Sábado, 18 de Mayo de 2013

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Cataluña 1400. El Gótico Internacional - MNAC

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Cataluña 1400. El Gótico Internacional revisa uno de los ciclos más creativos en la historia del arte catalán, que coincide con la etapa del arte europeo conocida como el “Gótico Internacional”. Este período, que se inicia a finales del siglo XIV y se alarga hasta mediados del siglo XV, ha dado artistas que ocupan un lugar central en la historia del arte europeo, como Lluis Borrassà, Rafael Destorrents, Pere Joan o Bernat Martorell.

A lo largo del siglo XIV se produjo en Europa un proceso de diálogo y síntesis entre los dos grandes polos de la modernidad artística: por un lado París, el norte de Francia y los antiguos Países Bajos, y por el otro el ámbito centroitaliano, principalmente la Toscana.

Alrededor del 1400 este proceso cristalizó en un nuevo código estético que, aunque se formuló primera y fundamentalmente en un ámbito francés y «franco-flamenco», se nutrió también de otras aportaciones internacionales y en seguida se expandió por Europa. El dinamismo artístico del área francoflamenca y la política de mecenazgo y de prestigio de los Valois, la casa reinante en Francia, explican el éxito de un modelo cultural que sedujo a muchos otros príncipes y señores europeos.

Cataluña se incorporó decididamente al circuito del internacionalismo, y muy pronto reinterpretó con originalidad una corriente estilística marcada por los contrastes y que combinaba, en un peculiar equilibrio, la filigrana y la observación de la naturaleza, la elegancia y la expresión, el lujo material y la habilidad del artista. El fruto de estas experiencias constituye uno de los momentos más plurales e intensos del arte catalán.

Cataluña 1400. El Gótico Internacional es la primera exposición de conjunto que se organiza en Cataluña dedicada a una etapa del arte gótico catalán. Propone una nueva perspectiva sobre el arte de este período y reúne una muestra muy selectiva de grandes obras maestras. La pintura sobre tabla – principalmente los retablos– constituye el eje de la muestra, pero también están representados en la exposición otros géneros pictóricos de lujo como la miniatura o el bordado. También se exhiben ejemplos de orfebrería, tanto producciones parisinas de piezas de oro esmaltadas en ronde bosse como algunas notabilísimas obras de platería catalanas. El panorama se completa con relevantes esculturas de madera policromada, de piedra y terracota. La exposición reúne obras de diferentes museos y bibliotecas de Cataluña, España y el extranjero. Muchas de las obras provienen también de iglesias parroquiales o monásticas, de catedrales y otras instituciones de la Iglesia, así como de instituciones civiles, como el Palacio de la Generalitat o el Ayuntamiento de Lérida (Paeria).

Los grandes retablos
El retablo es la expresión más genuina de la pintura catalana sobre tabla desde el siglo XIV. Hacia 1400, muestra ya una fisonomía claramente autóctona y ha adquirido unas dimensiones considerables. La exposición presenta retablos completos de Lluis Borrassà, Joan Mates, Bernat Martorell y Jaume Ferrer. También se exponen, entre otras, las cuatro tablas con escenas narrativas del Retablo de san Jorge de Bernart Martorell, hoy en el Louvre, seguramente procedentes de la Capilla de Sant Jordi del Palau de la Generalitat y que se podrán admirar por primera vez en Cataluña más de un siglo después de su exportación.

Orfebrería y escultura
Las piezas de orfebrería parisinas ilustran las relaciones dinásticas y diplomáticas entre las cortes de Francia y de Catalunya-Aragón. La pequeña joya de la vaina de retama (cosse de gênet) no era otra cosa que la divisa del rey Carlos VI de Francia: con metal dorado y pequeñas perlas se reproduce la vaina y las semillas en una joya atemporal, que podría parecer tan gótica como moderna. El cáliz de Galcerán de Vilanova, obispo de la Seu de Urgell, que aún se utiliza en la liturgia, es una obra capital de la platería catalana y muestra un complejo programa figurativo. La cruz procesional de Igualada se ha restaurado para la ocasión en el MNAC, recuperando la ubicación correcta de las piezas escultóricas, que son de una calidad excepcional. También se exponen las esculturas de madera policromadas de San Pedro, de Pere de SantJoan, procedente del antiguo retablo mayor de Sant Pere de Cubells, o la escultura de la Virgen, de dos metros de altura, atribuida a Antoni Canet –uno de los principales escultores y arquitectos catalanes de su tiempo– que era la imagen titular del retablo mayor del monasterio de Santes Creus.

