Miércoles, 20 de Septiembre de 2017

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Esculturas 1973-2012. El Mundo Mitológico de Eduardo Arroyo invade el CAC Málaga

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El Centro de Arte Contemporáneo de Málaga presenta Esculturas 1973-2012 de Eduardo Arroyo. La exposición comisariada por Fernando Francés reúne la retrospectiva más importante de esculturas del artista madrileño, que abarca desde sus inicios hasta el pasado año. En la exposición se podrán ver piezas inéditas y otras obras que repasan las etapas creativas de este artista polifacético. Eduardo Arroyo invita a viajar al espectador a un mundo fantástico, a través de las figuras y rostros inquietantes de sus personajes ligados a la historia y naturaleza del entorno desde el que se ha extraído la materia prima o bien ha sido creada la pieza. En 1982 obtuvo el Premio Nacional de Artes Plásticas y en 1995, junto con el escultor Andreu Alfaro, representó a España en la 46 Bienal de Venecia. El artista vive y trabaja actualmente entre Madrid y Paris. Esta exposición se suma a los actos programados con motivo del Décimo Aniversario del CAC Málaga (2003-2013).

“La naturaleza te condiciona, me introduce en un mundo mitológico”, dice Eduardo Arroyo de su trabajo en la escultura, en la que para algunas piezas se ha inspirado en las montañas de la comarca de Lacina (León) donde residió durante periodos de su adolescencia y juventud. De esta forma, el artista concede a la materia prima todo el protagonismo de su obra, como fuente inspiradora y parte fundamental en el resultado final. El CAC Málaga presenta la mayor retrospectiva hasta la fecha del trabajo en escultura de Eduardo Arroyo (Madrid, 1937). Serán más de setenta piezas que abarcan casi cuatro décadas de su trabajo y muestran una evolución de su trabajo desde una perspectiva única. En la exposición, además, se podrán ver esculturas inéditas (Unicornio, 2009; Tatuaje, 2005; Fantomas, 2007 y Wadorf Astoria, 2012).

Para el director del CAC Málaga, Fernando Francés: “Indagar en el mundo de Arroyo entraña unos riesgos. Significa no sólo enfrentarse a uno de los pensadores más poliédricos de la escena contemporánea, más culto e independiente sino que implica también toparse, en la escultura, con miradas inquietantes, vivas, pese a que utiliza para ello materiales pesados o inertes como son la piedra o el plomo (La Dama de Baza, 2011 o Unicornio de Laciana III, 1998). De repente, la realidad se revuelve contra uno como una daga y le precipita hacia un mundo conocido. Hacia el dolor y el sufrimiento de no hallarse ni reconocerse. Es un sentimiento apátrida: no tener lugar en ninguna parte. El artista conoce esta sensación como nadie. En la década de los cincuenta emigró y se instaló en París, ciudad en la entró en contacto con la figuración narrativa, corriente artística que se presentó en aquellos momentos como alternativa a las tendencias abstractas que por aquel entonces imperaban en el mundo artístico. Las influencias del pop art terminaron por forjar en él una personalidad artística arrolladora, reconocible e incómoda en determinados sectores de la España de la Dictadura”.

En la exposición que presenta el CAC Málaga, el artista saca a la luz personajes, reales o inventados, que forman parte de la mitología o bien históricos (La maja desnuda, 1987) que parecen sacados de un mundo irreal, pero que son reconocibles a través de sus inquietantes rostros o rasgos. Realizados en piedra, bronce, madera, plomo o hierro, otra particularidad de su trabajo en la escultura es su tamaño y considerable peso.

Eduardo Arroyo se exilió en 1958 y vivió en Paris durante 23 años y, aunque había estudiado en la Escuela de Periodismo y pensaba dedicarse a ello, en aquella época empezó a interesarse por la imagen y su poder de transmisión, dejando del lado su faceta de periodista aunque sin renunciar a la escritura. Eduardo Arroyo es un artista destacado de la figuración narrativa, que es una tendencia artística que surge en los años sesenta en París y se presenta como la alternativa a las corrientes dominantes de abstracción. En su vertiente más política, la figuración narrativa tiene reminiscencias del Pop Art. Tan sólo tres años después de llegar a París, en 1961, participó en su primera exposición y a partir de ahí vinieron otras intervenciones compartiendo espacio con artistas como Francis Bacon, Matta o Dubuffet. En 1963 participó en la III Bienal de Paris.

Su trabajo no pasaba desapercibido y el carácter provocador que imprimía en sus trabajos le valió el veto del gobierno español, censurando en 1963 una exposición del artista en Madrid. Además de reinterpretar en su pinturas y esculturas a personajes históricos, como Hitler o Mussolini, también hizo su versión de obras clásicos de la Historia del Arte como La adoración del Cordero Místico de los hermanos Van Eyck.

Eduardo Arroyo es una artista polifacético, aunque destaque en su faceta pictórica y en la escultura, ha realizado trabajos en las escenografías de obras de teatro y cine y es escritor e ilustrador. En más de una ocasión ha mencionado la necesidad de “alejarse” de la pintura y trabajar en otras disciplinas para de nuevo volver al dibujo y la pintura. “El destino de un pintor es serlo hasta el final”, ha afirmado.

En 1982 recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas. El Centro Pompidou de París o el Guggenheim de Nueva York han realizado retrospectivas de Eduardo Arroyo. También destacan las exposiciones individuales y su participación en colectivas que se han podido ver en la última década en museos y centros de arte más importantes de España. También destaca su participación en la itinerante Arte español para el extranjero, que pudo verse en el Museo Ludwing de Budapest; el Museo Nacional de Arte de Rumanía de Bucarest; las Salas del Consulado de España en San Petesburgo y el Musée National et d’Art en Luxemburgo entre 2003 y 2004. En 2007 expuso en el Instituto Cervantes de Lyon Retratos Ejemplares.

En cuanto a los libros que ha publicado, destacan Panamá Al Brown, en 1982; Sardinas en aceite, en 1982; El trío calaveras, 2003 y Memoria de un testamento, en 2009. Además ha escrito la obra de teatro titulada Bantam en 1986 y tiene una incursión en el cine con la película Arroyo. Exposición individual.

Eduardo Arroyo
Esculturas 1973-2012
Del 14 de junio al 1 de septiembre de 2013

CAC Málaga
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Fuente: Prensa CAC Málaga