«Con tus pinturas, parece que quieras obligarnos a comer estopa y beber queroseno.»
(Braque a Picasso, 1907)

El Museu Picasso de Barcelona presenta, del 1 de julio al 16 de octubre de 2011, la exposición «Devorar París. Picasso 1900-1907», organizada y producida conjuntamente con el Van Gogh Museum de Ámsterdam y que cuenta con la colaboración de Acción Cultural Española (AC/E) y el patrocinio de Endesa.
Esta exposición ofrece una mirada a la evolución de Picasso desde la llegada del artista a esta ciudad en 1900 y su descubrimiento de una floreciente comunidad internacional de artistas, hasta 1907-1908 cuando alcanzó notoriedad como principal representante de la vanguardia en la capital francesa. Ver por vez primera obras de pintores y escultores de la talla de Van Gogh, Gauguin, Puvis de Chavannes, Toulouse-Lautrec, Rodin, Steinlen y otros fue toda una revelación para Picasso y una inspiración a la que se mostró de inmediato sensible como demuestran su exploración de nuevas técnicas pictóricas y gráficas y el empeño que puso en abordar nuevos temas basados en sus propias experiencias ante la vida y el arte modernos.
Algunos críticos tacharon a Picasso de imitador de las obras de artistas que descubrió en su primer viaje a París; ahora podemos ver lo desacertado de este juicio. Aunque Picasso no renunció a apropiarse de los hallazgos de sus contemporáneos o de los que descubrió en la historia del arte para forjar su propio estilo, lo cierto es que nunca fue un imitador (es imposible confundir una sola de sus obras con la de ningún otro artista). En 1907 Picasso ya era un artista mundialmente reconocido pero durante toda su carrera utilizó los mismos métodos de trabajo y experimentación. La actual exposición permite apreciar este hilo conductor.
La muestra incluye cincuenta obras de Picasso realizadas en soportes diferentes, y cuarenta obras de artistas como Cézanne, Toulouse- Lautrec, Rodin, Steinlen y Gauguin y, en particular, Van Gogh, entre otros –cuyo prestigio se encontraba en su cenit en el París de la época–, con la voluntad de dar una idea del estímulo visual que la vida y el arte parisinos representaron para Picasso durante la primera década del siglo XX.
Ámbitos de la Exposición
Ámbito 1: El descubrimiento de París
Picasso tenía diecinueve años cuando llegó a París, a finales de octubre de 1900, a tiempo para ver expuesto su cuadro Últimos momentos (obra que cubrirá con otra pintura) en el pabellón español de la Exposición Universal. Se instaló en un taller de Montmartre con sus amigos de Barcelona, Carles Casagemas y Manuel Pallarès. Ahí, en la parte alta de la ciudad, los tres descubrieron una floreciente comunidad de artistas, en su mayoría extranjeros, que aspiraban a hacer carrera en la capital francesa. Picasso se marcharía en diciembre, pero a pesar de lo corto de esta primera estancia, el efecto en su obra fue instantáneo. Las obras realizadas durante su primera visita a París y el año siguiente indican que Picasso halló una fuente de inspiración en artistas cuyas obras veía por primera vez como Toulouse-Lautrec, Steinlen y Van Gogh.
Ámbito 2: La exposición Vollard de 1901 y las ilustraciones para revistas
El marchante barcelonés Pere Mañach, que vivía en París, organizó en 1901 una muestra colectiva de obras de Picasso y del artista vasco Francisco Iturrino en la prestigiosa galería Vollard. Picasso expuso en este marco más de 65 cuadros y dibujos, que incluían naturalezas muertas, escenas de calle y abundantes retratos de mujeres, una amplia gama que iba de la clientela elegante de los cafés a prostitutas y actrices de cabaret. Como tantos otros artistas extranjeros que vivían en el París de finales de siglo, también realizó obra gráfica publicando dibujos de personajes del mundo del espectáculo en revistas francesas como Le Frou-Frou.
Ámbito 3: La fama de Van Gogh en París
La celebridad de Van Gogh, que antes de su muerte había estado confinada a los círculos vanguardistas en Francia, fue en aumento después de su suicidio, en julio de 1890. Con una muestra de sus cuadros fue inaugurada, en 1895, la Galería Vollard en la rue Laffitte, y la galería Bernheim-Jeune organizó en 1901 una exposición Van Gogh con más de 70 cuadros y dibujos. Cuando Picasso y otros artistas extranjeros se instalaron en la capital francesa, la obra de Van Gogh, sobre todo sus grandes pinceladas con empastes y los colores vivos, comenzaba a hacer adeptos. «Picasso, joven y desinhibido, debió de reconocerse de inmediato en la imagen imperante de Van Gogh, la del genio y artista visionario que, desde su altar solitario, lo había sacrificado todo por su arte.» (Nienke Bakker, «La reputación de Vincent van Gogh en París alrededor de 1900», p. 93).