Miniatura gótica
En este período la miniatura vuelve a florecer y muestra la penetración de los nuevos modelos figurativos francoflamencos. La exposición presenta un conjunto de 9 manuscritos iluminados, un tipo de obras que en muy pocas ocasiones son accesibles al gran público, e incluye los dos principales monumentos de la miniatura gótica catalana: el célebre Misal de Santa Eulalia de Rafael Destorrents –que no había salido de la catedral de Barcelona desde hace muchos años– y el Salterio y libro de horas de Martorell, conservado en el Arxiu Històric de la Ciutat de Barcelona.

Bernat Martorell inédito: de la pintura a los bordados
Bernat Martorell, el pintor más importante del gótico catalán, es el autor del Retablo de san Jorge que proviene muy probablemente de la Capilla de Sant Jordi del Palau de la Generalitat. Las piezas de este retablo, desmembrado, se conservan dispersas en museos extranjeros. Las conservadas en el Louvre se pueden ver ahora en la exposición.

Desde hace tiempo, numerosos especialistas admiten que el maravilloso Frontal bordado de san Jorge, de la misma capilla del Palau de la Generalitat, se debió confeccionar a partir de un modelo pictórico proporcionado por Martorell. En este caso tenemos documentado el encargo del bordado, que fue confiado por los diputados al bordador Antoni Sadurní. La atribución del modelo pictórico a Martorell se fundamenta en el análisis estilístico.

Pero no acaba aquí la aportación de Martorell a la capilla de la Generalitat. En realidad, el frontal bordado hace juego con el Terno de san Jorge, es decir, el conjunto de indumentaria litúrgica formado por una capa, una casulla y dos dalmáticas, todas ellas ornamentadas con escenas bordadas de la leyenda de san Jorge. Confeccionadas a mediados del siglo XV, estas piezas fueron, en épocas posteriores, objeto de diversas remodelaciones y restauraciones, hecho que ha distorsionado y complicado la lectura estilística de los elementos originales. Sin embargo, después de un análisis en profundidad, los especialistas del Área de Arte Gótico del MNAC han llegado a la conclusión de que Martorell no sólo proporcionó la muestra pictórica para el frontal, sino también para todos los bordados con escenas figurativas del terno.

El Frontal de san Jorge ya fue expuesto en el MNAC con ocasión de la exposición Invitados de Honor, entre diciembre de 2009 y abril de 2010, después de ser restaurado en los talleres del MNAC gracias a un acuerdo entre el museo y el Departamento de Presidencia de la Generalitat. Más recientemente, una de las dalmáticas del terno, la mejor conservada, ha sido objeto de una intervención de conservación-restauración en el MNAC, y es una de las piezas que se muestran en la exposición.

Con las aportaciones críticas y las intervenciones de conservaciónrestauración, el MNAC contribuye a poner en valor uno de los conjuntos más desconocidos de Bernat Martorell, que en este caso puso su talento al servicio de un género suntuario, el del bordado con hilos de oro y de seda, que en aquella época era valorado por encima de la pintura sobre tabla.

Un proyecto de investigación abierto
Con esta exposición culmina un importante ciclo de investigación que en los últimos años se ha concretado en otros proyectos ya materializados, especialmente la remodelación de la exposición permanente de arte gótico (mayo 2010) y la publicación del libro El Gótico en las colecciones del MNAC (2011). La nueva perspectiva sobre el período del llamado “Gótico Internacional” que aporta la exposición Cataluña 1400 constituye, entre otras cosas, una prolongación de esta línea de investigación y reinterpretación de uno de los momentos más creativos del arte catalán. Los resultados de la investigación interdisciplinaria se plasman en el catálogo de la muestra, redactado por los conservadores del Área de Gótico del MNAC y por reconocidos especialistas locales e internacionales. Las vías de investigación inéditas que se plantean podrán dar nuevos frutos en un futuro inmediato.

