Martes, 25 de Abril de 2017

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Luego de casi doscientos años, la sociedad tendrá acceso al legado de Manuel Ancízar

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Por: Paola Linares y Diego Salom, Archivo Central Histórico
Universidad Nacional de Colombia

Legado de Manuel AncízarIntegrante de la generación de hombres ilustres de Colombia y autor de una de las obras sociológicas más importantes del siglo XIX, Manuel Ancízar, primer rector de la Universidad Nacional de Colombia, fue un progresista de su tiempo. Sus cartas, manuscritos y dos proyectos de constitución política ahora reposarán en la Institución.

Manuel Ancízar, cofundador y primer rector de la Universidad Nacional de Colombia en 1868, fue ante todo un ideólogo del proyecto de nación que recién empezaba a gestarse. Tanto así, que para especialistas en su historiografía, como el profesor Fabio Zambrano, “él fue el segundo hombre más importante del país, después de Antonio Nariño”.

Fue un visionario de su época: “Pensó el país y presentó un proyecto político, ideológico y cultural moderno, en cuyas bases se fundaban temas como ética, sociedad civil, opinión pública, libertades individuales, libertad de opinión, libertad de cátedra y espacio público. Este fue un proyecto moderno liberal de avanzada en el siglo XIX, incluso en el contexto latinoamericano”, afirma Zambrano.

Perteneciente a la élite intelectual moderna de América Latina, percibió la modernidad como algo en construcción, donde una de las herramientas era la educación como medio para llegar a la sociedad avanzada.

Sin embargo, este liberalismo radical fue derrotado y la memoria sería reescrita por la República Conservadora que, según Zambrano, se constituyó en un proyecto de contención a la ciudad moderna.

La Peregrinación de Alpha

El 29 de mayo de 1849, el Congreso aprobó levantar una carta general de la República y un mapa corográfico de cada una de sus provincias; una de las tareas científicas colectivas más significativas del siglo XIX.

Ancízar, que hasta el momento había ejercido cargos diplomáticos en el Gobierno del general Tomas Cipriano de Mosquera, se embarca en una de las más apasionantes experiencias de su vida: La Comisión Corográfica, expedición por los territorios del país que permitiría trazar los mapas y conocer los límites de la Nueva Granada, en una nación aún desconocida en sus riquezas naturales y culturales.

Recorriendo la zona nororiental del país (los Santanderes), Ancízar plasma la obra que le inmortalizaría: La Peregrinación de Alpha, uno de los grandes trabajos literarios del siglo XIX, que lo ubica como pionero en los estudios sociales en el país.

Durante la Comisión Corográfica, Colombia era una de las repúblicas más atrasadas y pobres del continente, con pocas vías de comunicación, sin caminos y con muy bajos niveles de educación.

Efraín Sánchez, historiador y especialista en la Comisión, sostiene que Ancízar planteó: “lo que necesita Colombia son caminos, educación e inmigración, esas son las tres cosas que necesitamos para el progreso material”.

El conocimiento geográfico como instrumento fundamental para la construcción de nación, tampoco tuvo un buen desenlace, pues es en la actualidad otra deuda para el país.

“La situación de ahora no es tan distinta; Colombia tiene una crisis de carreteras impresionante, ese gran reto todavía sigue vigente; el otro es el de la desigualdad y la inequidad. ¿En qué ha cambiado eso? El Gobierno actual habla de avances, pero estamos entre los más desiguales del planeta”, afirma Sánchez.

El historiador también analiza la miseria del pueblo campesino y su mínimo progreso. “En muchas naciones, el sector agrario tiene problemas, pero asimismo hay ayudas, como los subsidios que no existen aquí. Este país no tiene claridad en cuanto a sus prioridades. El movimiento campesino de este año es el resultado de todo lo que ha pasado con la historia. Hay que leer a Manuel Ancízar para entender la situación de hoy”.

Una colección para consultar

A propósito del legado, las ideas y la visión de país de Manuel Ancízar, veinticinco kilos de papeles y de historia fueron donados a la Universidad Nacional de Colombia, como un archivo “vivo” que hoy se denomina: Colección Ancízar, y que hace parte de los fondos documentales custodiados por la Institución.

El archivo, que viajó por diversos lugares del mundo, se mantuvo intacto bajo el amparo de Isabel Ancízar, bisnieta del primer rector de la UN, que durante casi 47 años lo clasificó y custodió. Consta de casi tres metros lineales de documentos, muy variados y en su mayoría originales, los cuales representan una valiosa oportunidad investigativa para aquellos que buscan ahondar en temas en los que Ancízar tuvo presencia.

Entre estos, se destacan textos sobre los primeros estudios sociológicos del país y sus ideas originales del proyecto de nación a través de la educación pública. También hay documentos para quienes buscan conocer más sobre las identidades políticas de otros personajes renombrados de esa época, con quienes Ancízar mantuvo correspondencia, como los presidentes Tomás Cipriano de Mosquera, y José Hilario López.

Para muchos, la biografía de Ancízar todavía es un proyecto en Colombia y la difusión del conocimiento, la geografía y la educación siguen siendo propósitos a alcanzar en América Latina.

Ancízar fue político, filósofo y periodista, pero sobre todo un hombre de “espíritu observador”, dijo en su momento José María Samper, político, periodista, literato y cuñado de este prohombre. Además sostenía que era un “intelectual metódico y paciente, cuyos rasgos eran la benevolencia, el desinterés, la caridad, la filantropía, el patriotismo y la serenidad en el alma”, algo que dejó consignado en el prólogo que escribió para La Peregrinación de Alpha.