Domingo, 12 de Febrero de 2012

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Diego, Frida y otros revolucionarios

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México en el Museo Nacional de Colombia

Gracias a la voluntad y al trabajo conjunto de los gobiernos de los Estados Unidos Mexicanos y de Colombia, en el Museo Nacional de Colombia se exhibirá, entre los meses de agosto y noviembre, una gran exposición sobre el arte moderno mexicano y su influencia en la producción colombiana.

La exposición presenta un recorrido por el proceso de consolidación del nacionalismo artístico mexicano, a partir de la propuesta plástica de Diego Rivera y sus contemporáneos, entre ellos Frida Kahlo, Jean Charlot, José Chávez Morado, Leopoldo Méndez y Ramón Cano Manilla. La muestra reúne una importante selección de 53 piezas provenientes del Museo Nacional de Arte, la Pinacoteca Diego Rivera de Veracruz y la colección Frida Kahlo del Museo de Arte de Tlaxcala.

Diego Rivera: el arte mexicano del siglo XX
La muestra, coordinada por ambos museos nacionales, toma como eje la figura de Diego Rivera para exponer parte del proceso de definición del arte moderno mexicano, entre los años 1906 y 1940. Al respecto, Natalia de la Rosa, curadora mexicana explica: “El presente proyecto tiene como fin llevar a cabo un análisis en torno a la búsqueda de una identidad tanto nacional como artística. No se trata de una exhibición retrospectiva sobre un autor, sino de abrir un lugar dedicado a la reflexión, que retoma la figura de Rivera para incitar a ciertos cuestionamientos, y como sustento para generar el encuentro con otros artistas y propuestas contemporáneas a dicho pintor”.

De esta manera se enfrentarán los trabajos realizados por Diego Rivera con la obra de otros representantes de la vanguardia artística mexicana, como las tempranas de Frida Kahlo, del Taller de Gráfica Popular, de Jean Charlot, de José Chávez Morado, de Leopoldo Méndez, de Ramón Cano Manilla y de Rufino Tamayo, entre otros. Esta confrontación sacará a flote las contradicciones que caracterizan a la producción artística mexicana de la primera mitad del siglo XX. El cruce entre las propuestas de cada creador generó grandes tensiones, las cuales serán exhibidas con el fin de comprender que el arte moderno mexicano no es un todo homogéneo, sino que fue resultado del choque entre diferentes presupuestos estéticos, plásticos y políticos.

En la muestra se exhibirán los diferentes procesos del arte mexicano en casi tres décadas. Se presentarán los distintos rubros que tomaron la búsqueda del equilibrio entre la tradición y la modernidad (que varía de resultados según cada propuesta) y una inclinación ideológica variada, como base para la consolidación de un arte nacional, por medio de la experimentación plástica en distintos medios.

Se pretende dejar en claro que el proceso de definición del ‘arte mexicano’ es variado y surge del contacto con los movimientos exteriores. Es decir, el objetivo es describir cómo el conocido ‘Renacimiento Mexicano’ no surge simplemente de la recuperación y exaltación de temáticas ‘nacionales’, sino que tiene como sustento corrientes artísticas variadas.

Para que se diera dicho ‘Renacimiento’ fue necesaria una adaptación de modelos artísticos europeos como el cubismo, el futurismo y el primitivismo, en combinación con una propuesta artística y cultural propia, que retomó parte de la tradición artística y popular. Con ello, se consolidó un proyecto artístico sustentado en el muralismo, característico por ser un arte político que buscaba su incidencia en las masas, que también tuvo la expresión de sus ideales en otros medios tales como la pintura de caballete, la gráfica y las ilustraciones de revistas.

Diego Rivera, uno de los mayores pilares de dicho proceso, fue quien estuvo involucrado en estas corrientes artísticas, particularmente en el cubismo. Con ejemplos de su trabajo inicial en Europa, se explica cómo fue necesario un momento anterior de aprendizaje y experimentación para que, posteriormente, pudiera darse una consolidación de la propuesta plástica riveriana, la cual surgiría a partir de su regreso a México en 1921.

