Miércoles, 20 de Septiembre de 2017

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Adiós una Buscadora de la Excelencia: Mónica Spear

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Por: Roberto Lovera De-Sola

 “Más allá de su abrumadora belleza y su dulzura sin pausa”. Leonardo Padrón:
Se busca un país. Caracas: Planeta,2015,p.133

Pero no podía faltar una tragedia entre las grandes bellezas venezolanas. Es el caso de la muy destacada maracucha Mónica Spear Mootz(1984-2014), quien después de una carrera destacada, pese a apenas estar por cumplir los treinta años fue sacrificada, junto con su esposo, Thomas Henrry Berry(1974-2014), por unos delicuentes, en el kilómetro 194 de la autopista de Puerto Cabello a Valencia, a las 10,30 de la noche del lunes 6 de enero de 2014. Dos tiros le bastaron al delincuente para acabar con aquella vida prodigiosa y creadora, el arma fue accionadada por un malandro llamado Gerardo Contreras Ávila. Fue un hecho horrible aquel de matarlos, de lo cual fue espectadora la única hija de ambos Maya Berry Spear(2008), de apenas seis años, terrible experiencia la suya, de esas que marcan una vida. Ante su asesinato han escrito sus primeros biógrafos, María Isoliet Iglesias(1979) y Delvis Ramírez Miranda(1983), dos periodistas de las páginas rojas, de El Universal en aquel momento, que al tener la noticia expresaron “Sentimos miedo, rabia, tristeza, compasión”1.E insisten “El homicidio de Mónica no solo puso ante los ojos del mundo el inmanejable problema de la criminalidad que se traga al país”(p.138), aquellas palabras fueron un sentimiento nacional. Todos admirábamos el trabajo actoral de Mónica, especialmente su gran creación, la protagonización de la telenovela de Leornado Padrón(1959) La mujer perfecta(2010), todo un reto para una actriz que sabía a lo que se enfrentaba: aquella muchacha padecía la enfermedad de Asperger, que ella supo recrear en profundidad.

El viaje fatal lo iniciaron los tres Mónica,Thomas y Maya el 31 de diciembre de 2013 en Caracas, estuvieron en Mérida, donde recibieron el Año Nuevo, luego estuvieron en los Llanos, en Apure, y tras algunas paradas aquí y allá, subieron la fatídica noche desde Puerto Cabello a Valencia, allí la única que llegó viva fue Maya, pero herida en una pierna.

Desde luego, ver a Mónica actuar era fascinante, nos tocaba el alma con sus diálogos, tal lo que sentimos al verla por primera vez actuando en Mi prima ciela, de Pilar Romero(2007) que fue donde la descubrimos y comprendimos la huella que iba a dejar en nuestra escena. Y, desde luego, era imposible no quedar como en un encantamiento al ver su inmensa belleza, sus largas piernas, su cara tan sugerente, su dicción tan clara.
De ella han quedado unos cuantos perfiles de quienes la conocieron y trabajaron con ella. Richard Linares dejó estas líneas, recuerdo de 2003:

“Era una muchacha sumamente inocente, calladita, flaquitica, que había llegado de Estados Unidos. Le gustaba la actuiación pero le daba pena actuar. Luego ganó el Miss Venezuela(2004) y no dejó de ser la muchacha inocente y sincera, que tenía siempre una sonrisa y un buen comentario para todo. Ella no estaba preocupada por pose ni por estar todo el tiempo arreglada. La última vez que la vi estaba igualita, bellísima, encantadora, y muy, muy tierna. La relación profesional fue excelente. Una tipa cero rollo. Responsable”(p.77).

Elba Escobar, nuestra prominente actriz, nuestra E.E. émula de B.B. y de C.C.2, quien actuó con ella en La mujer perfecta, señaló:

“Mónica fue una profesional acuciosa, estudiosa y respetuosa con la actuación. Era de esas que hacía un trabajo de filigrana. Para el papel de Micaela Gómez, en La mujer perfecta, ella estudió a fondo el síndrome de Asperger, este cierto grado de autismo, incluso antes de comenzar las grabaciones”(p.149).

Norkys Batista(1977), compañera de actuación, en La Flor salvaje(2011), señaló: “era extremadamente sensible…una persona muy especial”(p.160).

Pero como Mónica Spear fue una persona tan destacada, una buscadora de la excelencia trazamos los rasgos esenciales de una vida tan singular como fue la suya. Como se verá no hay exageración alguna en nuestra afirmación.
Había nacido en Maracaibo, Zulia(octubre 1,1984), en 1984. Fue hija de Rafael Spear y de Ingeborg Mootz.

