La Obra Social ”la Caixa” presenta una muestra con piezas de las tres últimas décadas, donde el objeto cotidiano se convierte en el protagonista artístico
Objetos cotidianos convertidos en obra de arte. Objetos que, como en el caso de los documentos desclasificados cuando ven la luz por primera vez, pierden su función original y generan nuevas narrativas artísticas. Objetos desclasificados es la nueva exposición organizada por la Obra Social ”la Caixa” con piezas de su Colección de Arte Contemporáneo, dentro de su voluntad de mostrar de forma permanente su fondo en CaixaForum Barcelona. Presenta 14 piezas de naturaleza escultórica, pero que se apartan del concepto canónico de escultura, ya que incorporan fotografía, dibujos o pinturas, e interaccionan con su entorno.
Actualizando la herencia de Marcel Duchamp, de los surrealistas y de movimientos como Fluxus, los artistas indagan en el proceso de acumulación, repetición, selección o clasificación de los objetos. De este modo reflexionan sobre temas como la importancia de las cosas en la sociedad de consumo o sobre la mercantilización del arte y la problemática en torno al concepto de obra de arte única y su reproducción. Las obras incluidas en Objetos desclasificados abarcan 20 años —desde 1983 hasta 2002—, y algunas de ellas son adquisiciones recientes de la Colección de Arte Contemporáneo Fundación ”la Caixa”, que se pueden ver por primera vez en Barcelona. Es el caso de las piezas de Annette Messager y Hans-Peter Feldmann. La lista de artistas presentes en Objetos desclasificados se completa con Katharina Fritsch, Christian Boltanski, Sophie Calle, Sherrie Levine, Allan McCollum, Carlos Pazos, Andreas Slominski, Ana Laura Aláez y Franz West.
Barcelona, 11 de marzo de 2010.- El director del Área de Cultura de la Fundación "La Caixa”, Ignasi Miró, y la directora de la Colección de Arte Contemporáneo Fundación ”la Caixa”, Nimfa Bisbe, han inaugurado hoy en CaixaForum Barcelona la exposición Objetos desclasificados, acompañados de la comisaria, Neus Miró.
Esta exposición se enmarca en la voluntad de la Obra Social ”la Caixa” de hacer que la Colección de Arte Contemporáneo tenga una presencia permanente en CaixaForum Barcelona, con muestras sucesivas que permitan entender las vanguardias y las últimas corrientes artísticas, a partir del fondo de la entidad.

Uno de los fenómenos del arte contemporáneo es la confusión entre disciplinas y la pérdida de autonomía de las obras de arte respecto a la realidad histórica, el lugar o el espectador. Esta condición es uno de los aspectos que comparten las piezas de la Colección de Arte Contemporáneo Fundación ”la Caixa” que reúne esta exposición, que incluye 14 obras realizadas en las tres últimas décadas.
En Objetos desclasificados, el espectador encontrará trabajos mayoritariamente escultóricos, pero alejados totalmente del concepto canónico de la escultura como objeto aislado, de modo que pueden incorporar fotografía, dibujos o pintura, e interaccionan con su entorno.
Los objetos cotidianos han determinado las creaciones de muchos artistas durante el siglo XX, desde los surrealistas, y con especial intensidad en las décadas de los sesenta y setenta, con el movimiento Fluxus y la emergencia del arte conceptual. Tanto el movimiento del pop art como el minimalismo se caracterizaron por el uso del objeto seriado, por su presentación o representación.

En el acto de incorporar los objetos cotidianos como elementos de la obra de arte hay una referencia ineludible al ready-made de Marcel Duchamp, pero también hay diferencias notables. En el ready-made de Duchamp se produce un colapso entre el valor estético del objeto como obra de arte, el valor de intercambio (su precio) y el valor de uso (que se elimina, ya que se integra en el espacio de arte).
El gesto de incorporar objetos de consumo, objetos cotidianos, puede ser interpretado como un cierto enaltecimiento de la sociedad de consumo. Pero también es posible que esta inclusión del objeto cotidiano en el ámbito del arte remita a los rastros que las personas dejan en ellos al usarlos y a los vínculos emocionales; es decir, que también puede enfatizar su singularidad, más que su pluralidad y su anonimato.