De esta manera, es posible entender por qué su obra fue la base para el desarrollo de un arte moderno mexicano, a la vez que sirvió de modelo a otros artistas locales. Si los temas sobre el indígena, el pasado prehispánico y las tradiciones populares habían sido recurrentes en obras surgidas desde la Academia de San Carlos, con la adaptación y reconfiguración al contexto nacional de los modelos de vanguardia que Rivera realizó, fue posible generar un lenguaje característico, que sería reconocido como la ‘Escuela Mexicana de Pintura’.

El montaje
La muestra se exhibe en cuatro módulos temáticos: I. Espacio pictórico, II. Paisajes nacionales, III. Propaganda impresa y ámbito político y IV. Escenas y retratos.

I. Espacio pictórico

Reúne una selección de las obras que el pintor guanajuatense elaboró en Europa, como parte de su viaje de estudios por España y Francia, y tiene como objetivo mostrar los cambios y la búsqueda formal del artista. Durante esta estancia, Rivera logró consolidarse como artista de vanguardia y formar parte activa del cubismo, de 1915 a 1919.

II. Paisajes nacionales

Este núcleo expone parte de los ideales de la identidad nacional, definidos por la élite intelectual y política mexicana, basados en el paisaje, en las escenas del ámbito rural y en la figura del indígena y del campesino.

III. Propaganda impresa y ámbito político

En este módulo se presentan dos ejemplos de medios de difusión para las imágenes de los artistas mexicanos: las revistas y los carteles. Una de las características más importantes del arte nacional fue su relación con la propaganda. Debido a que era un arte político y buscaba su impacto en la esfera pública, los medios impresos fueron indispensables para la producción de discursos específicos, ya fueran a favor del gobierno revolucionario (como los ejemplos de la revista El Maestro, impulsada en 1921 por José Vasconcelos), o en contra del enemigo político, como en el caso de la campaña antifascista del Taller de Gráfica Popular.

IV. Escenas y retratos
Este núcleo se divide entre el género del retrato y la escena con carácter narrativo y simbólico. No hay muestra de espacios concretos (sean rurales o urbanos), sino que existe la creación de ambientes, introspecciones y evocaciones como elementos característicos del género. Como ejemplo se encuentran la obra de Manuel Rodríguez Lozano, Frida Kahlo y los propios retratos de Diego Rivera.

Encuentros artísticos entre Colombia y México

Como apoyo a la muestra Diego, Frida y otros revolucionarios y con el propósito de presentar una mirada integral de la influencia del arte mexicano en la producción colombiana, el Museo Nacional realizará en dos de sus salas permanentes las intervenciones Tan lejos, tan cerca. Encuentros artísticos entre Colombia y México y Lecciones de pintura. Felipe Santiago Gutiérrez en Colombia.

Intervención

Tan lejos, tan cerca. Encuentros artísticos entre Colombia y México
Sala Los Primeros Modernos, tercer piso
Esta muestra presenta la influencia del arte mexicano en el arte colombiano, entre las décadas de los años 20 y 60 del siglo XX, y gira en torno a tres ejes temáticos: México y su arte como un modelo a seguir, En busca de una expresión propia, y, finalmente, El muralismo en Colombia. En estos dos últimos espacios se hacen referencias concretas a la obra de Diego Rivera, José Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco, quienes influyeron en la obra de algunos artistas colombianos del siglo XX como Ignacio Gómez Jaramillo, Alipio Jaramillo, Julio Abril, Luis Alberto Acuña, Luis Benito Ramos y Débora Arango, entre otros.

