Sábado, 19 de Agosto de 2017

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La Revolucion Olvidada

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Por: R.J.Lovera De-Sola

Al fallecer Jorge Olavarría tenía varios libros inéditos como su Historia de la civilización hispánica, sus cursos como profesor en los Estados Unidos, obra de la que nos habló un día con mucha emoción, “es un libro que te va a gustar mucho” nos dijo. Dejó inéditos al menos dos libros ejemplares que su viuda Marian Mileo ha editado cuidadosamente: son su Gómez, un enigma histórico.(Caracas: Fundación Olavarría, 2007. XXXII, 955 p.) que es el quinto gran libro que se dedica a este personaje, le antecedieron los de Domingo Alberto Rangel(Gómez, el amo del poder,1975), Ramón J.Velasquez(Confidencias imaginarias de Juan Vicente Gómez, 1979), el de Tomás Polanco(Juan Vicente Gómez, aproximación a una biografía, 1990) y el de Manuel Caballero(Gómez, el tirano liberal, 1993). A Gómez, un enigma histórico que enseña tanto y suscita tantísimas reflexiones sobre el país le siguió el libro cuyo comentario y análisis nos reúne esta tarde: La revolución olvidada. (Caracas: Fundación Olavarria, 2008. XI, 437 p.), sin duda el mejor estudio que hallamos podido leer sobre el 18 de Octubre de 1945, un hecho decisivo en nuestra historia contemporánea, un suceso que fue más el mal que trajo que el supuesto bien pregonado por sus protagonistas, suceso que sumió al país en una sucesión de golpes del Estado y en la ruptura institucional que significó, asunto tan bien examinado por el ojo zahorí de Jorge Olavaría tanto en el capítulo inicial de su Gómez, un enigma histórico(p.11-57) como en La Revolución olvidada.

El Recuerdo
Cuando Jorge Olavarría murió escribimos estas líneas en nuestra columna de El Mundo(Abril 26,2005):

Con el deceso de Jorge Olavaria(abril 18,2005) pierde el país uno de sus mejores analistas políticos y un historiador de seria formación.

Fue un venezolano de excepción, siempre movido por la angustia del país, siempre desvelado por comprenderla. Espíritu polémico el suyo. A veces contradictorio, con lo cual reafirmaba su condición humana. Es propio de los que tienen conciencia dudar, cambiar, alterar sus convicciones por otras que se creen mejores, saber escuchar a los sucesos que le son contemporáneos para así entender mejor el presente. Todo esto fue Jorge Olavaria de Tezanos Pinto.

Y también uno de los más graves testigos del proceso de corrupción administrativa que se hizo más agudo a partir de 1974. El comprendió “el efecto Venezuela”, la frase es de Juan Pablo Pérez Alfonso(1903-1979), dedujo cómo la inmensa cantidad de dinero que producía el petróleo mutaría a la sociedad venezolana. Corruptores y corruptos tomaron la escena pública. No la han abandonado. Uno de los testigos más lúcidos de este proceso regresivo, que nos privó del desarrollo pleno, fue precisamente Olavaria.

Este caraqueño(diciembre 12,1933) fue un columnista desde muy joven, desde los años cincuenta cuando publicó en un periódico de Mérida su primer artículo. Y lo fue hasta el 27 de julio de 2004 cuando imprimió en El Nacional la última entrega de su página.

Su vida siempre estuvo ligada a la escena política: fue Diputado(1964-69,1969-73). Su primer período estuvo marcado por su gran oposición al gobierno de Raúl Leoni(1905-1972), en sus intervenciones dio muestra de cómo se actuaba en las filas de los que discrepaban. Criticó y no ofendió nunca a aquel magnánimo magistrado.

Fue también Embajador en Inglaterra(1969-70).

Su creación periodística más sólida fue el semanario Resumen(1973-1984). Desde él miró nuestra realidad: un tema especial cada semana. Nos tocó entonces conocerlo y trabajar junto a él gracias a Pedro Berroeta(1914-1997) quien nos puso en contacto. Y no saben cuanto aprendimos sobre nuestra realidad al lado de aquel hombre singular mientras éramos responsables de la sección de libros. Comandados por él un nutrido grupo de venezolanos examinaron semana a semana nuestra realidad. Allí percibimos su hondo criterio para comprender los hechos. Por las ideas que expresó en Resumen fue perseguido, alguna vez debió asilarse en una embajada y salir a exilio. Durante este destierro fue profesor en una universidad norteamericana.

Fue Candidato presidencial de la Causa R(1982), con Alfredo Maneiro(1937-1982). Fue entonces que cerca de aquel auténtico hombre de izquierda redactó La Constitución de la Nueva República al comprender que el sistema democrático debía ser renovado. En aquellos dos tomos hasta lo sustancial de su pensamiento jurídico político.

En 1998 participó en la contienda que llevó a Hugo Chávez al poder. Una unión imposible. El legalista y estudioso de la historia no podía convivir con el legicida. Al faltar aquel a la Constitución, todavía la de 1961, Olavaria se apartó de él.

