El cierre de la cápsula clausura los actos de celebración del Año Cerdà
- El 16 de septiembre, CosmoCaixa acogió la Cápsula del Tiempo del Año Cerdà, que quedará instalada en la plaza de la Ciencia durante 150 años. Se abrirá en 2159 para celebrar el 300 aniversario de la aprobación del Plan de Reforma y Ensanche de Barcelona de Ildefons Cerdà.
- El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, y el director general de la Fundación ”la Caixa”, Jaume Lanaspa, han presidido el acto de cierre de la cápsula, que contiene en su interior las principales publicaciones generadas por el Año Cerdà, entrevistas con expertos, catálogos de las exposiciones realizadas para celebrar la efeméride, el resumen de todas las actividades llevadas a cabo en la ciudad durante el Año Cerdà y 3.276 mensajes de ciudadanos, entre otros.
- Preservar y dejar constancia de cómo es Barcelona y de lo que piensan los barceloneses y barcelonesas de hoy sobre cómo será la Barcelona de 2159 es uno de los objetivos de la iniciativa.

El último proyecto del Año Cerdà, la Cápsula del Tiempo, ha sido cerrado hoy en CosmoCaixa mediante un acto que ha contado con la presencia del alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, y el director general de la Fundación ”la Caixa”, Jaume Lanaspa.
El proyecto Barcelona 2159, dirigido básicamente a un público que utiliza Internet como forma habitual de obtención de información, pretendía conectar el pasado y el futuro de nuestra ciudad de forma fresca y divertida: abriendo, por un lado, una puerta lateral para entrar en el universo Cerdà a aquellas personas que directamente quizá no se habrían interesado por este urbanista, y por otro, invitando a todo el mundo a imaginar la ciudad del futuro tal y como hizo Cerdà hace 150 años.
La base de todo el proyecto consistía en hacer imaginar a los ciudadanos cómo sería Barcelona dentro de 150 años y, al finalizar el Año Cerdà, guardar todos los testimonios recibidos durante el año, junto con toda la documentación generada por el Año Cerdà y toda la documentación de Cerdà, en una Cápsula del Tiempo que se abrirá en 2159, en el 300 aniversario de la aprobación del Plan de Reforma y Ensanche de Barcelona de Ildefons Cerdà.
La emotividad y atractivo de poder dejar un mensaje a los ciudadanos y ciudadanas del futuro fue el pretexto y la motivación para que aquellas personas que desconocían la relevancia de este año temático se aproximaran a él, entendieran el significado de proyectar el futuro y pudiesen llegar a reconocer el valor del ejercicio de Cerdà al proyectar una ciudad para los barceloneses de su futuro.
El último día del Año Cerdà, el 11 de junio de 2010, todos los mensajes conservados en la página web www.barcelona2159.org y toda la documentación generada durante el Año Cerdà fueron introducidos en la Cápsula del Tiempo del Año Cerdà, que, gracias a un convenio con la Fundación ”la Caixa”, ha sido instalada en CosmoCaixa Barcelona hasta 2159.
Por qué en CosmoCaixa
Existen tres motivos que han sido decisivos para la instalación de la Cápsula del Tiempo en CosmoCaixa:
La ubicación. El Museo de la Ciencia de la Obra Social ”la Caixa”, CosmoCaixa Barcelona, está situado en la «muralla», psicológica evidentemente, que separa la Barcelona actual de la Barcelona del futuro: la ronda de Dalt. La Cápsula del Tiempo, que será abierta dentro de 150 años, debía instalarse no en la ciudad antigua, no en el Ensanche, sino a las puertas de la ciudad del futuro.
El interés por la tecnología y la ciencia. CosmoCaixa es un centro de referencia en cuanto al uso de tecnologías en la divulgación de la ciencia. La utilización de la Cápsula del Tiempo a lo largo de los próximos 150 años para explicar materiales, tecnología y ciencia permitirá convertirla en un objeto vivo y didáctico.
