Viernes, 20 de Octubre de 2017

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Bolivar en Barcelona

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Por: Roberto Lovera De-Sola

1814: El Primer Paso
La primera vez que Simón Bolívar estuvo en Barcelona fue el año 1814. A Barcelona se acercó durante el mes de Junio desde Caracas al mando de la Emigración a Oriente. El 30 de Julio se dirigió a Martín Tovar Ponte(1772-1843) dándole órdenes, en nombre del gobierno, para que adquiriera materiales de guerra en las colonias inglesas, Tovar estaba entonces en la isla danesa de St.Thomas (Escritos,t.VI,p.387). El 2 de Agosto llegó a la ciudad al frente de la “Emigración a Oriente”. De allí pasó a Aragua de Barcelona, de allí a Cumaná, a la isla de Margarita y a Carúpano de donde salió hacia su segundo exilio en Colombia.

Volvió a Barcelona el 31 de Diciembre de 1816. Ese día desembarcó allí. “Llega en La Diana, buque que los había traído desde Haití”(Escritos,t.I,p.466). Venía en la Expedición de Jacmel. Estuvo en Barcelona hasta el 25 de Marzo de 1817 cuando se dirigió a Guayana. El 3 de Abril avistó el Orinoco. El 4 de Abril Piar lo recibió en el Jobito. El 8 de Abril atravesó el Orinoco por vez primera.

Los Tres Meses de 1817
Es sumamente interesante esta estadía de tres meses del Libertador en Barcelona. Hasta el 18 de Marzo de 1817 encontramos correspondencia suya. Luego pasó a Guayana. Y su aventura caribeña terminó entonces al pasar a la región orinoqueña. Ya no volvería al Caribe hasta 1827.

Siendo estos tres meses tan ejemplares para el jefe de un ejército como lo fue entonces el Libertador es curioso que los historiadores no se hayan fijado más en las tareas que emprendió Bolívar en estos casi noventa días. Tienen una gran importancia por una parte en la preparación del ejército, táctica, estrategia, logística se hacen presentes, pero a la vez la diplomacia vuelve a preocuparlo en esas semanas.

Es también el tiempo de una nueva derrota suya al tratar de dirigirse a Caracas. Los realistas lo detuvieron en el combate de Clarines(Enero 9), “desgraciado suceso” lo llamó(Escritos,t.X,p.77). No deja de llamar la atención que el Libertador, que siempre fue tan respetuoso con sus adversarios, quien llegó a utilizar, irónicamente, la expresión “mis amigos los españoles”(Escritos,t.II,Vol.I,p.226) llame en este caso “bandidos”(Escritos,t.X,p.63) a los que se le enfrentaron en Clarines.

1817: Aquel Tiempo Barcelonés
Durante su tiempo barcelonés saludó a los restos del ejército, del cual ya hemos hablaremos en el capítulo dedicado a Ocumare, que tras su desembarco a Ocumare se dirigieron por los llanos hasta encontrarse con las tropas de Pedro Zaraza(1775-1825) y Manuel Carlos Piar(1774-1817). En esos días también entró en comunicación con diversas fuerzas del ejército dispersas en los llanos que fueron las únicas que sobrevivieron al desastre de 1814.
A Piar comunica “Se le participa la llegada de S.E. el Jefe Supremo con el señor Almirante con armas, municiones…Se le pedía su opinión sobre la Campaña de Guayana, y se le prevenía: que si estaba en posición[es] tan ventajosas que creyera con fundamento ocupar la ciudad”(Escritos,t.X,p.4). La urbe a la cual se refería era Angostura.

Como primera cosa preparó Bolívar en Barcelona otra vez la estrategia que podría llevarlo a Caracas. De allí el Combate de Clarines(Enero 9,1817). Fue derrotado. Volvió a Barcelona donde se fortificó. Estaba preparado, dice, para resistir a un ejército de 2000 hombres(Escritos,t.X,p.63).

