Estas 40 obras, procedentes de depósitos y donaciones de la Colección Serra y de depósitos del Govern de les Illes Balears, se articulan alrededor de dos aspectos: la admiración de Joan Miró por la obra de Alfred Jarry y su personaje Ubú y la gran estimación del artista por Mallorca.
Es Baluard Museu d’Art Modern i Contemporani de Palma custodia desde sus inicios un destacado conjunto de obras de Joan Miró (Barcelona, 1893-Palma de Mallorca, 1983), procedentes principalmente del depósito y donación de la Colección Serra.
Con este nuevo depósito de obras de la Colección Serra, Es Baluard refuerza la presencia de Joan Miró en la Colección Permanente: obra sobre papel, libros de bibliófilo, fotografías y dos personajes, todos ellos relacionados con la figura de Ubú y creados entre 1953 y 1978, junto con una escultura realizada en 1981, Jeune Fille au long cou, que amplía la presencia del artista en cuanto a su faceta como escultor. Hay que recordar que Miró y su pasión por Ubú fue el tema central de la exposición producida por Es Baluard en 2006, «Miró i el món d’Ubú. Ubú aux Baléares», y también ha sido objeto de exposiciones en los últimos dos años: la Fundación Picasso- Casa Natal de Málaga (2011), y el palacio de Sástago de Zaragoza (2012).

Sala Miró. Ubú en escena
Un total de 40 obras, procedentes principalmente de depósitos y donaciones de la Colección Serra y de depósitos del Govern de les Illes Balears, forman parte de la actual selección, articulada en torno a dos aspectos destacados en la trayectoria de Joan Miró, ambos relacionados con la literatura: su admiración por la obra de Alfred Jarry (Laval, 1873-París, 1907) -y sobre todo por el personaje de Ubú- y la gran estimación que Miró sintió por Mallorca, plasmada en su relación con los intelectuales y sus amistades así como también en su lucha por la defensa de la cultura de la isla.
«Ubú: el protagonista»
Desde su llegada a París en los años 20, Miró entró en contacto con la obra y personalidad del poeta, dramaturgo y artista plástico francés Alfred Jarry y en especial con su obra teatral Ubu roi, cuyo estreno en París en 1896 abrió la puerta al teatro de vanguardia y del absurdo. Los personajes principales de esta farsa burlesca en la que Jarry arremete contra la autoridad y los abusos de poder son Père Ubu, un tirano sanguinario, grotesco, vulgar y cínico, y su compañera Mère Ubu, seguidos de una corte de ridículos personajes.
En 1937, Joan Miró demostró públicamente su interés por Jarry cuando participó junto a André Breton, René Magritte y Pablo Picasso, entre otros, en la realización del programa de mano de la obra teatral titulada Ubu enchaîné en la Comédie des Champs Élysées, con decorados de Max Ernst. Esta atracción por la figura de Ubú continúa en años posteriores, tal y como refleja el dibujo Dessin pour Ubu realizado hacia 1953. Sin embargo, no será hasta 1966 cuando Miró formaliza, de forma más profunda y elaborada, su trabajo sobre la obra de Jarry con la creación del libro de bibliófilo Ubu roi, que incluye el texto original del dramaturgo francés acompañado de trece litografías, en las cuales Miró reflejó su trabajo en el campo de la escultura con el tratamiento del volumen de los personajes representados, dotándolas de formas grotescas y redondeadas y colores estridentes, algo poco habitual en la obra de Miró.
Posteriormente, Miró completó este libro con dos ediciones cuyos textos e ilustraciones fueron realizados íntegramente por él: Ubu aux Baléares (1971) y L’enfance d’Ubu (1975). En Ubu aux Baléares, retoma el personaje principal de Ubú situándolo en el lugar que él ha elegido para vivir, las Illes Balears. Junto a las veintitrés litografías, Miró introduce textos de lenguaje mordaz y grosero para aludir a la figura de Franco, textos creados según la técnica surrealista de la escritura automática. El tercer libro, L’enfance d’Ubu, recoge veinte litografías que ilustran la historia de Ubú niño, acompañadas de quince páginas de texto en las que Miró muestra un lenguaje inspirado en dichos populares, palabrotas y frases subidas de tono propias de la cultura mallorquina, reflejo de su conocido interés por la cultura popular.

