- Un aula abierta sobre la ópera desde sus orígenes hasta nuestra época, en un recorrido cronológico por los más señalados autores operísticos a través de sus obras más significativas; una “Poética y Poesía” con César Antonio Molina; dos sesiones de “Poética y Narrativa” con Jesús Ferrero y Almudena Grandes; dos ciclos de conferencias sobre la vida y obra de Goethe y Kafka, respectivamente; y una “Autobiografía Intelectual” de Eduardo Arroyo, en diálogo con Félix de Azúa.
- Cine mudo en la Fundación Juan March a partir del próximo 15 de octubre. Los viernes por la tarde, y una vez al mes, se va a proyectar un ciclo de cine mudo, coordinado por Ramón Gubern. Cada película será presentada por un especialista en cine. El ciclo de esta primera temporada lleva por título Star-system y melodrama y las tres primeras películas son El demonio y la carne (1927, de Clarence Brown), Amanecer (1927, de F. W. Murnau) y La reina Kelly (1928, de Erich von Stroheim), comentadas por Román Gubern (15 de octubre), Manuel Hidalgo (19 de noviembre) y Vicente Molina Foix (10 de diciembre), respectivamente
La programación cultural de la Fundación Juan March (www.march.es) del próximo otoño se inicia el martes 5 y el jueves 7 de octubre con una nueva sesión de Poética y Poesía, dedicada a César Antonio Molina, quien habla, el primer día, sobre El mundo a través de mi literatura y, el segundo día, lee y comenta una selección de poemas, inéditos algunos de ellos. César Antonio Molina es poeta, ensayista, crítico literario, traductor y memorialista, además de profesor en la Universidad Carlos III de Madrid. Ha sido director del Círculo de Bellas Artes de Madrid, director del Instituto Cervantes y ministro de Cultura.
En el formato de Autobiografía Intelectual, en el que un creador hace un recorrido por su trayectoria vital y creativa a modo de reflexión autobiográfica, bien a partir de una conferencia o bien en conversación con alguien próximo a su vidas o a su obra, el jueves 14 de octubre, el pintor y escritor Eduardo Arroyo protagoniza una de estas sesiones, en diálogo con el escritor y ensayista Félix de Azúa. De su pintura, el propio Arroyo sostiene que es literaria y autobiográfica, lo que no es de extrañar porque de siempre, y en paralelo con su actividad pictórica, durante muchos años en Francia, desde hace tiempo en España, en su Madrid natal, Arroyo siempre ha escrito, sea una biografía del boxeador Panamá Al Brown –el boxeo es una más de sus muchas pasiones-, una obra de teatro, libros ensayísticos y misceláneos, reflexiones sobre la pintura, un diario de pintor, o incluso, recientemente, sus propias memorias, Minuta de un testamento.
El martes 19 y el jueves 21 de octubre, el novelista y ensayista Jesús Ferrero, Premio Ciudad de Barcelona, Premio de Novela Plaza y Janés, Premio Azorín y Premio Anagrama de ensayo, entre otros, interviene en Poética y Narrativa. El primer día da una conferencia sobre El arte de la novela y en el segundo mantiene un diálogo con el catedrático de Literatura española de la Universidad Complutense y crítico literario Santos Sanz Villanueva. Para el profesor Sanz Villanueva, “la narrativa de Jesús Ferrero se despliega como una escritura de múltiples registros. En ella conviven el tono melodramático y el culturalismo más exigente e intenso; lo mítico y lo actual; el realismo crudo, la parábola y la perspectiva expresionista; la picaresca, el testimonio costumbrista y el existencialismo. Semejante dispersión debe entenderse como un medio para abarcar la totalidad del ser humano con mirada poliédrica, casi siempre bastante dostoievskiana”. En diciembre, el martes 14 y el jueves 16, participa en una nueva sesión la escritora Almudena Grandes, el segundo día en diálogo con el escritor y crítico literario Juan Antonio Masoliver Ródenas.
