En ocho únicas funciones todos los sábados, desde el 18 de septiembre al 6 de noviembre, a las 19 hs.
Desde su lanzamiento, Santiago obtuvo premios en diversos festivales, con una gran repercusión de crítica internacional. En Argentina, se proyectó en la edición 2007 del BAFICI y es recordada como una de las más destacadas obras documentales.
João Moreira Salles es uno de los documentalistas más relevantes del cine brasileño contemporáneo. Comenzó a escribir guiones para televisión en 1985 y desde ese entonces dirigió una decena de documentales, muchos de ellos premiados internacionalmente. Se destacan "Entreatos" (2004), "Nelson Freire" (2002), "Notícias de uma Guerra particular" (1999, codirigida con Kátia Lund) y "Jorge Amado"(1995)
A través de la historia de Santiago Badariotti Merlo, quien sirviera como mayordomo durante 30 años en la casa de su familia en Río de Janeiro, el director João Moreira Salles cuenta su propia historia y la de su relación con su familia y con un pasado imposible de recuperar. El centro del film es siempre Santiago, filmado en 1992, años después de que dejara la residencia Moreira Salles y años antes de su muerte. Santiago, nacido en Argentina, despliega ante cámara su melancólico encanto, sus recuerdos, su amor por la ópera y la aristocracia. Salles utiliza este luminoso núcleo para reflexionar sobre él mismo, sobre el paso del tiempo y sobre las distintas relaciones de clase: patrón-empleado, documentalista- documentado.
Sobre la película Lento ma non troppo
por Marcelo Panozzo
En uno de los muchos momentos de belleza y verdad que Santiago tiene reservados, queda claro qué director supo (o hubiese podido) ser João Moreira Salles, y en qué director lo convirtió Santiago Badariotti Merlo (1912-1994), el protagonista de su último film estrenado a la fecha, ese que comenzó en 1992 y recién pudo terminar en 2006. Santiago-Santiago se cruzó en la vida de JMS con la forma inapelable de un precepto: harás películas únicas, las harás irrepetibles. Son las más difíciles de hacer, pero Salles lo hizo. Ese director que supo (o hubiese podido) ser también se encuentra en Santiago, y es el que pensaba que para acompañar los dichos del protagonista retratado hacía falta filmar un trencito de juguete, un boxeador o dos bolsas del supermercado llevadas por el viento, todo impecablemente encuadrado, como si esa sobrecargada estetización dijera algo o no fuera, simple, maravillosamente, un conjunto de planos sobre los que decir algo.
Santiago-Santiago obligó a JMS a filmar imágenes con las que pudiese dialogar, y por eso esta película pequeña es en realidad enorme.
Santiago Badariotti Merlo era argentino y sirvió durante 30 años (1956-1986) en la mansión Moreira Salles, en Gávea, Río de Janeiro. Había sido (entre otras cosas) asistente de mayordomos de una acomodada familia inglesa de Buenos Aires, pero una vez que llegó a Brasil fue convirtiéndose en el rey de una casa habituada a reyes, una residencia en la que los niños Moreira Salles se iban a dormir temprano mientras en el salón arrancaban veladas interminables en las que se daban cita presidentes, ministros y empresarios de todo el mundo, el mejor champagne posible, vestidos de gala y un piano Steinway terso y largo. João Moreira Salles entrevistó a Santiago Badariotti durante cinco días en su minúsculo departamento de jubilado, en Leblón, en 1992, y no supo muy bien qué hacer con ese material, como él mismo admite en Santiago, hasta muchos años después.