Fue miembro de la Asamblea Nacional Constituyente(1999), uno de los siete únicos diputados de la oposición en ese congreso. Más de un millón de venezolanos votaron por su elección.

Historiador profundo y sensato, quien brillaba también por la riqueza de su
lenguaje y por sus inmensos conocimientos económicos, Olavaria supo mostrar en su columnas de gran analista de nuestra vida política cómo la historia iluminaba la reflexión sobre el presente sin necesidad de utilizar políticamente la historia lo cual la desvirtúa. Sabía que la historia tiene sus propios fueros. La última serie de La historia viva, es por ello ejemplar.

Sus Libros

Prácticamente todo el periplo de nuestra vida política fue mirada por él en sus libros, tanto la del pasado como la del presente, de allí obras suyas como Dios y Federación(Caracas: Fundación para una Nueva República,1988. 383 p.) o su Gómez, un enigma histórico, La revolución olvidada o los más gravemente contemporáneos como El efecto Venezuela(Caracas: J.Olavarría, 1996. 165 p.), El golfo de Venezuela es de Venezuela(Caracas: Editorial Armitano, 1988. 190 p.), Democracia radical(Caracas: Ediciones Centauro, 1993. 254 p.), Una constitución para una Nueva República(Caracas: Editorial Melvin, 1999. 386 p.) o las cuatro series de su Historia viva(1994,1995,1999, 2003).

La Revolucion Olvidada

Para entrar en La revolución olvidada debemos señalar que el año 1945, no creemos que de ello hay duda alguna, es uno de los años-hitos de la historia de Venezuela. Tanto como lo fue 1810, declaración de Independencia, 1830, disolución de la Gran Colombia, 1846, crisis del Gobierno Delibertativo, 1858, intento de poner orden a través de la Constitución de Valencia aquel año, deseo frustrado, pues a los treinta y cuatro días de sancionada aquella carta(Diciembre 24,1858) estalló la Guerra Federal(Febrero 20,1859),1863 año quizá más importante por el Decreto de Garantías(Agosto 18,1863) que por el fin de aquella desastrosa contienda(Abril 24,1863), 1908, inicio de la dictadura de Juan Vicente Gómez(Diciembre 19, 1908), 1914(Abril 15), aparición del petróleo en cantidades significativas, hay autores que consideran a esta fecha como la del inicio de nuestro siglo XX. Más significativo fue la explosión del pozo “Barrosos 2” en el Zulia(Diciembre 14,1922). Para nosotros el siglo XX, pese a la suerte de la frase de Mariano Picón Salas(1901-1936) según la cual nuestro siglo XX se inició en 1936, para nosotros el siglo XX se inició en Venezuela en los años veinte cuando Gómez creó el Estado Moderno y el año fiscal 1927-1928 cuando el petróleo se convirtió en nuestro principal producto de exportación y la Venezuela del Cacao terminó;1936 por la recuperación de la libertades democráticas, por la manifestación de 14 de Febrero y el lanzamiento del Programa de Febrero(Febrero 21) del presidente López Contreras; 1945, golpe cívico militar y ruptura institucional como consecuencia de aquel(Octubre 18);1958 vuelta a la democracia; 1964, por vez primera un presidente entrega el poder a otro elegido en comicios libres; 1969 por vez primera un candidato de la oposición ganó las elecciones y su resultado se respetó; 1977, bajo el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez por vez primera no hubo superavit económico desde la muerte de Gómez, fue el comienzo de la caída del régimen democrático, en las manos de uno de sus líderes, porque son los problemas económicos los que engendran las crisis políticas; 1984 el régimen surgido en 1958 se convirtió en el régimen político más longevo de la historia de Venezuela, más largo que el pancismo, guzmancismo y gomecismo, régimen democrático que en 1998 arribó a sus cuarenta años; 1989, insurrección de los pobres de Caracas contra las medidas económicas del gobierno; 1992 retorno del golpe de Estado militar como intento, errado, de solución de las crisis.

No todos los hechos descritos engendraron horas felices pero dieron un perfil a la nación. En casi todos los positivos la patología del venezolano, tan bien descrita por Francisco Herrera Luque(1927-1991), se hizo presente y frustró los mejores momentos de nuestra historia. Ejemplos: cuando los paecistas no se dieron cuenta que era necesario un movimiento opositor; cuando Guzmán Blanco no logró imponer la audacia de decisiones modernizadoras o cuando la esencia del régimen democrático de 1958 no logró tomar el camino lógico de su desarrollo.

Método

Cuando abrimos La revolución olvidada de Jorge Olavarría nos damos cuenta claramente que estamos ante un libro de historia cuidadosamente construido. De historia porque se basa en la consulta de la documentación pertinente, la consulta de la prensa escrita y el diálogo con sus testigos protagonistas, hecho este último necesario para la escritura de la historia contemporánea.

Pero claro la historia se escribe con hechos, con sucesos cumplidos, no como argumentos como “lo que hubiera pasado si tal o tal cosa hubiera sucedido”. A partir de ello Olavarría reconstruye la historia de aquel año y de cada uno de sus días con honda precisión.

