Lunes, 13 de Febrero de 2012

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Inauguración de Proyecto cubo 2009 -Griselda Alvarez y Natalia Pendás

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Griselda Alvarez

"La gota en el corazón" Pinturas - Sala I

Griselda Alvarez, una pintora de moda
*Dibujos, sketches, bocetos, también fotografía. ¿Por qué no entonces una pintura de moda? Estos retratos en los que Griselda Alvarez se detiene con esmerado detalle isabelino en la vestimenta vienen a darle a la pintura otra posibilidad de entreverarse en eso que Roland Barthes destacó como “el sistema de la moda” (pensemos el camino inverso en la revolucionaria apropiación que Yves Saint Laureant hizo de la cuadrícula de Mondrian en 1963) . Y aquello que el ensayista determinó para la escritura, el “discurso” emergente de las revistas especializadas de fines de los cincuenta, bien se aplica en estas pinturas del siglo XXI. Como aquellas palabras, los detalles “realistas” de Griselda “no toman a su cargo una colección cualquiera de objetos reales sino unos rasgos vestimentarios ya constituidos (idealmente, al menos) en sistema de significación”.

Como pintora de moda—mejor: como avezada cartógrafa en el sistema de la moda-- Griselda no necesita desvestir a sus personas/personajes para revelarles el alma. Todo lo contrario. Vestirlas de pies a cabeza, justamente, es parte de su estrategia para resolver el enigma psicológico del retrato. Esta pintora de moda no va a sumarse a la convención de un arte mayor que no claudica en presentarse justamente como la antimateria de la satánica moda, capaz de disolver esta la condición humana en un carnaval de fugacidades. Pero, vamos, ¿después de Warhol? Bueno, Griselda ha observado lo suficiente como para saber que en esas fugacidades hay una información densa y compleja (en mi bloc de notas deja dicho: “todo lo que uno tiene puesto declara algo”). Y nos está dejando retratos para el futuro de una época donde en una combinación de zapatillas, jeans y jersey podría decirse (para bien o para mal) casi tanto como en un mirada. Pintora de moda, entonces, capaz de enfocar los materiales viscosos y atemporales de la pintura como la lente de la cámara en una página vintage de la revista alemana Burda. Griselda subvierte el nombre para volverlo condición: lo “burdo” ya como expresión de un realismo ajustado al sistema de la moda. Realismo Burdo.

Así, su colección de retratos se corresponde con la estrategia del cásting. Solo que en esta agencia se va montando en el tiempo un curioso book personal e intransferible. Las marcas de época van dorando un marco social que podría estar hablando, en general, de una burguesía junior asalariada y consumista. Pero el juego de la sociología ha sido aquí estéril. El book de Griselda tiene otro vértigo: “Son personas que actuaría” (bloc de notas). Lo que vemos es el elenco de un futuro drama en gentes, el drama de la pintora de moda. Parece, Griselda, razonar con Avedon: “Escribo mi autobiografía con la cara de otras personas”. Como esas fotos gigantes que se ven en las puertas de las salas de teatro (¡qué genero!), los retratos de Griselda anuncian ahora una función íntima, imposible de representar. Y hay algo de saludo final, de telón caído en sus criaturas
No se ve otra cosa en estos retratos que la soledad de un alma y su vestido (observen el fondo: a cada cual un cosmos monocromo y abismal tan nochero como ochentoso. ¿A qué densidad corresponde el espeso fondo negro donde flota la modelo de “Amanece y sigo despierta”?).
¿Hará falta otra cosa?
Para nada, la pintora de moda sabe exactamente donde detenerse.

Fernando García, marzo de 2009

Del 14 de abril al 2 de mayo de 2009
Horario: lunes a sábado de 16 a 20 Hs.