Tipo de público. CosmoCaixa Barcelona es el centro con más público joven de toda Barcelona, un promedio de 100.000 jóvenes al año. Además, constituye una garantía de que el legado depositado y la Cápsula del Tiempo se mantendrán vivos todos estos años.
La Cápsula del Tiempo
Les medidas de la cápsula son 1,92 metros de alto por 1,1 metros de ancho. La parte externa está formada por un envoltorio de acero inoxidable. A su vez, este envoltorio está dividido en dos partes independientes (base y contenedor) separadas por un grabado cifrado en homenaje a la ciudad, en catalán, español, inglés, chino i árabe. La frase del grabado es “el aire de la ciudad nos hace libres”. Se trata de un dicho alemán de la Edad Media, citado por Max Weber, Hegel y otros filósofos. Parece ser que Weber lo encontró en la puerta de una ciudad alemana, y también aparece en canciones medievales. Este dicho describe un antiguo principio legislativo: era necesario permanecer como habitante de una ciudad más de un año y un día para liberarse de la dependencia de un señor feudal.
Un mecanismo será movido manualmente una vez al año a modo de temporizador para que finalmente en 2159 el grabado pueda ser leído y el contenedor se separe de la base donde se encuentra la información. Así pues, será necesario realizar 150 veces dicho movimiento hasta que puedan separarse ambas partes.
En la base, una caja de plomo contiene, por un lado, un cilindro de vidrio hermético con nitrógeno en su interior. El cilindro encierra la información conservada en formato óptico con su correspondiente lector y un generador eléctrico solar para alimentar con autonomía el lector cuando sea necesario. El nitrógeno crea una atmósfera inerte que resuelve la conservación de los componentes electrónicos y evita su oxidación. La caja de plomo también contiene postales físicas recibidas por correo ordinario.
El diseño de la cápsula es obra de un joven equipo de ingenieros y diseñadores industriales, ONIS, coordinados por Núria Coll desde la Escuela Superior de Diseño Elisava.
El contenido
La Cápsula del Tiempo encierra las principales publicaciones generadas por el Año Cerdà, todas las entrevistas realizadas a expertos, catálogos de las exposiciones organizadas para celebrar la efeméride, el resumen de todas las actividades llevadas a cabo en la ciudad durante el Año Cerdà, planos de Ildefons Cerdà, trabajos de colegios de Barcelona —que originaron sorprendentes obras de arte—, todos los textos de Cerdà... y los más de 3.000 mensajes de los barceloneses y barcelonesas de hoy para los ciudadanos de dentro de 150 años.
Los mensajes
Los mensajes han sido dejados a través del web www.barcelona2159.org, mediante el correo postal al apartado 2159 de Barcelona o grabándolos en un videomatón colocado en varios sitios de la ciudad, como por ejemplo el CCCB, los FNAC, el MUHBA, el metro de Barcelona, el Salón del Hobby, el Foro y el Hospital de Sant Pau.
En total, se han recibido 3.276 mensajes, 562 en formato fotográfico, 501 de vídeo y el resto de texto. Los barrios que han dejado más mensajes son, por orden, el Ensanche, Les Corts y Nou Barris. De todos esos mensajes, más de 50 pertenecen a creadores de Barcelona de todas las disciplinas que han dejado su pieza audiovisual dentro de la cápsula.
El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, es el autor del último mensaje de la Cápsula del Tiempo. Hereu desea que Barcelona sea «[…] una ciudad que habrá continuado transformándose de norte a sur y de poniente a levante, con un urbanismo a medida de la ciudadanía, para que sus 73 barrios tengan la calidad de vida que se merecen».
Jaume Lanaspa, director general de la Fundación ”la Caixa”, también ha dejado su mensaje. Afirma: «Contribuir al progreso de la sociedad y difundir el conocimiento son dos de los principales objetivos de la institución que dirijo. Gracias a ellos se construyen ciudades más solidarias, más justas, más variadas y cohesionadas […] Aunque hayan pasado 150 años, espero que nuestra sociedad siga siendo democrática y libre».
Fuente: Departamento de Comunicación de ”la Caixa”