¿Por qué? No habla demasiado de los “por qué” JMS en la película, pero deja bastantes hilos de los que tirar. Santiago amaba la pintura, los libros, la ópera, el box y las aristocracias allí donde las hubiese. Llevaba adelante una obra-de-vida consistente en 30.000 folios A4 escritos a máquina con su propia versión-historia de la nobleza planetaria: “6000 años de aristocracia”, como él dice. Con condes, duques, reyes, reinas, desde la antigua Atenas hasta el Hollywood de la Edad de Oro, con escalas en Florencia o Hannover, no hubo linaje que quedara sin pasar por esa Olivetti, llevándose unas pocas páginas o cientos de ellas. Por ejemplo: “Pequeña Historia de la Nobleza Romana". Apuntes tomados en Buenos Aires (1936-1945), México (1945-1951), Norte América (1951-1956) y en Río de Janeiro, desde 1956 hasta hoy, junio de 1986, y… Dios dirá más adelante. Páginas: 1.056”. En la película vemos cómo Santiago se sienta junto a los estantes en los que se apilan las vidas de los mejores de la historia y las acaricia y dice que con ellos ahí al lado, nunca está sólo. Que los fines de semana los saca a tomar aire y les habla. Escribe, Santiago, en su máquina: “Creo rendirles un pequeño y simple homenaje al leer sus breves huellas por este planeta. Ya cumplidos los años 40 de edad, todo cambio es un símbolo detectable del paso del tiempo. Mi actividad mental es continua, apasionada, versátil y del todo insignificante”.
JMS tenía 30 años cuando filmó a Santiago en aquellas cinco jornadas, y ya había pasado los 40 cuando terminó la película, cuando optó por coronarla con un pasaje particularmente emocionante de Brindis al amor (The Band Wagon), película de Vincente Minelli de 1953 protagonizada por Fred Astaire y Cyd Charisse. En la escena elegida, la pareja va caminando por un parque cuando de pronto, de manera imperceptible casi, comienza a bailar, y sigue bailando, y hay momentos en los que parece que ambos vuelven a caminar, pero enseguida los pasos son de baile nuevamente, y así siguiendo. De ese modo, entendía Santiago y Salles no, es la vida: un camino hacia adelante, lleno de variaciones tenues, sin retorno y sin avisos. Las curvas cerradas tienen señalización, sí, pero muy pocas veces le tocan a uno.
Santiago está allí como un extraño espejo: no le sirve a JMS para mirarse (admite que durante el rodaje no pudieron abandonar nunca los roles de mayordomo e hijo-delos- señores), pero sí para tratar de recordar en qué giros tenues se le fueron pasando los años. “Lento ma non troppo”, dice Salles que dice Santiago, en su permanente asimilación de la vida a la ópera y a los tempos musicales. Que Toy Story 3 y Santiago tengan sus estrenos en el mismo año calendario tiene su gracia: retratan con maestría el paso del tiempo, y hasta habría que probar verlas una a continuación de la otra. Son películas que nos dicen de la mejor manera posible eso que preferiríamos no escuchar: que se vive lento, pero no lo suficientemente lento como para que no se termine.
Sobre el director
João Moreira Salles es documentalista y, desde 2006, editor de la revista Piauí. Comenzó su carrera en 1985 como guionista de la serie de cinco programas Japão, uma Viagem no Tempo.
En 1987 escribió el guión de Krajcberg, o Poeta dos Vestigios, por la que recibió los premios al Mejor Documental de Investigación del Festival dei Popoli (Florencia, Italia), Mejor Documental del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano en La Habana (Cuba) y el Tucán de Oro como el mejor programa de TV de Río de Janeiro en el V Festival de Río (Brasil).
En 1987 dirige China, o Império do Centro, Premio Especial de la Asociación Paulista de Críticos de Arte y Premio al Mejor Reportaje de Televisión de la Asociación Brasileña de Crítica Literaria.
En 1989 rodó el documental Poesia é uma ou duas linhas e por tras uma imensa paisagem sobre la poeta Ana Cristina César, ganadora del Gran Premio del Festival Fotoptica. Ese mismo año también dirigió América, una serie de cinco programas documentales sobre la cultura norteamericana, grabado en los EE.UU. y transmitido por TV Manchete. Fue considerado por la crítica como una de las mejores producciones de la televisión brasileña.
En 1990 realizó un especial sobre la música negra norteamericana, Blues, que obtuvo el Premio Especial del Jurado en el Festival Internacional du Film D’Art – Centre Georges Pompidou de París.
De 1991 a 1996 se dedicó a la publicidad y ganó numerosos premios.
En 1995, dirige Jorge Amado, un documental de una hora sobre la cuestión racial en Brasil a partir de la obra del escritor. Coproducido con Cameras Continentales (Francia), fue exhibido en el canal France 3 y en GNT (Brasil).
