Del 29 de febrero al 18 de mayo de 2008.
Exposición organizada por el Museu Nacional d’Art de Catalunya, en coproducción con la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales y el Departament de Cultura i Mitjans de Comunicació de la Generalitat de Catalunya. Salas de exposiciones temporales 1 y 2. Comisarios: Manuel Castiñeiras y Jordi Camps, conservadores de la Colección de Arte Románico del MNAC
El románico y el Mediterráneo. Cataluña, Toulouse y Pisa. (1120-1180),organizada por el Museu Nacional d’Art de Catalunya, en coproducción con la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), adscrita al Ministerio de Cultura, y el Departament de Cultura i Mitjans de Comunicació de la Generalitat de Catalunya, tratará una de las etapas más brillantes del románico: el siglo XII en el occidente mediterráneo. Será una ocasión única para ver reunidas un centenar de obras maestras hoy dispersas en museos de Francia, Italia, Inglaterra y los Estados Unidos. La muestra también traerá a Barcelona esculturas de la catedral de Pisa, de los monumentos de Toulouse y de la portada de Sant Pere de Rodes, obra del Maestro de Cabestany, para recrear un mundo que acometió grandes empresas constructivas inspirado en parte en la antigüedad clásica. La muestra se completa con la recreación en 3D de la magnífica portada de Ripoll (proyecto liderado por la Universitat Politècnica de Catalunya, en colaboración con el Consiglio Nazionale delle Ricerche de Pisa y con el apoyo del Departament d’Innovació, Universitats i Empresa).

Con esta gran exposición el MNAC, que conserva la más importante colección de pintura románica, aborda el proyecto de presentar el momento de plena madurez del arte románico, una época en la que se crea en Europa un nuevo paisaje monumental. El siglo XII, en el Mediterráneo occidental, es una época de grandes construcciones e importantes reformas. Este fenómeno tiene uno de sus núcleos creativos en la Toscana, con la construcción de la catedral de Pisa. La exposición analizará las relaciones artísticas que se establecen entonces entre Barcelona y los condados catalanes, Toulouse y el Languedoc y Pisa y la Toscana.
En el Mediterráneo occidental, el siglo XII es también un momento de eclosión de la escultura. Claustros y portadas embellecen catedrales y monasterios, canónicas y parroquias, en un sin fín de proyectos escultóricos que se nutren de la vitalidad mediterránea y que se abren al recuerdo omnipresente de la antigüedad romana.

El Maestro de Cabestany
En ese contexto, surge la figura del Maestro de Cabestany, cuyo taller dejó una estela de obras maestras localizadas desde Navarra hasta la Toscana. Del Maestro de Cabestany, una de las personalidades más notables de la Europa del momento, podrá contemplarse en la muestra un importante conjunto de piezas, entre ellas el Tímpano de Cabestany, una de sus grandes obras maestras. La figura extraordinaria del Maestro de Cabestany sirve para ejemplificar los viajes que realizaban los maestros escultores, que podían trabajar de una a otra ribera del Mediterráneo.
En Cataluña, ejemplos de este renovado impulso artístico son la portada de Ripoll o los relieves de la catedral de Vic, reunidos excepcionalmente para la exposición. Entre las
Fuente: Prensa MNAC
Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC)
Palau Nacional.
Parc de Montjuïc. 08038 Barcelona
www.mnac.cat
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