La esencia de su trabajo, no basado en ningún momento en alguna idea preconcebida, es mostrar hasta donde la historia del 18 de Octubre de 1945 fue “una historia distorcionada para acomodar un interés político y desacomodar la verdad”(p.97).

Por ello el motivo de su trabajo es “explicar lo inexplicable”(p.97), revisar, con argumentos propios de la historia, la “versión oficial”(p.107) de aquel suceso, “culminación de la historia oculta”(p.107), “lo curioso del caso es que la historia oculta ocultó la historia abierta”(p.109), “Todo eso ha servido para ocultar los verdaderos motores que impulsaron la conjura en contra de Medina”(p.113). Fue aquella historia contada por los triunfadores, la gente de Acción Democrática, Rómulo Betancurt(1908-1981) en particular. Historia que luego, como lo muestra Olavarría fue alterada por los protagonistas de la historia que siguió: los autores del golpe del 24 de Noviembre de 1948 e incluso después de 1958 por los propios partidos que iniciaron el régimen del Pacto de Punto Fijo(Octubre 31,1958) como también lo muestra Olavarría. Por ello apunta: “Si la pasión y la ambición impedían en 1945 ver y reconocer es, es imperdonable que cincuenta años más tarde(1995) sigamos interpretando la historia con base a las distorsiones creadas por lo que sucedió el 18 de Octubre de 1945” (p.130). Tanto que indica que la verdad fue olvidada, de allí el título de su libro, “después del 18 de Octubre de 1945, esto se olvidó. Sólo se recordó el proceso formativo de la conjura cívico-militar narrándola como la honrosa gestación del hecho glorioso del cual, se dice, surgió el sistema democrático venezolano del siglo XX”(p.130). E indica “La simple cronología de los hechos demuestra la falacia de este aserto post-hoc para encubrir una inocultable duplicidad”(p.132).

Por ello Olavarría subraya: “Lo que interesa resaltar para servir al propósito de conocer, entender e interpretar lo que sucedió el 18 de Octubre de 1945, es que la lectura de lo que se escribió en los días anteriores al hecho es la mejor vía para calibrar la revolución, que lo que se escribió después de ella”(p.161). Lo publicado después, señala, “formó parte involuntaria del engaño en el cual cayeron todos los que no estaban comprometidos en la conjura”(p.161), “creó las condiciones propicias para el desconcierto que se produjo el 18 de Octubre y fue el inicio del estallido de odio e insensatez que se desató después”(p.161).

El Régimen de Medina
Es imposible llegar a la esencia de los sucedido el 18 de Octubre de 1945, al error que según Olavarría significó aquel hecho, acción típica de la precipitación y de las ansias de poder de sus protagonistas, Betancourt y Marcos Pérez Jiménez(1914-2001), quienes evitaron, es el argumento de Olavarría y lo que demuestra con suma de datos y referencias, la evolución natural del país por la vía legal que venía, para nosotros desde el 19 de Diciembre de 1908, porque Gómez era el vicepresidente cuando sustituyó al descocado presidente Cipriano Castro(1858-1924), es decir era el legítimo sucesor del presidente. Y la transición Gómez-López Conteras fue también institucional como la llegada de Isaías Medina Angarita(1898-1953) a la presidencia. Esto lo prueba fechacientemente Jorge Olavarria. Y es más sin el 18 de Octubre de 1945 era evidente que quien sería presidente en 1952 sería Betancourt porque su liderazgo estaba ya sólidamente consolidado antes del pronunciamiento de 1945, cosa que pocos han visto, pero que las voces de los viejos caraqueños que vivieron aquel tiempo siempre han señalado.

Así es necesario considerar hoy dos hechos: al gobierno de Medina fue “el más democrático y liberal gobierno que jamás ha tenido Venezuela”(p.97). Y segundo: “La crisis política de 1945 no era gravísima como la pinta Betancourt, y en ningún caso su gravedad justificaba la conjura”(p.151).

18 de Octubre de 1945

Los sucesos acaecidos entre el mediodía del 18 de Octubre y la noche del 19, cuando se instaló el nuevo gobierno del dúo Betancourt-Pérez Jiménez, desataron, al decir de Olavarría un proceso políticamente involutivo “llegando al extremo de crear a fines del siglo XX un escenario muy similar al que existía a fines del siglo XIX”(p.97) porque lo que se hizo, sin sentido alguno, a meses del final de gobierno de Medina, cuando la mayor parte de su presidencia había sido cumplida, fue “derrocar un gobierno lícitamente constituido y sustantivamente legítimo por su conducta democrática”(p.101).

Por ello anota Olavarría: “sus actores merecieron, colocando sobre sus hombros, la enorme responsabilidad en el retroceso y la involución que aquel hecho significó y que cincuenta años después es evidente”(p.107) porque aquel fue un hecho “que cambió la historia venezolana del siglo XX”(p.107), pero visto hoy no precisamente positivamente pues tras un gobierno, de innegables iniciativas reformadoras(1945-1948), “la enorme y desorbitada ambición de Rómulo Betancourt, Carlos Delgado Chalbaud(1909-1950) y Marcos Pérez Jiménez”(p.113) llevó al país por senderos no propiamente democráticos, al menos no durante la década que se inició el miércoles 24 de Noviembre de 1948 y se cerró en la madrugada del jueves 23 de Enero de 1958.