Ámbitos de la exposición

1. París – Barcelona: el afrancesamiento de una cultura
La apertura cultural de Cataluña hacia Francia es una constante en los últimos siglos de la edad media, pero hay algunos momentos en los que la francofilia fue especialmente intensa. Es el caso del reinado de Juan I de Aragón, el Cazador, que se casó sucesivamente con dos princesas francesas, emparentadas con la familia real. Estas relaciones dinásticas y diplomáticas entre los reyes y los príncipes de Francia y de Cataluña-Aragón propiciaron las conexiones y las transferencias culturales.

El intercambio de regalos, que era un hábito característico de las cortes, comportó la llegada a Cataluña de objetos artísticos de lujo –incluyendo joyas y manuscritos miniados– elaborados en París, en el norte de Francia o en los Países Bajos. Pero también hay que tener en cuenta, sobre todo como centro de producción de manuscritos, el papel de Aviñón, la ciudad del sur de Francia que era sede de los Papas, tanto antes como después del Cisma de la Iglesia de occidente (1378).

2. Tradición e innovación en la orfebrería catalana
La llegada a Cataluña de joyas y objetos suntuarios del extranjero, así como de orfebres foráneos –de Francia, Alemania, Países Bajos o Italia– fue el vehículo principal de transmisión de las novedades en la orfebrería. No hay pruebas de que en Cataluña se produjesen esmaltes en ronde bosse de oro, el género más representativo de la vanguardia parisiense del 1400, pero la orfebrería local incorpora las novedades estilísticas en sus componentes decorativos, figurativos o arquitectónicos. Eso era compatible con la continuidad de unas tipologías de objeto y de unas técnicas –como el esmalte traslúcido de tradición sienesa– que procedían de los siglos anteriores.

Si conservamos pocos ejemplos de joyería civil, en cambio se han preservado bastantes objetos de orfebrería litúrgica, a veces muy ambiciosos por su tamaño, complejidad y calidad. Las cruces y los bordones expuestos en esta sala, por ejemplo, lucen esculturas en metal con unas cadencias y un refinamiento comparables a la escultura monumental coetánea.

3. Artistas autóctonos y artistas extranjeros
La migración de artistas a Cataluña, principalmente procedentes de la Europa septentrional, fue uno de los factores determinantes respecto a la adopción progresiva del nuevo lenguaje figurativo gestado en el norte de Francia y en el área neerlandesa. Ahora bien, la fuerza de la vigorosa tradición artística catalana del siglo XIV aportaba un factor de conservadurismo en el panorama abierto y fluido de principios del siglo XV.

Los contrastes de estilos y tradiciones que a menudo se producen en este momento se pueden ilustrar con dos piezas procedentes del antiguo retablo mayor de la iglesia parroquial de Cubells (la Noguera), que era un conjunto pictórico centrado por la escultura en madera de san Pedro. Esta última fue realizada seguramente por Pere de Sant Joan, nativo de la Picardía, al norte de Francia. En cambio, los compartimentos pictóricos son obra del viejo Pere Serra, activo desde los años 1350, y muestran el peso fundamental de la pintura catalana de raíz italiana.

4. Rafael Destorrents y la renovación de la miniatura
La miniatura catalana, que ya había vivido un momento intenso en el período del italianismo (a partir de los años 1330), volvió a florecer, con tanta o más fuerza, alrededor del 1400, coincidiendo con la asimilación de los modelos procedentes del norte. Casi nunca hemos podido documentar la identidad de los miniaturistas –o «iluminadores» como se les llamaba entonces– que intervinieron en los manuscritos catalanes de este período, con la excepción notabilísima de Rafael Destorrents, también llamado Rafael Gregori, que ilustró el célebre Misal de santa Eulalia de la catedral de Barcelona, una de las obras maestras de la miniatura europea del «Gótico Internacional».

La producción de Rafael Destorrents, como la de otros maestros catalanes y valencianos del momento, muestra la asimilación creativa de los nuevos modelos figurativos franco-flamencos, mientras que en la composición de las orlas se combinaba la innovación con la tradición local de signo italianista.