En la exposición se exhiben alrededor de 60 obras, entre las cuales hay piezas de los mexicanos David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco y Diego Rivera, y de los colombianos Alipio Jaramillo, Luis Alberto Acuña, Gustavo Arcila, Ramón Barba, Ignacio Gómez Jaramillo, Débora Arango, Rómulo Rozo, José Domingo Rodríguez, Hena Rodríguez, Julio Abril, Luis Benito Ramos, Leo Matiz, Pedro Nel Gómez y Ricardo Rendón.

Intervención
Lecciones de pintura. Felipe Santiago Gutiérrez en Colombia

Sala República de Colombia, tercer piso
La muestra pretende destacar el papel que cumplió el artista mexicano Felipe Santiago Gutiérrez en la historia del arte colombiano, al fundar y dirigir la primera academia oficial de arte que se creó en el país a finales del siglo XIX: la Academia Gutiérrez.

En la sala República de Colombia se exhibirán 19 cuadros pertenecientes en su gran mayoría a las colecciones del Museo Nacional, el Banco de la República de Colombia y una pieza proveniente del Museo Nacional de Arte de México, MUNAL.

¿Quién es Felipe Santiago Gutiérrez?

En agosto de 1873, la prensa bogotana anunciaba a sus lectores la próxima llegada a la ciudad del pintor mexicano Felipe Santiago Gutiérrez, un artista que, según el periódico capitalino La América, era versado “en todo género de pintura, desde el crayón y la aguada, hasta el fresco”. Gutiérrez había sido comisionado, a través de Rafael Pombo, para dirigir la Escuela de Pintura de la aún no creada Academia Vásquez. Con este pintor académico, formado en la escuela mexicana de San Carlos y en otros espacios académicos madrileños y romanos, está estrechamente vinculada la formación de la educación académica de las artes plásticas en Colombia, y la fundación de una entidad oficial encargada de ella que finalmente pudo ser una realidad a través de la Escuela de Bellas Artes, inaugurada el 20 de julio de 1886.

Actividades paralelas a la exposición

[Conversatorio]
Arte moderno en México: el tránsito de las vanguardias

Auditorio Teresa Cuervo Borda. Entrada libre
Viernes 28 de agosto, 5.00 p.m.
Por Natalia de la Rosa. Historiadora del Arte de la UNAM.
Curadora delegada por el Museo Nacional de Arte de México para esta exposición. Licenciada en Historia con maestría en Historia del Arte de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México UNAM. Asistente de investigación para la publicación La Colección de pintura del Banco Nacional de México. Catálogo Siglo XIX (2004). Miembro del proyecto Arte y educación, a cargo del Doctor Renato González Mello y la Doctora Deborah Dorotinsky (IIE-UNAM) desde el 2002, donde realizó el trabajo de curaduría y redacción del catálogo para la exposición Utopía No Utopía. La enseñanza, la arquitectura y la planificación del deseo, para el Museo Casa Estudio Diego Rivera (2005).

Ha escrito los artículos: Guillermo Zárraga: un constructor del régimen callista, en Arquitectónica, México, Universidad Iberoamericana, Núm. 13 (2008); Escuelas Centrales Agrícolas. El espacio arquitectónico educativo e industrial. VI Foro de Historia y Crítica de la Arquitectura, México, Facultad de Arquitectura-UNAM, Universidad Iberoamericana y Universidad de Colima (2009); y Mirada dirigida y control del cuerpo. Arquitectura y pintura mural en la escuela Domingo Faustino Sarmiento.

Arte moderno en México: el tránsito de las vanguardias.

Plástica revolucionaria e identidad artística. (1921-1940)
Durante la primera mitad del siglo XX la creación artística mexicana pasó por un momento de transformación, proceso ligado directamente a los acontecimientos políticos y sociales, presupuestos modernizadores y determinaciones nacionales que se reconfiguraron a partir del fin de la lucha armada. Bajo el estigma de la vida moderna, aunado directamente a la necesidad de una definición cultural, renovación plástica y cohesión política, se dieron cambios sustanciales en las formas de representación y en la búsqueda de una identidad artística nacional.