¿Por qué Revolución Olvidada?

En verdad en el por qué del título del libro de Jorge Olavarría hay varios hechos: uno que de la conspiración siempre estuvo informada la dirección nacional de AD, y desde luego Rómulo Gallegos(1884-1969) por lo cual su responsabilidad en el hecho y en el sucederse venezolano es igual que los demás lideres de AD. Por ello acota Olavaría: “El afecto que se tiene por el creador de Juan Primito y Marcos Vargas inhibe el severo juicio que merece el que el novelista Gallegos contribuyera a derrocar al más democrático y liberal gobierno que jamás ha tendido Venezuela, desatando un proceso políticamente involutivo…llegando a crear a fines del siglo XX un escenario muy similar al que existía a fines del siglo XIX. La responsabilidad de Rómulo Gallegos en esto es ineludible”(p.97). El único alto dirigente de AD quien no estuvo informado de la conjura fue Andrés Eloy Blanco(1897-1955) siempre cercano amigo del presidente Medina. Estaba en el exterior el 18 de Octubre. Desde luego al retornar se unió al nuevo estado de cosas logrado por sus compañeros.Y segundo: Betancourt, pese a todo, nunca logró desprenderse del “san benito” de haber llegado al poder por el camino “no santo” del golpe de Estado, incluso cuando el escenario de la política venezolana siempre había estado abierto para él, y él presente, desde su regreso del exilio gomecista en 1936. El 10 de Febrero de 1936 hace su primera aparición pública en Caracas. Y llegó a tiempo, cuatro días después de la publicación de una declaración en La esfera estuvo presente en la histórica jornada del 14 de Febrero de 1936, no sólo “Día de la democracia” sino jornada en que se ataron de nuevo los hilos del proceso democrático iniciado el 19 de Abril de 1810, sobre todo el 5 de Julio de 1811, lo cual fue remachado, al fin de la Guerra Federal, con el “Decreto de Garantías”(Agosto 18,1863), verdadera carta democrática de Venezuela. Allí estaba el camino de Betancourt y no los vericuetos del golpe de Estado que llevó, a los tres años, al desalojo de los políticos activos por los militares y al inicio de la dictadura, consecuencia lógica, así no lo reconozcan sus protagonistas, del nuevo autoritarismo.

Escribe Olavarría “A partir de 1948 la revolución victoriosa que derrocó a Medina empezó a transitar su triste camino hasta llegar a ser la revolución olvidada”(p.97), “El precedente del golpe de 1945 volvió como un fantasma a convertir en una amenaza para el gobierno de Rómulo Betancourt en 1959, y los sucesivos gobiernos de Acción Democrática y Copei. Entonces la inocencia de Gallegos en el golpe del 18 de Octubre se convirtió en dogma de una historia distorcionada para acomodar un interés político y desacomodar la verdad. Esto y la imposibilidad de explicar lo inexplicable, llevó al olvido de la revolución de octubre del 45”(p.97).

¿La Razón de la Conspiración?

Se ha dicho siempre que la razón principal de la conspiración que arrasó el régimen medinista fue la no aprobación, en la reforma constitucional de 1945, de la elección directa del presidente de la República. Ello es verdad, pero no toda la verdad.

Indica Olavarría sobre la elección directa del presidente: “Los venezolanos de 1945 se negaban a aceptar que esa no era ni la cuestión más crítica, ni el aspecto más criticable del sistema establecido. No querían ver que la cuestión más crítica era dar los pasos necesarios para perfeccionar gradualmente la democracia lograda, sin dar traspiés que hicieran perder los pasos de avance que habían hecho posible llegar donde estaban después de haber pasado por lo que habían pasado. Esa era la cuestión”(p.31).

En verdad dentro del sistema político vigente, “quedaba como un lastre, la falsa formalidad de legitimación electoral que había sido regla desde la creación de la República en 1811”(p.32).

El otro hecho eran las aspiraciones del general López Contreras a volver a ser elegido presidente a lo cual siempre se opuso Medina, hombre de honda bohonomía, pues pensó siempre, con razón, que si eso sucedía ambos quedarían ante la historia como dos bribones. Indica Olavarría: “En las tres ocasiones que se entrevistaron en 1945. Medina le había negado a López el apoyo que directa o indirectamente le había pedido. Había dicho, a quien lo quisiera oír, que él no pasaría a la historia, como habiéndose prestado a la farsa de ‘devolverle’ la presidencia a López Contreras. Eso hacía de la alternabilidad una burla y las burlas a la alternabilidad habían sido la causa de las tragedias de buena parte de la historia de Venezuela(p.36). Tenía razón el gran mandatario.

Para calibrar la gravedad de lo sucedido anota Olavarría: “Para entender y medir en toda su dramática profundidad y extensión la involución institucional que significó la revolución del 18 de Octubre de 1945, hay que recordar cómo se perdió lo que se había ganado en los cincuenta años que precedieron al 18 de Octubre de 1945 y que en los últimos cincuenta años no se ha recuperado”(p.162).