5. El retablo, expresión distintiva de la pintura catalana
El retablo, es decir, el mueble situado detrás del altar (retro tabulum), es la expresión más genuina de la pintura catalana sobre tabla desde el siglo XIV. Hacia 1400 muestra ya una fisonomía claramente autóctona y ha adquirido unas dimensiones considerables, de manera que las delicadas figuraciones procedentes de la Francia septentrional y del área neerlandesa se tienen que adaptar aquí a los requerimientos del género, el sistema de trabajo y las expectativas de los clientes locales.

La estructura más común de retablo es la que, formada por diversas tablas, adopta una orientación vertical y se organiza jerárquicamente, con unas partes más o menos estables: un compartimento central donde habitualmente se representan la figura o figuras de los santos titulares o de la Virgen con el Niño, y a su alrededor un conjunto de compartimentos con escenas narrativas; un compartimento cimero o «punta», donde se suele representar el Calvario, y una pieza horizontal en la base, el bancal o predela.

6. El valor de los itinerarios formativos
Los viajes de los artistas fueron una de las principales formas de transmisión de las novedades y de unificación de los estilos. Cataluña acogió numerosos artistas foráneos, y algunos maestros catalanes también viajaron a otras tierras. Es el caso del escultor Pere Sanglada, que en 1394 recibió el encargo de realizar la sillería del coro de la catedral de Barcelona. El cabildo de la catedral le proporcionó un caballo y le envió de viaje hasta Brujas, capital de Flandes, pasando por Girona, Elna, Narbona, Carcasona y otros lugares. En el curso de este viaje, tenía que ver y tomar nota de los coros más bellos y, una vez en Brujas, comprar la madera de roble necesaria. Podemos imaginar que en la ruta visitó otros centros, como por ejemplo París o Dijón.

De nuevo en Barcelona, Sanglada reunió bajo sus órdenes a maestros ya formados, como Antoni Canet, y jóvenes aprendices, como Pere Oller. También trabajó en el coro Francesc Marata, que había estado en Dijón, junto a Claus Sluter, uno de los más grandes escultores de la época.

7. Los acentos de la pintura y la escultura: una pluralidad de centros
A finales del siglo XIV, el ascendente de Barcelona sobre los territorios ibéricos de la Corona de Aragón en el terreno pictórico se relativiza y emergen nuevos centros artísticos como Valencia o Zaragoza, que se emancipan definitivamente de la primacía barcelonesa.

En Cataluña, durante la etapa del gótico internacional, Barcelona mantiene su papel de gran centro artístico con proyección sobre todo el país. No obstante, tanto Perpiñán, la segunda ciudad más poblada, como también Girona, Tarragona, Lleida o el área catalano-valenciana de la diócesis de Tortosa toman ahora impulso como centros pictóricos, donde trabajan talleres estables y competentes que dan carácter a las escuelas locales.

El panorama es en parte diferente en el caso de los escultores, que se desplazan más frecuentemente por el territorio, al compás por ejemplo de la actividad ligada a los programas monumentales de las catedrales. De todas formas, el peso específico de Barcelona es fundamental por lo que se refiere a la formación y difusión de la nueva cultura figurativa.

8. Bernat Martorell: última eclosión del estilo internacional en Cataluña
Hijo de un carnicero de Sant Celoni, Bernat Martorell fue la personalidad dominante en la pintura del segundo cuarto del siglo XV y lideró uno de los talleres más activos de Barcelona. La conservación fuera de nuestras fronteras del Retablo de san Jorge –algunas de cuyas piezas se exponen en parte en esta sala– provocó que los historiadores de ámbito internacional conocieran y apreciaran su obra ya desde principios del siglo XX.

La fama de Martorell es bien merecida. Su pintura se caracteriza por una gran precisión técnica, con un dibujo firme y una pincelada minuciosa. Destaca igualmente por su fantasía e interés por elementos anecdóticos o cotidianos.

Sus obras están repletas de personajes expresivos, ataviados con sombreros estrafalarios, ropas de pieles y ricos brocados. También sobresale en el uso del color, y el Retablo de san Jorge es un buen ejemplo de ello; nunca se había visto en la pintura catalana una gama cromática tan amplia y bien contrastada, con sorprendentes tonos ácidos y combinaciones tornasoladas.

