Martes, 21 de Mayo de 2013

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Ley de Mecenazgo Genera Gran Expectación entre los Profesionales de la Cultura

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Un 88,3% de los 142 profesionales de la cultura consultados tiene una expectativa positiva o muy positiva sobre la nueva ley

La Fundación Contemporánea presenta los resultados de la consulta de su Observatorio de la Cultura correspondiente al primer semestre de 2012. En esta ocasión, han participado en la consulta 142 miembros del panel de expertos quienes han respondido, entre mayo y junio de 2012, a un cuestionario que ha pulsado las expectativas del sector cultural ante la anunciada nueva ley de mecenazgo y otras iniciativas para fomentar la financiación privada de la cultura.

Ley de Mecenazgo y Necesidades de Financiación de la Cultura
El 88,3% de los encuestados tiene una expectativa positiva o muy positiva sobre la nueva ley. De entre ellos, un 26,5% considera que una buena ley conseguirá una aportación importante de fondos privados y será muy positiva para el sector. Para el otro 61,8% fomentar el mecenazgo es positivo, aunque solo resolverá parcialmente las necesidades de financiación de la cultura. El 11,8% restante se muestra más escéptico, la futura ley no servirá para remplazar la disminución de los presupuestos públicos para la cultura, que deberían ser irrenunciables.

Entre las opiniones más repetidas entre los encuestados destacan que la ley debe garantizar la independencia de las instituciones culturales y que solo será útil para financiar las grandes instituciones y acontecimientos, no para otros aspectos de la cultura igualmente importantes.

El Ámbito de Aplicación de la Ley
Los consultados defienden mayoritariamente una ley específica para el sector cultural. Un 25% defiende que la ley de mecenazgo debería ser exclusivamente de aplicación en materia cultural, por el especial valor social de la cultura. Un 37,5% opina que sería mejor una ley específica para las necesidades de la cultura, aunque debería convivir con otras equivalentes para otros campos sociales. El 37,5% restante defiende que no hay razón para discriminar a favor de la cultura: la ley debería favorecer el mecenazgo hacia cualquier actividad de interés social como educación, ciencia, sanidad, integración social, cooperación al desarrollo o medio ambiente.

Entre las opiniones compartidas destacan que la cultura tiene distintos objetivos que otros campos sociales y que, por tanto, la ley debe imponer diferentes condiciones y debe diferenciar entre actividades culturales sin ánimo de lucro y otras como cine o teatro.

Beneficiarios de la Nueva Ley
La mayoría de los participantes en la consulta defiende que los beneficios fiscales de la nueva ley se apliquen con un criterio abierto e independiente del poder político. Para un 54,5%, cualquier iniciativa cultural debería beneficiarse por igual de estas ventajas, siempre que sus resultados lo justifiquen y exista un adecuado control. Otro 26,9% defiende que la decisión sobre la aplicación de estos beneficios debería estar en manos de especialistas independientes de los poderes políticos. Solamente un 18,7% está de acuerdo en que definir las actividades beneficiarias de la ley debe ser responsabilidad de la Administración Pública, con criterios de política cultural.

Algunas opiniones compartidas son que las actividades beneficiarias deben decidirse en un órgano con participación de la Administración y la comunidad cultural y que cualquier actividad cultural que genere retornos para una comunidad y que sea sostenible debe ser beneficiaria.

La Ley y el Cambio de Actitud de Nuestra Sociedad hacia la Cultura
La mayoría de los encuestados confía en la capacidad de una buena nueva ley para provocar un cambio en la involucración de nuestra sociedad civil en la promoción y financiación de la cultura. Para un 45,9%, una nueva ley ambiciosa puede provocar el inicio de una transformación muy beneficiosa de nuestra sociedad en esta dirección. Para otro 38,3%, la ley puede fomentar una mayor iniciativa privada, si bien el mayor protagonismo seguirá siendo público. El 15,8% restante sostiene que la implicación de la sociedad civil española en la cultura ha sido históricamente muy débil, y una ley apenas va a poder cambiar esta realidad.

Entre las opiniones compartidas está la idea de que, aparte de las actividades que pueda promover la iniciativa privada, la cultura seguirá siendo un derecho público, que debe definirse desde y para la comunidad, y financiarse con dinero público.

Expectativas de Ingresos por Mecenazgo
Preguntados los panelistas acerca de si su institución u organización espera acceder a nueva financiación con la nueva ley, la mayoría tienen expectativas positivas o muy positivas en este sentido. Un 36,1% espera que sea una fuente importante de financiación a medio plazo para su organización, otro 50,9% espera que pueda aportar ingresos complementarios y solamente un 13% no cree que su institución vaya a acceder a financiación privada.

Preparación para Gestionar El Mecenazgo
Las organizaciones de un 34,5% de los panelistas no cuentan aún con el personal con la preparación adecuada para la gestión de ingresos por mecenazgo ni está previsto de momento, un 40,7% de las organizaciones quieren reforzar el equipo en ese sentido, pero aún no lo tienen. Solo en un 24,8% de los casos sí cuentan ya con el personal adecuado. Varios comentarios comparten la opinión de no incorporar a nuevo personal para gestionar ingresos sino formar al personal actual para ello.

Más Allá de las Ventajas Fiscales
De forma abierta, los panelistas han sido consultados sobre qué otras acciones, más allá de las ventajas fiscales de la futura ley, consideran necesarias para fomentar una mayor implicación de la sociedad civil en la cultura, incluyendo a empresas, organizaciones y particulares.