Aquí entra Olavarría en un hecho que merece más análisis, examen que no se ha hecho en todas sus aristas: es el relativo a la consideración de que el 18 de Octubre de 1945 AD era un partido pequeño(p.177). Esto es una falacia que hay que revisar cuidadosamente, al igual que la observación de que era “un partido pequeño y débil, con un solo voto en el congreso y unos veinte mil militantes”(p.357). AD no era tan pequeño el 18 de Octubre de 1945 como ha supuesto los medinistas, Uslar Pietri en particular, dicho con relación a él con todo el respeto que se debe. Y la respuesta a nuestro entender, y puede ser leída en el libro de Rómulo Betanocurt, Venezuela: politica y petróleo(México: Fondo de Cultura Económica, 1956. 887 p.), es que en ese momento AD era más grande que el número de sus militantes inscritos, mil personas se ha indicado. Y es hecho en el cual debemos llamar la atención, a donde en nuestra personal opinión está la explicación, fue este: desde su regreso del exilio en Chile, destierro que le impuso López Contreas, Betancourt comenzó a viajar por todo el país y a fundar, hasta en los pueblos más apartados seccionales de AD. Los viajes, en la forma precaria que lo hizo, le permitieron ser conocido a todo lo largo del país por numerosas personas. Y las casas de AD comenzaron a actuar. Así el 18 de Octubre Betancourt era uno de los políticos más conocidos que había en el país, no desde luego el único. Ello explica la adhesión multitudinaria de la que gozó el nuevo gobierno, respaldado por aquel partido. Y explica la cantidad de personas, hombres y mujeres, que se inscribieron en él después del golpe de Estado. Este es un detalle, nada pequeño, que no hay que pasar por alto cuando analiza este período de nuestra historia. E incluso la observación explica la ceguera con la que actuó en sus últimos tiempos la administración medinista, juzgaron la presencia de AD solo por el número pequeño de sus miembros y a través de su único parlamentario(Andrés Eloy Blanco), olvidaron incluso la influencia que en aquellos años tuvo el diario El País, vocero oficioso de AD, cuyo primer número circulo el 11 de Enero de 1944, cuyos editoriales escribía todos los días el propio Betancourt, gran diario de oposición fue aquel. Manuel Caballero lo denomina “el diario de Betancourt”(Rómulo Betancourt, político de nación. Caracas: Alfadil, 2004,p.219). Sus tareas había sido, desde el regreso de la proscripción, como indica Caballero: “Organizar el partido, implantarlo en todo el país, crear su propio periódico: esas tres tareas las ha cumplido a cabalidad Betancourt en sus años que van de 1941 a 1945”(Rómulo Betancourt, político de nación,p.220). Por ello sólo en el número de inscritos y en la presencia del único diputado, no estaba la explicación completa. Los medinistas, Uslar Pietri en particular, no se dieron cuenta de ello. A veces, muchas veces, los números no lo dicen todo, hay además otras realidades que hay que comprender.

Siguiendo la argumentación para Olavarría es falacia “invocar la negativa de Medina de incluir en la reforma constitucional de 1945 la elección universal, directa y secreta del presidente como causa primordial de la revolución”(p.178). El propio Olavarría ha definido muy bien lo que es una falacia histórica al escribir: “Una falacia histórica, es un razonamiento falso que parte de premisas ciertas pero que por la forma como ellas son presentadas y aceptadas, lleva a conclusiones falsas. En algunos casos, una falacia histórica es el camino por el cual se llega a consagrar a una mentira como una verdad y ésta es aceptada como verdad por quienes sospechan o saben que es una mentira, pero se empeñan en que sea verdad, ya sea porque ello conviene a un propósito convertido en dogma político; o sirve para encubrir hechos que se tienen como bochornosos y les ayudan a ocultar o preterir el complejo de culpa por conductas activas u omisivas”(Gómez, un enigma histórico,p.15).

El Sucederse

La revolución olvidada es realmente un libro sobre un año determinado, 1945, y sobre un día de ese año, el 18 de Octubre. Todo relatado con pormenor y destreza y con extensa citas de la documentación que cita, en la cual la tomada de la prensa de aquel año es singularísima, base certera de su libro.

No hay que soslayar, aunque Olavarría no lo dice, pero surge de todo análisis que se haga, que en cierta forma el equipo de gobierno estaba bastante alejado, o no percibía, la realidad de lo que estaba sucediendo en el país en aquellos meses finales de la administración medinista. Ello hay que tenerlo en cuenta sin soslayar el empuje que dio Medina al país, al que gobernó junto a un grupo excepcional de hombres que actuaron en sus años de gobierno, las consecuencias de cuyas acciones positivas influyeron en el país largamente.

