrimonio, todo está allí, con gran belleza y un sentido muy femenino, cosa que logra la dramaturga al ponerle voz a esa crisis personal que ella vive. Y el final, es magnífico, por lo inesperado, como ustedes acaban de escucharlo.

1 Leído en la sesión de “El teatro toma la biblioteca Herrera Luque”, la tarde del sábado 5 de octubre de 2013.
2 Virginia Urdaneta: Chat. Caracas: Monte Ávila Editores,2013. 51 p.
3 ”Chat” en Wikipedia, en www.google.com: Caracas: septiembre 4,2013.
4 Mariela Romero: “Esperando al Italiano”, en Susana Castillo: Las risas de nuestras Medusas. Caracas: Fundarte,1992,p.65-99; Blanca Strepponi: Birmanos y otras piezas. Prólogo: Gregorio Bonmati. Caracas: Monte Ávila Editores,1991. 141 p.. La cita procede de la p.96; Mónica Montanéz: El aplaudo va por dentro. Caracas: Blanca Pantín, 1997. 71 p.
5 Arturo Uslar Pietri: Letras y hombres de Venezuela.2ª.ed.aum. Caracas: Edime, 1958. 345 p. Las cita proceden de las p.271-272.