Viernes, 28 de Julio de 2017

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Bolívar y la Esclavitud

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Precisiones sobre un Tema Decisivo en su Pensamiento y Acción

Por: Roberto Lovera De-Sola

El estudio de la esclavitud en Venezuela, de la acción de Simón Bolívar(1783-1830) ante ella y la fecha final de su abolición, requiere una cuidadosa reflexión. Es verdad que para el país llegar al decreto de abolición(marzo 24,1854) fue un camino lleno de piedras, pese a que la época, era fuera de Venezuela, bastante antiesclavista, aunque nuestra clase alta si era pro-esclavista. Por ello logramos el fin de la esclavitud tan tardíamente, apenas nueve años antes que los Estados Unidos(1863).

Nos detenemos aquí en un crucial asunto dentro de la vida y el ideario del Libertador, que es nuestro asunto hoy. Lo hacemos en sus días en Carúpano, pues fue en ese pueblo, en que por vez primera dio la libertad a los esclavos a través de un decreto(junio 2,1816).

Se trata de un asunto que ha sido mal interpretado, se ha llegado hasta a negar que aquello haya sido cierto, o a decir que fue una decisión insincera porque aquella libertad se obtenía gracias a pasar a servir en el ejército patriota. Pero como el asunto es de mucho bulto lo tratamos aquí teniendo la documentación a la vista.

Hay que comenzar señalando que la abolición de la esclavitud, el poner fin a ese inicuo régimen, estaba contenido dentro del ideario de la Ilustración, que hizo posible la Revolución Francesa(julio 14,1789). Y Bolívar bebió aquello por vez primera, si es que no tenía información previa por sus lecturas, en el período que pasó en Europa(1804-1806), en Francia e Italia, en que el Bolívar político surgió con claridad y firmeza. Volverá a encontrarse con ello en su encuentro con Francisco de Miranda(1750-1816) en Londres, en 1810, cuando el asunto fue uno de los temas centrales de sus coloquios con el Precursor. Pero entre su regreso a Venezuela, en 1807, y su viaje a Inglaterra el año diez, aparece, en el año 1809, el primer documento suyo sobre la esclavitud, en este caso apoyando a sus esclavos en una solicitud hecha ante la autoridad en defensa de algunos bienes que habían heredado de sus amos. La actitud de Bolívar es clara en ese papel (Escritos, t.II,Vol.I,p.175-176)1. Es posible que lo que allí dice sobre ellos explique lo que seis años más tarde mantendrá sobre ellos en la Carta de Jamaica, concepción que le ha sido criticada sin penetrar en su por qué, esta se puede razonar desde aquí, desde seis años antes.

Este documento tiene el valor de ser el primero de Bolívar relativo a sus esclavos. Los que habían sido de su primo hermano el canónigo Juan Félix Jerez Aristiguieta(1732-1785) le pertenecían por ser él heredero él del Vinculo de la Concepción(diciembre 8,1784, que su pariente sacerdote, quien había casado a sus padres y le había administrado a él el bautismo, le otorgó en su testamento. Curiosamente también aparece, en el papel de 1809, entre los familiares de Nicolás de Ponte la famosa Negra Matea(1773-1886), aya del Libertador, de quien se dice vivió 113 años, lo cual seguramente es incierto, es una típica invención del general Antonio Guzmán Blanco(1829-1899) como lo señala Augusto Mijares2.

El ideario anti esclavista, repetimos, formaba parte de las doctrina de la Ilustración por lo cual Bolívar lo hizo suyo muy atrás y debió interiorizarlo aun más en su contacto con Miranda en 1810, en Londres, cuando este le presentó e hizo posible sus diálogos con William Wilberforce(1759-1833), el gran adalid de la lucha anti esclavista de la época3.

En Venezuela el gran anti-esclavista sería el Libertador, siendo su concepción sobre este hecho esencial en su ideario y en su acción.

Con el tiempo el Libertador, en 1814, liberó a sus propios esclavos, para dar ejemplo. Fue cuando estableció su Cuartel en San Mateo, en donde estaba la hacienda de su familia4.

