Lunes, 23 de Octubre de 2017

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Cuadernos de Viaje

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Por: Roberto Lovera De-Sola

“Me dolía tanto que mis muertos se volvieran a morir conmigo que
se me ocurrió la idea de encerrarlos aquí. Este es el retrato de mi
memoria”. Teresa de la Parra: Las Memorias de mama Blanca.
Caracas: Alfaguara,2011,p.28


Creemos que es imposible leer la primera novela de Irene McKinstry Oria: Cuadernos de viaje.(Caracas: Gráficas Lauki, 2014.432 p.) sin que nos domine una honda emoción. Desde luego, al analizarla no hemos dejado de lado los elementos analíticos de la crítica literaria, que es siempre realizar un “ejercicio del criterio”, como dijo José Marti(1853-1895), para comprender su trabajo.

Pero la belleza honda de este libro no nos ha dejado de conmover, ya en él estamos los venezolanos con toda la arcilla de nuestra manera de ser, con todos nuestros anhelos, deseos, frustraciones y desafíos. Pero en Cuadernos de viaje llega su autora hasta lo más hondo de la condición humana, tal cuando leemos, es una de las muchas emociones que esta novela nos dio, para nosotros ha sido esencial en aquel momento, hacia el final, en que Juan define lo que es la vida, lo sentimos así. El pasaje referido es este:

“Tu tío Juan me decía que la vida era como un río: a veces nos encontramos con piedras, palos y rocas, y las aguas torrenciales nos arrastran contra ellas. Tenemos que aprender a sortearlas. El egoísmo, el rencor, la envidia, la soberbia, la ira nos hacen chocar una y otrra vez, enturbian las aguas cristalinas, nos hunden en la desesperación y sufrimos; entonces no podemos apreciar tantas cicunstancias y personas maravillosas que nos rodean, que están ahí para ayudarnos. El apego a estos sentimientos negativos y el materialismo a ultranza nos llevan a no disfrutar de ese trayecto único que es la vida. En nuestra alma, o, por decirlo de una manera más amplia, en el subconciente, tenemos aspectos positivos y negativos. Debemos fortalecer los sentimientos positivos y negativos. Debemos fortalecer los sentimientos positivos para que sean los que prevalezcan y nos ayuden a ser felices. La generosidad, la humildad, el agradecimiento deben ser nuestros compañeros para vivir plenamente está travesía hasta que lleguemos al último puerto…”(p.424).

Consideramos que Cuadernos de viaje, es un libro bello, una obra entrañable, hondamente caraqueña, cuidadosamente labrada. Es también el descubrimimeto de una nueva escritora que llega a nuestras letras, ¡qué bien escribe!, la estructura de la novela está bien lograda, a partir de la utilización de los modos de las letras autobiográficas, un Diario.

De tal manera que leer este libro es una bella y honda experiencia, en sus dos sentidos: como el trabajo de interpretación crítica y, desde luego, como una persona que ama Venezuela a quien la autora le toca el alma con sus reflexiones, con las idas y vueltas de sus personajes, y a cuyo estudio ha dedicado su vida, es tan hondo Cuadernos de viaje, que leerlo es como mirarse ante un espejo en donde el lector se ve reflejado.

¿Qué Es?
La novela Cuadernos de viaje, es una historia de amor. No es, desde luego, un melodrama, porque en Cuadernos de viaje, en ningún momento se exageran los aspectos sentimentales y patéticos, no hay en ella emociones lacrimosas. Es el recuento de unas vidas, Josie y Juancho, y de unas emociones, de unos sufrimientos, que es el hordo dentro del cual crecemos los seres humanos.