Ámbito 4: Picasso simbolista
A finales de 1901, las pinceladas enérgicas de Picasso y sus animadas escenas de la vida parisiense dieron paso a una paleta más evocadora y a temas cargados de simbolismo. El mismo artista atribuyó la adopción del azul en su pintura al suicidio en París, en febrero de ese año, de Carles Casagemas. La reducción de su paleta sin duda le permitió concentrarse en la forma, además de evocar atmósferas poéticas, y las obras de este periodo, centradas en las condiciones de los pobres o las presas recluidas en Saint-Lazare, son abordadas con la misma dignidad que en Van Gogh, Gauguin y Puvis de Chavannes, cuyos murales en el Panteón sobre el tema de la caridad Picasso estudió detenidamente. Picasso también acudió a la escultura en búsqueda de soluciones formales —por ejemplo, a los bronces de Rodin— para plasmar sus ideas sobre el volumen y explorar las diferentes posibilidades expresivas de las formas tridimensionales.
Ámbito 5: Picasso en el Bateau-Lavoir
Picasso se trasladó definitivamente a París en 1904, y se instaló en un taller en la última planta del Bateau-Lavoir que antes había ocupado el escultor vasco Paco Durrio. Esta laberíntica construcción de madera estaba habitada por una abigarrada comunidad de pintores, escultores, escritores y modelos, en buena medida responsable del enriquecedor marco en el que las ideas artísticas de Picasso germinaron rápidamente en muy pocos años. Fernande Olivier, que trabajaba como modelo para artistas, vivía con Ricard y Benedetta Canals en el Bateau-Lavoir, y fue aquí donde en 1904 conoció a Picasso, con quien compartiría su vida hasta 1912.
Ámbito 6: El gran salto
El Picasso que llegó a París en 1900 era un joven pintor español de formación provinciana; en 1907, se había convertido en un puntal de la vanguardia francesa. En el medio artístico parisiense no dudó en adoptar los hallazgos de sus contemporáneos, además de los que extrajo de la historia del arte, para forjarse su propio estilo. En 1906-1907, sus fuentes de inspiración eran muy variadas, y abarcaban de Cézanne y Matisse a la escultura ibérica y el arte africano. Los cuadros y dibujos de esta última sección ilustran el gran salto que dio Picasso en la creación de nuevas formas y composiciones, un progreso que cambiaría el curso del arte en el siglo XX
Actividades en torno a la exposición
Cápsulas de verano: breves entrevistas en línea
Cada jueves del mes de julio colgaremos breves entrevistas en línea para haceros llegar los contenidos de la exposición allí donde estéis.
7 de julio
Marilyn McCully, comisaria de la exposición
14 de julio
Nienke Bakker, comisaria de exposiciones, Van Gogh Museum, Ámsterdam
21 de juliol
Edwin Becker, jefe de exposiciones Van Gogh Museum, Ámsterdam
28 de juliol
Isabel Cendoya, coordinadora de exposiciones Museu Picasso, Barcelona
Y si no las podéis ver durante este mes, las podréis consultar en la web de la exposición: http://www.bcn.cat/museupicasso/es/exposicions/devorar-paris.html
Visitas generales
Visita para público individual, incluida en el precio de la entrada a la exposición. Se recomienda reserva previa.
Días: sábados
Horario: inglés, 16.30 h/ castellano, 17.30 h / catalán a las 18.30 h
Más información y reservas:
932 562 000/022 (mañanas de 10 a 13 h)
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Visitas accesibles a la exposición
• Visitas descriptivas para personas con discapacidad visual
Segundos sábados del mes (excepto agosto) a las 18 h: 9 de julio, 10 de septiembre y 8 de octubre
• Visitas con lectura labial para personas con discapacidad auditiva
Sábados 9 de julio y 8 de octubre a las 12 h
• Visitas con intérprete en lenguaje de signos
Sábados 9 de julio y 8 de octubre a las 18.30 h
Visitas gratuitas incluidas en el precio de la entrada a la exposición. Indispensable reserva previa con 48 h de antelación. En catalán.
Mínimo 2 participantes.
• Visitas con contenidos adaptados, orientadas a grupos de terapia ocupacional
Julio: jueves 7 y 14 a las 10 h
Septiembre: jueves 22 y 29 a las 10 h
Octubre: jueves 6 y 13 a las 10 h
Coste de la visita para grupo (máximo 25 personas): 35 €, entrada al museo incluida.
Indispensable reserva previa.
Más información y reservas: 932 562 000/022,
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Devorar París. Picasso 1900 - 1907
Del 1 de julio al 16 de octubre de 2011
Horario: De martes a domingo, de 10 a 20 horas
Lunes no festivos, cerrado
Precio: Entrada exposición: 6€; Entrada general (exposición temporal + colección permanente): 10 €; Sala 0, gratuita.
Condiciones especiales para grupos, menores de 16 años, miembros del ICOM, Tarjeta Rosa, menores de 25 años, parados, jubilados, pase de acompañante, familias numerosas.
Sin colas: las entradas pueden adquirirse on line a través de la web del Museu
Carné del Museu Picasso: Acceso directo e ilimitado a la colección y a las exposiciones del Museu durante doce meses (a partir del momento de la compra): 11 € individual / 15 € familiar
Organiza y produce: Van Gogh Museum de Ámsterdam y Museu Picasso de Barcelona
Museu Picasso de Barcelona
Montcada, 15 - 23
08003 Barcelona
Tel. 932 563 000
www.museupicasso.bcn.cat
Fuente: Prensa y Comunicació Museu Picasso




