El Museo reúne más de 150 obras poco conocidas del artista que representan una de las épocas clave de su trayectoria
Montajes, ensamblajes, repeticiones, superposiciones, cambios de escala, mezclas de textos e imágenes… Bajo el título Rabascall. Producción 1964-1982, el Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA) recupera la producción de una de las épocas cruciales en la obra de Joan Rabascall (Barcelona, 1935), pero prácticamente inédita en nuestro país. Obra discreta, ajena a vaivenes estéticos, apenas conocida en España, pero expuesta de forma regular en Francia (Rabascall vive en París desde 1961). Lejos de una retrospectiva, la exposición se centra en un periodo clave del trabajo del artista e invita a descifrar el nudo central de sus preocupaciones, que, pese al paso de los años, no han perdido actualidad: la omnipresencia de la comunicación, la instrumentalización del lenguaje por parte de los poderes, el estereotipo de la imagen de la mujer como objeto sexual, la creciente militarización de la sociedad, la incesante potencia transformadora del turismo, la progresiva informatización de las formas de conocimiento, etc. «Hay demasiadas tesis sin antítesis. Yo intento la antítesis», manifiesta Rabascall, quien, a través de sus obras, recrea poemas manifiesto dirigidos a la sorpresa, la desorientación poética y el mensaje crítico. Su obra puede verse en el contexto de formulación de lo que podemos denominar arte pop europeo, preocupado por el individuo, por los componentes ideológicos que forman la sociedad, más que por el producto industrial y el consumo masivo.
«El suyo no es un arte que pueda ponerse de moda en un momento determinado: es como un negativo del arte y de la sociedad de su tiempo», constata Bartomeu Marí, director del MACBA y comisario de Rabascall. Producción 1964-1982, en el prólogo del catálogo que acompaña esta exposición. Precisamente, la posición del arte como antídoto y contrapunto de la banalización de las ideas es el Leitmotiv de esta muestra.

La exposición reúne más de 150 obras procedentes de distintas instituciones y colecciones privadas, tanto nacionales como francesas, como la Colección MACBA, la Colección Rafael Tous, la Colección FRAC Limousin, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS), ARTIUM, el Fonds national d’art contemporain, Ministère de la Culture-France, y el Museo Patio Herreriano, entre otros. El 70 % de las piezas que ahora se muestran es inédita en el contexto de nuestro país. Es el caso de obras emblema en la producción de Rabascall, como Bandera olímpica (1972-2009) y Atomic Kiss (1968), así como la reconstrucción de la exposición Arte contra la ideología (1974), que se presentó en la galería Rencontres de París, y las series Spain is Different (1973-1977) y Paisajes de la Costa Brava (1982).
La exposición se abre con un collage sobre madera fechado en 1964 y titulado La fragilité des apparences, en el que Rabascall denuncia la construcción del estereotipo de la imagen de la mujer como objeto sexual bajo la mirada masculina. Cierra el espectro cronológico de la muestra la serie de emulsiones fotográficas sobre tela Paisajes de la Costa Brava (1982), en que el autor evidencia la transformación paisajística y cultural provocada por el turismo en las costas de nuestro país. Entre ambas se despliegan obras y series como Textos (1972-1973), Kultur (1974), Paysages souvenir (1975), Spain is Different (1973-1977) y Elecciones Show (1977-1978).

Y también la instalación Bandera olímpica (1972-2009), que formó parte del programa de intervenciones artísticas de los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972, entre las creaciones de otros artistas invitados, pero cuya exhibición fue truncada por el ataque palestino a la delegación israelí. Como contrapunto, el «juguete» 23-F. Reflex condicionat (1981), a través de cuyo mecanismo Rabascall se ríe de un hecho histórico que quedó reducido a mera opereta: el intento de golpe de estado del 23 de febrero de 1981. Todas las obras son individuales, salvo el filme realizado junto con Benet Rossell Biodop (1974), un ejercicio de desenmascaramiento de la imagen publicitaria a partir de la desarticulación de una película de una marca de brillantina mediante la desincronía y el fotomontaje.
Más allá de los catalanes de París
«A menudo encontramos el nombre de Rabascall entre los promotores de manifestaciones de investigación, en París, en Londres o en Amsterdam. Últimamente lo encontramos vinculado al curioso fenómeno de la reavivación del ceremonial. Pero dentro de nuestro país sigue siendo poco conocido. Por eso creemos que es necesario hablar de él», escribió ya en 1970 el crítico de arte Alexandre Cirici (autor de una breve crónica sobre los inicios de la trayectoria artística de Rabascall que ahora ha sido recuperada por el catálogo de la exposición). Fue necesario esperar hasta 1976 y 1985 para encontrarlo, respectivamente, en la Galeria G y en la muestra Barcelona-París-Nueva York (El camino de doce artistas catalanes, 1960-1980), en el Palau Robert, y en los proyectos de la Virreina (1993) y el Centro de Arte Santa Mónica (2000). Ahora, el MACBA recupera una parte de su trabajo apenas conocido, pero con una fuerte carga de crítica cultural de una época de ruptura en Europa.