En 1985, marchó su familia a los Estados Unidos. Su padre, funcionario petrolero iba a trabajar en la zona de Miami. Y como el progenitor era norteamericano ella y sus hermanos, menos el mayor, heredaron la ciudadanía americana.

Cuando la familia pasó a los Estados Unidos Mónica se quedó en Maracaibo hasta terminar el bachillerato. Fue así como en el 2001 pasó a los Estados Unidos, terminada su formación media.

Mónica hizo sus estudios universtarios allá, los comenzó a los diez y seis años(2000), a los 19 años se graduó(2003), logró culminar aquella carrera de cuatro años en tres, lo hizo inscribiendo incluso más créditos que los permitidos en cada semestre. Se convirtió así en uno de los alumnos estandartes de su casa de estudios, la Central Florida University, llegó a pertenecer al 3% de los mejores estudiantes de todos los Estados Unidos, lo que fue todo un logro. Sus estudios fueron en Arte Dramático, ya que muy temprano “se dio cuenta de que eran muchas las emociones que podía mover en los otros”(p.160), ello es lo que hacen los actores de raza, como ella, cuando encarnan a sus personajes.

Al graduarse era una actriz bilingüe, podía actuar en en castellano e inglés. Por ello, mientras estudiaba comenzó a trabajar, como actriz, en los Univesal Studios, “Yo trabajaba para pagar mis cositas… mi papa me pagaba la gasolina y los estudios. Entonces mis gustos yo me los ganaba. Yo trabajé en la Universal Studios como Cleopatra. Era una egipcia y me acuerdo que también fui[también] una Pinguina”(p.151).

Al terminar sus estudios tenía un amplio panorama para recorrer en su vida profesional.

Había decidido, tras largos diálogos con Maríangel Ruiz(1980), otra Miss Venezuela(2002), tambien primera finalista del Miss Universo(2003), participar en el célebre concurso en Caracas. Por ello, en el 2003, se preparó, con Katty Pulido, en una agencia de modelaje en Miami, para participar en el Miss Venezuela y lo ganó(septiembre 23,2004). Katty Pulido era una colaboradora del zar de la belleza venezolana, Osmel Sousa(1946). Luego Mónica participó en el Miss Universo.

El la noche de su coronación como Miss Venezuela conoció a Thomas Henrry Berry, quien sería, pocos años después su gran pareja, tan unidos que hasta fueron asesinados juntos, a Maya, que también estaba, la protegió en aquella hora menguada un Hado.

“Asi que después de concebir a Maya se casaron(2008). El matrimonio estuvo envuelto de armonía hasta que Mónica tuvo que cumplir sus compromisos en el exterior. La separación, los viajes apurados para compartir y los planes que no podían concretarse, provocaron que se fracturara la relación… Gestionaron el divorcio, pero todo quedó estacionado en la separación de cuerpos. Nunca firmaron el acta final…Así que cuando fueron fallecieron aun eran un matrimonio”(p.176). Y, además, en todo el período de la crisis, nunca dejaron de andar y estar juntos, por ello sus amigos y amigas nunca les creyeron que se separarían, cosa que nunca sucedió, fueron el uno para el otro, concavo y convexo.

De él ha quedado, entre otros, este recuerdo de un amigo:“Henry siempre tenía la palabra que uno necesitaba. Era impresionante. Le cambiaba la vida a la gente”(p.183).

Fue en el 2006 cuando Mónica vino a Caracas, llamada por RCTV, para iniciar su carrera actoral en el mundo de las telenovelas, el “género popular” de nuestro tiempo, como dijo José Ignacio Cabrujas(1937-1995). Al llegar a Caracas ella quiso ser tratada como a una profesional de la actuación y exigió someterse a la prueba, la complacieron. De allí salió a hacer su primera telenovela El desprecio(2006). Luego protagonizó Mi prima ciela(2007) y Calle luna, calle sol(2009).

Pasó entonces, en el 2010, a Venevisión para hacer La mujer perfecta, ese mismo año, una novela de Leornardo Padrón. En La mujer perfecta hizo el más grande y signifcativo personaje de su carrera: Micaela Gómez.

Su actuación en La mujer perfecta tuvo tal repercursión en el continente que al terminarla fue contratada por Telemundo para protagonizar dos telenovelas: Flor salvaje(2011), grabada en Bogotá y Pasión prohibida(2013), esta última hecha en Miami.

Pero siempre estudiosa, sabía que nada se lograba sin una preparación previa. De allí desde que se graduó, siendo ya una actriz bilingüe, comenzó pronto estudios de francés y fue perfeccionándolo, tras haber hecho Flor salvaje(2011) en Bogotá, cuando marchó a continuar sus estudios de la lengua gala en Paris, ya que “Una de sus metas era incursionar en la gran pantalla de ese país”(p.161), como recordó Norkys Baptista, campañera de ella en Flor Salvaje(2011).

