Domingo, 19 de Mayo de 2013

Usted está aquí: Archivo 2012 La ciudad de las estaciones en el Teatro Santa Catarina - Últimas Funciones

La ciudad de las estaciones en el Teatro Santa Catarina - Últimas Funciones

Correo electrónico Imprimir

Vivir en condiciones de miseria puede ser un problema social, pero cargar una miseria interna es peor y puede llevar al derrumbe moral de las personas… Se trata de uno de los planteamientos de la puesta en escena La ciudad de las estaciones, versión libre del guión de Dodes-Ka´den de Akira Kurosawa dirigida por Gilberto Guerrero, que se presenta en el Teatro Santa Catarina.

El montaje divide el escenario en pequeñas secciones y permite que la obra transcurra de manera cinematográfica. Las escenas suceden casi simultáneamente con la ayuda de la iluminación que se convierte en un recurso narrativo fundamental.

La ciudad de las estaciones busca reflejar una parte importante de la vida de un país que enfrenta la adversidad y la injusticia social, tal como ocurre en el nuestro. Alejada de los temas tradicionales de Kurosawa, el guión de Dodes-Ka´den llevó al director escénico a encontrar un equilibrio entre la crudeza y el humor con el que se cuenta un nudo de historias en una ciudad perdida, que bien podría estar en cualquier parte del mundo.

En la obra se observa el transcurrir de una vida monótona, sin esperanzas y condenada a no salir de su desanimo y sobrellevar su cotidianidad. Tal vez lo único que se mueve en alguna dirección fija es el tranvía que se imagina uno de los personajes y que se hace escuchar: Dodes-Ka´den; onomatopeya del sonido del tranvía y en el cual está basado el guión original.

En esta versión libre lo importante fue tomar en cuenta la narración y el espacio, pero sobre todo el trabajo actoral, ya que para la adaptación hubo que hacer, a partir de cada secuencia original, un tipo de haiku: es decir, una síntesis extrema que tuviera que ver con la contundencia de la comunicación y la poética, detalló el director Gilberto Guerrero en entrevista.

Del cine al teatro
En cuanto a la dificultad de adaptar un guión cinematográfico al teatro, Guerrero señaló que es complicado primero porque se debe reconocer que son naturalezas distintas en el lenguaje. Mientras el cinematográfico es mucho más narrativo, porque el ojo de la cámara es el narrador y describe, en el teatro nadie describe, salvo los actores y el dramaturgo si así se lo propone.

“En este caso, esta adaptación consiste en reconocer esta diferencia y después enmarcar el acento de lo que sería un lenguaje propiamente dramático, es decir el lenguaje que tiene que ver con el conflicto, la acción, y ahí es lo fundamental”, agregó.

“Matías Gorlero es mi editor, ya que a través de la iluminación de la obra, ayudó a que todo este mosaico de historias puedan entretejerse y que a pesar de que hay escenarios simultáneos, se puedan hacer acentos; es como el orden de la edición de una película”, precisó.

Para el director, la vida en la sociedad va más rápido y eso plantea decisiones sobre el tiempo y ritmo en el montaje. “Al final lo importante es si estoy llegando al espectador y cómo quiero llegar a él. En este caso la historia es tensa e intensa. En una subhistoria de la obra se aprecia una lentitud absoluta: se trata de una historia de la memoria, es toda una destrucción”.

Para el propio Guerrero, quien impartiera clases por 20 años en el Centro Universitario de Teatro, La ciudad de las estaciones es importante porque habla de la miseria humana, tanto de la económica como en términos del alma, de la indiferencia, de la desesperanza y de la poca solidaridad.

“Vivimos hacinados, no sólo en las ciudades perdidas como lo retrata la obra, sino también en la clase media, en el Metro, en el tráfico, en las calles, en el centro, vivimos en contacto muy estrecho. Somos muchos pero casi no volteamos a ver al otro y para mí es importante: hay gente que vive aislada, se conecta a su computadora, al teléfono o a los audífonos y de pronto ya no hay comunicación sino miedo”, expresó.

El ser humano es un animal de rutinas y cuando sales de la rutina descansas al principio, pero después empiezas a extrañarla. Hay monotonía y tanto en la riqueza como de la pobreza es muy emblemática, comentó.

Precisó además que su intención es mostrar la perspectiva de que hay dolor, miseria y muerte junto a nosotros, pero también hay diversión. En la obra hay dos parejas que intercambian cónyuge y su modo de vivir o relacionarse contrasta con el de los demás.

La miseria existe en muchos sitios y es de muchos tipos. Desde la miseria en las calles de Japón, como debajo de los puentes en Nueva York o en alguna ciudad en Calcuta, y también en México. Por eso esta obra representa un llamado urgente, pues al final la miseria económica termina por impactar la miseria humana, no a nivel de clase sino de sociedad, expresó el director de más de una veintena de puestas en escena entre las que destaca Los locos de Valencia.

En este trabajo actúan: Jorge Ávalos, Josejuan Meraz, Ortos Soyus, Ana Luisa Alfaro, Abril Pinedo, Abraham Vallejo, Luis Ernesto Verdín, Yanet Miranda, Paula Comadurán, Luis Eduardo Yee, Carolina Pimentel, Sara Guerrero y Pilar Couto.

La ciudad de las estaciones, versión libre del guión de Dodes-Ka´den de Akira Kurosawa dirigida por Gilberto Guerrero, tendrá cuatro últimas funciones: jueves 28 y viernes 29/20:00 horas, sábado 30 de junio a las 19:00 horas y domingo 1 de julio a las 18:00 horas.

La Ciudad de las Estaciones
Hasta el 1 de julio de 2012
Jueves y viernes, 20:00 horas
Sábados, 19:00 horas
Domingos: 18:00 horas

Teatro Santa Catarina
Jardín Santa Catarina No. 10, Plaza de Santa Catarina, Coyoacán.
Funciones: jueves y viernes/20:00 hrs., sábados/19:00 y 20:30 hrs. y domingos/18:00 hrs. Admisión de $150.00 con descuento del 50% a estudiantes, trabajadores de la UNAM, y a miembros del INAPAM, con credencial vigente.
Admisión: jueves $30.00.

Fuente: Difusión Cultural UNAM

Portada
Concursos
Argentina
Chile
Colombia
España
México
Venezuela
Otros países latinoamericanos
Mundo

Estás en nuestro ARCHIVO.
Consulta información
actualizada aquí