 

Natalia Pendás

"En el cielo las espinas" Técnicas mixtas y Objetos - Sala II

Serie Ensayos
Los Ensayos surgieron a partir de la necesidad de experimentar con materiales que me posibilitaran dar un paso hacia la tridimensionalidad. La línea conceptual surge de la contraposición de las ideas de levedad y pesadumbre simbolizadas por el empleo de plumas y tachuelas que se adhieren a cada objeto.

La levedad entendida en un sentido positivo, representa la ternura, la alegría, la pureza, el amor...
El peso entendido en un sentido negativo, representa las heridas, el dolor, los miedos, la angustia del ser...

Las tachuelas son espinas que se conectan con la idea de pesadumbre desde un sentido religioso, católico: el peso de la cruz, la corona de espinas que implican una tortura.
En general son objetos de tormentos que empañan la belleza, la pureza, el reflejo de una imagen como efecto de ilusión. Lo instantáneo de una caricia, lo invisible del tacto.
En conjunto componen una mirada femenina que reflexiona sobre lo afectivo, las creencias, los deseos y las fantasías.

 

Del 14 de abril al 2 de mayo de 2009
Horario: lunes a sábado de 16 a 20 Hs.


Jorge Opazo, Catalina Schliebener, MónicaPotenza, Esteban Rivero

"Swinger" Pinturas y técnicas Mixtas (Sala Proyecto cubo)

Apocalípticos e Integrados
Este proyecto nos convoca a reflexionar sobre la potencia conceptual y psicoanalítica del Pop Art, o podríamos nominarlo: "Neo-Pop Psicológico Latino". En esta exposición se hacen presentes los procedimientos estéticos introducidos por los movimientos pop internacionales de la década del 60, investigados teóricamente por Oscar Masotta, ensayista avant garde iniciador de las lecturas de Lacan en Buenos Aires en la época dorada de los sixties. Destaco la mirada de Masotta en esta asociación entre psicoanálisis y apropiaciones culturales de los medios masivos de comunicación como una estrategia conceptual que se delinea en estas obras.

En el Proyecto Cubo la idea curatorial de Néstor Zonana, director de Pabellón 4, se articula como una hipótesis de investigación sobre el pop desde los años 60 y 90 hasta este siglo XXI año 2009 en pleno Paradigma Digital, donde se retoma una tesis existencial sobe la cultura mediática. Los artistas y las obras seleccionadas nos llevan a pensar y sentir el imaginario mediático de la infancia, ese periodo vital de construcción de sujeto donde los valores sobre la ética de vida se construyen estructuralmente. Desde diferentes perspectivas estas obras se hermanan en una mirada no inocente, humorística, oscura, romántica y trágica sobre la infancia. La orfandad de Dumbo, el hermetismo de Ironman, los héroes suburbanos y la inquietante idea de familia feliz se trastocan en la imposibilidad de lo normal y saludable. Y como en las películas de Wes Anderson y en la obra plástica y literaria de Tim Burton "La melancólica muerte del niño ostra", descubrimos que en el universo rosado y multicolor de los comics se narran las tragedias humanas.

Catalina Schliebener:
las obras de esta artista y su compañero Opazo crean la primer pareja de deconstrucción del modelo Disney-Marvel. La obra de Schliebener problematiza la estructura de la iconografía familiar Disney. Desde los procedimientos de sustracción, corte y elisión la orfandad de Dumbo, Pinocho y el hijo dilecto de Disney: Mickey se construyen en collages e instalaciones. Estos personajes son los protagonistas de procesos de apropiación y extrañamiento. Sus piezas delinean la ternura maternal domestica mientras cortan como cirugía los bordes eróticos de estas figuras infantiles. En su serie el "Niño conejo", "Super niños" y "Ratonera", los bordes pulsionales como la boca y las narices se manifiestan como territorio libidinal. Estos agujeros y vacíos recomponen el lado inquietante de la infancia, citando generaciones anteriores y míticas de comics desde Mickey a Toy Story. En las fotos y performances de Buzz Lightyear y el Hombre Araña los niños se paran como voyaeurs televisivos y a su vez protagonizan escenas de miedos, violencia, erotismo o abandono. Estas emociones se manifiestan en capas de veladura de ternura y preciosismo como factura de sus trabajos, y a la vez toda su obra crea un posible refugio a salvo de estos inquietantes fantasmas infantiles. Sus obras entran en red con Kara Walker, Laurie Simmons y Liliana Porter.

