Madrid, 30 de mayo de 2009
Ángel González sigue reuniendo a amigos y admiradores. Esta tarde lo ha vuelto hacer en la Feria. Todos los años, el poeta acudía a la Feria del Libro de Madrid –uno de los lugares de su felicidad, como ha recordado Juan Cruz- a firmar sus poemarios a los muchos admiradores de su obra que se acercaban a la caseta donde estuviese firmando. Y antes y después de ese ritual se le veía paseando por el parque o tomando un whisky en una de las terrazas cercanas al Paseo de Coches, rodeado de amigos. Esta tarde ni éstos ni sus admiradores han fallado, cuando Ángel González ha vuelto a la Feria de la mano del poeta Luis García Montero, que ha presentado su nuevo libro, Mañana no será lo que Dios quiera, donde rescata la mirada del Ángel niño, testigo privilegiado de uno de los períodos más convulsos en la historia reciente de España: la Guerra Civil, y recorre así los primeros años de su vida, cuando tuvo que crecer sin la figura de su padre, pero con toda la fuerza de una familia y una geografía que se resistían con uñas y dientes a dejarse vencer.
“Ángel González desparramó amistad, sensibilidad y sobriedad civil”, ha recordado el periodista y escritor Juan Cruz. Ese sentido de la amistad lo aprendió en los años difíciles que se recogen en el libro cuando el poeta entendió que las puertas se abrían con contraseñas “porque siempre había un familiar o un amigo que podía morir si se franqueaba el paso a la persona equivocada”, ha dicho García Montero.
Entre anécdotas y bromas, el cantante Joaquín Sabina ha contado cómo el poeta granadino se decidió a novelar la infancia del amigo común, casi hermano: “Fueron palabras arrancadas al sobrio Ángel, al pudoroso Ángel a base de whiskies con vistas a la tarde de Rota. Ahora sabemos qué había detrás de las gafas de Ángel, del destierro de Ángel, del pudor de Ángel”. La idea de novelar su infancia provino de García Montero que quería rememorar aquella época “hasta el año 1951 en que marchó a Madrid a matricularse en la Escuela de periodismo”.
El poeta asturiano se resistía y ambos escritores hicieron un pacto; González contaría sus vivencias infantiles a García Montero, pero como confidencias entre amigos. La reserva del primero a la hora de relatar sus recuerdos se transformó en respeto por parte del segundo llegado el momento de plasmarlos en papel. “”El tono del libro está al servicio de la escritura, de modo que ambos me permitieran reflejar la emoción de Ángel”, ha desvelado el autor. “Su memoria es leal y poco rencorosa con aquel pasado. La ironía propia de nuestro poeta era un modo de buscar ámbitos de resistencia en momentos difíciles”, concluyó.
Entre los asistentes a la presentación, se encontraban Susana Rivera, mujer de Ángel González, recién llegada de Alburquerque, Nuevo México, el Ministro de Educación, Ángel Gabilondo, la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, el secretario general de la UGT, Cándido Méndez, Carlos Berzosa, rector de la Universidad Complutense de Madrid, Miguel Ríos, Montxo Armendáriz, Almudena Grandes y Benjamín Prado.
Palmira Márquez
Belén Barroeta
Mercedes Boned
www.ferialibromadrid.com
Gabinete de Prensa Feria del Libro de Madrid
Un Ángel (González) pasa por la Feria
La presentación del libro de Luis García Montero Mañana no será lo que Dios quiera (Alfaguara), sobre la infancia del poeta asturiano Ángel González, ha puesto fin a este primer sábado de la Feria del Libro. Joaquín Sabina y Juan Cruz acompañaron al autor en la presentación.