Las respuestas mencionadas con más frecuencia, agrupadas por temas, son:

Educación en los valores de la cultura. Reforzar la presencia de la cultura en todas las etapas de la educación, pública y/o privada, de la infancia, adolescencia y juventud. Fomentar un mayor conocimiento de las artes. Enseñar los valores de la cultura, como enriquecimiento personal y como aportación a la convivencia social. Trabajar en la creación de futuros públicos de la cultura. Transmitir desde la educación los valores del apoyo y compromiso con la cultura. Fomentar el compromiso individual. Fomentar una más estrecha colaboración entre las instituciones culturales y educativas.

Mayor reconocimiento social para el apoyo a la cultura. Conseguir un mayor compromiso privado con la cultura pasa por un mayor reconocimiento social hacia el mismo, tanto si proviene de empresas como de particulares. El mecenazgo debe tener mayor visibilidad y reconocimiento público, mediático y social. Se requieren campañas sostenidas de concienciación, difusión y reconocimiento del valor social del mecenazgo empresarial y personal. Las acciones de mecenazgo deberían ser objeto de premios, reconocimientos, menciones y presencia pública reconociendo su valor. Hay que fomentar el orgullo de contribuir a la sociedad. Crear un consejo estatal de mecenazgo que desarrolle políticas públicas de fomento de la filantropía y el mecenazgo.

Acercar la cultura a las personas. El valor social de la cultura se obtiene cuando ésta llega a las personas. Hay que trabajar por acercar más la cultura a la gente. Llegar a más personas, con mayor intensidad. Hay que hacer un trabajo importante de captación de nuevos públicos. Hay que pensar más en el espectador. Hay que ser más exigentes con la calidad de la programación cultural y su interés para públicos amplios. Hay que sacar la cultura a la calle, que en muchos casos sigue siendo elitista.

Comprometer a las personas con la cultura. A su vez, hay que buscar un mayor compromiso del público con la cultura. Se habla de apoyo privado sobre todo de empresas, pero un cambio social lo harán las personas. El modelo de cultura gratis no es viable. Hay que educar al público en una política de precios que ponga en valor los servicios culturales. Hay que fomentar el mecenazgo individual y apoyar fórmulas como el crowdfunding. Hay que promover una mayor participación del público y fomentar un sentimiento de ser un actor importante en la vida cultural de su comunidad. Hay que apoyar formas específicas de contribución a la cultura, como el coleccionismo o el patrimonio cultural privado.

Mayor apoyo de los medios de comunicación. Los medios de comunicación pueden jugar un papel esencial en el reconocimiento social del patrocinio y mecenazgo empresarial y particular. Hay que conseguir que los medios contribuyan a su mayor difusión, (hoy lo silencian). La cultura tiene que tener una presencia mucho más destacada en los medios de comunicación de titularidad pública y especialmente en las televisiones.

Colaboración más estrecha entre la cultura y el sector privado. La iniciativa privada, tanto empresarial como personal, debe implicarse más estrechamente con las instituciones culturales, no solo en su financiación, sino en la toma de decisiones, en su gestión y en su programación. Se debe incorporar a empresas y particulares a órganos como consejos o patronatos. Hay que trabajar con las empresas con mayor complicidad y a más largo plazo, con objetivos comunes y desarrollando proyectos comunes.

Defender la cultura como sector económico estratégico. Hay que explicar mejor el valor de la cultura como sector económico, en términos de contribución al PIB, empleo directo e indirecto, potencial de desarrollo, contribución en imagen exterior para todo el país. Hay que fomentar la transparencia y debe haber información económica pública, como en otros sectores. Hay que definir y elaborar ratios e indicadores económicos, así como de retorno social de la inversión cultural. Hay que vincular más la cultura con los intereses económicos y comerciales de España en el exterior.

Otras formas de apoyo público al patrocinio y mecenazgo
Además de las ventajas fiscales, se apuntan otras formas de apoyar el mecenazgo empresarial, como: primar en las ayudas públicas a la cultura a los proyectos basados en cooperación privada, apoyar a emprendedores culturales y a la innovación en el ámbito cultural, invertir en imagen, promoción y divulgación de la cultura como aportación de mayor valor para patrocinadores y mecenas, hacer que puntúen las actividades de mecenazgo de cara a participar en concursos públicos.

Sobre la Fundación Contemporánea
La Fundación Contemporánea tiene por misión contribuir al desarrollo profesional del sector cultural en España. Creada en 2009, su primera iniciativa fue poner en marcha el Observatorio de la Cultura, un instrumento para tomar el pulso a algunas de las cuestiones que más puedan interesar al sector en cada momento, creando unos indicadores para analizar tendencias, promoviendo el debate e identificando carencias y oportunidades de actuación.

Para ello, el Observatorio de la Cultura lleva a cabo una Consulta semestral, que pulsa la opinión del sector a través de un Panel de Expertos formado por profesionales de primer nivel de nuestra cultura: escritores, artistas, directores y actores, músicos, arquitectos y creadores de todos los campos; responsables de fundaciones, directores de museos, centros e instituciones culturales; editores, productores, promotores, galeristas y responsables de industrias culturales; comisarios de exposiciones, gestores culturales y profesionales del sector, así como responsables de áreas e instituciones culturales de la administración pública central, autonómica y municipal.

Prensa Fundación Contemporánea