Cuadernos de viaje es también la historia de un gran secreto y, a la vez, de una mala acción: separar a dos seres que se amaban por prejuicios sociales y a un hijo de su padre, a lo cual nadie tiene derecho de hacerlo, producto todo de una sociedad pacata en la que todo se disimulaba, en la cual, la Venezuela de los años treinta, que vivió con sus prejuicos hasta los años setenta, cuando la revolución sexual de la época llegó hasta acá y se hizo verdad.
Tal la pacatería, que uno de los personajes, que lee el Diario de la abuela, llega a decir que se “distraía pensando en las vidas ocultas de esos viejecitos”(p.118), es decir sus abuelos; o “Tu Maíta también tuvo una vida difícil, pero por otras circunstancias…Recuerdo que ella decía que mamá vivía la tortura del disimulo”(p.129. El subrayado es nuestro).

Vidas ocultas aquellas por los prejuicios no porque hayan hecho nada malo, lo único que hicieron fue enamorarse, hacer el amor en una playa y embararze ella, es decir: convocar a la vida. Allí empezó el sinsentido. Una sociedad que siempre temió a la verdad, que tuvo miedo a la sexualidad. Por ello hubo gente nuestra, tal, por ejemplo, el caso de Teresa de la Parra(1889-1936) quien se fue a otra parte para poder vivir su vida íntima, tal como ella la sentía, con libertad.

¿Por qué Cuadernos de Viaje?
El título se explica por el número de lugares en los cuales transcurre la vida de la protagonista, sitios de Venezuela, de Europa, de los Estados Unidos y en algún momento de Asia. Es por ello que leer ese Diario es leer ese libro. De allí este llamado:“Mira, aquí hay unos diarios; todavía se pueden leer”(p.34), “Yo abría una y otra caja de las que salian albúmes, sobres llenos de postales, de fotografías antiguas, de recibos, de notas, de cuadernos escritos hoja por hoja, que veían la luz después de muchos años de estar domidos, aletargados, escondidos en la memoria de sus protagonistas”(p.34).

Lo hallado en el Diario y en los papeles de Marisol, o Maíta, son recuerdos, que no pueden ser repasados sino con nostalgia, entre otras cosas, por la vida de Maita y Juancho termina siendo un recuento lleno de enseñanzas. Y por ello, para la protagonista sus papeles, sus dibujos, su correspondencia es esencial, tanto que dice: “No quiero estar con nadie; solo con mis pinturas, mis libros, pero sobre todo con mis pensamientos y mis recuerdos”(p.94).

El Trasfondo
Tiene Cuadernos de viaje un hondo tono interior: hecho desde las personas, que es desde donde cuenta aquel suceder, quizá por eso es una novela tan intensa(p.287), tiene a veces acentos hondamente líricos, tal lo es la épica del alma. Y por ello sus personajes son entrañables, especialmente: Marisol o Maíta, Juan, Santiago, Calena, que es la que cuenta la historia que leemos en Cuadernos de viaje, porque esta novela es lo que se denomina una novela en la novela, leyendo sus numerosos fragmentos nos explicamos aquello que encontramos. Es ello lo que explica pasajes con estos dos: “Así como se imagina Calena las primeras escenas de la historia que está escribiendo: Cuadernos de viaje. Reflejos de una época”(p.14). O aquello de “Ven la semana que viene y te cuento más cosas. Después me explicas sobre qué quieres escribir. Me dijiste que sobre nuestra familia”(p.129).

El tiempo es el centro, no solo los sucesos de la época, de los cuales no habla el subtítulo, sino el tiempo interior, el cual es el corazón, el centro, la raíz, como esencia, la casa, la quinta El Carmen, por los lados de Baruta.

Hay una voz que narra, que cuenta la vida de la abuela, a partir de su constante escribir, desde muy joven hasta el final de vida, aunque todo pareció interrumpirse con la muerte de Juancho, vida suya y de los suyos, que además comprendemos, en su esencia, a través del Diario que ella llevó, lleno con todos sus recuerdos(p.113,211).