Una de estas conquistas, la citamos como un ejemplo entre los muchos que se podrían citar, fue el logro de la mujer de los espacios que hoy tiene, vino de decisiones que empujó en 1944 el Ministro de Educación Rafael Vegas(1908-1973) cuando institucionalizó, contra viento y marea, la educación mixta. Ello hecho con el apoyo pleno del presidente Medina y del gabinete. Sin eso la mujer hubiera tardado mucho en tener el papel protagónico que tiene hoy en día en la vida del país. Y, claro, el empuje venía del movimiento femenino que se formó a la muerte de Gómez, con todas estas mujeres, especialmente con la Asociación Venezolana de Mujeres, el doctor Vegas estaba hondamente relacionado desde su regreso de Europa. Pero también la reforma petrolera tuvo sus consecuencias, muy amplias. E incluso la no desarrollada Reforma Agraria. Pero no fueron estas realizaciones únicas, hubo muchas otras.

Diógenes Escalante

El imposible al examinar el año de 1945 no referirse a lo que sucedió al candidato del consenso gobierno-oposición, Diógenes Escalante ( 1879-1964).

En las manos del doctor Escalante, fue puesta, como si de un mesías se tratara, vieja dolencia nacional, la tarea de hacer lo que el conservadurismo del gobierno no se había atrevido a hacer: la reforma para la elección directa del presidente.

Pero con Escalante se hicieron presentes los hados de la historia, igual había sucedido exactamente un siglo antes con Rafael Urdaneta(1888-1845). El candidato enfermó gravemente y debió ser descartado. Y “La súbita eliminación de la candidatura del Dr. Escalante…sumió al gobierno en la mayor perplejidad”(p.267). Tanto que los cinco sentidos, necesarios para gobernar(vista, oído, olfato, gusto, tacto) no fueron utilizados como se debiera, estos tienen también, además de su significación fisiológica, otra política. El medinismo cerró los ojos.

Ese año de 1945 la situación política internacional pesaba sobre la vida interior de Venezuela. Fue un proceso iniciado el año anterior con el Desembarco de Normandía(Junio 6,1944) al cual contribuyó de forma tan singular el petróleo venezolano. Y ya en 1945, el año que nos interesa, con la conferencia de Yalta(Febrero 4), el fin de la Segunda Guerra Mundial con la rendición de Alemania(Mayo 8) y Japón(Septiembre 2). La contienda finalizó oficialmente el 15 de Agosto. Muerte del presidente Franklin Delano Rosevelt(Abril 12) a quien sucedió el vicepresidente Harry Truman ese mismo día, el fusilamiento de Benito Mussolini(Abril 28), el suicidio de Adolfo Hitler(Abril 30), la creación de las Naciones Unidas(Junio 26), suceso en el cual Venezuela tuvo un papel más que protagónico, la conferencia de Postdam(Julio 28), la inexplicable derrota de Winston Churchil en las elecciones en Inglaterra(Julio 26), el lanzamiento de las bombas atómicas sobre dos ciudades de Japón, Hiroshima y Nagasaki(Agosto 6 y 9), y la rendición de aquel país ante las tropas norteamericanas comandadas por el general Douglas Mac Arthur(agosto 14). A esto hay que añadir un hecho militar latinoamericano: la formación de los grupos de oficiales dispuestos a tomar el poder, como sucedió en Venezuela. Tan significativo fue aquello que el 17 de Octubre de 1945, fue el día de llegada del general Juan Domingo Pérón(1895-1974) al poder en Argentina, a horas del pronunciamiento en Caracas, urdido precisamente a una logia militar como la peronista. Es curioso que esto no se mencione siempre que se hace la historia del 18 de Octubre de 1945.

Lo de Escalante hay denominarlo “hora menguada”. El 4 de Septiembre El Nacional publicó la noticia de su grave enfermedad y su renuncia a la candidatura(p.243): cuarenta y cuatro días más tarde fue el golpe que derrocó a Medina. Y fue el inicio de una tragedia de la cual no se ha sacado la cuenta: la ruptura del 18 de Octubre, el derrocamiento de Gallegos, el asesinato de Delgado Chalbaud, el fraude de Pérez Jiménez, el nuevo golpe que lo derrocó: cinco sucesos sobre los cuales tuvo influencia la ruptura institucional del 18 de Octubre, un hecho, pese a los elogios que los partidarios dan al golpe, de graves consecuencias sobre el país, tanto que ante la gravedad de la crisis de la democracia de 1958 quienes actuaron, erradamente, para solucionar el entuerto, no se les ocurrió otra cosa que dar dos golpes el año noventa y dos, engendradores hasta hora de las graves y trágicas horas que vivimos sobre todo desde el 6 de Febrero de 1999 porque los intentos de salvar la democracia, en las presidencias de Ramón J. Velásquez y Rafael Caldera, pese a lo positivas que fueron, lo que aun no ha sido comprendido porque el debate político actual lo ha impedido, no lograron poner fin a la idea mesiánica de buscar una solución violenta.

