Lunes, 13 de Febrero de 2012

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Andrés Bisserier, San Poggio y Verónica Romano exponen en Jardín Oculto

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Y.
Andrés Bisserier presenta pinturas sobre tela y sobre espejo, video y objetos sobre experiencias compartidas durante la residencia realizada en la Casa Caracol en la isla Contadora de Panamá, cuyo criterio de selección incluía el hecho de que los artistas escogidos trabajaran el “collage” (junio-julio de 2008).

El “efecto collage” que articula la muestra “Y” no implica que las obras son literalmente realizadas con esta técnica, sino que el concepto de piezas recortadas que se unen para formar algo nuevo (que sigue siendo a su vez también la suma individual de las partes), es la definición de identidad y el mecanismo principal de la construcción de estas obras.

Un océano + otro + un país + un canal + un paisaje + una isla + un grupo de jóvenes artistas + un proyecto de residencia + los proyectos individuales de todos convergiendo, entremezclándose gozosamente.

Hasta los espectadores mismos nos vemos incluidos en este collage-palimpsesto-cúmulo de significantes al ver nuestra imagen partícipe de la obra en las pinturas sobre espejo.

Madrigales, motosierras y otras cosas
La obra reciente de San Poggio incluida en la muestra “Madrigales, motosierras y otras cosas” propone un desafío al espectador: internarse en un laberinto, en un mundo que parece familiar pero en el que nuestra lógica se muestra obsoleta.

Nuestra percepción, acostumbrada a decodificar rápidamente las imágenes que se nos presentan en el ejercicio cotidiano de la lectura visual, se encuentra de repente detenida en un medio denso, espeso; un tiempo aletargado, hipnótico se instala en nuestra observación.

El nivel de detalle presente en las escenas, la infinidad de matices y unidades mínimas de relato otorgan a la obra un carácter monumental, oceánico. La conservación de la escala de obras precedentes aplicada a un formato mayor nos empequeñece con su proliferación de personajes y situaciones. Frente a la macro escena nos vemos reducidos, obligados a adaptar nuestra estatura para conducirnos por los túneles y caminos que ésta nos propone.

Bucear en estas imágenes, sumergirse en ellas supone ingresar en un mundo plagado de indicios de una lógica otra, distinta, que no alcanzamos a descifrar. Podemos distinguir los elementos que componen este mundo pero desconocemos su significado. Creemos encontrar pistas, recurrencias, símbolos, pero hay algo que permanece oculto; algo que sentimos, pero no podemos precisar ni nombrar. Hay algo que falta. Una ausencia, una especie de vacío que nos interroga sin descanso.

El horror vacui de la imagen repleta se nos impregna hasta alterarnos. Como si se llenara para hablar del vacío. Para decirnos que después de todo, detrás, no hay nada. Sin embargo, la búsqueda, la pasión con la que nos entregamos a la elucubración de una respuesta es lo que nos mantiene vivos, despiertos, alertas en la observación de ese espectáculo interminable.

Lucía Savloff

Verónica Romano, Esculturas

Animales de yeso se cuelan entre el mobiliario adueñándose de las superficies lustrosas y acarameladas de la madera pulida.

Herederos tanto de la escultura moderna, como de los potiches de bazar rabioso.

Llegaron para quedarse, desde su blanco inmaculado nos observan con esa calma sostenida que eriza la piel.

Del 4 de marzo al 3 de abril de 2010

Jardín Oculto
Venezuela 926 – San Telmo
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina
1552604683
www.jardinoculto.com
Martes a Sábado, 14 a 20hs

Fuente: Prensa Jardín Oculto