Por qué un Diario
Esencia de esta novela es el Diario, “Creo que, antes de escribir un diario, primero tengo que describir como veo a las personas más importantes de mi vida, las que están conmigo ahora y las que siempre estarán en mis pensamientos”(p.47). Había que recordar aquí aquello de Teresa de la Parra(1889-1936) con que hemos iniciado esta reseña; o las dos líneas de Isabel Allende(1942):

“La muerte no existe, la gente muere cuando la olvidamos. Si puedes recordarme siempre estaré contigo”..

Un Diario revela una vida, nos muestra un alma, una sensbilidad: “Este diario me está dejando asombrada. Es increíble que esa persona sea Maita. Es como si estuviéramos descubriendo a otra gente, alguien muy distinto. Ahora estoy empezando a conocer como era su forma de ser, su carácter; no me la imaginaba así. Leer sus historias de cuando era niña me encanta; y tener también todas esas fotos…¡Qué maravilla es tener una fuente de primera mano para una investigación!” (p.58-59).

El Diario fu iniciado en Caracas, el 19 de marzo de 1934, lo escribió hasta 1965(p.409), año en que escribió las últimas anotaciones. ¿Por qué no prosiguió?, hay una hipótesis de este lector: lo había escrito para que él, Juancho, conociera su vida. Estando con él, desde el día que se volvieron a encontrar, ello no era ya necesario. Ya había llorado suficiente, como en los boleros, en esos lamentos de los enamorados, cuando nuestro amor nos deja lo evocamos una y otra vez. Cuando estamos con él no hay nada que decir: solo hay que vivir el amor, el tálamo se transforma en celestial.
El murió varios años después, cuando ella lo supo exclamó: “¿Por qué no me esperó? Yo me quería ir con él, yo quiero estar donde él esté”(p.425).

Y muertos ambos lo que había que hacer era leer sus papeles, allí estaba ella entera, con toda su alegría y con todos sus dolores.

“Cuando vaciemos la casita, cuántas preguntas que me he hecho durante tantos años tendrán ahora una respuesta. ¿Quiero finalmente, conocer esas respuestas? Tendré que revisar uno de los miles de papeles, fotos, documentos que están ahí atesorados. Todos esos recuerdos van a volver a vivir, así como todos los personajes de los cuentos de mi Maita me contaba”(p.24), cuando vieran lo “que encerraban los armarios. Ahora tenía las llaves. Estaba emocionada por descubrir el misterio”(p.30), alli, entre aquellas cosas, especialmente lo escrito, lo dibujado, las muchas fotografías estaba Maita, ya que en ellos, como le había dicho, “había mucha historia y la filiación es siempre muy importante”(p.32), aquello era, como es la historia siempre, la memoria de aquella persona, dado que allí estaba una luz especial, la razón de su vida”(p.35).

Tal la importancia de aquel Diario, que es la esencia de Cuadernos de viaje, tanto que “Tuve que cerrar el diario, tenía la vista totalmente nublada. Estaba tan impactada con lo que había leído…pues no era una ficción: era la historia de mi familia. Mi Maíta había pasado por eso horror y ninguno de nosotros tenía idea de eso…Ella tenía diez y siete años, una niña, en 1934”(p.103). Y ello, porque al tocar las hojas de aquel escrito, estaba tocando a una persona, a un alma.

Unas Vidas
Los personajes principales de Cuadernos de viaje son: Marisol, la que cuenta a través del Diario que escribe lo que sucede. aquello que descubre en el Diario de la abuela, ella es la la nieta de Maíta(hija de Santiago): la que escribe la novela, leyendo el Diario de Maíta, quien les tiene tanto afecto que llega a pensar: ”Cuando estaba con ellos dos me sentía tan bien…Mi tío Juan era adorable, era mi abuelo; ¡yo lo quise tanto! Cuando me hubiera gustado saber que era mi abuelo de verdad”(p.263); Josie o Maíta, el personaje central junto con Juancho el hombre del que se enamora; la madre que los separa y siembra el horror en sus vidas, al menos por tres décadas; Santiago, hijo de Maíta y de Juancho, quienes a la vez eran primos pues él era hijo de su tío Otto con Teresita, la asistente de Otto.