9. Los dibujos escondidos
Los dibujos del dorso de este retablo se ejecutaron con una técnica suelta y espontánea, utilizando el carbón y algunos toques de creta para indicar puntos de luz. El estilo permite suponer que son obra del mismo Martorell, que en otras ocasiones usó el reverso de las tablas para realizar bocetos. El caso más conocido, y el más rico en dibujos, es el Retablo de san Pedro de Púbol (Museu d’Art de Girona), donde aún se pueden ver, entre otros, cabezas y bustos masculinos y femeninos o un barco muy naturalista.

De hecho, el examen del reverso de otros retablos catalanes i no catalanes ha permitido constatar que los dibujos e inscripciones en el dorso son relativamente frecuentes. Las tablas preparadas para ser pintadas pero todavía desmontadas en los talleres debían ser un soporte ideal para los experimentos y ensayos de los maestros. Una vez montados, sin embargo, los dibujos permanecieron ocultos durante siglos. Los de este Retablo de san Miguel se muestran por primera vez al público.

10. Bernat Martorell y el lujo de la pintura
Martorell no limitó su actividad pictórica a los retablos, también iluminó libros y proporcionó modelos para la realización de bordados. Las mejores miniaturas del Salterio ferial y libro de horas, expuesto en este espacio, son obras autógrafas de Martorell. En el caso de los bordados, no obstante, hay que leer entre líneas el estilo del pintor, ya que los modelos eran interpretados por los bordadores. Barcelona contó, en el siglo XV, con importantes talleres de bordadores, entre los que destaca el de los Sadurní. Un miembro de esta familia, Antoni Sadurní, fue nombrado bordador de la Generalitat de Catalunya. Probablemente se ganó la estima de los diputados gracias a la realización de los extraordinarios Frontal y Terno de san Jorge.

Tanto los libros iluminados como los bordados eran productos de lujo, muy valorados en la época. Esto queda demostrado por el precio que alcanzó el Frontal de san Jorge: 1.552 florines de oro y 3 sueldos, una cantidad que triplica la que obtuvo Martorell por algunos de sus retablos más importantes.

11. El final de un ciclo y la presión del realismo
Hacia 1420, y con más intensidad a partir de 1430, una nueva generación de pintores flamencos protagoniza una revolución artística comparable por su intensidad al Renacimiento italiano. Jan van Eyck, Robert Campin o Rogier van der Weyden son algunos de los protagonistas de esta revolución que, además, se difundió rápidamente por toda Europa, a diferencia del Renacimiento italiano, que en un principio solo influyó en la península Itálica.

En Cataluña, el eco del nuevo realismo flamenco se empieza a notar tímidamente en la década de los años cuarenta, y con más intensidad hacia mediados del siglo XV. Las obras que se exponen en este ámbito –como también las más tardías de Martorell– incorporan de una manera superficial, con espíritu aún conservador, algunas de las pautas de este estilo más naturalista: la figura humana se hace más sólida y volumétrica y se mueve en espacios más verosímiles; las estancias se llenan de elementos cotidianos minuciosamente descritos; en los paisajes se constata un mayor interés por la naturaleza.


Actividades en torno a la exposición

“Miradas” y mesas redondas
29 mayo – 28 junio. Martes y jueves, 19 h
Los conservadores del MNAC Rafael Cornudella, Cèsar Favà y Guadaira Macías, junto a otros especialistas externos, como Joan Duran-Porta, o los profesores de la UB Joan Domenge y M. Rosa Terés, seleccionarán una de las obras de la exposición y nos ofrecerán su particular «mirada».

En la primera mesa redonda, Stefano M. Cingolani, director de Monumentos de Historia de la Corona de Aragón; Francesc Massip (URV) y M. del Carmen Gómez (UAB) hablarán de literatura, música y manifestaciones escénicas del 1400.

