Viernes, 24 de Mayo de 2013

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Ciclo de Conferencias sobre Arte Británico en la Fundación Juan March

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Intervienen Tim Blanning, Javier Docampo, Javier Maderuelo, Julio Crespo MacLennan y Xavier Antich

El próximo martes 9 de octubre se inicia en la Fundación Juan March (www.march.es y también en Facebook y Twitter: @fundacionmarch) el Ciclo de Conferencias sobre Arte Británico, bajo el título Imperio y Arte. Una Introducción a La Pintura Británica y a la Historia de su Imperio que, con motivo de la exposición La isla del tesoro. Arte británico de Holbein a Hockney –en la Fundación Juan March hasta el próximo 20 de enero de 2013–, pretende hacer un recorrido por el desarrollo de la pintura británica, desde el siglo XVI hasta el arte que surgió después de la Segunda Guerra Mundial, con énfasis en sus temas cardinales como el retrato, el paisaje, la pintura satírica, etc. También se dedicarán dos de las conferencias al contexto histórico en el que se desarrolló el Imperio británico. Todas las conferencias serán a las 19:30 horas.

Martes 9: Tim Blanning: 
La reforma protestante y la cultura inglesa (1550-1800)
(En inglés, con traducción simultánea)

Jueves 11: Javier Docampo:
La caricatura británica del siglo XVIII y William Hogarth

Martes 16: Javier Maderuelo:
Campo y ciudad (1749-1851). La percepción del paisaje y la formación de la ciudad industrial

Jueves 18 y *Martes 23: Julio Crespo MacLennan:
El Imperio británico (I) y (II)

Jueves 25: Xavier Antich:
El arte británico que surgió después de la Segunda guerra mundial

Se ofrece a continuación un resumen de algunas intervenciones.

Tim Blanning
“La reforma y la cultura británica (1500-1700). El énfasis en el retrato como respuesta a la prohibición de imágenes religiosas”
(En inglés, con traducción simultánea)
La Reforma tuvo un gran impacto en todos los aspectos de la cultura británica. Esta conferencia estará centrada esencialmente en tres de estos aspectos. En primer lugar, se discutirán los efectos de la expropiación de las propiedades de la Iglesia, en especial en la transferencia de sus tierras a la nobleza y la burguesía. Se pondrá especial atención al entusiasmo inglés en el retrato, en la construcción de casas de campo, en el impacto en las universidades y los cambios en el ámbito musical. Una segunda sección estará dedicada al auge del nacionalismo inglés que encontró su expresión en todos los medios culturales, especialmente en la pintura y en el teatro. Se examinará también la tensa relación entre la cultura representativa de la corte y la creciente esfera pública.

Javier Docampo
“La caricatura británica del siglo XVIII y William Hogarth”
A partir de los años centrales del siglo XVIII la estampa satírica y la caricatura alcanzaron en Gran Bretaña un desarrollo sin precedentes gracias a la obra de William Hogarth (1697-1764). Partiendo de la doble tradición de la sátira política de los Países Bajos y de la caricatura italiana y contando con un grado de libertad política superior al del continente, el grabado satírico inglés logró una gran difusión y, junto con el retrato y el paisaje, forma el trípode fundamental de la tradición plástica británica.
Hogarth ha sido considerado tradicionalmente como el “padre” de la escuela inglesa de pintura y grabado y, sin duda, se trata del primer artista británico con personalidad propia, que aportó al arte europeo una visión plenamente novedosa, centrada en sus series de "temas morales modernos", ciclos de cuadros, posteriormente reproducidos en grabados por el propio Hogarth o por otros profesionales. Hogarth fue también pionero en el nacimiento del copyright de las obras de arte, ya que, para evitar las copias que estaban malogrando en parte sus ganancias, logró que el Parlamento aprobase una ley que prohibía las reproducciones grabadas de una obra de arte sin permiso de su autor. Sería conocida como Ley Hogarth y supondría un importante estímulo para el comercio de estampas.

Hogarth dignificó la estampa satírica al convertirla en una nueva modalidad artística, tan elaborada como los géneros tradicionales. Su ejemplo inauguró el que ha sido llamado el siglo de los caricaturistas. Fueron dos los artistas que configuraron este periodo: James Gillray (1757-1815) y Thomas Rowlandson (1756-1827). Los dos fueron muy prolíficos, pero si Gillray es el maestro de la caricatura política más incisiva, plasmada en imágenes crueles y distorsionadas, el arte de Rowlandson posee un carácter más amable y sus visiones satíricas de la sociedad parecen destinadas a divertir al espectador más que a transmitirle mensajes políticos o éticos. Siguiendo la estela de ambos, entre 1770 y 1820 se desarrolló la etapa más importante de la caricatura inglesa, coincidiendo en buena medida con el reinado de Jorge III.

Cuando Guillermo IV ascendió al trono en 1830 las caricaturas coloreadas a mano, brutales y directas, estaban perdiendo el favor del público británico y en torno a 1840 cesaron de publicarse. La edad victoriana, que comienza en 1837, con su carga puritana e hipócrita, no tolerará imágenes tan violentas y burlonas, por lo que los humoristas tendrán que rebajar el nivel de su sátira y refugiarse en las páginas de periódicos y revistas, de las que la más representativa será Punch, fundada en 1841.

Javier Maderuelo
“Campo y ciudad (1749-1851). La percepción del paisaje y la formación de la ciudad industrial”
Diversas circunstancias políticas y económicas hicieron que en la primera mitad del siglo XVIII algunos nobles ingleses se instalaran en el campo, mejorando sus territorios y fincas con la construcción de residencias y jardines. Su presencia en el campo contribuyó a la mejora y modernización de la producción agrícola, de la cual obtenían sus rentas. El pensamiento ilustrado, con el desarrollo de las ciencias y el sentido de la economía, no solo mejoraron la agricultura sino que dieron origen a la revolución industrial, invirtiéndose las rentas agrarias en la construcción de fábricas que atrajeron a la población hacia unas ciudades que comenzaron a crecer por encima de sus niveles vegetativos, originando complejos problemas sociales. El trasvase humano del campo a la ciudad trajo como consecuencia el nacimiento de una incipiente conciencia urbanística que se manifestó, entre otras, en la aparición del parque público como remedo del campo en el interior de la ciudad.

Julio Crespo MacLennan
“El Imperio británico (I) y (II)”
Cómo y porqué los habitantes de una pequeña isla en el noroeste de Europa lograron crear el imperio más grande de la historia de la humanidad. Cuál fue la contribución de Gran Bretaña y su imperio al desarrollo del mundo moderno. Cuando y cómo cayó el imperio británico y cuál es su legado. Estas serán algunas de las principales preguntas que se abordarán en estas dos conferencias.

Examinará las pautas de expansión y crecimiento del imperio británico, los choques con las otras potencias europeas y también la evolución de la relación entre los colonos y la metrópoli, y su contribución al desarrollo económico y político de Gran Bretaña. Por último, analizará el impacto que tuvo el imperio en el desarrollo de las ciencias y las artes, la evolución de la estética imperial y la interpretación del imperio en la pintura, la música y la literatura británica.

Una vez celebrado cada conferencia, puede escucharse el audio en el archivo sonoro de la página web de la Fundación, donde están recogidas más de dos mil conferencias pronunciadas desde 1975 en la sede de la Fundación Juan March en Madrid.

Fundación Juan March
Castelló, 77 - 28006 Madrid - España
www.march.es

Fuente: Gabinete de Prensa Fundación Juan March