También empezó en Barcelona su actuación con Jefe de Estado, a planear la guerra, a constituir el ejército, a dirigir la diplomacia cosa que hizo al nombrar Agentes y Comisionados en Londres a Luis López Méndez(1758-1841) y Andrés Bello(1781-1865); iguales nombramientos hizo para Filadelfia en las personas de Pedro Gual(1783-1862) y Lino de Clemente(1767-1834).

Para organizar el gobierno el 13 de Febrero escribió a Luis Brión(1782-1821): ”En cuanto me desocupe de las atenciones más urgentes que son las de batir a los enemigos, convocaré un Consejo para que se establezca una administración regular, capaz de mantener la República”(Escritos,t.X,p.180).

Se ocupa de organizar todo lo relativo a la Hacienda Pública prometiendo darle pronto la reglamentación respectiva; se preocupa por la opinión pública, “La opinión cambiada absolutamente en nuestro favor vale aún más que los ejércitos”(Escritos,t.X,p.21), pide una imprenta: “La falta notable de la imprenta nos priva de la satisfacción de publicar los triunfos de nuestros ejércitos”(Escritos,t.X,p.21); al planear la campaña hacia Caracas, al llamar a los patriotas dispersos en las islas caribeñas a volver al país, al organizar la defensa de Barcelona, al fortificar la “Casa Fuerte” en donde resistió a las tropas españolas el general venezolano Pedro María Freites(1790-1817) meses mas tarde. El valiente Freites fue vencido por los realistas, hecho preso, llevado a Caracas y fusilado en la Plaza Mayor de la ciudad(Abril 17,1817).

Inició también el Libertador en Barcelona los esfuerzos para unir las tropas de Venezuela y de la Nueva Granada, unión de la que saldría a la larga, varios años más tarde, primero la independencia de Colombia(Agosto 7,1819) y más tarde la de Venezuela(Junio 24,1821). Las conversaciones sobre el punto, sobre todo a través de su correspondencia, las comenzó tan pronto estuvo en Barcelona. El informe mas antiguo tiene fecha 10 de Enero de 1817, es decir a los diez y ocho días de su llegada a aquel puerto.

Insistió ante los diversos generales en la necesidad impostergable de la unión de todas las fuerzas. Así se lo comunicó a Piar(Enero 10,1817), a Manuel Sedeño(17??-18211) , el 10 de Enero, a José Tadeo Monagas(1784-1868), el 13 de Enero.

A Pedro Zaraza hizo el mismo llamado(Enero 10). Zaraza era llamado el “general cordillera” por sus soldados dado lo blanco de su cabello. Todo parece indicar que fue él quien le dio a Boves el certero lanzazo que le quitó la vida al asturiano. Zaraza se hizo justicia aquella tarde del ataque que el oviedense hizo a su casa familiar en donde violó a las mujeres y luego las asesinó. De la tradición oral rescató esta terrible historia Herrera Luque quien nos la ofrece en las páginas de su novela histórica Boves, el Urogallo2 .