Si bien es conocida la participación de Rabascall en la organización de algunos de los «rituales» en París (entre 1969 y 1970, junto a Miralda, Dorothée Selz, Jaume Xifra y Benet Rossell, este último, cronista audiovisual del grupo), la producción personal de aquellos años apenas ha sido exhibida. Rabascall pronto se distanció de todo colectivo artístico (incluso del «arte sociológico», al que estuvo vinculado en sus inicios) para desarrollar una práctica individual y consecuente entre técnica y contenido, discurso y actitud, ante la creciente comercialización y mediatización del objeto artístico. La ciudad de París ha sido siempre una plataforma de trabajo que le ha permitido exponer en todo el mundo.
La producción de Rabascall se sitúa en el entorno de una visión «perversa» y afilada de la crítica del objeto y del consumo que se desarrolla en Europa como contrapunto a la fascinación por el producto industrial del pop americano. Conocedor del arte británico y francés del momento, se relaciona con Lawrence Alloway y Pierre Restany, el Independent Group y los Nouveaux Réalistes, y se introduce en los grupos de vanguardia que recuperan técnicas y posiciones cercanas al dadaísmo berlinés. La crítica de la cultura ligada a las posiciones políticas de denuncia y revuelta le llevan a explorar la dependencia de la cultura respecto a la economía, la moda y la política para, en los años setenta, desarrollar una reflexión sobre la construcción de la historia y cómo la industria turística configura los paisajes, territorios y lenguas.
Las obras de la exposición
«Hacia 1963-1964 empecé a hacer ensamblajes partiendo de periódicos y revistas, es decir, pegando papeles de periódico en tela y retocándolos con pintura acrílica. La siguiente fase consistió en realizar fotomontajes y ampliarlos sobre telas y placas metálicas fotográficas, para producir otra dimensión de la imagen y también un mayor impacto en quien está mirando», escribió Rabascall en 1973. Precisamente, la primera parte de la exposición reúne los collages realizados entre 1964 y 1968, compuestos por imágenes impresas en papel que, de forma evidente, asoman extraídas de revistas y otras publicaciones, así como las primeras emulsiones fotográficas sobre tela. Es el caso de La super-femme (1967), Mass media (1967), Golf Competition (1968), American Way of... (1970), La bombe (1966), IBM (1967), JFK (1965), Le sourire du cosmonaute (1965) y las series Textos (1972-1973), Kultur (1974) y Galeria Eros (1971-1972).
Una nueva sección de la exposición incluye la maqueta 23-F. Reflex condicionat (1981), en que un escarabajo con la palabra «Tejero» escrita en el dorso remonta, accionado por un mecanismo, un tricornio hasta coronar la pantalla de un pequeño televisor en el que aparece la cara del rey. Dentro de la sala se presenta la instalación Elecciones Show (1977-1978), a través de la cual Rabascall observa un momento crucial de la historia española reciente: las primeras elecciones democráticas tras la muerte de Franco. Tres proyecciones asincronizadas muestran imágenes del destape, masas en manifestaciones y políticos en campaña, mientras suena una banda sonora con canciones de la época y aparecen, desplegados sobre el suelo, carteles electorales. Esta misma sección incluye, además, las series Paysages souvenir (1975), Spain is Different (1973-1977) y Paisajes de la Costa Brava (1982).
Con la serie Paysages souvenir Rabascall inicia una reflexión crítica sobre la relación entre historia, paisaje y turismo. En noviembre de 1975 se organizó un simposio en Neuenkirchen, uno de los parajes más hermosos de Alemania, para revitalizar la zona. El municipio intentaba vender una imagen idílica del paisaje en las postales souvenir dirigidas a los turistas. En realidad, se trataba de una operación de camuflaje de los restos de campos de concentración y de cementerios improvisados que se encontraban bajo los bosques y campos de cultivo. Por primera vez, Rabascall tomó fotografías de lugares de la región (hasta entonces el artista había utilizado imágenes encontradas) para confrontarlas con las imágenes turísticas que mostraban las postales de la zona.
La serie Spain is Different está formada por telas emulsionadas (algunas de ellas en la Colección MACBA desde 2002), así como por maquetas originales, y su título proviene de la campaña promovida por Manuel Fraga Iribarne para potenciar el turismo de masas en la España del momento. En ella, el mapa de España tal cual era reproducido en los periódicos de la época (incluyendo Portugal) se muestra junto a los horarios de misas, que todavía se publicaban en prensa; sobre una pantalla ya apagada puede leerse el eslogan «La voz de su amo»; imágenes del dictador jugando a golf junto a la lista de multinacionales que invertían en el país; el vínculo entre televisión y fútbol, que se confunde con la cultura popular en aquel momento...
Unos años más tarde, Rabascall retoma estas cuestiones en Paisajes de la Costa Brava. Pero en este caso no utiliza imágenes recortadas de medios impresos, sino que toma fotografías de los distintos parajes recorridos en su juventud y ahora invadidos por la basura, repletos de decoraciones kitsch y destruidos por la falta de planificación urbanística, y de los efectos de la construcción de la autopista A-7. La palabra «paisaje», escrita en cursiva caligráfica y en seis idiomas (las mismas lenguas de los turistas que más frecuentan la Costa Brava) sobre cada fotografía, no deja de ser una marca «aurática» de un paisaje que ha sufrido la huella de la construcción masiva y ha perdido su aura. Una visión que denuncia el abuso del patrimonio paisajístico por parte de los poderes públicos y privados a favor de la explotación masiva de la banalidad.
Actividad relacionada con la exposición: Una conversación entre Joan Rabascall y Jordi Coca moderada por Bartomeu Marí. Viernes 23 de enero, a las 19.30 h. Auditorio MACBA. Entrada libre.
Del 23 de enero al 19 de abril de 2009
Título: Rabascall. Producción 1964-1982
Inauguración: 22 de enero de 2009, a las 19.30 h.
Fechas de la exposición: Del 23 de enero al 19 de abril de 2009
Comisariado: Bartomeu Marí.
Organización y producción: Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA).
Itinerancia: Neues Museum Weserburg Bremen, Studienzentrum für Künstlerpublikationen
MACBA
Plaça dels Àngels, 1
08001 Barcelona
Tel +34 93 412 08 10
Fax +34 93 412 46 02
Fuente: Prensa MACBA
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