La mamá de Josie que los separa, termina pidiéndoles perdón, pero muy tardiamente, porque lo hecho es imperdonable: separar la hija del novio que amaba, al novio del hijo, haciendola casar obligada a la hija con un hombre nada tenía hacer con ella, este llega inlcuso a violarla, tras el compromiso de un matrimonio en blanco. La madre llega a decirles, a aquellos agraviados que nunca dejaron de amarse:”Quiero pedirles perdón a los dos. Decirles que siento infinitamente el sufrimiento que les he causado a ambos. Quiero también decirles que los quiero mucho, no solo a ti, que eres mi hija, sino a ti también y especialmente darte las gracias por ser una persona tan generosa. Por eso has logrado ser el hombre maravilloso que eres”(p.355).

Ella terminando la explicación de aquel proceder suyo, producto de los mil prejuicios caraqueños: “yo arrastraba malentendidos desde hace cincuenta años. Toda mi vida he querido olvidar y tapar con tierra mojada muchos momentos que nunca aclaré. Eso me ha llevado durante todos estos años a sentirme muy mal en muchas oportunidades y a cometer muchas injusticias que luego mi conciencia no me perdonaba…La persona que más ha sufrido estas injusticias ha sido tu Jossie, por mi culpa. Te empujé a una vida terrible por mi egoísmo. Nunca pensé en ti. Nunca me puse en tu lugar”(p.356).

Josie es la protagonista, la novela rueda alrededor de su vida. Ella ya llega a decir: “Mi relación con él viene de toda la vida. Tuvimos un hijo, pasamos treinta años sin vernos y nos casamos hace un año”(p.401).

Juancho llega a contar, siempre más tarde, su orígen:”Luego cuando terminamos de comer y estábamos más tranquilos, sin interrupciones, me contó cómo supo que era hijo de mí tío Otto, cuando tenía Elsa se lo contó en Nueva York; cómo le había prometido a su papá que lo educaría igual que si fuera su hijo; que tras la muerte de tío Otto, y por su expreso deseo, ella lo reconoció como su hijo y le dio su apellido…Tía Elsa le habló mucho de su papá. Le decía que él había querido mucho a Teresita, a mi Tata. Tío Otto le había dicho que ella era una excelente persona, que había sido el alma del proyecto sanitario que ellos realizaron; que durante ese meses viajando por el interior de Venezuela se había enamorado de ella. Juan me decía que para él fue increíble oír a tía Elsa hablar así de su mamá. Nunca habría pensado que ella hubiera sido capaz de entender la infidelidad de su esposo, pero tía Elsa lo decía de una forma genuina, tan sincera…Había entendido que él estuviera también enemorado de mi mamá y que de esa relación hubiera nacido yo”(p.219-221).

Poco a poco, al recorrer esta copiosa novela, las verdades se van aclarando. Santiago el hijo de Josie no era Möller, el apellido del alemán, Ernst Möller, con que la habían obligado a casarse(p.123). De allí la interrogante, ”¿Quién era Juan…¿Quién podría ser? Una cosa si estaba clara: ¡ellos no eran Möller!¡Su mamá no era Marisol Möller!¿Porqué ese misterio, ese secreto tan bien guardado?¡Su mamá era Marisol von Brucke¡…Juan no podía ser otro que mi tío Juan, el que vivía en la India; ese médico tan importante que venía a visitarlos en tantas ocasciones y pasaba temporadas con su Maíta en la casita o se iban los dos al apartamento de Margarita”(p.117-118).

Allí está la revelación de ella misma,”Gracias a él he vuelto a la vida…He muerto tanta veces en mi vida y he vuelto a nacer otras tantas…Morí el día del accidente de Santiago, pero tuve que volver a nacer cuando vi que Franz estaba en la puerta de mi apartamento de Nueva York con ella y cuando me dijo: “Maíta: Where are mommy and daddy… Desde ese momento supe que no podía echarme a morir, muy a pesar del desgarrador dolor que me partía el alma”(p.209-210).