En cuanto al magnífico doctor Escalante no se puede dejar de señalar aquí que él era una personalidad descollante en todo sentido, había sido embajador en Inglaterra durante la primera postguerra(1922-1935) y ejerció el cargo de Embajador en Washington durante la Segunda Guerra Mundial(1937-1945), sus documentos confidenciales al presidente Gómez, que se pueden leer en el Archivo de Miraflores, lo presentan como un innovador demócrata por lo cual participó, todavía en Europa, junto al doctor Caracciolo Parra Pérez(1888-1964), otro venezolano esclarecido como él, en la redacción de los planes de gobierno que se debían aplicar en Venezuela al morir Gómez, esas ideas son las que se pueden leer en el Programa de Febrero. Fue por ello que ambos, Escalante y Parra Pérez, fueron llamados al producirse la muerte de Gómez a ser miembros del gabinete. Estuvieron poco tiempo porque en donde podían ser más útiles era precisamente en la diplomacia, hecho que les hizo conocer poco las dificultades de nuestra vida política, “Conozco a Venezuela no a los venezolanos” dijo el doctor Parra Pérez después de lo que debió vivir en las semanas anteriores al 18 de Octubre, cuando fue sacado de la Cancillería y sin reconocer aquello que venía de hacer en la Conferencia en San Francisco. La noche del 18 de Octubre fue incluso quemada la casa donde vivía en el Country Club e incinerada la biblioteca del historiador Vicente Dávila(1874-1947), dueño de la casa donde vivía el ex canciller y de la excepcional colección. En este sentido se le deslizó a Olavarría un error en la p.180: la llamada biblioteca de Parra Pérez incendiada la noche del 18 de Octubre no era suya sino al igual que la casa en donde vivía era de doctor Dávila. Parra Pérez aquella noche debió asilarse en una embajada. Su apotema “Conozco a Venezuela y no a los venezolanos” puede ser aplicada también a Escalante: los años fuera del país no les permitieron conocer lo compleja, y lleno de mezquindades, que es la política diaria del país. La primera parte de la frase del doctor Parra, “Conozco a Venezuela”, tiene un sentido: él era uno de nuestros más altos historiadores.

Pero la presencia de Escalante escondió otro hecho, lo podemos ver ahora con claridad gracias a la documentación, sobre todo la que sostiene tanto a la biografía suya escrita por Maye Primera Garcés(Diógenes Escalante. Caracas: El Nacional/Banco del Caribe, 2007. 112 p.) como la que es la base de la novela histórica de Francisco Suniaga El pasajero de Truman(Caracas: Mondadori, 2008. 305 p.).

Por ello se podría pensar, como lo hace Olavarría, “Lo que nadie quería aceptar ni confesar era que Escalante les había permitido a los partidarios de Medina, un burladero a su mezquindad y a sus pequeñas envidias que les impedían dar su apoyo a hombres más jóvenes y probadamente talentosos, honestos y patriotas y eficaces colaboradores de Medina, entre los cuales descollaba Arturo Uslar Pietri. El vil egoísmo otra vez triunfó”(p.238).

El doctor Escalante tenía en 1945 sesenta y seis años, no era desde luego el anciano que dice Olavarría. Pero no estaba bien de salud, tanto que el primero en percibir su enfermedad fue el ministro de Educación, el psiquiatra Rafael Vegas, quien, pese a que se lo dijo a presidente Medina con anticipación, no fue escuchado. Para nosotros el strees que comenzó a vivir Escalante a la hora de tomar la decisión y cuando aceptó la candidatura precipitaron sus dolencias mentales.

Pero el doctor Escalnate fue llamado como un mesías, como el único posible, a tomar las decisiones que el conservador equipo del presidente Medina no se había atrevido a tomar. Tiene razón aquí Olavarría al acotar que “El fenómeno de fe mesiánica de los venezolanos, que centran en un hombre todas sus esperanzas, sus ilusiones y sus ambiciones, sin recapacitar en su inevitable fragilidad humana”(p.237) se hizo presente entonces. Y fue fatídicamente derrotado por los sucesos de la realidad. Y fue Mesías el doctor Escalante porque fue escogido como figura única, solo él y nadie más. Ya sabemos lo que sucedió al enfermar.

El Golpe
El golpe se iba a dar sucediera lo que sucediera, al menos así lo declaró Pérez Jiménez muchos años después. Escribe Olavarría: “Medina subraya que ha quedado sepultado debajo de un cerro de omisiones, tergiversaciones y falsedades: que la conjura de Pérez Jiménez y Betancourt para derrocarlo fue acordada antes de que Escalante aceptara la candidatura y recibiera el apoyo de Acción Democrática y continuó y se acentuó después de su exclusión”(p.275).

Afirma enfático Olavarría, a la vista de la masa de testimonios que presenta, “esa revolución significó una trágica involución”(p.295). Esta “en vez de enmendar ha ido acentuando sus vicios y errores hasta desembocar a fines del siglo XX a una situación asimilable a la que existía al terminar el siglo pasado[el XIX], cuando se hizo necesario, inevitable y hasta deseable, la presencia de un gendarme, que en 1908 se materializó en la persona de Juan Vicente Gómez”(p.295).