En este proceso no sólo se involucraron los muralistas, sino que los distintos grupos que exhortaban la introducción de la vanguardia artística, coincidían en ciertos presupuestos con los pintores legitimadores de los regímenes revolucionarios. Podían tener desacuerdos sobre la creación artística, sin embargo, coincidían en que era apremiante la conformación de una expresión cultural que los legitimara, diferenciara y permitiera su reconocimiento. Es por este hecho que la producción plástica tuvo desencuentros importantes, al mismo tiempo que presentó puntos de unión para la reflexión. Estas conexiones encontraban su sustento en la adecuación, resignificación y en ocasiones creación de vanguardias artísticas propias. Dichas propuestas se caracterizaron por su constante búsqueda y cambio. Inclusive el muralismo pasó por este momento, hasta que se generó un patrón que sería repetido por generaciones posteriores a la de los “tres grandes”, lo que suscitaría las críticas más enérgicas a este movimiento. A pesar de que Siqueiros lanzara la consigna “No hay ruta que la nuestra”, no se limitaba a la investigación formal y técnica, sino que se encaminaba la propuesta artístico-ideológica.

El sentido en que se concibe la noción de tránsito se conecta con el mismo significado de las vanguardias, las cuales se generan como un modelo en transformación constante, debido a la posibilidad de estancamiento y al peligro de convertirse, en lugar del frente de batalla, en la retaguardia, o peor aún, en el canon. El periodo que se analizará reúne estas características de resonancia e indagación plástica, y es por esa razón que se le otorga una asociación con el cambio, pero también con el paso determinado por algún lugar. Es decir, el tránsito ejemplifica el sitio por donde se pasa de un lugar a otro. En el caso de las artes en México puede entenderse esta manifestación como un juego entre la unión, definición, contradicción y mutación plástica, que se presentó con el objetivo de llegar a un modelo artístico que fuera universal y al mismo tiempo que permitiera la identificación.

El objetivo de esta presentación es exhibir dicha problemática y exponer varios ejemplos de este proceso. Centrándose en las figuras de Diego Rivera, Frida Kahlo, David Alfaro Siqueiros, Jean Charlot, Leopoldo Méndez, Fermín Revueltas, Carlos Mérida, Manuel Maples Arce, Salvador Novo y Jorge Cuesta, se realizará una reflexión en la cual se expondrán ejemplos de disputa y diálogo entre estos personajes y sus propuestas artísticas.

Texto: Natalia de la Rosa

[Jornadas pedagógicas)
El arte como herramienta para la enseñanza

Auditorio Teresa Cuervo Borda, 10 y 31 de agosto. Entrada libre
Dirigidas a educadores, gestores culturales, profesionales de museos y estudiantes de áreas afines.
Lunes 10 de agosto, 10.00 p.m. y 3:00 p.m. y Lunes 31 de agosto, 3:00 p.m.
Por Heliana Cardona y Fabio López

Estas jornadas pedagógicas proponen acercar a los asistentes al uso de la imagen como herramienta para la enseñanza durante el período del Muralismo mexicano y su relación con la Revolución Mexicana por medio de un taller teórico-práctico.

En cada sesión se presentarán los contenidos de la muestra que estará dividida tres espacios, tanto en las salas permanentes como en la exposición temporal: Diego, Frida y tros revolucionarios; Tan lejos, tan cerca. Encuentros artísticos entre Colombia y México, Lecciones de pintura. Felipe Santiago Gutiérrez en Colombia. Se pondrán en diálogo estas temáticas evidenciando la influencia del pensamiento indigenista y americanista que se dio a principios del siglo XX en América Latina, el cual encontraremos representado en las obras de los artistas mexicanos y colombianos expuestos, quienes aportaron un nuevo lenguaje en la producción del arte colombiano.