La Ficcion Histórica: Fuente de la Historia
Citamos aquí esta narración porque ello es siempre posible en el estudio del pasado y porque, como indica el mayor metodologo de la historia que tenemos, el profesor Carrera Damas, en su notable Aviso a los historiadores críticos, que es una de sus obras que es resultado de su vida dedicada a las maneras como se deben interpretar los documentos y escribir la historia. Dice Carrera Damas que la novela histórica es una de las fuentes del conocimiento histórico3, tampoco se le escapa la presencia de la ficción en la escritura de obras históricas4, aunque creemos personalmente que sin imaginación es imposible la creación de una obra histórica bien vertebrada porque el analista del pretérito debe después de leer las fuentes y analizarlas comprender sus estadios más complejos y para ello requiere de la imaginación para mejor entender los procesos. Esto que siempre hemos pensado lo podemos remachar con una observación del también historiador Manuel Caballero(1931-2010) quien dice, precisamente en una reseña de una novela histórica de Herrera Luque,”Si en la escritura de la historia no recurriésemos en algún momento a la imaginación; si no nos fuese dado tender puentes, a veces frágiles y colgantes, entre ésta y aquella hipótesis; si todas las hipótesis debiesen ser comprobadas al mismo tiempo, no habría escritura de la historia” y sobre un punto en el cual la viceralidad entra en la escritura de la historia escribe en la misma página, varios renglones más abajo:”y así los amores y los odios entre los hombres tienen importancia para la historia en la medida en que expresan sentimientos o tendencias colectivas, o deciden el destino de los pueblos”5. Aquí, dentro de las observaciones de Caballero, habría que añadir también la palabra mujer porque ellas también forman parte de la sociedad que se historia y también tienen sentimientos de amor y de odio como los hombres. Y muchas veces son ellas las que han empujado a los varones a actuar de una forma u de otra dentro del tejido de la historia. Y lo decimos porque ellas no pueden seguir expulsadas de la historia, según la también gráfica expresión de Caballero en otro de sus lúcidos libros6. Si bien Carrera Damas expone sus dudas en cuanto a ciertas aseveraciones que se hayan en las novelas históricas de Herrera Luque7 a quien sin embargo no podemos discutirle su hondo uso de la metodología, en esto discrepamos de lo observado por Carrera Damas8, porque Herrera Luque era un académico bien formado, y usó constante metodología al seguirle las huellas documentales a los personajes, siempre antihéroes o personalidades psicopáticas, que aparecen en sus novelas históricas, que el llamó “historia fabulada” por discrepar en cierto sentido de la llamada novela histórica. Y sus novelas, podemos dar testimonio de ello, fueron escritas tras largas y completas investigaciones históricas, todas tan precisas que tras leer su Manuel Piar, caudillo de dos colores9. el tantas veces citado Caballero alabó el aparato historiográfico en que la cual estaba fundamentada, señaló incluso que ya querían para si tales fundamentos los llamados historiadores de oficio10, esos que se basan sólo en los documentos para poder así cultivar la historia llamada “casta”, como la llamó el francés Fustel de Coulanges(1830-1889), aunque no hay que olvidar nunca que los documentos no lo explican todo y es por ello también que las novelas históricas logran tan hondo calado en los sucesos que relatan, a veces llegan a mayor profundidad que las propias obras históricas. Por ello sin ellas a veces es difícil entender la complejidad de ciertos procesos históricos.

1817: El Paso a Guayana
Fue en Barcelona donde comenzó a pensar Bolívar en el paso a Guayana, aunque todavía el 10 de Enero escribía que no había llegado el momento de hacerlo(Escritos,t.X,p.47), creía que se necesitaba una flota para poder hacerlo, ya que pensaba hacerlo por el mar, aunque terminó haciéndolo por tierra. Sin embargo, decía a Piar: “Esta operación es tan importante, que yo en persona pasaría cerca de V.S. si fuese preciso. La reunión sola puede salvarnos. El ejército de V.S. compondrá, no lo dudo, parte del gran ejército…Estoy seguro…que sin una flotilla respetable no es posible tomar la Guayana"(Escritos,t.X,p.46).

En Barcelona, ya lo hemos anotado, se ocupó de problemas logísticos. Se preparó “para volar allá y comenzar nuestras operaciones”(Escritos,t.X,p.85) dice el 19 de Enero. Es constante su utilización de la palabra vuelo, en época en que la aviación no existía. Por ello pide “volando envíe”, “Vuele pues a esta ciudad”(Escritos,t.X,p.88), vocablo que no deja de llamarnos la atención, usado por el sentido de rapidez que debía imprimirle a sus acciones. Y además cuando dice “vuelo” o “voy volando” está describiéndose a sí mismo, a su forma de ser, no se olvide que en su primera carta conocida(Marzo 20,1799), aquella del adolescente Bolívar de quince años, dijo a su tío Pedro Palacios estas significativas palabras “Me ocurren todas las especies de un golpe”(Escritos,t.II,Vol.I,p.93). Es por ello también que la expresión suya “temo más a la paz que a la guerra”(Escritos,t.XX,p.62) dictada a un mes exacto antes de la batalla de Carabobo(Mayo 24,1821), en donde también pronostica el nacimiento del caudillismo, tiene además de su sentido político connotaciones psicológicas precisas muy íntimas, son una definición de sí mismo, hombre quien no podía vivir sino en medio de la acción, que es como ha sido interpretadas por el psiquiatra colombiano Mauro Torres11, en uno de los libros que nos ofrecen una de las mayores penetraciones psicológicas en el alma y en la psiquis de Simón Bolívar. La otra obra para penetrar en su alma es la del médico venezolano Moisés Feldman(1923-1994)12.

