Jueves, 23 de Mayo de 2013

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Realidades / Ficciones. Obras de la colección de Es Baluard

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Ejercicios de introspección, escenificaciones construidas y la exhibición de la vertiente más íntima sin prejuicios, son los tres principales puntos de partida presentes en esta sala que, bajo el título «Realidades / Ficciones», recoge una nueva selección de obras de la Colección Permanente de Es Baluard. A través del dibujo, el vídeo y la fotografía, los doce artistas representados nos acercan a una dimensión donde los límites entre lo real y la ficción casi desaparecen para plantearnos cuestiones en torno al individuo y la sociedad en nuestros días, partiendo de una lectura gradual que comienza por los mecanismos de carácter psíquico hasta llegar al lenguaje corporal más explícito.

El Yo Interior
A través de la técnica tradicional del dibujo junto con su asociación a otro soporte más reciente, el vídeo, el recorrido comienza en este primer ámbito dedicado a la introspección. Tres artistas, Amparo Sard, Núria Marquès y Marcelo Viquez, nos proponen tres relatos que tratan y denuncian el estado del individuo en la sociedad actual, a partir de su propia experiencia, con una crítica en primera persona de los temores y preocupaciones que nos invaden.

Un conjunto de dibujos creados a partir de la perforación casi obsesiva sobre un fondo blanco neutro, que transmite en un primer momento fragilidad, pureza, complementado con un vídeo, es la respuesta de Amparo Sard a la exploración, desde su propio cuerpo, de los límites que recortan el crecimiento del individuo, mostrando sus emociones y debilidades como el miedo, el error, la eterna indecisión, o la importancia del olvido, como es este caso, para poder continuar viviendo. La sumisión a la cual nos vemos sometidos diariamente y el deseo de huir hacia un estado de felicidad permanente y crear nuestro paraíso artificial es lo que nos plantea Núria Marquès. La ansiedad o la represión son tratados en sus dibujos y animaciones, concebidos como fábulas que reflejan una sociedad demasiado exigente y frenética que conduce a las personas a situaciones extremas de descontrol psíquico.

Una última mirada, la de Marcelo Viquez, está basada en su experiencia autobiográfica para enfrentarse a sus obsesiones, esperanzas y deseos, desde un punto de vista irónico, característico de su obra. La serie de dibujos que se presenta toma el símbolo del cuervo, ligado a la sabiduría según la mitología nórdica, para retratarse a sí mismo y cuenta la historia del antihéroe fracasado, las dificultades de la vida diaria, incluso la muerte.

Historias Construidas
Este ámbito plantea otra vía que se ha desarrollado en las últimas décadas del siglo XX, especialmente en la fotografía y después el vídeo, donde el artista deja de lado la captación del «momento decisivo» para construir él mismo la realidad. Partiendo de la escenificación de «ficciones reales», donde en algunos casos son los propios artistas los que actúan como protagonistas de estas «realidades fingidas» a partir del vídeo, la fotografía y la performance, para denunciar conflictos de género, bélicos, de carácter social y religioso… incidiendo en la forma en que todos ellos se pueden extrapolar a la sociedad en general: la posición de la mujer en el mundo islámico y la dualidad entre Oriente y Occidente, como es el caso de Shirin Neshat; las costumbres y los estereotipos como herramientas de esclavitud de la mujer según las visiones de Pilar Albarracín y Diana Coca; la violencia que se encuentra insertada en nuestras vidas de forma natural como relata la obra de Marina Abramović o ya delimitada en la violencia de género y la discriminación racial como nos muestra Alicia Framis.

Las divergencias entre géneros y culturas son tratadas en la obra Fervor de Shirin Neshat. El deseo carnal frente al control social, el poder religioso y la posición de la mujer son los puntos de encuentro de este tríptico, fotografías de una secuencia de la videoinstalación, donde la artista potencia el factor narrativo desde una visión atemporal y universal.

«300 Mentiras» es el título de la serie creada por Pilar Albarracín para plantearse la búsqueda de la mentira en la historia: a partir de fotografías que, si bien recrean o reconstruyen momentos históricos, son propuestos como «hechos reales» pero que, en realidad, nunca han tenido lugar. Es el caso de la obra expuesta Mentira nº 3, que nos remite a la problemática de género, como la mujer ha adoptado una posición sumisa y de simple espectadora a lo largo de nuestra historia.

Diana Coca, mediante esta secuencia narrativa titulada serie «Arlés», trabaja su cuerpo fragmentado como objeto y sujeto de sus reflexiones acerca de cómo los atributos que caracterizan artificialmente el cuerpo femenino, como el maquillaje, zapatos de tacón, se convierten en mecanismos de control de la mujer.