Los artistas que reúne esta muestra optan por la acumulación, por la agrupación y por el ensamblaje, para relacionar los objetos unos con otros, lo que aleja sus respectivas propuestas de la escultura clásica en más de un sentido, ya que no son elementos aislados ni autónomos, e implican una relación espacial diferente con el espectador. Los artistas representados desplazan el significado y la naturaleza original de los objetos. En las obras expuestas, los objetos se repiten, se acumulan, se multiplican, ocupan el espacio artístico y crean posibles escenarios.

Cuando los objetos se convierten en obras de arte pierden su función original y se abren a una nueva luz. Como en el caso de los documentos desclasificados que ven la luz por primera vez, estos objetos se insertan en nuevas narrativas, se descontextualizan y adquieren un nuevo código de lectura.
La muestra reúne piezas de la Colección de Arte Contemporáneo Fundación ”la Caixa”, que tiene en las obras que investigan con los objetos una de sus líneas de adquisiciones. Varias de las piezas que se exhiben han sido incorporadas recientemente al fondo de arte de la entidad, y no se habían podido ver nunca en Barcelona. Es el caso de las obras de Hans-Peter Feldmann y Annette Messager, sobre las que pivota Objetos desclasificados.
La primera de ellas, Schanttenspiel (2002), de Feldmann, incluye numerosos objetos y juguetes que se mueven y se reflejan en una pared iluminados por unas lámparas, lo que sitúa al visitante en un entorno teatral y casi mágico. Por su parte, en Jeu de Deuil (1994), Annette Messager combina 17 fotografías y un puñado de juguetes que se amontonan y quedan atrapados por una red.

La disposición en el espacio de los diversos objetos que integran las obras de Objetos desclasificados es esencial, como también lo es la relación que establecen con el espectador. Algunos objetos se presentan de manera desordenada (Andreas Slominski, Annette Messager, Hans-Peter Feldmann); otros se disponen siguiendo una clasificación y se muestran a modo de archivo (Christian Boltanski, Allan McCollum, Sophie Calle); otros se ordenan de manera cuidadosa y clara (Ana Laura Aláez, Katharina Fritsch, Sherrie Levine), y otros incluso se distribuyen construyendo constelaciones o sistemas (Franz West, Carlos Pazos).
Tanto por el hecho acumulativo de objetos diversos en las obras, como por su disposición en el espacio construyendo trayectos, como también por la naturaleza individual y personal de cada uno de estos objetos, los trabajos que se presentan en Objetos desclasificados se muestran al espectador como si fueran mapas por descifrar. Las obras y sus objetos tienen la capacidad de generar narraciones, posibles historias. El visitante encontrará toda una serie de sistemas para ser interpretados, unos objetos que parecen haber estado recluidos y que ven la luz por primera vez.

Objetos desclasificados. Obras expuestas
Allan McCollum
(Los Ángeles, EE.UU., 1944)
216 Plaster Surrogates / 216
sustitutos de yeso, 1987-1988
Yeso pintado
A finales de los años setenta, Allan McCollum inicia una serie de trabajos bajo el título de Surrogate Paintings. El término surrogate, que se puede traducir por ‘sustituto’, hace referencia a la reducción de una sustancia a sus rasgos más esenciales; en el caso de las pinturas, al marco y al lienzo. En su realización se cancela todo elemento de individualización y de singularización, lo que las convierte en pinturas-objeto. Y para lograrlo completamente, McCollum incorpora en su «programa» la exposición y la presentación de las piezas, ya que las muestra como en las antiguas pinacotecas, unas encima de otras, para acentuar la percepción del conjunto como una instalación única. McCollum inicia los Plaster Surrogates en 1982, y la principal diferencia respecto a las Surrogate Paintings es que en ellos el objeto-pintura está hecho a partir de moldes, con yeso y siguiendo un proceso totalmente mecanizado. El hecho de escoger el yeso tiene relevancia, ya que es el material con el que están hechos los souvenirs, un motivo más para equiparar la pintura-objeto al objeto de consumo.
