La muestra de la artista visual estará abierta del 8 al 31 de enero
Santiago, enero 2009.- “Poco a poco nos hemos desensibilizado y nos alejamos de los sentidos. Por eso mi trabajo busca despertar nuevamente la contemplación”, cuenta la artista visual Emilia Cunliffe cuya muestra se inaugurará el próximo jueves 8 de enero a las 19:30 en la Galería Animal.

“Mi obra o mis objetos, hablo de objetos ya que siento que éste a la gente de hoy lo impresiona más, son un elemento que busca sorprender y sacar al espectador de la cotidianeidad. Son objetos particulares, brillantes y trasparentes que apelan a algo más lúdico y propiamente infantil. Los adultos hemos perdido nuestro niño interior y por consiguiente nuestra capacidad de descubrir el mundo y asombrarse”, explica Emilia Cunliffe a la cual no le gusta mezclar muchos materiales y pone especial énfasis en que sus obras tengan una buena manufactura.
La muestra está conformada por una serie de bloques de resina teñida de azul que encapsulan figuras de cerámica en posición de nado. “La técnica utilizada es muy compleja por lo que ya llevo años desarrollándola”, agrega la artista para la cual esta exposición es el resultado de esa perseverancia con la que ha logrado un manejo muy avanzado de la técnica.
Los bloques de resina serán iluminados, “algo que le dará un aire etéreo”, y contienen un sólo personaje “porque de esa manera permito el encuentro de ti con tú, es decir, con uno mismo”. A Emilia Cunliffe le gusta usar cosas elementales como el agua o el azul como color, “un lenguaje básico y sensorial para llegar a todo el público. Mi obra tiene que ser lúdica y fácil de apreciar basándose en una placidez elemental que puede tener un fondo marino y el contacto consigo mismo”.
“Todo es acuático en esta muestra. No es que me guste nadar mucho. Simplemente aludo al contacto con lo primario. No quiero que la gente deduzca algún trasfondo o interprete grandes cosas. Es más, ni le pongo títulos a la obra para no predisponer al espectador.” Todo eso para que éste simplemente se dedique a contemplar.
Emilia Cunliffe (1971), artista visual nacida en Lima, Perú. Estudió en la Escuela de Arte “Edith Saachs”, Lima Perú y la Academia “Constantin Meunier”, Bruselas; y se ha seguido perfeccionando en el Creative Art Center, Dallas, EE.UU. o con Eugenio Dittborn (2005-2006) en nuestro país, para nombrar sólo algunos talleres. Ha expuesto tanto individualmente como en muestras colectivas en países como Perú, Chile, Venezuela, República Dominicana, España, Alemania y Estados Unidos. Desde el 2002 reside en Santiago de Chile.
Según Emilia Cunliffe…
“Siempre hago conjuntos de obras o una instalación que tienen una continuidad con respecto a todo mi trabajo. Así, esta muestra nace de un proyecto anterior que abordaba la deshumanización del hombre que ya no es capaz de sentir y de conectarse con el otro. Esta insensibilidad viene de lo más básico, la niñez. Trabajé muchos años con niños y me di cuenta que tiene una curiosidad y sensibilidad que los adulto hemos perdido. Poco a poco nos hemos desensibilizados y nos alejamos de los sentidos. Así, mi trabajo busca despertar nuevamente la contemplación. Algo muy diferente que mirar. La contemplación es una actitud que ya casi no existe y que mezcla mirar y gozar con lo que estás observando. Por eso opté por una obra que tuviera una presentación que a la gente le intrigara.”
“La obra está conformada por bloques de resina teñida de azul (104 x 30 cm) que encapsulan figuras de cerámica de 10 cm en posición de nado. La técnica utilizada es muy compleja por lo que ya llevo años desarrollándola, pero me entrega lo que busco: la transparencia y un objeto particular que despierta la curiosidad de la gente. La muestra presentará en una sala varios de estos objetos que serán iluminados, algo que le dará un aire etéreo, y con un sólo personaje porque de esa manera permito el encuentro de ti con tú, es decir, con uno mismo.”
“Siempre trabajo el personaje en un espacio concreto que lo encierra en su metro cuadrado. En este caso los personajes en mis obras parecen haber vuelto al útero, al inicio y al agua del cual estamos conformados en gran parte, es decir, estamos hablando de algo muy básico. El efecto visual es igual que cuando te relajas viendo el mar o agua. Es invitar al espectador a la contemplación.”
“Mis obras u objetos, siento que a la gente de hoy lo impresiona más el objeto, es estéticamente bonito pero no decorativo. El hecho de que busco la contemplación me obliga a trabajar con lo estético. Por otra parte, a mí me gusta hacer trabajos con pocos elementos lo que significa no mezclar muchos materiales. Finalmente que además tengan buena manufactura y terminación para que sea una obra que perdure.”
“Me gusta usar cosas elementales como el agua o el azul como color. Un lenguaje que sea básico y sensorial para llegar a todo el público. No me interesa ser elitista en el arte. Mi obra tiene que ser lúdica y fácil de apreciar para que todo el mundo entienda lo mismo. Fuera de eso, mi obra se basa en una placidez elemental que puede tener un fondo marino y el contacto consigo mismo.”
“Todo es acuático en esta muestra. No es que me guste nadar mucho, uso el movimiento del nado entendiendo éste acto como el ser humano usando su propio cuerpo y estando en contacto con la naturaleza. Esto último, por su parte, no es una defensa a la ecología, sino que apelando al hecho que estamos destruyendo nuestro mundo por la falta de contacto con el entorno. Simplemente aludo al contacto con lo primario. No quiero que la gente deduzca algún trasfondo o interprete grandes cosas. Es más, ni le pongo títulos a la obra para no predisponer al espectador.”
Del 8 al 31 de enero de 2009
Galería Animal
Av. Alonso Córdova 3105
Vitacura - Santiago - Chile
T. (562) 371 9090
F. (562) 371 9091
www.galeriaanimal.com
Fuente: Prensa Galería Animal
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