Jorge Opazo:

junto con la obra de Catalina la obra de Opazo aparece como complementaria, ya que sus trabajos son preguntas sobre la construcción de la masculinidad y el héroe. Su selección de galería de protagonistas es conceptual: Batman, Ironman, Hulk, Hellboy. Su obra en forma borgiana se pregunta por el hacedor y su criatura como en el texto de Frankenstein de Mary Shelley. El dibujante que se delinea a sí mismo como un héroe trágico y con rasgos humanos demasiado humanos. Entre las preguntas por la orfandad, lo monstruoso y la locura sus criaturas presentan quiebres éticos. En la noche de un negro de tinta china nacen sus constelaciones de comics, seres mutantes, hombres divididos por sus propios fantasmas internos. En su comic Planeta Cero como en sus performances, la máscara de hierro hermética del héroe cubre la ausencia trágica de la felicidad. Sus obras entran en red con Richard Prince, Raymond Pettibon, Mike Kelley, Paul MacCarthy y Carlos Huffman.

Esteban Rivero:

la segunda pareja de artistas de este proyecto es Potenza-Rivero. En esta galería de superhéroes el artista crea un agudo retrato de las características del contexto local argentino. El suburbio de Bs As y su violencia comienza a percibirse en su serie Poder Urbano deconstruyendo a través de su pintura la dialéctica Héroe-Villano. Como en las fotos de Marcos López o en las películas de Pablo Trapero como "El bonaerense" o "Familia rodante", los personajes familiares y barriales de Rivero se potencian como retratos de época sobre un estado de tragedia urbana paródica. En red con México y los videoclips de Molotov o los dibujos animados como Mucha Lucha donde aparecen los luchadores enmascarados, sus pinturas abren el debate sobre la tensión justiciera y violencia entre el delincuente y su víctima. Este cuestionamiento ético lo acerca a las fotos de Ananke Asseff y a la película "Una historia violenta" de David Cronenberg. Cuando humorísticamente reconocemos en sus cuadros a su propia familia, Rivero en ese gesto recupera la fuerza heroica y bizarra del hombre común que señala la injusticia diaria e intenta frenar su avance. Sus mujeres como en "Kill Bill" de Tarantino crean un nuevo paradigma de heroínas femeninas.

Mónica Potenza:

esta artista junto con Rivero problematiza el ideal de felicidad familiar desde la perspectiva femenina. Desde la comida como territorio simbólico afectivo la artista desarma el ideal de perfección mediática y señala el inquietante mundo de la felicidad imposible en la cena y el almuerzo familiar. Siguiendo a Marta Rosler y Rosemarie Trockel sus obras cuestionan el reino de la cocina como territorio de armonía domestica. En consonancia con Tim Burton en "Marte ataca" solo los antihéroes vulnerables y románticos pueden salvarnos de la invasión capitalista de un "american dream" facasado. Un aire fantasmal aparece en sus maravillosos cuadros como en las instalaciones de Eulalia Valldosera donde el paraíso femenino se ha perdido en busca de un nuevo lugar para la mujer.

Fabiana Barreda
Abril 2009

Del 14 de abril al 23 de mayo de 2009
Horario: lunes a sábado de 16 a 20 Hs.

Pabellón 4 Arte Contemporáneo
Uriarte 1332, Palermo Viejo
Buenos Aires, Argentina
Tel.: 4772-8745 / 4779-2654
Lunes a Sábados de 16 a 20 Hs.
www.pabellon4.com

Fuente: Prensa Pabellón 4