Su centro vital había sido Juan, por ello lo esperó, por ello aguantó la gran torpeza de su mamá cuando los separó y a ella la hizo casar con otro, que nada tenía que ver con sus verdaderos afectos, Juan y Santiago, el hijo de ambos, nacido del amor. Pese a ello,”No podía entender cómo habia podido vivir sin él. Entonces comprendí que había sobrevivido porque siempre estuve esperando la llegada de ese momento”(p.210).

Y por ello Juan, cuando al fin se encuentran de nuevo le confía: ”Treinta años desde que nos separamos tu te quedaste con tu familia, tu mamá, tus hermanas, nuestro hijo…¿y yo, con quien me quedé? Con nadie. Entonces encontré la felicidad en mi vocación de servir a los demás, yo en mi vida como médico; primero en la guerra, aunque parezca paradójico, y luego en la India. Empecé a sentir una sensación de plenitud que me fue haciendo desprenderme poco a poco de esos apegos que uno tiene a los convencionalismos y a los sentimientos, a pertenecer a una familia, a un país. Yo entonces tenía adaptarme a lo que tocaba vivir y fui adoptándome a las circunstancias. Es como la corriente de un río que va haciendo su cauce según el terreno donde pasa. Uno se deja llevar y saca lo mejor de lo que le corresponde vivir”(p.226), aunque le secreteó: ”Lo único de lo que yo no puedo desprenderme es de mi amor por ti. En estos meses ha sido para mi más patente la necesidad que tengo de verte, y también a Marisol. Era un sentimiento que no conocía. Necesito saber que estás bien. Siento que no estuve en muchos momentos difíciles de tu vida y por esa ausencia has sufrido mucho, pero no quiero que vuelva a pasar; no quiero que vuelvas a sufrir por mi culpa”(p.275).

Escribir
Son constantes en Cuadernos de viaje las reflexiones, a lo largo de la novela, sobre el hecho de escribir. Tal cuando leemos: “Nada más abrir la puerta, el mundo de la imaginación, la fantasía y los recuerdos se abrieron de par en par”(p.29), “Vivo una vida aquí y otra vida con mi imaginación”(p.108), origen de toda literatura es expresarse con las palabras. Y luego añadió que la esencia de aquel escribir no era otro que hacerlo sobre la familia(p.129), de allí el valor que la da la protagonista a su casa caraqueña, “Yo adoro Caracas y también esta casa. Cada vez que hablamos de un comprador mi mente se puebla de todas las imágenes que encierran mi vida”(p.16), dice tanto esta línea que uno siente estar leyendo el capítulo sobre la casa de La poetica del espacio de Gaston Bachelard(1884-1962), que el denomina “casa y universo” porque es desde la casa que nos proyectamos hacia lo mil lugares y hacia las mil vivencias.

Hacer Memoria
Cuadernos de viaje no es una novela histórica, pero es libro situado dentro de la historia, dentro de la memoria, única forma de combatir la desmemoria.

Y es por ello que le da un valor a lo sucedido, a la historia, a la lucha contra el olvido, que dijo Ana Teresa Torres(1945), que tanto daño ha hecho a los venezolanos, “Tenemos que conocer nuestra historia, pensaba, nuestros ancestros. Que triste es siempre olvidar todo lo pasado y solo mirar al futuro”(p.45). Es cierto, no hay presente sin pasado, tampoco hay futuro sin presente. No recordar “es uno de nuestros males, la amnesia, la idea de todo lo del pasado es malo”(p.58).
Y en Cuadernos de viaje encontramos el pasado de aquella Venezuela, “La vida de la gente de los pueblos perdidos en el tiempo, la pobreza y la insalubridad, la ignorancia, pero a la vez una auténticidad, una nobleza y una generosidad innatas”(p.7), aquellos lugares del país pre-petrolero donde Otto y Teresita llevaban la salud hasta donde donde pudiera llegar.