El martes 26 y el jueves 28 de octubre, la germanista Rosa Sala Rose, ensayista y traductora, entre otras obras, de la autobiografía de Goethe, Poesía y Verdad, y de Conversaciones con Goethe, de Eckermann, da dos conferencias sobre Goethe: su vida, su obra, su tiempo. Resume Rosa Sala Rose: “Cuando Goethe nació, todavía gobernaba el Antiguo Régimen y se lucían pelucas empolvadas; cuando murió, ya recorrían el territorio alemán las primeras líneas de ferrocarril. El longevo Goethe fue un testigo privilegiado de las revolucionarias trasformaciones que se dieron a su alrededor y que quedaron reflejadas en su obra y su enorme correspondencia. De Goethe conocemos sobre todo su novela Las penas del joven Werther, que abrió las puertas del Romanticismo, y su tragedia en verso Fausto, generadora de algunos de los principales arquetipos de la modernidad. Desde nuestra perspectiva actual, habituada hasta la saciedad a los tópicos de la sensibilidad romántica, resulta difícil formarse una idea de hasta qué punto Goethe impulsó con estas obras una auténtica revolución estética frente a viejos cánones anquilosados”. En diciembre, los días 2 y 9, el profesor y ensayista Álvaro de la Rica se ocupa de Kafka: su vida, su obra, su tiempo.
A lo largo del mes de noviembre, martes y jueves, con una primera sesión a las 18 horas, dedicada a docentes previa inscripción, y una posterior, a las 19,30 horas, abierta al público en general, tiene lugar un Aula Abierta que lleva por título Siete óperas y un reto. En ocho conferencias se va a estudiar este género lírico desde sus orígenes hasta nuestros días analizando las características propias que determinan su singularidad frente a otros géneros musicales y dramáticos. Siguiendo un orden cronológico, ocho especialistas hablan de algunos de los más señalados operistas y de sus obras más significativas, culminando con una reflexión final sobre la vigencia del género en nuestros días y los retos y desafíos con los que se enfrenta. En cada caso se analiza la historia de su composición, sus principales temas musicales y su relación con las obras literarias que las inspiraron.
El programa es el siguiente: martes 2, Gabriel Menéndez Torrellas: Orfeo y el nacimiento de la ópera entre el amor y los infiernos; jueves 4, Andrés Ibáñez: La ironía trágica en Don Giovanni;
jueves 11, Jacobo Cortines: El Barbero de Sevilla: de la literatura a la música; martes 16, Felipe Santos: Los mundos de Rigoletto; jueves 18, Gabriel Menéndez Torrellas: Tristán e Isolda, el drama musical y el tiempo interior; martes 23, Yvan Nommick: San Francisco de Asís: cumbre y síntesis de la obra de Messiaen; jueves 25, Luis Gago: Wozzeck: el soldado suicida; y martes 30, Joan Matabosch: Los retos de la ópera actual.
Una vez al mes, de octubre a mayo
Los Viernes, Cine Mudo en la Fundación
Se inicia con el ciclo “Star-system y melodrama”
La Fundación Juan March pone en marcha, en octubre, una nueva actividad cultural, que se agrega a su programación habitual. A partir del próximo 15 de octubre, los viernes por la tarde, y una vez al mes, se va a ofrecer un ciclo de cine mudo, que coordina el historiador del cine Román Gubern, y en el que se proyectará una película, presentada y comentada previamente por un crítico o un especialista en cine. La sesión comenzará el viernes 15 a las 19 horas y la proyección de la película será a las 19,30 horas. El ciclo de esta temporada, de octubre a mayo, lleva por título Star-system y melodrama.
Éstas son las tres películas que se han programado para los tres viernes elegidos para este otoño. Román Gubern ha escrito para este ciclo un texto que se reproduce a continuación.
Viernes, 15 de octubre
Presentación de Román Gubern
*El demonio y la carne (Flesh and the Devil, EE UU, 1927) de Clarence Brown con Greta Garbo y John Gilbert.
Viernes, 19 de noviembre
Presentación de Manuel Hidalgo
*Amanecer (Sunrise, EE UU, 1927) de F. W. Murnau, con Janet Gaynor y George O´Brien.
Viernes, 10 de diciembre
Presentación de Vicente Molina Foix
*La reina Kelly (Queen Kelly, USA, 1928) de Erich von Stroheim, con Gloria Swanson y Erich von Stroheim.
Román Gubern
La Gramática de las Imágines en Movimiento
El cine forjó su lenguaje visual durante su etapa de arte mudo, que duró aproximadamente tres decenios. En este periodo se vertebró la gramática de las imágenes en movimiento, que conocieron una enorme popularidad, aunque la competencia de la radio empujó a este arte visual a adoptar la técnica sonora hacia 1930. Y uno de los géneros que más galvanizó a las masas fue el melodrama, género que derivaba de modo directo de la novela y el teatro románticos, con su escenificación de amores y desamores apasionados. El melodrama cinematográfico desplegó su escenario de turbulencias amorosas, ilustradas por la fotogenia magnética aportada por los primeros planos de los rostros de los actores, columna vertebral del star-system. La pantalla se convirtió en un anzuelo para la mirada, permitiendo que el público pudiera soñar despierto. Se ha comparado a veces el absorto recogimiento de aquellas masas ante la pantalla, en íntima comunicación emocional con sus imágenes, con la actitud de los fieles en una catedral. Pero para los feligreses no existía la comunión mística de los primeros planos de los rostros de los actores, pilares de la mitogenia del star-system. El primer plano permitía colocar a cada espectador a veinte centímetros del rostro del ser admirado o amado. Y aquel sueño hecho presencia figurativa en una enorme superficie permitía la inmersión virtual de su público en un mundo fascinante.