Para profundizar en estas relaciones ideológicas que se presentan en las obras de los artistas, se trabajará un taller de grabado en el que se hará especial énfasis sobre la participación de los mexicanos en publicaciones gráficas tales como: Mexican Folksway así como los grabados de carácter “popular” realizados por José Guadalupe Posada.

La intención entonces es resaltar el valor del arte como medio de expresión, las posibilidades de este recurso gráfico en México y Colombia, como un método para enseñar e interpretar los acontecimientos sociopolíticos de entonces y ver sus posibilidades en el presente.

[Concierto]
Miguel Moyano, guitarra - Música popular mexicana

Temas clásicos con nuevos arreglos
Auditorio Teresa Cuervo Borda. Entrada libre
Sábado 29 de agosto, 5:00 p.m.
El recital tiene como objetivo ofrecer al público que visita la exposición un espacio de acercamiento a la música popular mexicana, presentando temas clásicos con nuevos arreglos, recurriendo al esquema tradicional del trovador que se acompaña con la guitarra. La canción popular mexicana constituye una de las expresiones musicales más auténticas y representativas de Latinoamérica y se encuentra fuertemente arraigada, no sólo en su país de origen sino en toda la comunidad de habla hispana, que disfruta de su riqueza musical y lírica, y se nutre de sus contenidos y propuestas.

Miguel Moyano, guitarra

Nació en Bogotá en 1962. Realizó estudios de Artes Plásticas en la Universidad Nacional de Colombia, en la Schule für Gestaltung de Berna (Suiza), y en la Volkshochschule de esa misma ciudad. Ejerce la profesión de pintor. En la música es autodidacta. Se inició cantando en bares de Bogotá, en la década de 1980. Entre 1981 y 1984 actuó como guitarrista del grupo de cuerdas de la Universidad Central y comenzó a escribir } canciones. En 1990 realizó una gira nacional, patrocinada por Corecultura. Entre 1991 y 1993 se desempeñó como guitarrista del grupo italiano Porco Canne, con el cual realizó presentaciones en diversas ciudades de Europa.

En 1994, a su regreso a Colombia, formó el grupo Moyano & Cía., con el cual trabajó durante dos años, realizó recitales en auditorios como el Teatro Santa Fe, Teatro Popular de Bogotá, Teatro al aire libre de la Media Torta, Teatro Casa Vieja, Teatro Fundadores y en distintas universidades del país y presentaciones en programas de televisión. En 1994 participó como artista invitado en la producción del disco Para mañana del cantautor Jaime Lara. En 1999 y 2000 fue invitado al primer y segundo

Encuentro Nacional de Cantautores, en Bogotá en 1999 y 2000. Obtuvo un premio nacional de poesía en 2003, y un premio nacional en artes plásticas en 2005. En 2006 actuó como vocalista del quinteto de bolero Caballo de Palo, un año después realizó el concierto Encuentro con el Bolero en el Museo Nacional de Colombia y se presentó en el auditorio de la Orquesta Sinfónica Juvenil. En 2008 fue invitado a participar en el concierto 16 Horas con la Mano en el Corazón, a favor de la UNICEF.

Tan lejos, tan cerca
Encuentro académico México – Colombia

Auditorio Teresa Cuervo Borda. Jueves 5 de noviembre del 2009
De 10:00 a.m. a 5.00 p.m.
Informes e inscripción gratuita en la División Educativa y Cultural
tel.: 334 8366 ext. 302.

Las transformaciones en el arte colombiano han recibido una fuerte influencia de México durante los últimos dos siglos. A fines del siglo XIX, Felipe Santiago Gutiérrez visita Colombia para apoyar la instauración de la formación académica en el país y con ello ayuda a impulsar la creación de la Escuela de Bellas Artes inaugurada en 1886. En el siglo XX, la Revolución mexicana y sus protagonistas marcarán a las juventudes liberales colombianas en varios campos. El presidente Alfonso López Pumarejo estuvo en México en 1934, Jorge Zalamea y Germán Arciniegas, ambos involucrados en las políticas educativas del gobierno, mantuvieron contacto con figuras como Carlos Pellicer y José de Vasconcelos. Los programas de la Secretaría de Educación de México serán, sin duda, inspiración para los programas de extensión cultural de la República Liberal.