Pidió por ello en aquel momento Bolívar ganado a José Tadeo Monagas(1784-1868), espera diversos elementos, sobre todo armas y municiones, que pide a diversos oficiales, trabaja porque se alisten nuevas tropas y porque se incorporen a ella nuevos elementos, hecho aquello con “dulzura y suavidad”(Escritos,t.X,p.91). Supervisa también los trabajos de la llamada “Casa Fuerte”(Convento de San Francisco), la expresión es suya, la cual consideró “inexpugnable”(Escritos,t.X,p.111). El 28 de Enero las obras estaban terminadas(Escritos,t.X,p.120). Pese a ello esperaba que la fortificación sufriera un sitio. El no lo vio. Freites lo vivió y sucumbió ante los españoles.

Trato en todo momento de atraer de nuevo a los viejos patriotas, “veré con la mayor consideración a los virtuosos y esforzados que constantemente han combatido contra los opresores de la libertad e independencia de América”(Escritos,t.X,p.94).

Aspecto importante para el Libertador fue tratar de atraer a Santiago Mariño(1788-1854) hacia sus tropas. Para convencerlo envía una misión encabezada por Carlos Soublette(1789-1870), “El objeto de esta misión es convencer a V.E. de la absoluta necesidad en que estamos de reunir nuestras fuerzas y obrar de acuerdo, para salvar la República. No creo que V.E. se deniegue a contribuir a la obra de nuestra vida, de nuestra gloria y de nuestro corazón. Yo creo no poder defender a Barcelona, ni V.E. tomar Cumaná si yo pierdo esta plaza evacuándola o pereciendo en ella…Sin Barcelona no tendremos puertos donde recibir auxilios exteriores, ni víveres con que poder contar la campaña sobre Caracas, ni las operaciones contra Cumaná. Si fuese fácil tomar a Cumaná con la cooperación de las tropas de Barcelona, yo iría en persona con ellas, aunque perdiésemos esta plaza; pero estoy cierto que no llevando muchos víveres o no tomándola al asalto, nuestra situación empeoraría y al fin nos veríamos reducidos a introducirnos en los Llanos a hacer la guerra de bandidos…Evitemos todos estos escollos reuniéndonos. Salvemos la patria cubriéndonos de honor, no menos por nuestra prudencia que por nuestro valor”(Escritos,t.X,p.96-97).

Sobre la importancia de Barcelona se dirigió también a Piar(Enero 23), a Pedro Zaraza(Enero 23), al coronel Julián Infante(Enero 23).

No es posible, escribió a Brión, el 1 de febrero, “tomar medidas más eficaces que las que yo he empleado hasta aquí para formar mi ejército, y al fin de lo conseguido. No sólo he repuesto mi perdida de Unare, sino que tengo fuerzas dobles a las que fueron batidas en aquella jornada…Antes he dicho a V.E. y ahora lo repito, que estoy resuelto a esperar los enemigos aquí para aprovecharme de las ventajas de mis trincheras y esperar los poderosos auxilios de las Divisiones de Cumaná y los Llanos para batirlos en estas inmediaciones”(Escritos,t,X,p.143).

Al mayor Villeret le reitera “He fortalecido perfectamente el Convento de San Francisco de esta ciudad; cuento con más de 1000 hombres de infantería; tengo una numerosa artillería de plaza y de batalla, mi caballería es muy superior en número y calidad a la que pueden traer los españoles y estoy resuelto a esperarlos bajo mis trincheras mientras llegan las divisiones del general Mariño y las de los generales Arismendi y Zaraza y de del coronel Infante”(Escritos,t.X,p.145). Estaba seguro que la jornada por venir “va a decidir la suerte de Venezuela”(Escritos,t.X,p.160).