En último lugar, la violencia es el eje de las obras de Marina Abramović y Alicia Framis, desde dos perspectivas: Marina Abramović reflexiona en este caso sobre un hecho concreto como es la guerra en Laos para denunciar la constante exposición de los niños a la violencia y como esta, a su vez, se encuentra insertada de forma natural en nuestra cotidianeidad. La fotografía The Family A fue realizada al mismo tiempo que el film Eight Lessons on Emptiness with a Happy End, donde Abramović comunica su ansiedad frente al actual exceso de representaciones violentas. La escenificación controlada nos muestra a la artista con la niña ante un fondo neutro, que nos remite al género del retrato, en este caso un retrato de familia, el cual nos enseña la dualidad violencia-inocencia en el personaje de la niña con uniforme de soldado.

La violencia contra la mujer surge como el principio de la serie «Anti_Dog» de Alicia Framis, exponiendo a partir de sus performances, grupos de mujeres anónimas protegidas con vestidos realizados con tejidos antibala, ignífugos y resistentes a las agresiones a las cuales se ven sometidas. Framis continuó trabajando esta puesta en escena con una serie de performances entre los años 2002 y 2003, las cuales tuvieron lugar en diferentes ciudades europeas para denunciar no sólo la violencia sino también para tratar la ambigüedad de los mecanismos de protección y seguridad del ciudadano empleados en la actualidad. LA CULTURA DE LA PROVOCACIÓN Desde la década de los años 70, el arte amplía sus vías de experimentación, mediante la libertad creativa, ideológica y técnica para conectar con el espectador de forma más directa, provocadora, a través de la performance, la fotografía, el vídeo... La continuación de estas prácticas la podemos encontrar en las obras que cierran el recorrido de la exposición, donde los límites entre las esferas privada y pública se difuminan. El artista se libera de cualquier prejuicio y expone las problemáticas en torno a la sexualidad, la rebeldía, el desafío... las cuales se recogen en las propuestas de Mònica Fuster, Robert Mapplethorpe, Alberto García- Alix y Joan Morey.

«El estado de transición» permanente en el cual se encuentra el individuo, partiendo de una actitud de provocación, es el tema del tríptico Day Off de Mònica Fuster. Tres jóvenes semidesnudos, que se encuentran inmersos en una maraña de lianas, desafían al espectador no tan sólo por su actitud y miradas combativas sino también por su juventud, en un punto intermedio entre la adolescencia y la infancia, un estadio donde la rebeldía y la inocencia se encuentran.

Los paralelismos formales y de contenido de las dos fotografías de Robert Mapplethorpe y Alberto García-Alix, retratos «clásicos» en blanco y negro, mostrando un plano casi entero de los dos protagonistas, que forman parte de su entorno, también conviven con puntos divergentes: la indiferencia con la cual Mapplethorpe trata el reconocimiento del retratado, su pareja Jack Walls, imponiendo una intensa carga sexual y siendo un ejemplo del dilema provocación-clasicismo, mientras que García-Alix escoge ser cronista fiel, sin ningún tipo de vergüenza, centrándose en amigos, protagonistas nada convencionales, outsiders, eliminando cualquier detalle superfluo sobre la personalidad del representado, como en la obra La China, actriz y cantante de música tecno-punk.

Joan Morey trabaja, mediante sus performances, con las fotografías como testimonio de las mismas, desde la visibilidad de la subordinación de la creación artística y del hombre a las estructuras del poder político, religioso... Se apropia de códigos y de la iconografía originarios del mundo de la moda, la música, el diseño o la publicidad, como se observa en Fucking Fashion Rules (F_Terror *ism), donde a través de un lenguaje incitador y transgresor, lleno de juegos de ambigüedades respecto al género y la sexualidad, el espectador se enfrenta de lleno a su visión crítica de las reglas dictadas por la moda.

Realidades / Ficciones. Obras de la colección de Es Baluard
Del 24 de febrero de 2012 al 2 de septiembre de 2012
Artistas: Marina Abramović, Pilar Albarracín, Diana Coca, Alicia Framis, Mònica Fuster, Alberto García-Alix, Robert Mapplethorpe, Núria Marquès, Joan Morey, Shirin Neshat, Amparo Sard, Marcelo Viquez.

Es Baluard Museu d'Art Modern i Contemporani de Palma
www.esbaluard.org

Prensa: Departamento de Comunicación AC/E
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