Y el acto del 18 de Octubre de 1945 fue “derrocar al mas liberal y democrático de los presidentes venezolanos”(p.317)

Opina Olavarría que “Los dieciocho días de octubre anteriores al golpe que derrocó a Medina, han sido borrados de la historia de Venezuela…La conmoción que provocó el derrocamiento de Medina fue de tal manera ensordecedora, que todo lo que se había hecho y dicho en los dieciocho días que le precedieron, se borró de la memoria de los venezolanos”(p.317). “Para justificar lo injustificable, se ha construido una sólida fortaleza de mentiras con cuatro torres: 1)la primera que la revolución se justificó por la negativa de Medina a acceder a la elección universal, directa y secreta del Presidente. Ello es falso. 2)La segunda que la Revolución se justificó por la negativa del Presidente Medina a aceptar la proposición de Acción Democrática de un candidato único a sucederlo. Ello es falso. 3) La tercera, que la revolución se justificó por el enfrentamiento de los generales Medina y López Contreras y la posibilidad de que ello llevara a una guerra civil o a un golpe de Estado. Ello es falso. 4) La cuarta es que la revolución se justificó por la escogencia de Ángel Biaggnni(1899-1975), como reemplazo del candidato Diógenes Escalante”(p.317).

El Suceso

Cuando se analizan los sucesos del 18 de Octubre de 1945 hay un primer hecho que es necesario tomarlo en cuenta: nos parece insólito, a la luz del libro de Olavarría, que una conspiración civil-militar tan amplia no hubiera sido descubierta en ningún momento. Se desconoció su existencia, incluso así lo afirmó el propio Medina ante Betancourt quien en un acto típico de conspirador lo interrogó, en el propio Palacio de Miraflores, sobre la conspiración de la cual ya se hablaba. Betancourt preguntó al presidente Medina “¿tiene Ud. la seguridad de que no hay síntomas de descontento entre los hombres de uniforme”(p.239). Medina le respondió que todo estaba tranquilo, y se lo respondió al cabecilla civil de la conspiración. Esto es inexplicable. ¿Es que acaso no había una policía política en el país, organismos de inteligencia militar? En verdad el gobierno actuó incautamente. Ello es inexplicable todavía.

El Golpe en Acción

El golpe estaba preparado ya cuando a las 10 de la mañana del 18 de Octubre el mayor Pérez Jiménez fue detenido y enviado preso al Cuartel Ambrosio Plaza. Julio César Vargas, otro de los conspiradores militares, también fue detenido. Ello fue la voz de alarma.

En la Escuela Militar Delgado Chalbaud inició el golpe al detener al coronel Ruperto Velazco(p.382). Así a las 11 am el golpe se estaba desarrollando. “Eran las 11 de la mañana del 18 de Octubre. La Revolución había comenzado”(p.382) precisa Olavarría.

A poco los dirigentes civiles tuvieron la noticia. A las 12 del mediodía Gonzalo Barrios estaba informado y antes lo estuvo Betancourt. A la 1 pm el Palacio de Miraflores fue tomado por los conspiradores; a la 1,30 pm: todavía el gobierno no estaba enterado que se habían perdido la Escuela Militar y el Palacio de Miraflores. Pasadas la 1,30 de la tarde fue el inexplicable suceso del Cuartel San Carlos, ya con victimas fatales. Los disparos allí fueron tales, observa Olavarría, que a las 2 pm pusieron en alerta a la ciudad entera, algo grave estaba sucediendo, algo que no había pasado desde 1928, desde hacía diez y siete años. Todos pensaron que aquello era obra del general López Contreras. También estaban equivocados.

En medio de todo Miraflores se convirtió en una ratonera, trampa es la palabra que usa Olavarría(p.392), todos los miembros del gobierno que llegaron allí para apoyar al presidente Medina, que no estaba allí, incluso el ex presidente López Contreras, fueron detenidos al entrar.

Al día siguiente, el 19 de Octubre, Medina se entregó a Pérez Jiménez, fue detenido. El golpe había triunfado.

La Generación del 28 en el Poder

A la hora de la llegada al poder de los insurgentes hay que separar el grave error del golpe con lo que va a suceder, con lo que van a hacer en los siguientes tres años, los hombres que llegaron al poder aquella noche del 19 de Octubre. Son dos hechos que hay que deslindar. De hecho una nueva generación llegó al poder, la promoción postgomecista que como toda fuerza insurgente llegada al poder deseaba arrasar con todo lo anterior. Y allí comenzaron a cometer errores, muchos.

La Junta Revolucionaria de Gobierno se instaló a las ocho de la noche del 19 de Octubre. Lo sucedido “despertó en todo el país una inmensa ola de entusiasmo y adhesión”(p.431)

Cierra Olavarría su libro con estas palabras:“La revolución ‘partera de la historia’ del 18 de Octubre de 1945 fue la primera revolución del siglo XX, y décima de la historia republicana de Venezuela desde 1830 que derrocó al gobierno constituido e instaló por la fuerza otro. En este sentido puede calificarse como una revolución “exitosa”. Hay virtual unanimidad entre los historiadores, que el 18 de Octubre de 1945 partió a la historia venezolana del siglo XX en dos”(p.431).

(Trabajo leído en el grupo de lectura “Visión”, que dirige la doctora Nora Bustamante, en su sesión del jueves 20 de Mayo de 2010, celebrada en la casa del autor en San Bernardino).