La playa / la fuga
Eugenia García
Al final del verano comenzamos a añorar el crujido de la arena en nuestros pasos, esa sensación de espacio, de movimiento, de juego que suena en ella.
Al final del verano comenzamos a escoger el material que dará forma a los recuerdos de ese breve tiempo de fuga. En realidad lo podemos escoger o inventar, lo mismo da, de todas formas la potencia que hace amalgamar la imagen de una playa con la sensación de lo nuevo y lo posible, pertenece a todos los que alguna vez han visto el mar.
No hay inconstancia más constante que la del mar. No hay cambio más continuo. La playa contiene lo que llega, lo que se deja atrás y lo que permanece. Como clave concuerda de forma muy fluida con la propuesta de esta exposición, en la que se cruzan diversas búsquedas, diferentes momentos creativos, pero que siempre logran armonizarse en un reencuentro. Más que evolución, en la obra contemporánea de Vicente Talens hay multiplicidad. Y si me lo permite, diría que una madurez desenfadada, fresca y llena de curiosidad. Formalizar un lenguaje, aquí se ve, no implica esclerosar las imágenes, desmarcarse del riesgo u olvidar el límite entre serio y aburrido.

El corpus de Vicente Talens es reconocible, pero no predecible. Lo podemos comprobar a través de los colores y la espacialidad. Por las imágenes se filtra la invitación a entrar en un estado de ánimo escenográfico, que predispone al encuentro con un particular mundo de personajes inmateriales y a la vez muy orgánicos. Una sociedad de seres enigmáticos. Y simpáticos. Rara combinación, como los cerdos y peces, o los pecescerdos con que el I Ching vaticina la buena fortuna a quien pueda verlos (quizás porque para ver lo nuevo, los ojos han de ser nuevos y esta es la mayor buena fortuna). También los seres de la zoología fantástica del imaginario plástico de Vicente Talens parecen portar este buen augurio de algo nuevo y a la vez reconocible. Nada de símbolos enrevesados, simplemente como decía Borges en el prólogo de su “Libro de los seres imaginarios”: algo hay en su imagen que concuerda con la imaginación. Su presencia contiene la paradoja de ser una imagen fuera de todo parámetro pero que a la vez se presenta como un reencuentro.

El espacio abierto al juego y a los recuerdos inventados, la playa ideal en la que convierte esta muestra, abre líneas de fuga en la cotidiana acumulación de imágenes conocidas y nos permite explorar en un espacio en el que no hay recorridos lineares ni establecidos, sino que son todo experimentación.
Esta práctica del experimento como ejercicio de la curiosidad es contante en la búsqueda plástica de este artista y la materializa en múltiples soportes; los ambientes, la fotografía, la generación de espacios, la escultura y la pintura. En esta exposición se presentan algunos de estos medios, pero se puede reconocer la predominancia de la pintura. Seguir su trazo permite ver la evolución de un nuevo lenguaje que será luego el que consentirá construir nuevos discursos espaciales. Hay tiempos y gestos contenidos en los diferentes formatos, que dan consistencia diversa a cada espacio, porque también hay una danza en el trabajo del artista plástico.

Y si cada gesto plasma en imagen una danza, entonces cada imagen evoca una presencia. Hay muchas presencias contenidas en esta exposición, algunas nos esperan en el espacio ideal de una playa, pero tengo la sospecha que no todas se dejan ver, están allí (aquí) creando recorridos entre las formas y texturas, conformando pasajes entre los paisajes que se abren al espectador, pero sólo si este se abre, a su vez, al juego propuesto.
Vicente Talens
La Playa 012
Deel 10 de octubre al 2 de noviembre de 2012
Espacio para el Arte
Universidad de Murcia
Campus de La Merced - Edificio Paraninfo
30071 Murcia, España
http://www.um.es/cultura/
Servicio de Cultura Universidad de Murcia










