Lunes, 20 de Mayo de 2013

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Martin Parr, fotografía y coleccionismo - CCCB

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La exposición «Souvenir. Martin Parr, fotografía y coleccionismo», comisariada por Juan Pablo Wert, contempla la obra de Martin Parr como una privilegiada ilustración de las sorprendentes relaciones entre la fotografía y el coleccionismo, en el marco de la experiencia turística.

La exposición vincula fotografía y coleccionismo en virtud de la naturaleza creativa que comparten: el acto de elección- apropiación. Sin embargo, la perspectiva que adopta tiene un sentido más sociológico, ya que enmarca ambas formas de intervención en el contexto del turismo. El souvenir, recuerdo nostálgico de la experiencia turística y a su vez objeto fetiche del coleccionista, es una pieza clave en la obra de Martin Parr.

La fotografía como colección. Lo que la fotografía capta y, por tanto, es susceptible de ser coleccionado, son las experiencias. Como decía Susan Sontag: “Coleccionar fotografías es coleccionar el mundo [...] Las fotografías son experiencia capturada”. La fotografía crea una realidad fragmentada, disuelve la visión unitaria y, lo que es más importante, confiere relevancia a todo lo que registra, situando en un plano de igualdad lo que antes se consideraba bello y lo que no. En este sentido, la exposición propone también una reflexión sobre el significado de lo insignificante.El coleccionismo como reflejo identitario del coleccionista, como retrato, como fotografía. La exposición reúne dos colecciones, la de Martin Parr y la de Juanjo Fuentes. En ambos casos, se trata de un coleccionismo compulsivo de resultados masivos y sistemáticos en lo que se refiere a unos objetos de difícil definición e interpretación. La colección de Fuentes incluye, sin discriminar, una interesante selección de obras de artistas que van desde Joan Brossa hasta Tracy Emin pasando por otros de su generación como Pedro G. Romero, Rogelio López Cuenca, Abraham Lacalle, Chema Cobo o el propio Parr, junto a un conjunto de objetos decorativos banales. Todos ellos sirven para tapizar, literalmente, su casa.

La exposición incluirá fotografías de Martin Parr (autorretratos, serie Small World sobre la experiencia turística, trabajo fotográfico sobre Barcelona y el turismo hecho expresamente para esta muestra, y fotografías de la casa de Juanjo Fuentes), objetos de su colección (Boring Postcards, objetos-souvenirs, relojes, etc.), junto con la colección de Juanjo Fuentes tal y como está dispuesta en su casa de Málaga (obras de arte, objetos y muebles).


Nosotros, turistas
Prólogo del catálogo de Marçal Sintes

«When you are the camera and the camera is you»
Anuncio de Minolta (años setenta)

¿En qué consiste ser turista? ¿Qué significa hacer turismo? El turismo consiste en desplazarse para disfrutar de paisajes diferentes, andar por calles distintas a las nuestras, visitar edificios nunca vistos, relacionarse con extraños, escuchar otras lenguas, sonidos y músicas, observar rostros que no conocemos. El turista escapa de su entorno habitual para sumergirse en otro mundo, siempre en busca del cambio, la novedad o, por lo menos, de una realidad distinta a la suya. La persona convertida en turista cambia de ciudad, cambia de horarios, cambia de manera de vestir, cambia de grupo. El turismo significa una experiencia diferente, «otra» experiencia. Nos hallamos ante una operación de salida, de huida, pero también de búsqueda. Durante un período de tiempo limitado, el turista se convierte, se comporta, como si fuera otro. El turista compra una cucharada de alteridad. Una alteridad matizada y encapsulada, pero alteridad al fin y al cabo. El turista quiere alejarse y acercarse a un tiempo. Alejarse de su vida de siempre y acercarse a otra vida. Quiere tener la sensación de vivir, aunque con red de seguridad, la vida de otro. Explorar. Vivir aproximadamente otra vida.