Bolivar y Mariño
El 11 de Febrero anunció la llegada del general Mariño a Barcelona(Escritos,t.X,p.173). El 18 de Abril registró el paso de Mariño con sus tropas, abandonando Barcelona, a Cumanacoa. Las razones de Mariño le parecieron “frívolos, y aun especiosos…esta deliberación, sin orden mío, y en circunstancias en que debemos más que nunca reunir nuestras fuerzas, me obliga a mi pesar a desaprobar la conducta del…Señor Jefe de la Fuerza Armada, porque se separa de la cooperación con el Gobierno, formando planes y acordando medidas por sí, que no le ha dictado ni prevenido éste para tales acontecimientos” (Escritos,t.X,p.192). Aquello fue el comienzo de sus desencuentros con Mariño, fueron pocos los momentos en que pudieron actuar juntos pese al deseo reiterado del Libertador por hacerlo. El Margariteño nunca comprendió al Caraqueño, ni a las razones que le impulsaron, en el oriental siempre se impuso ante Bolívar su suspicacia siempre, nos parece al analizarlo psicológicamente, que Mariño puso por encima de todo su pertenencia a su provincia oriental, a su patriecita, y no se adhirió nunca ni al sentido nacional ni hispanoamericano que tenían las concepciones del Libertador y dejó clara su envidia ante los triunfos de Bolívar quien fue a la larga quien llevó la bandera, fue el clarín que convocó a todos, pese a que tuvo que tomar la trágica decisión del juicio y ejecución de Piar ese mismo año diez y siete. Fue Bolívar quien terminó rematando, al frente de sus hombres, la emancipación en Carabobo, en la cual peleó Mariño quien para ese momento sólo había tenido un solo éxito militar, la batalla de Cantaura(Junio 12,1819), mientras el Libertador pasó los Andes y dio la libertad a la Nueva Granda, se constituyó la Gran Colombia(Diciembre 17,1819) y logró liberar a Venezuela en Carabobo, autonomía que remachó primero el almirante José Prudencia Padilla(1788-1828) en la Batalla Naval del Lago de Maracaibo(Julio 24,1823) y luego por el general Páez al tomar Puerto Cabello(Noviembre 7-8,1823). Fue entonces que el último gobierno realista dejó de actuar. Este era presidido en aquellos últimos días por el inefable marqués de Casa León(c1750-1826), quien fue alternativamente patriota o realista según andarán las circunstancias, hacia allí hacia donde soplara el viento. Cuando las naves hispanas se alejaron de Puerto Cabello, sitio de residencia de la última administración española, como bellamente lo noveló el venezolano Álvaro Caballero Fonseca(1947) en Las razones del Indiano13, el dominio español sobre Venezuela cesó después de tres centurias de haberse instalado en la tierra de la más honda fraternidad humana.

