Lunes, 13 de Febrero de 2012

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Vivaldi, Compositor Para la Cámara en los “Conciertos del Sábado” de la Fundación Juan March

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Entre el 6 y el 27 de marzo, en la Fundación Juan March

Desde este sábado 6 y hasta el próximo 27 de marzo se ofrece en la Fundación Juan March (www.march.es), dentro de la modalidad de “Conciertos del Sábado”, a las 12 de la mañana, el ciclo Vivaldi, compositor para la cámara, interpretado por Gabriella Martellaci, contratalto, y el Ensemble Arte Musica (día 6), el Ensemble Cordevento (día 13), Blai Justo, violín, y Ewald Demeyere, clave (día 20), y Alfonso Sebastián, clave (día 27), con obras del propio Antonio Vivaldi y además de Johann Sebastian Bach, Tomaso Albinoni, Francesco Maria Veracini y Giovanni Battista Pescetti.

Pese a que el compositor veneciano, según opinión famosa de Stravinsky, se asocie con una obra repetida cientos de veces, Vivaldi está siendo rehabilitado en los últimos años con la interpretación de su producción concertística más conocida o con el añadido de repertorios de cámara menos frecuentados, en los que se centra esencialmente este ciclo de “Conciertos del Sábado”.

*El 6 de marzo, Gabriella Martellacci, contralto, y el Ensemble Arte Musica (Rebeca Ferri, violonchelo; Michele Carreca, tiorba, y Francesco Cera, clave), interpretan obras de Antonio Vivaldi (1678-1741) y de Johann Sebastian Bach (1685-1750).

*El 13 de marzo, el Ensemble Cordovento (Erik Bosgraaf, flautas de pico y director, Zefira Valova e Ivan Iliev, violines, Zdenka Prochazkova, viola, Linda Mantcheva, violonchelo, Izhar Elías, guitarra, y Alessandro Pianu, clave) interpreta varias obras de Vivaldi.

*El 20 de marzo, Blai Justo, violín, y Ewald Demeyere, clave, interpretan obras de A. Vivaldi, Tomaso Albinoni (1671-1751), Francesco Maria Veracini (1690-1768) y Giovanni Battista Pescetti (ca. 1704-1766).

*El 27 de marzo, Alfonso Sebastián, al clave, interpreta obras de J. S. Bach.

Pese al severo dictum de Igor Stravinsky, quien consideraba a Vivaldi como el autor de una obra repetida cientos de veces, la figura del veneciano está siendo rehabilitada en los últimos años. A su producción concertística para solista más conocida (representada aquí con un programa), se le están añadiendo ahora otros repertorios de cámara menos frecuentados, de los que este ciclo presenta una selección. Pocos argumentos más contundentes sobre el mérito de la obra vivaldiana que el interés que suscitó en Bach, quien magistralmente transcribió varias de sus obras para clave.

 

El corpus de cantatas de cámara de Vivaldi está entre los géneros más desconocidos de su producción, pese a que abarca en torno al medio centenar de obras. Esta cifra incluye las serenatas, un género formal y estilísticamente emparentado con la cantata, aunque de mayores dimensiones y una teatralización más evidente. La gran mayoría de las cantatas vivaldianas son para voz solista (soprano o contralto) con continuo al que sólo ocasionalmente se le añaden las cuerdas.

Es convención atribuir a Antonio Vivaldi la configuración moderna del concierto para solista. A partir de su enorme producción de conciertos para solista y acompañamiento de cuerda (cerca de 350, de los que unos 230 son para violín), quedó establecida la norma de emplear tres movimientos, con los exteriores en tempi rápidos y el central más pausado, construidos todos mediante la alternancia entre unos pasajes a tutti o ritornelli y otros a solo con el instrumento protagonista.

En su conjunto, el grupo de sonatas que podrá escucharse en el tercer concierto presenta una muestra representativa de la obra violinística de Vivaldi y sus contemporáneos vinculados a Venecia en las primeras cuatro décadas del siglo XVIII. Vivaldi fue uno de los compositores más destacados del barroco veneciano, en parte gracias a la edición de sus obras en el extranjero difundidas ampliamente por Europa.

“Johann Sebastian Bach pronto comenzó a sentir que el desarrollo continuo no conducía a ningún lugar; que debía haber orden, conexión y proporción en los pensamientos; y que para lograr estos objetivos, algún tipo de guía era necesaria. Los conciertos de violín de Vivaldi, que acababan de ser publicados, le sirvieron como tal guía”. Con estas palabras, Johann Nikolaus Forkel, el fundador de la biografía bachiana, describía en 1802 la admiración que Bach sintió por Vivaldi. Las frases de Forkel sintetizan el cambio de estilo que en torno a 1713-14 se produjo en la música de Bach, logrando una fusión única entre la tradición contrapuntística alemana, la versatilidad rítmica francesa y el desarrollo temático italiano, en particular, vivaldiano. El encuentro de Bach con la música de Vivaldi se produjo durante el periodo de Weimar, esto es, entre 1708 y 1717, imbuido en un ambiente muy proclive al cultivo de la música instrumental.

El Ensemble Arte Musica, fundado y dirigido por Francesco Cera, se dedica al repertorio italiano del periodo barroco, del madrigal a la cantata, así como a los diversos géneros de música sacra. Gabriella Martelllacci colabora con distintas formaciones. La oscura región entre la música barroca y la popular del siglo XVII es la fuente de inspiración del Ensemble Cordevento (corde y vento, o cuerdas y viento). Blai Justo se especializa en violín barroco en el Conservatorio de Bruselas. Ewald Demeyere estudia clave en el Conservatorio de Amberes, del que es profesor. Alfonso Sebastián es profesor de clave en el Conservatorio Profesional de Música de Salamanca.

Fundación Juan March
Castelló, 77 - 28006 Madrid - España
www.march.es

Fuente: Gabinete de Prensa Fundación Juan March