En el campo de las artes, el arte mexicano fue visto como ejemplo de fomento y creación de un arte propio americano en contraposición a las vanguardias europeas, así mismo, la crisis desatada en Europa por la Segunda Guerra Mundial, convertirá a México en el lugar donde los artistas debían dirigir la mirada. De esta manera, artistas como Ignacio Gómez Jaramillo, Jorge Elías Triana, Débora Arango, Julio Abril y Alipio Jaramillo mantuvieron contacto próximo con los muralistas, en especial con David Alfaro Siqueiros. A partir de las obras y escritos de los artistas colombianos durante las décadas de 1930 y 1940 se concluye la búsqueda de unos nuevos estándares en la plástica, en la cual fue decisivo el muralismo mexicano. A diferencia de México, en Colombia los simpatizantes del muralismo rechazaron de tajo el arte como propaganda de revoluciones políticas y lo asumieron como una forma de plasmar lo propio y lo autóctono.

Si bien tenemos un conocimiento básico sobre personajes y momentos de confluencia, hay todavía temas que merecen una mirada profunda que permita dilucidar con mayor claridad las consecuencias de los encuentros de estas dos naciones. El objetivo de este seminario, que contará con especialistas colombianos y mexicanos, es precisamente proponer un espacio de encuentro entre México y Colombia en el marco de la exposición del Museo Nacional de Colombia Diego, Frida y otros revolucionarios [27.08.-15.11.2009] que permita difundir algunas investigaciones que se han realizado en ese campo.

Diego, Frida y otros revolucionarios
Del 27 de agosto al 15 de noviembre de 2009

Museo Nacional de Colombia
Carrera 7, calles 28 y 29. Bogotá, D.C., Colombia
Teléfono: 334 8366. Fax: 337 4134
Internet: www.museonacional.gov.co;
e-mail: Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla

Horarios
Los lunes el Museo está cerrado al público por mantenimiento
Martes a sábado de 10 a.m. a 6 p.m.
Domingo de 10 a.m. a 5 p.m.
(El acceso a las salas termina 30 minutos antes del cierre del Museo)

Tarifas de acceso a la exposición Diego, Frida y otros revolucionarios
Adultos $3.000 pesos
Estudiantes con carné vigente $2.000 pesos
Niños mayores de 5 años y personas con carné vigente del SISBEN (niveles 4, 5 y 6) $1.000 pesos
Estudiantes de instituciones educativas distritales y con carné de BibloRed $500 pesos
Niños menores de 5 años, adultos mayores de 65, personas en situación de discapacidad,
Amigos del Museo y miembros del ICOM con carné vigente: entrada libre
Con la compra de esta boleta puede entrar de manera gratuita a las salas de exposición permanente

Visitas comentadas
De martes a viernes 2:00 y 4:00 p.m.
Sábados 10:00 a.m.; 12:00 m.; 2:00 y 4:00 p.m.
Domingos: 11:00 a.m.; 1:00, y 3:00 p.m.
Sala de Exposiciones Temporales Gas Natural, primer piso
Boleto de ingreso al Museo
Acompañamientos para grupos: $ 1.000 pesos por persona, adicionales al boleto de ingreso
De martes a viernes de 10:00 a.m. a 1:00 p.m.
Previa reserva (máximo 100 personas por hora)

Talleres
$ 4.000 pesos por persona, adicionales al boleto de ingreso
Sábados 2:00 p.m. a 4:00 p.m.,
Previa reserva (Grupos de 15 a 25 personas)

Fuente: Comunicaciones Museo Nacional de Colombia