Cuando deja de ser turista, más allá del recuerdo y del olvido, el turista pretende seguir teniendo, poseyendo, atesorando, aquella otra vida, aproximada, limitada, pero vivida. Por eso el turista toma imágenes, se encomienda a la fotografía (que se encarga de repetir mecánicamente lo que jamás podrá repetirse existencialmente, sentenció Roland Barthes). Por eso mismo, el turista, cuando deja de serlo, conserva objetos, souvenirs de los lugares en los que ha estado, de las cosas que ha vivido. Son pedacitos, fragmentos con una capacidad casi mágica de evocar aquel mundo, aquella otra identidad, asumida temporalmente y ya perdida. Las imágenes y los souvenirs, experiencia materializada, actúan como pasadizos simbólicos, como códigos de acceso a aquella vida suya que fue, que es, huida y descubrimiento a un tiempo. Es una forma de conservar, de retener, lo inaprensible, lo huidizo, lo efímero.

La obra de Martin Parr (Epsom, Surrey, Reino Unido, 1952), fotógrafo y coleccionista, quiere llamar la atención, precisamente, sobre esta operación imposible de retención, de posesión permanente de una experiencia singular. La fotografía y el coleccionismo de Parr no tienen que ver con el Grand Tour que solían llevar a cabo los jóvenes aristócratas británicos al final de sus estudios, ni con las colecciones de piezas de arte u objetos exóticos. Ni tampoco con el tipo de imágenes y fotografías de los orígenes del turismo. Su objeto de estudio es el turismo de la sociedad de masas, la sociología de la clase media, o media-baja. Esta clase social, su estética vulgar o kitsch, su identidad –en la que se adentra magistralmente la colección de Juanjo Fuentes, incluida en la muestra– es justamente lo que atrae al británico, que utiliza la fotografía y los objetos para describírnosla al tiempo que la interpreta mediante una técnica exquisita barnizada de ironía y hasta de socarronería. Parr está convencido de que nuestro rol de turistas, juntamente con las imágenes y objetos que decidimos guardar para evocarlo, dicen mucho acerca de nosotros mismos. La mirada de Parr se interroga sobra la mirada del turista, sobre su identidad. De hecho, a través de su particular antropología del turista, Parr busca penetrar y diseccionar el alma, o una de las almas, de nuestra sociedad. El alma colectiva, si se la puede llamar así.

Marçal Sintes
Director del CCCB


Souvenir. Martin Parr, fotografía y coleccionismo
Del 29 de mayo al 21 de octubre de 2012

Horario
De martes a domingo de 11 a 20 h
Cerrado los lunes no festivos
Las taquillas cierran media hora antes del cierre de la sala

Visitas comentadas
En catalán: Domingo a las 11.30 h
En castellano: Sábado a las 11.30 h

Precio: 5 €
Entrada reducida: 3,00 € para jubilados, menores de 25 años, familias numerosas, familias monoparentales y visitas en grupo (mínimo 15 personas), y cada miércoles para todo el mundo.
Entrada gratuita para menores de 16 años, Amics del CCCB, jubilados titulares de la Tarjeta Rosa, parados, carnet de Docente de la Generalitat de Catalunya, y cada domingo de 15 a 20h. Jornadas de puertas abiertas: Día Internacional de los Museos, la Noche de los Museos, y por Santa Eulalia y la Mercè. Entrada gratuita también para todos aquellos que participen en el Souvenir Crossing!

Souvenir Crossing - Intercambio de souvenirs en la exposición de Martin Parr
El souvenir, recuerdo nostálgico de la experiencia turística y a su vez objeto fetiche del coleccionista, es clave en la obra de Martin Parr. Participa en el Souvenir Crossing del CCCB. Trae un souvenir ¡y entra gratis! Como recuerdo, podrás coger cualquier otro de la colección hecha por el público.

Centre de Cultura Contemporània (CCCB)
C/ Montalegre 5
08001 Barcelona
www.cccb.org

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