Todo lo que hemos señalado lo hizo antes de su paso por Haití, en donde se ha pensado que surgió aquella decisión, por la necesidad que tuvo en complacer una petición del magnánimo presidente Alejandro Petión(1770-1818). En verdad, como lo podemos ver, aquello ya estaba incardinado en su espíritu. Y, desde luego, fue fiel a lo prometido a Petión, jefe de una nación antiesclavista, la única entonces en todo el continente.

Ya en 1816, en Margarita, al llegar al frente de la Expedición de los Cayos, dijo muy claro(mayo 23,1816): “No habrá más esclavos en Venezuela que los quieren serlo. Todos los que prefieran la libertad al reposo, tomarán las armas para sostener sus derechos sagrados, y serán ciudadanos” (Escritos,t.IX,p.178).Después vinieron tres decisiones: decretó la libertad de los esclavos dos veces en 1816, en Carúpano(junio 2) y al mes siguiente en Ocumare (julio 6), de ello existen los documentos respectivos(Escritos, t.IX,p.185 y 317); en 1818 la reiteró la decisión(marzo 11) en Villa de Cura(Escritos,t.XIII,p.210), lo que reiteró, dos días desúés, el 13 de marzo en La Victoria(Escritos,t.XIII,p.211) y el 14 de marzo en El Consejo, casi con las mismas palabras. Ell 15 de febrero de 1819 la “imploró”, esa fue la palabra que utilizó, ante el Congreso de Angostura en su célebre oración de aquella mañana(Escritos,t.XV,p.32). “Infeliz suerte tuvo ese patético ruego”, escribió Salcedo Bastardo5.Este parlamento, que era republicano, no puso en práctica su idea de forma rotunda, de hecho la difirió(enero 11,1820) y remitió al Congreso de Cúcuta(1821), tampoco lo hicieron los parlamentos grancolombianos, pese a haber presentado el Libertador nuevos argumentos, pero nada logró, aunque Bolívar siguió en su prédica. Esa era la situación cuando el Libertador dejó de vivior.

Así dentro de Venezuela la esclavitud duró hasta el 24 de marzo de 1854. Pero cuando esta fue decretada, como lo apunta también Salcedo Bastardo, “para entonces tal bandera ha perdido mucho de la importancia que tuvo antes. Mientras las oligarquías y las autocracias han estado eludiendo la libertad de los esclavos, se ha verificado un cambio apreciable en la situación. La esclavitud ha llegado a transformarse en un régimen antieconómico de producción, se ha convertido en una empresa onerosa; su liquidación se promueve como negocio para los amos”6.

Cuando Bolívar decretó la libertad de los esclavos en Carúpano, Ocumare, Villa de Cura, La Victoria y El Comsejo, cumplió con su conciencia y también con lo prometido al presidente Petión, quien con sólo esa petición lo había ayudado a armar la Expedición de Los Cayos y, meses más tarde, lo volvió a apoyar económicamente para organizar la expedición de Jacmel.

Pero no se detuvo el Libertador ante las decisiones parlamentarias de 1821. Aunque no había logrado hacer verdad su iniciativa de dar la libertad a los esclavos la incluyó en su Proyecto de Constitución para Bolivia presentado allá en 1826(Capítulo Dos, Artículo 10, Parágrafo 5). Como se ve el asunto estuvo siempre presente en él.

Ahora, con relación a lo que se ha señalado de que la declaración de la libertad de los esclavos no fue un acto sincero del Libertador porque quienes la aceptaban debían pasar al ejército sino retornaban a la servidumbre tenemos una explicación del propio Libertador, en carta(abril 18,1820) al general Francisco de Paula Santander(1792-1840) en donde se refiere al punto: para él la mejor escuela de aprendizaje de la libertad, para los que no la habían tenido, era pertenecer al ejército y luchar desde él por la implantación de la emancipación. En la carta primero expresa su convicción sobre el asunto:

“Es pues demostrado por las máximas de la política, sacada de los ejemplos de la historia, que todo gobierno libre que comete el absurdo de mantener la esclavitud, es castigado por la rebelión y algunas veces por el exterminio, como Haití” (Escritos, t.XVII,p.219-220).