Mariño, y así ha pasado a la historia, siempre, casi desde el primer momento, enfrentado al Libertador pese a la hidalguía con que este siempre lo trató, los dos eran ricos de cuna, de estirpes aristocráticas, de excelentes familias, habían recibido magnífica educación y hablaban más de un idioma cada uno. Y además ambos tuvieron hermanas patriotas plenas: Juana Bolívar Palacios, la querida Juanica, el Libertador; doña Concepción Mariño(1790-1854) el insular. Pero Mariño no entendió para nada a Bolívar. Se le opuso y conspiró contra él más de una vez: secundando a Piar, participando en el golpe de Estado de los caudillos contra el Libertador en Angostura en 1819, más tarde en todo el tejido de lo que fue primero “La Cosiata” y la separación de Venezuela de la Gran Colombia que implicó, el año treinta la expulsión del Libertador de Venezuela, se hizo viva entonces la patria desagradecida ante sus mil servicios, proscripción que aquel congreso de iracundos, como fue el de Valencia de ese año, puso en práctica. Y en esos mismos meses fue Mariño quien impidió, en nuestra frontera por Cúcuta, el 18 de Abril de 1830, a Antonio José de Sucre(1795-1830) entrar a su propio país. Así el héroe de Ayacucho, el hombre cuyo espada culminó la lucha por la emancipación de todo un continente, quien era hondamente respetado, quien había encarnado el más grande sentido de la justicia que se pueda desear: cuando los jefes de las tropas hispanas vencidas por él en Ayacucho reconocieron su derrota y sus altos oficiales se acercaron a Sucre para entregarle sus armas en señal de rendición este, encarnando lo mejor del espíritu venezolano, tomó en sus manos la primera espada que se le ofreció la levantó y dijo “gloria al vencedor, honor al vencido”, frases en las cuales lo mejor del ser venezolano está expresado. De la misma manera, consagración de lo mejor que somos nosotros, fue lo sucedido en Úrica tras la batalla(Diciembre 5,1814) en donde José Tomás Boves perdió la vida: al terminar el encuentro bélico fueron levantados los cadáveres. El de Boves fue trasladado a la iglesia, se ordenó hacerle una urna pero como esta no podía ser cerrada porque el muerto tenía la mano derecha levantada una de las mujeres del pueblo que estaba allí presente dijo en voz alta: “él no puede descansar porque no lo hemos perdonado”. Fue en ese momento en que todos los presentes se arrodillaron y rezaron. La mano bajó y el militar pudo ser sepultado. Por ello sobre la tumba de Boves en el cementerio de Úrica se lee en la lápida: “La Cruz del perdón”. Este hecho, recogido por Herrera Luque14, nos testimonia ayer, hoy y mañana como somos los aquí nacidos: criaturas generosas como lo fueron todas aquellas mujeres de Úrica durante aquella noche lúgubre tras aquel combate en donde cayó aquel asesino vesánico. Así Sucre y las mujeres de Úrica deben ser contadas como los mejores entre nosotros. También maltrató Mariño a Sucre aquel día al que nos hemos referido en Cúcuta al llamarlo “Antoñito”, como le decían en su casa cumanesa. Por ello el general protestó airadamente “yo no soy Antoñito, soy el mariscal de Ayacucho” exigiendo respeto a su investidura como alto oficial y diputado porque allí estaba cumpliendo con una misión que le había confiado el parlamento bogotano que en ese momento él presidía. Ante Sucre Mariño, pequeño siempre de espíritu, no pudo darse cuenta que estaba ante un hombre de excepción, no sólo por haber sido el vencedor de Ayacucho sino por su propia hombría de bien expuesta en numerosos momentos de su vida. Por ello aquella acción de Mariño, como la oposición de Mariño a aquel hombre luz que fue el Libertador no la ha podido pasar por ese gran tribunal que es la historia y tampoco en la memoria de los pueblos a los cuales el inmaculado Sucre, como lo llamó su jefe, quien lo quiso como un hijo y pensó sería su sucesor, sirvió de la forma que lo hizo. Y Sucre, fue todo un contrasentido, no pudo entrar al país de su nacimiento, del cual era su quinta figura descollante, porque Mariño se lo impidió. Y a Mariño no le bastó con estar en contra de Bolívar y Sucre: fue el cabecilla del golpe contra aquel hombre impoluto que se llamó José María Vargas(1786-1854). Hombre levantisco fue siempre Mariño, siempre quiso estar en poder pero no eligió el camino recto de la democracia sino por el tortuoso de los levantamientos caudillistas. Y así ha pasado a la historia. Fue un hombre de gran señorío personal, aunque tenía el vicio del juego en el cual perdió parte de su fortuna, pero fue incapaz de darse cuenta de cuáles eran los caminos de la política y la forma de llegar a la presidencia. Cuado murió en 1854 hacía poco que había estado mezclado en una conspiración(Mayo 24-25,1853), por la cual estuvo preso, contra el prócer y presidente José Gregorio Monagas(1795-1858). En ella Mariño hizo verdad otra vez la gráfica frase del escritor Eloy Guillermo González(1873-1950) “los leones se muerden” porque aquel fue el enfrentamiento de un prócer contra otro prócer. Y a todos se les llamaba “Leones” por el arrojo y valentía que habían derrochado durante los días de la guerra magna, como también se llamaba entonces a la contienda por nuestra libertad.