En 1998 estrenó la serie documental Futebol, codirigida con Arthur Fontes. Estre proyecto, filmado a lo largo de dos años en todo Brasil, es un retrato del fútbol brasileño, la crónica de las vidas de los atletas en diferentes momentos de su carrera: el comienzo, la fama y el anonimato de un jugador. La serie de tres programas fue nominada como finalista de los Emmy Awards de ese año en la categoría de documental internacional y fue seleccionado en el Festival Internacional de Documentales de Amsterdam. También participó del New York Film Festival donde fue uno de los finalistas de América Latina.
En 1999, Moreira Salles codirige con Katia Lund Notícias de uma guerra particular, un documental sobre el estado de la violencia urbana en Brasil. El escenario es Río de Janeiro y los personajes son policías, narcotraficantes y habitantes de las favelas que se ven envueltos en una guerra diaria sin vencedores. La película ganó en 2000 el premio al mejor documental en el festival É tudo verdade de São Paulo y fue finalista en los Emmy Awards y del New York Film Festival.
En 2000 Videofilmes lanzó la serie documental 6 Historias Brasileiras. Moreira Salles codirigió con Marcos Sá Corrêa los episodios O Vale (acerca de la devastación del Bosque Atlántico en el Valle do Paraíba) y Santa Cruz (sobre el nacimiento de una iglesia evangélica en un suburbio de Río de Janeiro).
En 2003, Moreira Salles estrenó el largometraje documental Nelson Freire sobre la carrera del pianista brasileño. Filmada durante la gira del artista en Europa y Rusia en 2000, la película captura imágenes de Nelson Freire en sus conciertos y en la intimidad de los ensayos y estudios en su casa. La película está salpicada de la espléndida musicalidad de Nelson Freire, venerado en todo el mundo por su talento.
En noviembre de 2004 estrenó el documental Entreatos, una película que muestra los momentos más reservadas de la campaña presidencial de Luiz Inácio Lula da Silva en 2002. El film revela el detrás de escena de un momento histórico a través de material exclusivo, con conversaciones privadas, reuniones estratégicas, llamadas telefónicas, traslados, grabaciones de discursos y programas electorales.
En 2006 terminó Santiago, un largometraje documental sobre el ex mayordomo de la familia Moreira Salles. La película fue premiada como mejor documental en el Festival de Alba, Italia y el Festival du Réel en París en 2007.
Proa Cine
Proa Cine desarrolla desde comienzos de 2010 un ciclo que se propone dar a conocer películas de destacados directores latinoamericanos. A partir de diversas experiencias, trayectorias y géneros, esta selección compone un diverso panorama del cine independientes contemporáneo. El proyecto comenzó con el estreno del documental Copacabana de Martín Rejtman y luego se presentó el último film de Edgardo Cozarinsky, Apuntes para una biografía imaginaria. Este ciclo continúa con la proyección del exitoso largometraje Santiago, de João Moreira Salles, un film que reflexiona sobre la naturaleza misma del documental.
Desde 2005, Proa organiza festivales de cine independiente latinoamericano en diversos países. Desde la primera experiencia en asociación con el Museum of Fine Arts de Houston, las exhibiciones se extendieron a Monterrey (México) –en colaboración con el Festival Internacional de Monterrey y la Cineteca local–, Bérgamo (Italia) –en conjunto con Bergamo Film Meeting– y varias ciudades de Argentina. Uno de los aspectos más destacados de las muestras es la selección de programadores como Diana Sánchez (Toronto Film Festival), Monika Wagenberg (Miami International Film Festival), Matías Mosteirin (productor) y Sara Mazzochi (GaMEC), entre otros.
Proa también ha desarrollado actividades de formación cinematográfica como el Taller para Desarrollo de Primeras Películas (2006-07), coordinado por Enrique Bellande, y el Taller de Creación Literaria y Cinematográfico que tuvo lugar este año, organizado junto a TyPA. Estas actividades contaron con tutores como Alan Pauls, Martín Rejtman, Rodrigo Moreno, Ulises Rosell, Diego Dubcovsky y Daniel Link.
Todas las actividades que realiza Proa Cine cuentan con el auspicio permanente de Tenaris – Organización Techint.
Fundación PROA
Av. Pedro de Mendoza 1929
La Boca, Caminito
[C1169AAD] Buenos Aires
Argentina
T [54.11] 4104.1000
Más información: www.proa.org/esp/
Fuente: Prensa PROA