Ana Laura Aláez (Bilbao, 1964)
Mujeres sobre zapatos de plataforma, 1992
Seis pelucas diseñadas por la artista y seis pares de zapatos de los años setenta
La escultura es una de las disciplinas recurrentes en la obra de Ana Laura Aláez, en la que a menudo hay referencias explícitas al cuerpo, a su embellecimiento, a su cuidado, a todas las prácticas hedonistas y glamurosas que lo rodean en nuestras sociedades, acostumbradas al culto al cuerpo. En Mujeres sobre zapatos de plataforma, los zapatos han sido recuperados en tiendas de segunda mano, y las ataduras han sido cuidadosamente manufacturadas por Aláez a partir de materiales como rulos, plumas o uñas postizas. Desde lejos, nada perturba el glamur de los conjuntos, y las pelucas aparecen como complementos adecuados; es al acercarse cuando el espectador puede distinguir la laboriosidad manual que comporta su realización y la precariedad de los materiales.
Andreas Slominski (Meppen, Alemania, 1959)
Sin título, 1994
Bicicleta estática y materiales diversos
Desde sus inicios a mediados de los años ochenta, el trabajo de Andreas Slominski ha estado vinculado a lo que un crítico denominó «estudios de campo» (field studies), entendidos como la exploración estética de las formas más banales que constituyen nuestros entornos cotidianos. Sin embargo, en las obras de Slominski se subvierte a menudo la función habitual del objeto que se presenta; tanto el contexto como los contenidos son conscientemente alterados introduciendo una noción de ambigüedad en el seno del museo. En este caso de Sin título, Slominski realiza la bicicleta a partir de una fotografía hecha en la calle de un «original» visto en Frankfurt. La acumulación de paquetes a ambos lados de la bicicleta haría bastante difícil poderla mover, y además, en esta ocasión Slominski utiliza una bicicleta estática, con lo que anula absolutamente su función. La pieza, totalmente desplazada de su hábitat normal, dentro del museo, se convierte en un símbolo reconocible de la economía de subsistencia de las grandes ciudades.
Annette Messager (Berck, Francia, 1943)
Jeu de Deuil / Juego de duelo, 1994
Fotografías, muñecos de peluche y redes
La obra de Annette Messager se caracteriza por la integración de materiales tan variados como el dibujo, la fotografía, el texto o los bordados. Al principio de su carrera, en los años setenta, sus piezas se articulan en torno a los clichés y estereotipos relacionados con los roles de la mujer en la sociedad francesa del momento. En los años ochenta, empieza a hacer instalaciones ya no tan centradas en ella misma, sino en todo lo que la rodea.
Jeu de Deuil es un tríptico, cuyo centro está formado por una hilera de fotografías de diferentes partes del cuerpo (que pueden recordar los exvotos), algunas de niños, enmarcadas y ligeramente superpuestas. A la derecha y a la izquierda se repite el mismo patrón: una fotografía de lo que parece un animal disecado con una capucha y, debajo, una fotografía del ojo de un niño. En la parte inferior de cada composición fotográfica, se apilan muñecos de peluche y de tela; todo está cubierto por una red negra a modo de velo, que obliga al espectador a acercarse para poder distinguir cada uno de los elementos. La mise-en-scène resultante adquiere un tono oscuro y siniestro.
Carlos Pazos (Barcelona, 1949)
Maldita primavera, 1985
Yeso, vidrio, esquís, resinas, ramas de pino, cerámica, aluminio, neón y óleo sobre tela
Aunque se inicia en los años setenta, momento en que uno de los movimientos más consolidados era el arte conceptual, la obra de Carlos Pazos se distancia de él de manera permanente y consciente. Ya desde el principio, Pazos incorpora a su trabajo materiales diversos procedentes de la cultura popular, así como fotografías, dibujos o souvenirs, que irán ganando una presencia específica en su obra como recuerdo personal con una dimensión autobiográfica concreta. Maldita primavera es un ejemplo claro de los denominados assemblages que Pazos construye a partir de objetos que han sido desestimados, abandonados, y que en su obra encuentran una segunda vida. Dispuestos de manera espacial, casi a modo de escena, a menudo pueden adquirir varios significados, siempre vinculados a cierto tono melancólico.