Guayana
Los llamados de Piar a pasar a Guayana que Bolívar recibió fueron constantes durante su estancia en Barcelona. El 29 de Enero escribe a José Tadeo Monagas(1784-1868): “También he sido informado oficialmente que el General Piar ha obtenido grandes ventajas en Guayana” (Escritos, t.X,p.133). Ello se lo repite a Mariño el 30 de Enero(Escritos,t.X,p.139).

El 18 de Abril, desde Santa María de Ipire, anuncia a Brión su paso a Guayana, ”con el importante objeto de incorporar la división que obra contra Guayana al ejército de Barcelona, marché de esa ciudad el 25 del próximo pasado…y encargué de la plaza de Barcelona al general Freytes”(Escritos,t.X,p.191).

El 4 de Abril llegó a La Mesa de Guayana frente a Angostura, “y tuve el placer de revistar un ejército poderoso y bien disciplinado, y de ver el brillante aspecto que presentan nuestros negocios en aquella provincia ocupada toda por nosotros, sin poseer los españoles más que los cascos de las dos Guayanas. Me impuse además de los inmensos recursos que suministra en hombres, ganados, caballos, mulas y frutos preciosos, de que somos dueños, y sobre todo de la extremidad a que están reducidos los enemigos”(Escritos,t.X,p.192), ”es infalible la rendición de Angostura…Guayana libre, nos dará no sólo mil recursos, sino una importancia política extraordinaria, y con qué satisfacer los créditos que hemos contraído y contraigamos en lo venidero”(Escritos,t.X,p.193).

1817: Dejó El Caribe
Desde ese momento no volvería a surcar el Caribe por una década. Sólo para pasar en 1827 de La Guaira hasta Cartagena y de allí subir hasta Bogotá. Volverá a tramontarlo, muy brevemente, al pasar a Barranquilla y a Santa Marta el año treinta. Su vida se cerrará en un lugar cercano a sus playas.

1Tradcionalmente escrito el apellido del prócer “Sedeño”. En el Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas: Fundación Polar, 1988, ,t.I,p.638 se escribe “Cedeño”. Citamos aquí por la primera edición ya qne en la segunda, que es la hemos utilizado a lo largo de estas páginas, la página respectiva falta.
2Francisco Herrera Luque: Boves, el Urogallo. 24.ed.Caracas: Alfaguara,2001. 397 p.
3Germán Carrera Damas: Aviso a los historiadores críticos,p.156-157, nota 87
4Germán Carrera Damas: Aviso a los historiadores críticos, p.155, nota 87
5Manuel Caballero: “La mala conciencia de Francisco Herrera Luque” en El orgullo de leer. Caracas: Academia Nacional de la Historia, 1988,p.241-247. La cita procee de la p.242
6Manuel Caballero: Ni Dios ni Fefderación.Caracas: Alfa,2007,p.66
7Germán Carrera Damas: Aviso a los historiadores críticos,p.118, nota 22 y p. 179, nota 159
8Germán Carrera Damas: Aviso a los historiadores críticos, p.118, nota 22
9Francisco Herrera Luque: Manuel Piar, caudillo de dos colores, ya citado.
10Manuel Caballero: “La mala conciencia de Francisco Herrera Luque” en El orgullo de leer, p.243-244
11Mauro Torres: Perspectiva psicoanalítica de Simón Bolívar, ya citado.
12Moisés Feldman: Las crisis psicológicas de Simón Bolívar, ya citado.
13Alvaro Caballero Fonseca: Las razones del Indiano. Caracas: Comala.com,2003. 364 p.
14Francisco Herrera Luque: “La tumba de Boves” en La Historia fabulada,t.I,p.292-295, donde se narra el hecho.