Sábado, 19 de Agosto de 2017

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Después Caracas

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Por: R.J.Lovera De-Sola

Novela amarga es la de José Balza(1939): Después Caracas (2ª.ed.Caracas: Alfaguara,2009. 385 p.). Libro en el cual se personaje se desdobla: es bueno y malo a la vez, o en distintos momentos de su vivir. Tal como el personaje de Robert Louis Stevenson(1850-1894). Se trata pues de un personaje que en un sentido se busca a sí mismo, como en general lo hacen las criaturas de Balza, pero en otro este ser es un hombre vil(p.119). Por ello para él “Ser otro es inminente”(p.205), está perdido en sí mismo “Siete días, siete noches: divagaciones, confusión, inquietud. Apenas hoy se ha iniciado la certeza”(p.227) pero en otros momentos sólo desea envilecerse, de allí su paso por la televisión, entre los garimpeiros, como terrorista. Es un ser escindido quien no logra encontrarse así mismo. Es también un personaje paradigmático de los días que vive el mundo, que vive nuestro país. Encarna aquello que un venezolano de excepción de estos días, Alfredo Boulton Pietri(1908-1995), en una carta(Octubre 6,1993), denominó “el horror que este país nuestro se ha vuelto, aparte de ese pavoroso estado en que vivimos”(en Pedro Grases: Obras. Caracas: Seix Barral,1998,t.XX,p.78). Ser, el protagonista de Balza, del caos. De aquello que la poeta francesa Valentine Penrose definió como “ese torbellino primitivo y prohibido…Esto es precisamente lo que recibe el nombre de caos, ese abismo lleno de tinieblas y de luces abortadas, de retumbos y truenos y de abrazos del primer sonido”(La condesa sangrienta. Madrid: Siruela, 1987,p.127-128).

Y ese caos, ese deterioro está siempre cerca de nosotros. Y en el caso de esta novela de Balza cerca de su protagonista. Lo hace actuar mal porque está metido en medio de un lugar en donde la televisión todo lo domina, impone siempre sus códigos, sus decisiones, sus visiones. Es tan aceptada porque la mayoría, incluso los dirigentes de la sociedad, han perdido la capacidad “de leer e inquietarse por alguna actividad del pensamiento, seguras en medio de su poder”(p.89); un medio social en el cual solamente interesan la publicidad y las telenovelas(p.92), pero a la vez, y esto lo observamos mientras seguimos tras los avatares del personaje de Después Caracas, un país aluvional, donde la gente no tiene importancia ni su dignidad es respetada, donde la mayoría de los que mandan han venido “de la nada, de la ignorancia y los barrios”(p.104). Por ello muchos, como el personaje de Después Caracas dejan lo limpio e ingresan en los oscuros caminos del delito(los garipeiros) o de la política sin horizontes(el terrorismo).

Es así como nos hallamos ante la voluptuosidad del peligro como modo de vida(p.182), ante los seres que no tienen metas, no saben hacia donde se dirigen ni hacia donde van, viven sin amor(p.277) que en el fondo nos dirige a lo sano, a lo superior.

Y mientras este personaje participa en la delincuencia organizada(llámese depredadora, narcotráfico, terrorismo) lo que ve a sus alrededores a su nación conducida por políticos destructores, la corrupción, los parlamentarios ignorantes. Por ello aquí se lee “He visto surgir todo el horror”(p.336). Pero también, recuérdese siempre que el protagonista tiene dos caras, “Cada vez sabemos mas sobre nuestros errores”(p.361). Pero hay que saber vencer el caos. Debe haber una dirección. El seguirá presente cuando “¿Más que caminar parece correr. Hacia dónde?”(p.385), cuando no hay voluntad de detenerse, aunque sea, como lo ha propuesto el propio Balza en un ensayo: “En la década del 80 la situación mundial casi nada ha cambiado. Lúcida o inconscientemente, cada artista reconoce que el caos sólo puede ser vencido mediante su personalidad”(Ensayos invisibles. Caracas: Grijalbo, 1991,p.152).

Diciembre 24,1996
Enero 22,2010