Christian Boltanski (París, 1944)
Archives de l'ánnée 1987 du journal ‘El Caso’ /
Archivos del año 1987 del diario El Caso, 1989
Fotografías en blanco y negro y luces
El lugar y el tiempo de la memoria son fundamentales en la obra de Boltanski, que se articula a partir de unos materiales, objetos o fotografías que se reúnen y se disponen recreando una escena, un lugar o un espacio, a veces muy concreto. Él mismo declaró: «Mi trabajo […] es teatro sin texto, sin espectáculo. Lo que deseo es conseguir algo situado entre el teatro y la instalación». Entre las diferentes tipologías de obras que Boltanski ha creado hay, desde 1985, los denominados Monumentos, que se definen como unas instalaciones de retratos fotográficos presentados en composiciones murales y con luces, de modo que el conjunto puede recordar los altares religiosos. En Archives de l’année 1987 du journal ‘El Caso’, Boltanski recoge imágenes de asesinos, desaparecidos o víctimas que en 1987 publicó el rotativo de sucesos El Caso. Por un lado, las imágenes se encuentran descontextualizadas, sin el texto que las acompañaba; por otro, como son reproducciones de reproducciones ampliadas, a menudo son borrosas y poco nítidas. Ambas circunstancias dificultan su reconocimiento y su correcta ubicación. Este trabajo, como muchos otros de Boltanski, constata la pérdida de la memoria con el paso del tiempo, su fragilidad extrema.
Franz West (Viena, 1947)
Fish Must Swim / Los peces deben nadar, 1994-1996
Diez piezas originales y dos sillas de acero, masonita y yeso
La carrera de este artista austriaco ha estado siempre vinculada al desarrollo de la escultura. Un trabajo escultórico que, desde el principio, plantea una ruptura respecto a los códigos clásicos; por esto incorpora el concepto del collage, que le permite introducir todo tipo de materiales —fotografías, recortes de periódico, muebles, etc.—, extender la escultura hasta el ensamblaje y construir instalaciones o environments. En Fish Must Swim, el espectador está ante una de estas piezas en las que parte del material expuesto, que compone el trabajo, es de otros autores. Las diversas piezas originales y las sillas forman un conjunto que parece reproducir el espacio doméstico de un coleccionista.
Hans-Peter Feldman (Düsseldorf, Alemania, 1941)
Schattenspiel / Juego de sombras, 2002
Mesas, objetos diversos, luces y motores eléctricos
Hans-Peter Feldmann deja la pintura en 1968, argumentando que la fotografía es «plenamente suficiente» para transmitir su idea del arte. Desde entonces, articula su obra principalmente a partir de fotografías, que colecciona y recoge de procedencias diversas. Sin embargo, esta reunión de reproducciones no se limita a la fotografía; a finales de los años setenta, el artista incorpora otros elementos, como, por ejemplo, pinturas y dibujos de los grandes maestros, réplicas de esculturas o simples objetos del entorno cotidiano. Son estos últimos elementos los que Feldmann toma como base para construir las piezas denominadas Schattenspiel. Los diferentes objetos reunidos se disponen por grupos, encima de unas pequeñas plataformas giratorias situadas frente a unas luces, y todo el conjunto se distribuye en una hilera de mesas. Juguetes, souvenirs y objetos de decoración totalmente kitsch forman unos conjuntos que, al moverse, proyectan unas sombras que hacen que los diferentes objetos aparezcan, se alejen y se combinen entre sí. Las referencias al teatro de sombras y a los artefactos precinematográficos son evidentes, creando un nuevo mundo mágico con objetos descontextualizados que ofrecen nuevas narrativas y posibilidades.