El ciclo de películas mudas sobre el melodrama y el star-system del cine mudo norteamericano que presenta la Fundación March a partir de octubre, con acompañamiento musical y presentadas por expertos, comprende siete títulos clásicos: Los cuatro jinetes del Apocalipsis (1921), La tierra de todos (1926), El demonio y la carne (1927), Amanecer (1927), El séptimo cielo (1927), Vírgenes modernas (1928) y La reina Kelly (1928).
+Los cuatro jinetes del Apocalipsis, dirigida por Rex Ingram, se basó en la novela de Vicente Blasco Ibáñez de 1916, que relató la escisión de una familia en su rama francesa y alemana a raíz de la Gran Guerra, representada con simpatías pro aliadas. Se convirtió en un best-seller en Estados Unidos y su versión cinematográfica supuso el fulgurante lanzamiento como estrella del emigrante italiano Rodolfo Valentino, que hasta entonces había trabajado como figurante o actor secundario. Valentino introdujo el arquetipo del Latin Lover en el cine, heredero de Don Juan y de Casanova, y se lució en el film bailando un tango memorable con Alice Terry. Se estrenó simultáneamente en Nueva York y Niza, presentada aquí por Blasco Ibáñez, y se convirtió en la película más taquillera de la producción norteamericana hasta aquella fecha.
+La tierra de todos, dirigida por Fred Niblo, se basó también en una novela de Blasco Ibáñez de 1922 y fue la segunda película que rodó la actriz sueca Greta Garbo en Hollywood, flanqueada por el galán madrileño Antonio Moreno y Lionel Barrymore. En una peripecia que se iniciaba en el París elegante y culminaba en la pampa argentina, la actriz encarnó a una perversa Pandora, que acababa extraviada mendigando en las calles de París.
+El demonio y la carne, de Clarence Brown, fue la siguiente película norteamericana de Greta Garbo, que la convirtió en “Divina”. Interpretó a una femme fatale, vampiresa devastadora capaz de arruinar las lealtades masculinas, pero no se recreó en una sexualidad descarada, como otras actrices, y su erotismo fue muy estilizado. La interpretó junto a John Gilbert, que era entonces su amante, y en dos escenas famosas reinventó la técnica del beso ante la cámara.
+Amanecer, primera realización del alemán F.W. Murnau en Hollywood, adaptó una novela de Hermann Sudermann, interpretada por Janet Gaynor y George O´Brien. Combinando drama y comedia, realismo y simbolismo, mostró con virtuosos movimientos de cámara y gran aliento poético la evolución de un esposo infiel desde una relación triangular al “amanecer” de su conciencia al amor, en el marco de una tempestad.
+ El séptimo cielo, de Frank Borzage, mostró el amor sublime entre dos seres marginales, un limpiador de cloacas que vive en una buhardilla, “cerca de las estrellas”, y una chica abandonada. André Breton lo convirtió en un film fetiche para los surrealistas. Creó la “pareja ideal” formada por Janet Gaynor y Charles Farrell, quienes entre 1927 y 1933 interpretaron una docena de films juntos.
+Vírgenes modernas, de Harry Beaumont, lanzó a la actriz Joan Crawford al estrellato cuando empezaba a despuntar el cine sonoro. En ambientes elegantes de la Era del Jazz desplegó la atractiva frivolidad de sus jóvenes, bailarines empedernidos, contrapunteada con penas y fracasos personales, en vísperas del estallido de la Gran Depresión.
+La reina Kelly, último film dirigido por Erich von Stroheim, fue una producción de Joseph P. Kennedy, padre del presidente norteamericano, y de la actriz Gloria Swanson, quien fue su protagonista. Su acción barroca transcurrió en un reino centroeuropeo, con algunas escenas delirantes al gusto de Sacher-Masoch. Las objeciones de la actriz a su atrevimiento y el despegue del cine sonoro impidieron que Stroheim pudiera concluirla, pero se proyectará una versión que incluye fotografías de la parte final truncada.
Fundación Juan March
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Fuente: Gabinete de Prensa Fundación Juan March