Desgraciadamente al dejar el set de Pasión prohibida sus días ya estaban contados.

Debemos dejar unos trazos, los que los conocimiento sobre ella nos han dado, sobre su vida personal desde el momento en que con Thomas Henrry Berry formó su pareja y tuvieron a su hija Maya Berry Spear(2008).

Mónica siempre estuvo cerca del esposo, sus vidas estuvieron entrelazadas, del cual nunca se llegó a divorcionar, aunque en algún momento de crisis llegaron a firmar una separación, pero pasados los ágidos momentos, que toda pareja tiene porque el tiempo no es recto sino sinuoso como el alma. Allí se quedó todo, nunca llegaron a firmar el divorcio , el día que fueron juntos a los tribunales a hacerlo, en el camino deciedieron no firmar y cambiaron el rumbo del taxi que los llevaba. Todo se quedó así, murieron siendo esposos.

Hecho singular de su vida fue el nacimiento de su hija Maya, siempre andaba con ella: la llevó a Bogotá, durante el tiempo que trabajó allá; con ella pasó un tiempo de estudios en Francia, con ella hizo un viaje a Grecia, vivió con ella el tiempo que pasó en Miami haciendo Pasión prohibida(2013), su última telenovela. Ella misma pensaba de la importancia de ser madre, según sus biógrafos: “Y aunque el éxito impulsó siempre su carrera, el verdadero logro, el que para Mónica resultó fluorescente siempre fue su niña. Era el norte de su vida, su hogar, su amor, ‘Yo tengo una meta muy grande en esta vida, que es guiar a mi hija en el mundo´”(p.163-164) llegó a decir.

En ese período de Miami ambos esposos habían vuelto a vivir juntos, el también tenía sus negocios y ocupaciones en La Florida.

De esa época han quedado recuerdos de Mónica en las memorias de su familia, que casi toda vivía en Estados Unidos, de sus amigas y de sus amigos: siguió estudiando francés, danza árabe y flamenco. Gustaba comer sushi, bailar salsa y vestirse con mantas goajiras.

Terminadas las grabaciones de Pasión prohibida, meses antes de sucumbir junto con el esposo, volvieron a Venezuela en el 2013. Aquí inscribió a Maya para el nuevo año escolar, que comenzó en septiembre de ese año. Faltaban solo cinco meses para la trágica cita en la autopista de Puerto Cabello.

Por ello no pudo llegar el 9 de enero a un ensayo en la Villa del Cine para hacer el cortometraje Un hombre de bien, este hubiera sido su primera actuación en el cine. Tampoco pudo llegar a cumplir con una invitación a hacer cine en Hollywood, no hay que olvidar que era una actriz bilingüe(p.163).

Y además de actuar siempre quiso servir a otros: tal el apoyo que dio a las asociaciones que se ocupan de aquellos que padecían el síndrome de Aspeger o de impulsar una campaña contra el acoso de personas con discapacidades.

Muchas cosas, todas estas, para una vida tan corta, pero tan llena de labor y búsqueda de hacer todo mejor que muchos.
Así se fue aquella Bellísima del mundo:

“Ligera de equipaje, como nube que pasa, como agua que corre,como viento que sopla”,

según sus propías palabras, escritas en su último mensaje en Twitter(diciembre 31,2013), seis días antes de dejar el mundo.

O aquellas que pasaron de mano en mano:

“Tenemos tanto que amar y tan poco tiempo, que desperdiciar las horas es el pecado más grave que podemos cometer, porque cada vez que amamos vivimos más”.

En el estupor de la muerte sin sentido de Mónica Spear compuso nuestra Gabriela Montero(1970) su pieza “¿Hasta cuándo?”, que era lo que todos los venezolanos nos preguntabamos en el amanecer del 6 de enero de 2014, al comprobar aquello que nos parecía imposible.

1 María Isoliet Iglesia/Elvis Ramírez Miranda: Capítulo final. El homicidio de Mónica Spear. Prólogo: Leonardo Padrón. Caracas: Ediciones B,2014.254 p. La cita que hemos hecho procede de la p.19. La mayor parte de los datos biográficos que utilizamos proceden de este sobrecogedor volumen. Las citas de páginas entre paréntesis proceden de esta obra. Consular también Leonardo Padrón: Se busca un país. Caracas: Planeta, 2015. 277 p. Ver:”Una razón llamada Mónica”(p.129-134), página ejemplar como todas las suyas cuando escribe prosa.

2 Son aquellas Brigitte Bardot y Claudia Cardinale.