En la segunda mesa redonda, Marià Carbonell (UAB), Joan Domenge (UB) y Rafael Cornudella (MNAC) reflexionarán sobre la naturaleza del «estilo internacional».
Lugar: Salas de la exposición
Entrada gratuita hasta completar aforo
Programa completo: www.mnac.cat

Música a las salas. Maram Trío
17 y 20 abril, 19 h
Música de los siglos XIV y XV con piezas de los Países Bajos, Francia, Italia, Castilla y la Corona de Aragón, interpretadas por Mariona Sagarra (voz), Marina Albero (salterio) y Marc Egea (viola de rueda, flabiol y tamboril).
Lugar: Salas de la exposición
Entrada gratuita. Inscripción obligatoria al telf. 93 622 03 75

La exposición en familia
Letras capitales.
El mundo en una inicial
Descubrid todos los detalles que se esconden en las iniciales de los manuscritos medievales: personajes, plantas, animales y elementos arquitectónicos, entre muchos otros secretos. Os proponemos que os adentréis en familia en el mundo de los miniaturistas y copistas de la Cataluña del 1400: llenéis vuestro carné de dibujos inspirándoos en las obras de la exposición y acabéis la visita decorando vuestra inicial en espacio familiar que encontraréis al final del recorrido.
Actividad familiar no conducida incluida con la entrada

Itinerario por el barrio gótico
Ciudad, artistas y comitentes en la Barcelona del 1400
7 abril – 14 julio. Sábados, 11 h
Una visita comentada por la ciudad que nos permitirá conocer el contexto político, social y cultural en el que se desarrolló el Gótico Internacional en Barcelona. Podremos entrar en la catedral y a una parte del Museo de Historia de Barcelona, ver otras obras de gran relevancia del mismo período que alcanza la exposición y establecer paralelismos entre algunas de las más importantes producciones artísticas del momento y el contexto urbano en que se ubicaron.

Con la colaboración de la S.E. Catedral Basílica de Barcelona y el MUHBA Punto de encuentro: delante de la puerta principal de la catedral de Barcelona
Actividad gratuita incluida con la entrada
Inscripción obligatoria a la tela. 93 622

TMB te lleva al MNAC.
Sube a un bus lleno de leyendas
21 abril, 11.30 h y 16 h / 22 abril, 11.30 h
En el autobús, podréis escuchar las leyendas sobre la ciudad vinculadas con el arte gótico. Una vez en el Museo, tenéis entrada gratuita por visitarlo.
Recorrido: Plaza Ramón Berenguer – MNAC
Inscripción obligatoria al tel. 93 622 03 75

historiesdelgotic.mnac.cat
Visita el web para conocer las historias que hay detrás las obras.

Jornadas de puertas abiertas
Día y Noche de los Museos
Viernes 18 de mayo, de 10 a 19 h
Sábado 19 de mayo, de 19 a 1 h

Noche de Montjuic
Sábado 14 de julio, de 19 a 1 h

Visitas comentadas a la exposición
A partir del 7 de abril
Sábados, 11 h (castellano) y 12.30 h (catalán)
Duración:1 h 30 min
Servicio gratuito (incluido con la entrada). Aforo limitado
Los aparatos de audio se entregan 20 minutos antes de cada visita en el mostrador de grupos. Para facilitar lo entrega, os rogamos la máxima puntualidad.
En casos excepcionales, el Museo puede variar las condiciones de acceso a la visita guiada.

Promoción catálogo
Presentando la entrada de la exposición o la general del Museo, obtendréis un 5% de descuento en la compra del catálogo en la Tienda del MNAC (promoción válida hasta el 15 de julio de 2012).


Cataluña 1400
El gótico internacional

Del 29 de marzo del 2012 al 15 de julio del 2012

Organiza: MNAC. Museu Nacional d'Art de Catalunya.
Comisario: Rafael Cornudella, jefe del Area de arte gótico del MNAC, con la colaboración de Guadaira Macías i Cèsar Favà.
Precio: 6 €
Horario: de lunes a sábado, de 10h a 19h; domingos y festivos, de 10h a 14.30h. Lunes no festivos, cerrado.
Lugar: Sala de exposiciones temporales 1
Catálogo: Edición en catalán y castellano.

Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC)
Palau Nacional
Parc de Montjuïc. 08038 Barcelona 
www.mnac.cat

Fuente: Prensa MNAC