Su intensa labor en el campo editorial se vio complementada con otro género: el teatro, con el que ya tuvo su primera experiencia en 1926 con Max Ernst, con quien realizó los vestuarios y decorados del ballet Romeo y Julieta para los Ballets Rusos de Diáguilev. A finales de 1975, Joan Baixas, director del grupo de Teatre de la Claca, colaboró con Miró en la gestación de la obra teatral Mori el Merma, cuyo preestreno tuvo lugar en el Teatre Principal de Palma el 7 de marzo de 1978. El 7 de junio de ese mismo año fue estrenada en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona.
Mori el Merma toma el nombre de una tradición catalana, según la cual el grotesco cabezudo que abría la procesión del Corpus era acosado por los niños a grito de «Mori el Merma» (Muera el Merma). El Merma como personaje ridículo, al igual que Ubú en la obra de A. Jarry, representa a Franco, convirtiendo la obra teatral en una metáfora de la dictadura franquista. No hay que olvidar que esta obra se comenzó a gestar a finales de 1975, poco después de la muerte del dictador.
Miró trabaja junto con la compañía teatral en la escenografía, aportando ideas, bocetos y dibujos sobre los personajes y el decorado. Concluye su intervención pintando -en marzo de 1977 y con la ayuda de los actores- el decorado y los impresionantes muñecos construidos a tamaño natural. Mientras el artista pintaba los personajes, los actores se introducían en ellos e improvisaban a su alrededor, logrando así la unión entre el juego pictórico y el escenográfico. En un principio, se pensó que los personajes fueran realizados en cartón piedra, material que a Miró le gustaba por su carácter popular y tradicional; sin embargo, por necesidades escenográficas, al final fueron confeccionados con materiales ligeros y frágiles ya que estos permitían potenciar un mayor movimiento de los actores sobre el escenario y el gesto, necesarios para el desarrollo de la obra ya que fue planteada sin diálogos.

Para su creación utilizaron goma espuma, celastic, alambre y caña, recubriéndolo todo con tela de algodón blanco para que la pintura se impregnase bien. Los personajes creados, más de una docena, de los cuales se presentan El abanderado y Le Chien, fueron captados en 1977 por la cámara de Gabriel Serra, cuyas fotografías son un valioso documento del proceso de creación de los muñecos, el paso previo a la aplicación de la pintura. Junto a ellas, se muestran un conjunto de bocetos y dibujos realizados entre 1977 y 1978 sobre hojas de cuaderno o fragmentos de papel acerca del escenario, los personajes como La Vídua negra, los colores, la simbología del número tres…
Poco antes del estreno de la obra, Miró afirmaba: «Ahora todo el mundo ve claro que aquello que Alfred Jarry imaginó era en realidad Franco y los suyos. Esta es la razón por la cual Ubú me ha fascinado durante los años del franquismo, y es la razón por la cual lo he dibujado tan a menudo.» 1
1 Fragmento de apéndice de la edición española de Ceci es la couleur de mes rêves. Entretiens avec Georges Raillard. Barcelona: Granica, 1978. [ed. Original: París: Seuil, 1977].
Miró. Ubú en escena. Presentación de los nuevos depósitos de la Colección Serra
39 obras de Joan Miró y una de Fernand Léger
Exposición Permanente
Inauguración: 13 de julio de 2012, 20:00h.
Actividades: Habrá una visita guiada para Amics d’Es Baluard el 17 de julio a las 12:00 horas.
Es Baluard Museu d'Art Modern i Contemporani de Palma
www.esbaluard.org
Prensa Es Baluard