Pero fue también aquella la Venezuela a la que llegó el oro negro y “El dinero fácil es el peor regalo que se puede dar a un país. Los países se construyen con dificultades, con esfuerzo y trabajo”(p.20).
Y fue el “rey petróleo” quel que nos llevó al país de hoy, una nación, dice en la contratapa, Magaly Pérez Campos, cuya historia se conto primero “en clave de promesa y que hoy es extravío”. Por ello la gente quiere irse, ya que “el futuro para mis nietos aquí será incierto”(p.21), ya que “La realidad venezolana era cada día más alarmante”(p.27).

Tal la bella historia que se nos cuenta en Cuadernos de viaje. Tiene escollos, hay que superarlos, no hay que perder nunca la esperanza.

En la Novela Mujeril
Con estos Cuadernos de viaje son obliglatorias unas reflexiones más. Son estas: la literatura escrita por mujeres es tan alta y enhiesta en nuestras letras actuales que es imposible soslayarlas ya, aquel tiempo en que los manuales literarios terminaban con un capítulo sobre lo escrito por las fémimas, ya no existe, a nadie se ocurría escribirlo, las letras de la mujeres hay que colocarlas en su lugar: en cada capítulo respectivo, no aislándolas. Ya hay una tradición de la escritura femenina entre nostros, su nombre mayor es el de Teresa de la Parra, pero tiene históricamente una característica: lo escrito por las mujeres se inició con las protestas en ella, y tan lejos, como el siglo XVI, en donde está la primera protesta, alrrededor de 1536. Las siguientes noticias nos llegaron de 1765, año de la protesta, por escrito, de Jacinta Fernández, protestando contra el acoso sexual, hecha a ella por un Mantuano. Y más tarde por Josefa Gedler. Casualmente ese mismo año, nació en Baruta, nuestra primera escritora, Sor María de Los Angeles, María Josefa de la Paz y Castillo(1765-c1818).

Y pronto, en el siglo XIX comenzarán las mujeres a escribir, tratando casi todos los géneros, el año 1885 tiene un valor: se imprime la primera pieza y la primera novela escrita por una mujer: obras ambas de Zulima, Lina López de Aramburu. Y muy pronto, ya a comienzos del siglo XX tendremos la primera narradora cuyas novelas tuvieron hondo eco, tal las de Virginia Gil de Hermoso(1857-1913), Incurables y Sacrificos, con cuya lectura lloraron nuestras abuelas.

Y pocas décadas después tuvo a Teresa de la Parra, sin duda la mayor novelista venezolana de todos los tiempos.

Y muerto Gomez se hizo presente nustra primera generación feminista y el desarrollo de la literatura, siempre teniendo a Teresa de la Parra como signo y simbolo, tal el caso de Tierra talada, de Ada Pérez Guevara(1905-1999) en los años treinta; Tres palabras y una mujer, de Lucila Palacios(1902-1994) y Ana Isabel, una niña decente Antonia Palacios en los años cuarenta. Y el largo proceso desde los años sesenta hasta hoy, en donde hay que incluir, por todos sus valores estos Cuadernos de viaje que tiene sus raíces en ese proceso, tan alto que que hoy en día nuestro mayor novelista es una mujer: Ana Teresa Torres.

Para Cerrar
Y antes de cerrar debemos mandar esta mensaje a su autora: que siga escribiendo porque tiene el talento para hacerlo, la lectura del volumen, que nos permite tener, durante largas jornadas, una suerte de largo diálogo con ella, palique con ella frente a sus páginas, demuesta que Irene McKinstry Oria, es una escritora, de ello no pueda quedar duda a quien repase las hojas de su narración, en donde por lo femino el espíritu de nuestra gran Teresa de la Parra palpita.

Enero 22, 2015.