A continuación señala lo que hemos dicho antes:

“En efecto la ley del Congreso es sabia en todas sus partes. ¿Qué medio más adecuado ni más legítimo para obtener la libertad que pelear por ella?¿Sería justo que mueran solamente los hombres libres por emancipar a los esclavos?¿No será útil que estos adquieran sus derechos en el campo de batalla y que se disminuya su peligroso número por un medio necesario y legítimo?...Hemos visto en Venezuela morir la populación[sic] libre y quedar la cautiva; no sé si esto es política, pero sé que si en Cundinamarca no empleamos los esclavos, sucederá otro tanto. Yo, pues, usando de las facultades que me concede la ley de la libertad de los esclavos, reitero mis anteriores órdenes: que él ejército del sur tome los esclavos útiles para las armas que necesite y que vengan 3000 jóvenes solteros para el ejército del Norte. Sobre estos últimos insisto fuertemente”(Escritos,t.XVI,p.220).

Aquí está la explicación dada por el propio Libertador. No era un amo el que gobernaba sino un ciudadano, un patriota, un estadista, que era a la vez un educador, quien sabía que el ejército era la mejor escuela para la libertad. Era aquel pensamiento consecuencia de un país que estaba en plena guerra de liberación, desde ese ángulo debe ser vista esta problemática, no hay otro ángulo para comprenderla. No había doblez en el Libertador quien desde niño trató a los negros en Caracas, ya fueran los esclavos de su casa, o los niños negros con los cuales jugaba en las calles, por lo cual su rígida hermana María Antonia Bolívar Palacios(1777-1842) llegó a denunciarlo en 1795, dijo que “andaba solo por las calles y paseos a pie y a caballo y lo que es peor, en juntas con otros muchachos no de su clase con nota y censura de toda la ciudad”7. Fueron aquellos los mismos que le siguieron después a todo lo largo de la contienda. A su lado siempre estuvo su mayordomo José Palacios(c1770-d1842), un antiguo esclavo de la familia Palacios, después liberado, que lo acompañó desde la muerte de su mamá(1792) hasta que exhaló el último aliento en San Pedro Alejandrino(1830). Y redentor político de las clases bajas lo fue Bolívar a lo largo de toda su peripecia vital. Fue el Libertador, como lo observó, hace varias décadas, Salcedo Bastardo y lo advierte hoy Carrera Damas, un absoluto antiesclavista8.

De todo esto se concluye que al estudiar a Bolívar hay que ver siempre su luz y sus sombras, no solo lo oscuro. Y, siempre que se vaya hacer una afirmación, leer previamente toda la documentación suya que toque el tema que se refiera.

Junio 29,2015.

1 Todas las citas de Simón Bolívar que hagamos proceden de Escritos del Libertador. Caracas: Sociedad Bolivariana de Venezuela/Academia Nacional de la Historia,1964-2011. 33 vols. Los citaremos siempre utilizando la primera palabra de su título: Escritos, seguida del tomo y la página donde procede la mención que hagamos.

2Augusto Mijares: El Libertador. Caracas: Editorial Arte,1964. 586 p. La cita procede de la p.18, nota 1.

3José Luis Salcedo Bastardo: Crisol del americanismo. La casa de Miranda en Londres. Caracas: Cuadernos Lagoven,1982.107 p. Ver especialmente la p.50.

4Asdrubal González: Noticias de la Guerra Larga. Caracas: Feduez, 2005.506 p. Ver las p.255-256

5José Luis Salcedo Bastardo: Historia fundamental de Venezuela.13.ed. Caracas: Universidad Central de Venezuela, 2006. 649 p. La referencia está en la p.344.

6 José Luis Salcedo Bastardo: Historia fundamental de Venezuela,p.351.

7Litigio ventilado ante la Real Audiencia de Caracas sobre el domicilio tutelar y educación del menor Simón Bolívar. Año 1795. Compilación: Blas Bruni Celli. Prólogo: monseñor Nicolás Eugenio Navarro. Caracas: Academia Nacional de la Historia,1955.64 p. La cita procede de la p.32.

8José Luis Salcedo Bastardo: Visión y revisión de Bolívar. 10.ed. Buenos Aires: Imp.López, 1966.335 p. Ver especialmente el capítulo VII “Problemática racial”(p.169-274); Germán Carrera Damas: Colombia,1821-1827: aprender a edificar una república moderna. Caracas: Universidad Central de Venezuela/Academia Nacional de la Historia,2010. 686 p. Ver las referencias que trae en las p.337 y 341.