Katharina Fritsch (Essen, Alemania, 1956)
Warengestell mit Madonnen / Soporte con vírgenes, 1987-1989
Aluminio y yeso
La obra de Fritsch cuestiona la realidad de los objetos, de aquellos que nos rodean como objetos de consumo, de todas las cosas que configuran nuestro entorno diariamente y que están sujetas a unos códigos colectivos de identificación. La iconografía que nutre sus obras es diversa y contiene referencias directas al bagaje cristiano, a la historia del arte o a la cultura popular. En el caso de la pieza Warengestell mit Madonnen, Fritsch utiliza el souvenir de la Virgen de Lurdes. Componen la escultura nueve hileras de treinta y dos réplicas de la Virgen cada una, dispuestas en forma circular, una encima de otra, de modo que constituyen una columna. En este caso, el motivo de la Virgen, reproducida en yeso y pintada de color amarillo, se convierte en el módulo, en la unidad de construcción de un elemento arquitectónico, la columna. Por otro lado, la pieza, en su seriación, alude claramente tanto al objeto-souvenir que encontramos en la realidad como al dispositivo en el que habitualmente se expone.
Sherrie Levine (Hazleton, Pensilvania, EE.UU., 1947)
The Bachelors (after Marcel Duchamp) / Los solteros (según Marcel Duchamp), 1985
Seis vitrinas y seis objetos de hierro de diferentes dimensiones
La obra de Sherrie Levine se desarrolla en fotografía, pintura y escultura, con materiales diversos, pero siempre articulada en torno a los conceptos de originalidad, autoría y autenticidad. A partir de los años setenta, su trabajo se distingue por un retorno explícito a obras anteriores, algunas de ellas iconos, de otros artistas, hombres, maestros de la modernidad, y que Levine recrea introduciendo alteraciones en el formato, en los materiales o en la disciplina. En The Bachelors (after Marcel Duchamp), para las esculturas que coloca en las vitrinas, Levine toma como modelo una serie de elementos dibujados que figuran en la parte inferior izquierda de la pieza de Duchamp titulada Le grand verre (1923), y que precisamente hacen referencia a los solteros en la narrativa que se despliega en el gran vidrio. Por un lado, Levine otorga tridimensionalidad, materialidad y autonomía a unos elementos que supuestamente respondían al diseño de una máquina ideada por Duchamp y, por otro, al situarlos en vitrinas clásicas, los museíza.
Sophie Calle (París, 1953)
L’Hôtel. Chambre 43, 24, 44, 29 /
El hotel. Habitación 43, 24, 44, 29, 1985
Fotografía en color
A Sophie Calle le fascinan las interrelaciones entre la vida privada y la pública, lo que la ha llevado a investigar los diferentes patrones de comportamiento, incorporando métodos similares a los que emplean los detectives privados, los psicólogos o los médicos forenses. A partir de estrategias y planes maestros, Calle organiza minuciosamente el encuentro con personas desconocidas, y con la documentación que recoge, elabora las narraciones e historias que presenta en sus trabajos.
Formalmente, la mayoría de las piezas de Calle se componen de imágenes fotográficas y de textos, en los que se mezclan experiencias privadas y colectivas. En este formato podemos encontrar alusiones al periodismo, a la antropología y al psicoanálisis, así como a la literatura, al diario personal y a la fotonovela. L’Hôtel. Chambre 43, 24, 44, 29 es producto de su trabajo como camarera de pisos en un hotel de Venecia. Calle busca este trabajo durante más de un año, y finalmente lo consigue en febrero de 1981 y lo ejerce a lo largo de tres semanas. Cada una de las piezas es un díptico: en una parte hay el texto donde Calle deja anotadas sus observaciones e impresiones sobre el ocupante de la habitación, a modo de diario personal; en la otra, hay una serie de fotografías de los objetos que se encuentra, tal como los han dejado, antes de que ella limpie la habitación.
Colección de Arte Contemporáneo Fundación ”la Caixa”. Objetos desclasificados
Del 12 de marzo al 22 de agosto de 2010
CaixaForum Barcelona
Av. Ferrer i Guàrdia, 6-8 08038 Barcelona
Horario:
De lunes a domingo, de 10 a 20 h
Sábados, de 10 a 22 h
Entrada gratuita a las exposiciones
Servicio de Información
Obra Social Fundación ”la Caixa”
Tel.: 902 22 30 40
De lunes a domingo, de 9 a 20 h
http://www.lacaixa.es/obrasocial




