El Museo Amparo no sólo ha adquirido el compromiso de custodiar y salvaguardar el arte prehispánico y virreinal, sino también el compromiso de impulsar y fomentar la investigación y divulgación de la historia del arte mexicano, a través del Programa de Estudios e Investigación de la Colección del Museo Amparo. En esta ocasión se presentan los resultados de la investigación realizada a la colección de platería, presentando la muestra “Por mano de ángeles cincelado. Formas de identidad en la platería barroca poblana”.

Es la primera vez que se lleva a cabo un estudio en conjunto de esta colección, cuyos resultados podremos ahora disfrutar en la muestra. Las obras de platería del Museo Amparo constituyen una selecta y variada muestra del esplendor y el florecimiento que este arte alcanzó en la sociedad virreinal mexicana y después de la Independencia. Integrada por una treintena de piezas reunidas por su fundadora y primera directora, Ángeles Espinosa Yglesias (1942-2007), acrecentan el atractivo de la colección por su diversidad de procedencias, formas y estilos. Descubrimos así, dentro de este conjunto, creaciones que son el resultado de la síntesis entre el arte indígena y el hispano-cristiano; diseños netamente criollos, diferenciados y privativos del arte novohispano; y otros que reflejan nítidamente las influencias europeas adoptadas por la élite dominante.
La selección que presentamos ilustra la evolución estilística de la platería novohispana, desde el tardomanierismo y el barroco hasta el rococó, el neoclasicismo o la estética ecléctica de finales del siglo XIX; las reglas que regían en México en el marcaje de la plata, con inclusión del primer punzón republicano identificado hasta el momento; y su variado uso y destino, tanto de carácter religioso y doméstico. La plata labrada cubrió así de esplendor, no solo iglesias, altares y sacristías, sino también el interior de la casa novohispana. Signo de distinción y bienestar, candeleros, espejos y piezas de aparador, bandejas, salvas y mancerinas para tomar el chocolate servían para mostrar, además de la originalidad de sus diseños, esta magnificencia en el servicio de mesa, de aseo y de iluminación.
Su pluralidad de orígenes, con piezas procedentes de la Ciudad de México, Puebla de los Ángeles, Oaxaca y Guatemala, permite al mismo tiempo ampliar los escasos conocimientos que hasta ahora poseemos sobre las platerías ajenas a la capital virreinal, tanto de Puebla, segundo centro en importancia dentro del virreinato, como de otros centros novohispanos del sur de México. A la par de su florecimiento económico y comercial, el arte de la platería alcanzó en Puebla de los Ángeles durante el siglo XVIII, un desarrollo extraordinario y una identidad específicamente poblana. La plata labrada en sus talleres se distingue por su particular suntuosidad decorativa y por un repertorio de formas propias que expresan la opulencia y celebración de la fortuna a la que vivió entregada la ciudad, no exenta de rivalidad con la capital virreinal.
Hasta el 09 de julio de 2012
Museo Amparo
2 Sur 708, Centro Histórico, Puebla, Pue.
México. C. P. 72000
T. + (222) 229 38 50
Abierto de miércoles a lunes de 10:00 a 18:00 Hrs.
http://www.museoamparo.com
Prensa Museo Amparo










